Wednesday, January 28, 2009

TIEMPO DE UNIR A TODA BOLIVIA Y AISLAR A LOS SUBVERSIVOS

El Pueblo de Bolivia ha aprobado SI a la Nueva Constitución por más del 61% de los votos; y con esto, pese a quien le pese, se ha cerrado un Ciclo, el Ciclo Constitucional del Siglo 21. Una Nueva Carta Magna está en vigencia, que garantiza la oportunidad para la consecución de la Felicidad y Prosperidad de todos los bolivianos y bolivianas, sin distinción de Sexo, Origen o Condición Social. La Constitución Boliviana, es, sin dudas, la más avanzada, de las que regirán un territorio del Planeta Tierra.
La Nueva Constitución, además de ser Inclusiva, es una Constitución del Amor; porque instala mecanismos solidarios hacia los sectores más desprotegidos de la Sociedad: Niños, Ancianos, Mujeres, Analfabetos, Enfermos, Discapacitados y Etnias en peligro de desaparición. Como parte de esta Nueva Sociedad Protegida Boliviana, están también los animales, vegetales, montañas, selvas y ríos de Bolivia; porque convierte a la Amazonia, prácticamente en una Gran Provincia Ecológica.
A partir de ahora, pasado el Referéndum del 25 de Enero, hay que iniciar una profunda socialización de la Nueva Constitución, haciendo dormir un poco las consignas ideológicas para dar paso a un análisis práctico sobre como afecta y beneficia la Nueva Ley Madre al boliviano y a la boliviana Ama de Casa, Campesino, Comerciante, Vendedor Ambulante, Maestra, Obrero y Micro-Empresario; porque la Constitución abraza por igual al 61% que la apoyó y al 39% que la rechazó, en un Marco Legal que ya es de Todos.
No faltan, lógicamente, aquellos elementos subversivos, que no se avienen a nada que les toque sus bolsillos y cuentas bancarias, abarrotadas con la esclavitud de los bolivianos y con la corrupción hacia el País. Éstos no representan al 39% que votó por el NO, y que lo hizo por miedo, desconocimiento o presión familiar. Un Miedo impulsado por la Mentira de los que jamás amaron a Bolivia, pero que en cambio se sirvieron de Ella, malsanamente. Hoy, es necesario, quebrar los bloques de votantes, tanto del SI como del NO.
Ni el SI está integrado en un 100% por "buena-gente", ni el NO está integrado en una 100% por "mala-gente". En todos lados se cuecen habas. La profundización y la aplicación de la Nueva Constitución, provocará a futuro rechazos de algunos que la Votaron; y la adhesión el día de mañana de algunos que la rechazaron. Por que, más allá, de las consignas, lo que unirá a los Bolivianos y Bolivianas, es el Mejoramiento de sus Vidas Concretas y Cotidianas. Aquel que el domingo pasado votó SI "por consigna", pero que muele cotidianamente a su Mujer e Hijos "a palos", se encontrará que la Constitución no será su cómplice en el maltrato hacia su familia. Del mismo modo, aquel que el domingo pasado votó NO "por miedo", pero que recibirá gratuito su Seguro de Salud, hallará que la Carta Magna será su Amiga y su Aliada.
Esta Transversalidad Constitucionalidad que viene, unirá a lo Mejor de los que eligieron SI y de los que optaron NO; creando un Bloque de Apoyo, no al Gobierno de Evo Morales, no al MAS, sino al Proceso de Cambio que trasciende la temporalidad efímera de los Gobiernos. Desde ahora, los actores políticos y sociales deberán discutir y acordar, tomando Todos como Base Común, la Plataforma de la Constitución Boliviana del Siglo 21.
Los subversivos, que no aceptan ninguna legalidad, se encontrarán con la dura realidad que Bolivia ya está cansada de enfrentamientos y que quiere Caminar su Nuevo Camino en Unidad, Paz, Prosperidad y Reconciliación. También se encontrarán con otra dura realidad: Si no se avienen a la Ley, si no respetan la Decisión Soberana del Pueblo, terminarán en la Cárcel, como corresponde. El Estado Soberano de Bolivia, tiene todas las Facultades para hacer Cumplir la Ley Madre, y lo hará. La Opinión de Argentina (www.la-opinion-argentina.blogspot.com
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Opinión

BOLIVIA, LA AMENAZA AVANZA POR EL ORIENTE

El No en el referendo constitucional sólo se impuso en los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, donde el deseo de autonomía guía la acción política, pero cuya oposición hará más que difícil la aplicación de las reformas, según señalan analistas.

La Jornada de México (www.jornada.unam.mx)

División, bipolaridad e ingobernabilidad son palabras que pululan entre los analistas bolivianos tras ser confirmada la Constitución impulsada por el presidente Evo Morales. Es que el Sí aplastó en el occidente empobrecido, pero quedó en minoría en el oriente más desarrollado.
Nadie pone en duda el claro triunfo nacional del texto constitucional puesto a referendo el domingo, pero analistas advierten sobre la consolidación de la brecha entre los sectores populares, indígenas y campesinos de las regiones andina y central, que volvieron a darle un amplio respaldo al gobierno izquierdista, y la llamada media luna oriental boliviana.
Así lo confirma la acumulación de votos por el No en los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, donde el deseo de autonomía guía la acción política de las huestes opositoras lideradas por grupos empresariales, terratenientes y movimientos de jóvenes de clase media alta.
La Corte Nacional Electoral contabilizó hasta este martes 69.2 por ciento de las 22.049 mesas instaladas el domingo y los resultados parciales otorgan 59.53 por ciento de apoyo a la nueva Constitución.
Pero ese porcentaje aún puede crecer, dado que aún no se han escrutado los votos de la zona rural donde Morales conserva la base social que lo llevó al gobierno el 18 de diciembre de 2005, con 53.7 por ciento de sufragios de entonces, constituyéndose así en el primer presidente indígena en la historia de Bolivia.
La Constitución ratificada el domingo postula la inclusión de los indígenas en las decisiones políticas, reconoce su derecho a la tierra, territorio, gobiernos autónomos y cultura, en un marco de pluralidad, un énfasis cuestionado por sectores de derecha y de medios y medio-altos.
También recupera para el Estado el control sobre los recursos naturales de gran cuantía, como el gas, el petróleo, el agua y otras fuentes generadoras de riqueza, para orientarla al desarrollo humano y de las regiones.
"El país está dividido hace mucho tiempo", expresa a IPS el historiador y profesor universitario Alexis Pérez en un primer análisis basado en las diferencias de desarrollo social y económico entre el viejo occidente minero, por un lado, y el oriente con mayor riqueza agropecuaria y el sur donde se concentran el gas natural y otras materias primas.
En coincidencia con la anterior opinión, el sociólogo Franco Gamboa, miembro de la estadunidense Yale World Fellows, dijo que "Bolivia aún vive una polarización política, ideológica y racial".
Los porcentajes que muestran las diferencias "son altos, están localizados regionalmente, étnica y culturalmente respaldados y es una bipolaridad muy riesgosa para el país", comentó a IPS el director del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado de la ciudad de El Alto (Cipca), Carlos Laruta.
El enfrentamiento entre la franja occidental y la oriental tuvo su punto de mayor ebullición el 11 de septiembre, cuando grupos radicales tomaron sedes estatales en las capitales de los cuatro departamentos del área, destruyeron un gasoducto hacia Brasil y mataron a por lo menos 13 personas partidarias de Morales en la localidad de El Porvenir, Pando.
En este país, con la mayor variedad de culturas, idiomas y geografía de América Latina, la pobreza alcanza a 67 por ciento de sus casi 10 millones de habitantes, la mayoría de ellos ubicados en las zonas rurales donde el acceso a los servicios básicos, salud y educación está limitado por las grandes distancias y la dificultad del Estado para prestar atención oportuna.
Pérez es muy contundente en su evaluación posterior al referendo y atribuye el momento de fractura al agotamiento de los partidos tradicionales de derecha, que sólo promovieron el desarrollo de la agroindustria y de los hidrocarburos para favorecer a los países vecinos.
Apostaron a una política de exportaciones, mientras dejaron en el olvido al pueblo que sólo percibió una modesta participación de los ingresos, apuntó.
Frente a la ausencia de una nueva propuesta, el gobernante Movimientos al Socialismo (MAS) "campea entre la población rural donde no existe conciencia de clase y siempre está librada al manejo de los líderes sindicales", comenta.
En el campo, hasta 80 por ciento de sus habitantes votaron por el proyecto de Morales, según las primeras encuestas, y ese comportamiento para Pérez está motivado por la promesa gubernamental de crear autonomías indígenas, pero sin observar que el dinero estatal es insuficiente para el propósito.
Los municipios rurales mantienen una deuda de 90 millones de dólares con el Estado, 22 millones de los cuales ya se consideran irrecuperables, explica el historiador a manera de demostración de la debilidad de los pueblos indígenas para constituir entes autónomos en tierra, gobierno y cultura.
Los cuatro departamentos de la media luna se agruparon tras los resultados del referendo autonómico del 2 de julio de 2006, cuando la mayoría de sus ciudadanos prefirieron marchar hacia una descentralización política y administrativa, a diferencia de La Paz, Oruro, Cochabamba, Potosí y Chuquisaca, donde se impuso la continuidad del centralismo, recuerda Gamboa.
Ese resultado en el oriente señala un deseo de "distanciarse de las orientaciones ideológicas de un Estado interventor, que caracteriza al occidente del país donde el apoyo a Morales y al MAS continúan muy firmes", dice Gamboa.
En Chuquisaca, la zona rural y población urbana pobre sigue respaldando al mandatario indígena, pero las clases medias y citadinas ya tienen suficiente fortaleza para crear un empate en las urnas como el anunciado el domingo último en este departamento.
Entre los líderes políticos, las opiniones son diversas. Según el ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002), los resultados muestran una caída de nueve por ciento en los votos de adhesión al gobierno, mientras que el secretario de autonomías de la gobernación de Santa Cruz, Carlos Dabdoub, habla de un "empate" que inviabiliza a la nueva Constitución.
Por su parte, la prefecta (gobernadora) del departamento de Chuquisaca, Sabina Cuellar, llamó a desconocer el resultado del referendo en un discurso pronunciado la noche del lunes en Sucre, la capital histórica de Bolivia.
Esta postura ha sido respaldada por el presidente del Comité Cívico de la región, John Cava, quien dijo desconocer el contenido del texto constitucional votado el domingo.
Las opiniones apuntan a un posible periodo de inestabilidad política, pero Pérez recuerda que la clase media alta "no tiene propuestas alternativas ni un líder con capacidad de realizar una lectura (interpretación) nacional de Bolivia, en lugar de una regional como sucede en el departamento de Santa Cruz, donde defienden su autonomía y no hablan de todo el país".
"El Sí ha ganado en la circunscripción nacional y para efectos formales se aprobó la Constitución", pero la aplicación de la norma exige al gobierno "concertar con las regiones", comenta Laruta.
Pero el analista recoge las experiencias recientes y el tortuoso camino de la Asamblea Constituyente y se anticipa en afirmar que el partido gobernante demostró actuaciones con "alma excluyente que tiende a eliminar a la oposición".
La aplicación de la Constitución en los años siguientes puede ser complicada, dijo Laruta, mientras que Pérez prevé un periodo político de ingobernabilidad por los conflictos previsibles en la creación de autonomías indígenas y la inclusión de los representantes rurales en las decisiones del Estado mediante la nueva Asamblea Legislativa.
Descarta que las soluciones para un país diverso como Bolivia lleguen por el camino del constitucionalismo, considerando la experiencia de 16 cartas magnas aprobadas desde la creación de la república, el 6 de agosto de 1825. Pérez estima que la crisis política se sumará pronto a la económica, creando una situación altamente conflictiva.





Editorial

SÍ A EVO

Los Andes de Perú (www.losandes.com.pe)

Después de una feroz guerra sucia derechista (utilizando a Jesucristo, acusando de totalitarismo venezolano a la nueva constitución evista), la administración Morales, acaba de ganar el referéndum constitucional con el Sí que obtuvo 62% (según la encuestadora Ipsos Apoyo Opinión y Mercado), frente al 41,3 % del No (hubo 85% de participación de la población electoral).
Así las cosas, este plebiscito, expresa el apoyo masivo del campesinado al Sí conquistando el 82%, mientras que el sector urbano apoyó con el 52% (frente al 48%). No obstante, esta lid electoral también manifiesta la “división” de Bolivia con el apoyo al No, en Oriente, que obtuvo un 40%. Esto debido a una campaña oficialista que se limitó a enfatizar la defensa de la propiedad privada (sin explicar bien las bondades de la nueva constitución a los trabajadores de las ciudades).
Estos resultados son utilizados por la derecha para decir que hay un “empate” y llamar a la “unidad”. "Hay un gran empate nacional que sólo puede ser resuelto con un gran acuerdo nacional", señaló Marinkovic, líder de la derecha, expresando su debilidad política.
“Se acabó el estado colonial y neoliberal, atrás queda la mal llamada Media Luna para dar paso a la Luna entera, la nueva Bolivia unida y más digna”, manifestó el Presidente Evo Morales (www.bolpress.com), respondiendo a los planes desestabilizadores de la derecha.
De esta manera podemos ver como las masas salieron a votar por el Sí con la expectativa de que la nueva Constitución Política del Estado (CPE) pueda resolver sus problemas como el de la tierra (4 millones de campesinos sin tierra), que la CPE, limita la tenencia a las 5000 has (aunque la medida no es retroactiva). Además, la nueva CPE, plantea un nuevo Estado Plurinacional de Derecho Comunitario e integra a la vida política a los originarios.
“Un tema sensible es el régimen autonómico provisto por el texto, que aunque reconoce las autonomías departamentales, incorpora autonomías indígenas y regionales”, escribe el periodista Pablo Stefanoni (Clarín, 26-01). Sobre la Economía, el Estado, tendrá un rol más fuerte. Se prioriza el bien común y la Pachamama. Se penaliza la “enajenación” de los recursos naturales y los servicios sociales básicos dejan de ser mercancías.
Finalmente, la nueva CPE, plantea nuevas elecciones generales para el 6 de diciembre del año en curso (que muy probablemente las gane el oficialismo).
Esta nueva victoria del MAS y Evo Morales fortalece la moral de los pobres trabajadores bolivianos y desmoraliza a los oligarcas (por eso piden dialogar).
Esta situación movilizará a las masas para que la nueva CPE se cumpla. Entonces, comenzarán a tomar tierras, minas, fábricas, etc. exigiendo la nacionalización de toda la economía.





Editorial

UN REGALO PARA EVO

El Nacional de Venezuela (www.el-nacional.com)

Evo Morales ya tiene la Constitución que le permitirá reinar en Bolivia. Llevó a su país hasta el precipicio, y logró que este domingo fuera aprobada por apenas 57%. No es de extrañar esta votación, porque a los indígenas (que son la gran mayoría en Bolivia) se les hizo creer que la Constitución era para ellos. En su lenguaje demagógico, Morales expresó el domingo en la noche que la Constitución "no es para su Gobierno, ni para un grupo particular, sino que está diseñada para beneficio de los más pobres".
Dijo que hoy "todo su gabinete ministerial se reunirá a puerta cerrada para estudiar la forma más viable de implementar el contenido de la nueva Carta Magna, a través de una gestión pública plurinacional". Con el criterio de que la Constitución es para los pobres, ya se sabe cuáles serán esas políticas del gabinete de Evo: de discriminación a los sectores que no son pobres pero sin los cuales los pobres no tendrán trabajo. Este es un recurso siempre útil. Si la Constitución es "para los pobres", Bolivia deberá seguir teniéndolos para que Evo siga mandando. El catecismo no es exclusivo de Bolivia: se trata de una noción neo-bolivariana.
Evo comenzará a traducir lo que tanto se temía, la discriminación: si antes se discriminaba a los indígenas, ahora se discriminará a los que no son indígenas, pero que son bolivianos.
Y se discriminará a los que no son pobres porque han logrado salir de la pobreza, dan trabajo, pagan impuestos, contribuyen al desarrollo.
Evo ya comienza a hablar como Chávez, como amo de Bolivia.
A la oposición les advierte que pactará con ellos sólo en la medida en que acepten sus políticas. O sea ¡manos arriba todo el mundo! Que lo sepan los prefectos y los alcaldes.
Con sus palabras arrogantes, Evo confirma lo que antes diversos analistas habían expresado, que se trata de un proyecto auto- ritario, que repite discriminación (ahora al revés) y mantendrá la división entre los bolivianos, como si fueran dos países y él va a gobernar sólo para uno con su Constitución para los pobres.
Como lo dijo el historiador Carlos Mesa, la Carta consagra "la discriminación como elemento central de su filosofía y propone una sociedad con ciudadanos de primera y segunda, en función del origen y del color de la piel". Para el historiador, 90% de los votantes nunca conocieron ni leyeron el texto, pero fueron seducidos por el discurso divisionista.
Más de cien artículos fueron modificados por la Asamblea Constituyente. Los analistas no le niegan aspectos positivos a la nueva Constitución, los más objetivos incluso aceptan que era necesario en Bolivia una revisión del orden legal a fondo, con el fin de reconocer la realidad, pero no a costa de otra discriminación basada en una nueva autocracia.
La nueva Constitución prolonga el duelo de las regiones y de las autonomías, dándole ventaja a Morales porque con la Constitución en la mano, ahondará sus tendencias autocráticas, su pasión por el poder, pero eso sí, en el nombre sagrado de los pobres.





TIEMPO DE UNIR A TODA BOLIVIA Y AISLAR A LOS SUBVERSIVOS

La Opinión de Argentina (www.la-opinion-argentina.blogspot.com)

El Pueblo de Bolivia ha aprobado SI a la Nueva Constitución por más del 61% de los votos; y con esto, pese a quien le pese, se ha cerrado un Ciclo, el Ciclo Constitucional del Siglo 21. Una Nueva Carta Magna está en vigencia, que garantiza la oportunidad para la consecución de la Felicidad y Prosperidad de todos los bolivianos y bolivianas, sin distinción de Sexo, Origen o Condición Social. La Constitución Boliviana, es, sin dudas, la más avanzada, de las que regirán un territorio del Planeta Tierra.
La Nueva Constitución, además de ser Inclusiva, es una Constitución del Amor; porque instala mecanismos solidarios hacia los sectores más desprotegidos de la Sociedad: Niños, Ancianos, Mujeres, Analfabetos, Enfermos, Discapacitados y Etnias en peligro de desaparición. Como parte de esta Nueva Sociedad Protegida Boliviana, están también los animales, vegetales, montañas, selvas y ríos de Bolivia; porque convierte a la Amazonia, prácticamente en una Gran Provincia Ecológica.
A partir de ahora, pasado el Referéndum del 25 de Enero, hay que iniciar una profunda socialización de la Nueva Constitución, haciendo dormir un poco las consignas ideológicas para dar paso a un análisis práctico sobre como afecta y beneficia la Nueva Ley Madre al boliviano y a la boliviana Ama de Casa, Campesino, Comerciante, Vendedor Ambulante, Maestra, Obrero y Micro-Empresario; porque la Constitución abraza por igual al 61% que la apoyó y al 39% que la rechazó, en un Marco Legal que ya es de Todos.
No faltan, lógicamente, aquellos elementos subversivos, que no se avienen a nada que les toque sus bolsillos y cuentas bancarias, abarrotadas con la esclavitud de los bolivianos y con la corrupción hacia el País. Éstos no representan al 39% que votó por el NO, y que lo hizo por miedo, desconocimiento o presión familiar. Un Miedo impulsado por la Mentira de los que jamás amaron a Bolivia, pero que en cambio se sirvieron de Ella, malsanamente. Hoy, es necesario, quebrar los bloques de votantes, tanto del SI como del NO.
Ni el SI está integrado en un 100% por "buena-gente", ni el NO está integrado en una 100% por "mala-gente". En todos lados se cuecen habas. La profundización y la aplicación de la Nueva Constitución, provocará a futuro rechazos de algunos que la Votaron; y la adhesión el día de mañana de algunos que la rechazaron. Por que, más allá, de las consignas, lo que unirá a los Bolivianos y Bolivianas, es el Mejoramiento de sus Vidas Concretas y Cotidianas. Aquel que el domingo pasado votó SI "por consigna", pero que muele cotidianamente a su Mujer e Hijos "a palos", se encontrará que la Constitución no será su cómplice en el maltrato hacia su familia. Del mismo modo, aquel que el domingo pasado votó NO "por miedo", pero que recibirá gratuito su Seguro de Salud, hallará que la Carta Magna será su Amiga y su Aliada.
Esta Transversalidad Constitucionalidad que viene, unirá a lo Mejor de los que eligieron SI y de los que optaron NO; creando un Bloque de Apoyo, no al Gobierno de Evo Morales, no al MAS, sino al Proceso de Cambio que trasciende la temporalidad efímera de los Gobiernos. Desde ahora, los actores políticos y sociales deberán discutir y acordar, tomando Todos como Base Común, la Plataforma de la Constitución Boliviana del Siglo 21.
Los subversivos, que no aceptan ninguna legalidad, se encontrarán con la dura realidad que Bolivia ya está cansada de enfrentamientos y que quiere Caminar su Nuevo Camino en Unidad, Paz, Prosperidad y Reconciliación. También se encontrarán con otra dura realidad: Si no se avienen a la Ley, si no respetan la Decisión Soberana del Pueblo, terminarán en la Cárcel, como corresponde. El Estado Soberano de Bolivia, tiene todas las Facultades para hacer Cumplir la Ley Madre, y lo hará.





Opinión

REVOLUCIÓN EN DEMOCRACIA

La aprobación del nuevo texto constitucional boliviano marca un hito en el mundo e inaugura un nuevo camino hacia una sociedad más equitativa y justa. Sin embargo, la batalla del pueblo por el control de su propio destino no está ganada.

Rebelión de España (www.rebelion.org)

Este 25 de enero, el pueblo de Bolivia acudió a las urnas por tercera vez en tantos años. La primera vez, en diciembre del 2005, lo hizo para elegir a un presidente indígena a la cabeza del movimiento al socialismo (MAS). La demanda de cambio que significó su llegada a la presidencia se vio ratificada con un contundente 67 por ciento de apoyo popular en el único referéndum revocatorio de la historia republicana, celebrado en agosto del 2008. El último referéndum ha tenido lugar para aprobar un proyecto de constitución llamado a refundar Bolivia y a descolonizar un país víctima de cinco siglos de opresión.
Aunque las cifras finales no están aun disponibles, el proyecto de nueva constitución recibió el apoyo mayoritario de la población Boliviana con un voto a favor de más del 60 por ciento. Ahora comienza un nuevo proceso de implementación de la nueva carta magna que incluye propuestas para erradicar la exclusión social sufrida por la mayoría indígena del país y que ya por 1990, se movilizó en la gran marcha por el territorio y la dignidad para demandar su inclusión en el estado boliviano, y su reconocimiento como ciudadanos en un país que negaba su existencia.
El camino hacia el reconocimiento de esta mayoría olvidada no ha sino nada fácil. Primero, necesitó su organización y movilización masiva para demandar sus derechos y luego la toma de las instituciones del estado a través del MAS. Más tarde tuvo que soportar con paciencia tres años de espera en los que una oposición minoritaria y cada vez más violenta ha intentado por todos los medios derrocar el estado de derecho y sabotear el proceso más incluyente de debate y consenso para escribir una nueva constitución política del estado jamás visto. Este enero se aprobó por fin la nueva constitución pero en el camino quedan los sueños de aquellos que imaginaron este como un camino fácil así como el recuerdo de aquellos que dieron sus vidas para llegar a este momento histórico.
Un proceso democrático
El mayor desafío que presentaba el país el día de la inauguración de Evo Morales como presidente de la república en enero del 2006 era precisamente la refundación de un país fracturado con problemas crónicos como lo eran (y lo siguen siendo) las instituciones débiles, especialmente en el campo y el oriente, la dominación política y económica del país por una élite oligarca y corrupta, así como la exclusión social y política de una mayoría pobre.
La respuesta del nuevo gobierno no se hizo esperar, ahondando un proceso de apoderamiento de las masas de la realidad social y política del país que en muchos sentidos es anterior a la creación del MAS. La participación de los movimientos sociales en la toma de decisiones a nivel local facilitada por la ley de participación de mediados de los 90 incrementó la calidad del proceso democrático para poder llevar a cabo los cambios estructurales y profundos que necesita el país.
Así pues, el proceso constituyente comenzado en agosto del 2006 incluyó niveles de participación social nunca antes vistos ni en Bolivia ni en ningún otro país, creando espacios deliberativos para asambleístas electos por sufragio universal y que representaban a todas las comunidades. Tenia que ser así pues si el objetivo fundamental era ahondar la democracia, el proceso de refundación del estado tenía que ser lo mas democrático posible.
Así, los 255 asambleístas elegidos para escribir la nueva constitución política del estado incluyó a hombres y mujeres, ciudadanos de clase alta, media y baja, campesinos y profesionales, indígenas, blancos y mestizos, ciudadanos de las zonas rurales y aquellos de las ciudades. El resultado de aquellas discusiones, fue, a pesar de los intentos violentos de una minoría intransigente, una visión colectiva e incluyente del futuro de Bolivia de la que su total diversidad cultural, social y económica es parte y heredera.
¿Un contenido revolucionario?
Parece extraño que la gestión del MAS sea rutinariamente atacada en los medios de comunicación y descrita con adjetivos como 'revolucionaria', 'socialista' y 'autoritaria'. Aunque yo no interprete los dos primeros adjetivos como insultos, la verdad es que la constitución no incluye ni la nacionalización de la propiedad privada ni la imposición de un partido único, a pesar de las mentiras que la oposición haya intentado propagar. De hecho, una mirada detallada al nuevo texto nos muestra una visión moderada, incluyente y que respeta la diversidad del país en todos los sentidos. Existen tres pilares que caracterizan a esta constitución.
El primero es el reconocimiento de la plurinacionalidad boliviana que por fin reconoce la diversidad nacional. Así, el país se despoja por fin de su 'pecado concebido' como describe el autor Xavier Albó la naturaleza excluyente de la fundación del país en 1825 en la que la población indígena era simplemente invisible. También se revierte el racismo encubierto que alimentó la revolución de 1952 y que pretendía la sumisión de todos los grupos originarios dentro de una 'clase campesina' que negaba sus culturas e idiomas individuales. En la nueva constitución se instituye en principio de igualdad – de derechos y obligaciones – dentro de la diversidad que acomoda el país en su seno.
La segunda característica de la nueva constitución es la creación de nuevas instituciones, poderes y formas del estado. Los poderes tradicionales (ejecutivo, legislativo y judicial) se mantienen aunque con reformas. Lo que es nuevo es el concepto de soberanía que se traslada al pueblo, lo cual va acompañado de nuevas instituciones de participación para que el pueblo pueda ejercer un cierto control de los anteriores poderes. Además, se constitucionaliza un estado descentralizado con amplios poderes legislativos así como de uso de costumbres y leyes, para los niveles departamentales, indígena-originarios, y municipales.
La tercera característica es la universalización de derechos fundamentales para todos. Por primera vez en la historia de Bolivia – un país infame por las brutales divisiones socioeconómicas que existen en su interior – el estado se compromete a proveer salud básica y educación para todos los boliviano/as, una renta básica para los pensionistas que otorgue dignidad a la tercera edad, y garantiza el acceso al agua potable, el cual es descrito por primera vez como un derecho humano fundamental. La constitucionalizacion de estos derechos puede sonar a herejía para algunas facciones derechistas y recalcitrantes del mundo pero desde luego que no son ni revolucionarias ni radicales, pues son la base del estado de bienestar que es común en Europa.
Un futuro lleno de desafíos
El futuro del 'vivir bien' que todos los bolivianos anhelan sobre el cual se construye esta nueva constitución política del estado, no está garantizado ni mucho menos. La oposición de minoría continuará sin ninguna duda a poner obstáculos a toda costa para descarrilar el proyecto de nueva sociedad deseado por la mayoría de los boliviano/as al igual que lo ha hecho hasta la fecha.
Aunque la línea política seguida por todos los prefectos de oposición al conocerse los resultados provisionales en la noche del 25 de enero fue la de intentar conseguir un pacto de unidad con el gobierno, sabemos que, como en el pasado, estos son perfectamente capaces de volver a utilizar la calumnia y los métodos violentos como arma política para conseguir sus objetivos y acelerar la fragmentación del país entre el oriente y el occidente.
Esta es una posibilidad real y algo que tiene que tener muy en cuenta la comunidad internacional que, como hizo UNASUR en septiembre, puede y debe apoyar el proceso de cambio en democracia que representa el actual gobierno boliviano para ahondar en este proceso de búsqueda de igualdad y justicia social para todos.





M. Á. BASTENIER

EL 'OTRO OCCIDENTE'

El País de España (www.elpais.com)

Un historiador italiano ha calificado América Latina de L'altro Occidente: la copia, la imitación de los modos políticos occidentales en otra parte del mundo. Y ésa ha sido su imagen en Europa desde las independencias a comienzos del siglo XIX. Pero hay motivos para dudar que el continente ibérico vaya a seguir siendo por tiempo indefinido ese otro Occidente.
Hay tres líneas de evolución en curso que conspiran contra la forma que han asumido las élites criollas de verse a sí mismas. Una de las tres es más bien coyuntural, el azar, aunque con aspiraciones de transformarse en estructural, y las otras dos, netamente estructurales, la necesidad. La primera la encarna el presidente Hugo Chávez de Venezuela; las otras dos son el alzamiento electoral indígena en Bolivia y la apuesta por la hegemonía regional de Brasil, facilitadas por la dimisión, quizá pasajera, de Washington.
Esa diversa marea trata de legitimarse por las urnas, por ello muy frecuentemente requeridas. Hace dos semanas en El Salvador, la izquierda ex guerrillera -el antiguo Frente Farabundo Martí- ganó las elecciones legislativas y tiene fundadas esperanzas de alcanzar la presidencia en los comicios de esta primavera; el presidente boliviano, Evo Morales, logró el domingo un buen resultado global en el referéndum para aprobar su Constitución indigenista, aunque cuatro provincias de nativismo contrario rechazaban el texto; finalmente, el 15 de febrero Chávez se juega su carrera política a otra consulta -la segunda, puesto que ya perdió una anterior- sobre su postulación indefinida a la presidencia.
El Salvador puede constituirse en nuevo recluta para la izquierda chavista, que ya integran Daniel Ortega en Nicaragua, el propio Morales, la convaleciente Cuba del segundo Castro, y de manera mucho más idiosincrática Rafael Correa en Ecuador y Fernando Lugo en Paraguay. Pero la segunda y aún más notable ofensiva contra la supeditación a Washington es la que acomete Brasil.
Luiz Inácio Lula da Silva, que tiene por delante las presidenciales de 2010 a las que ya no puede presentarse y para las que debería colocar a un delfín -seguramente, delfina- si quiere dar continuidad al proyecto, aunque se reclame de esos valores europeos, no por ello quiere menos la expulsión de Estados Unidos y Europa -España- de los foros unitarios latinoamericanos; el instrumento para ello no permite llamarse a engaño: la creación de una nueva OEA integrada exclusivamente por los 33 países que se extienden entre la frontera mexicano-estadounidense y Tierra del Fuego, y se mojan en el Caribe. El presidente brasileño quiere que ese foro exista para 2010, como ya dijo en la mega cumbre de Suaípe en diciembre.
¿Qué posibilidades tienen las dos ofensivas, distintas y revueltas, para sentar sobre nuevas bases, satisfactorias para ambas partes, la relación con Estados Unidos, con un presidente, Barack Obama, tan copado como su predecesor en la conmoción de Asia central? Lula tiene valor para Washington como tapadera de Chávez, freno y alternativa a la línea dura bolivariana; y Chávez por lo que pueda demorar o hacer imposible la integración blanda de Lula. ¿Pero existe una vía media, en la que los dos líderes pudieran sentirse cómodos renunciando a sus objetivos máximos? El venezolano, plegándose a la capitanía general del brasileño, ahora que su crudo ha caído bien por debajo de los 40 dólares el barril; y el brasileño, a una mera coordinación de superestructuras de las diferentes formas de integración que hoy enfrenta en orden disperso América Latina, sin aspirar más que a poner algún orden en el pandemónium.
Pero en ambos casos, tanto con la vía dura del eje Caracas-La Habana-La Paz como con la blanda de Brasil -secundado cuando menos por México y Argentina-, América Latina dejaría de ser ese otro Occidente tan nuestro.
Si los primeros mestizarían o indigenizarían la versión prototipo de lo latinoamericano, empleando la fuerza necesaria para que se produjera el cambio de manos del poder -lo que no ha ocurrido ni en Venezuela ni Bolivia- la versión brasileña y adláteres también debería pasar por la renacionalización de los países concernidos, hasta que el color de su política reflejara mucho mejor la variedad racial y social del continente.
Ésa es la América, en trance de definición, con la que Obama habría de entenderse. Pero ni que el afroamericano fuera el mayor y más apacible socialdemócrata del mundo, lo que patentemente no es, podría ver con ecuanimidad ninguna de las dos tentativas, porque ambas conducen a un mismo fin: América para los americanos; los de otro color.





Opinión

BOLIVIA DESPUÉS DEL REFERÉNDUM CONSTITUCIONAL

Diario Público de España (www.publico.es)

El desenlace del referéndum ha abierto la caja de Pandora de las interpretaciones. El recuento provisional arroja un resultado más apretado del previsto por el Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS). El mapa electoral ha revalidado la división del país en dos regiones. Cuatro departamentos del Occidente optaron por el Sí, mientras el No se impuso en los cuatro departamentos de la Media Luna del Oriente del país. En medio, el departamento de Chuquisaca registra un empate técnico.
Este resultado ha resucitado a la oposición. No tanto a PODEMOS, partido que parece roto, sino a los prefectos de la Media Luna. "No se puede gobernar desconociendo a la mitad del país", dijo Costas, prefecto de Santa Cruz, insistiendo en la tesis del "empate catastrófico". Branko Marinkovic, presidente del Comité Cívico, insiste en que el Ejecutivo debe escuchar el mensaje de los votantes, buscar el diálogo y concertar. Un tono conciliador que contrasta con la estrategia frentista y violenta que practicaron los líderes regionales el año pasado y que condujo a la masacre de Pando.
"Aquí no hay empate, la ganadora es la Constitución", replicó Morales. Ciertamente, el 60% no es una derrota. Es menor al 67% del referéndum revocatorio de agosto (probablemente su techo electoral), pero similar al 63% cosechado por la constitución en Ecuador. Sin embargo, la gobernabilidad se puede complicar. Ante el posible bloqueo de PODEMOS en el Senado, Morales ya ha avisado que recurrirá a los decretos para proseguir el "cambio". Su gestión será revisada con lupa. El reto es crear empleos, industrializar el gas y poner en marcha el aparato productivo nacional. Lo que requiere traducir la conquista política en gestión pública.
En el horizonte aparecen las elecciones presidenciales del 6 de diciembre. El MAS confía en recuperar los votos urbanos. ¿Y la oposición? El referéndum deja claro que existe espacio para una alternativa, aunque están desunidos, sin propuesta ni candidato con proyección. Tienen 11 meses para seducir al mundo rural. Muchas tareas para poco tiempo.





Opinión

EL NUEVO RETO DE BOLIVIA

El Nuevo Herald de Estados Unidos (www.elnuevoherald.com)

Si algo seguro se puede afirmar sobre el referendo constitucional celebrado el domingo en Bolivia es que fue un triunfo oficial con peligroso sabor a división.
De manera irrefutable, una sólida mayoría de la población aprobó el texto de la nueva constitución, mediante la cual el presidente Evo Morales pretende ''refundar'' el país. Pero no fue un apoyo con verdadero alcance nacional, porque se nutrió, esencialmente, de los votos emitidos en cuatro departamentos del altiplano: los más populosos, más pobres y mayoritariamente indígenas.
En cambio, los cuatro más ricos, mestizos y con afanes autonómicos, que constituyen la llamada ''media luna'' oriental, rechazaron de forma abrumadora el texto constitucional, mientras en otro se produjo un virtual empate ''técnico''. Resulta claro, entonces, que el país sigue severamente dividido, con una fractura geográfica que es también política, económica, étnica y social.
Además de una abrumadora participación, superior al 90% de la población, el respaldo general a la Constitución sumó alrededor del 60%: una clara y legítima victoria para Morales, su partido Movimiento al Socialismo (MAS) y los sectores indigenistas, políticos y sindicales que lo apoyan.
Entre los principales cambios que introduce el voluminoso texto constitucional, de 411 artículos, están una intervención mucho más amplia y profunda del Estado en las decisiones y dirección de la economía, cuotas de representación para las múltiples etnias indígenas en diversas instancias del Estado (incluyendo el Tribunal Constitucional), la reelección presidencial consecutiva por una sola vez, el fin del catolicismo como religión nacional, y un concepto de autonomía que los departamentos de la ''media luna'' rechazan.
Pero una cosa es la legitimidad del proceso y sus resultados; otra, la posibilidad de que la nueva Constitución propicie un cambio que supere la injusta marginalidad histórica de los indígenas bolivianos y, a la vez, facilite la unidad nacional dentro de un Estado democrático, con reglas claras y respeto por todos los sectores.
La mayor interrogante sobre lo anterior la han abierto los departamentos de Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando, que se volcaron por el rechazo. Incluso, algunos de sus prefectos (gobernadores) han amenazado con desacatar su eventual aplicación. A lo anterior se unen el radicalismo constitucional en algunos aspectos económicos, la confusión en sus criterios de representatividad y la actitud poco abierta a la negociación que, hasta ahora, ha mostrado Morales.
Para empeorar las cosas, todo esto ocurre en el contexto de serios problemas en la economía, tanto por el impacto de la crisis internacional, como de las erradas políticas gubernamentales.
El triunfo puede ser un estímulo para una mayor arrogancia de Morales. Sin embargo, es algo que debería evitar por todos los medios, por un deber hacia la nación y porque los opositores son muchos, fuertes, a menudo también arrogantes y concentrados en zonas clave del país. Estos, por su parte, no deberían persistir en su intransigencia y rechazo a la aplicación del texto.
Lo que se impone, al contrario, es un intenso proceso de diálogo entre el gobierno y otros sectores, especialmente regionales y políticos, no para modificar la Constitución, sino para que su aplicación se produzca de manera sensata, con atención a las inquietudes opositoras y sin atropello contra quienes tienen fundados cuestionamientos sobre ella. Es decir, la concertación debe imponerse sobre la crispación.
Cualquier Constitución, para que sea eficaz, debe ser un documento de entendimiento y unión, no de confusión y discrepancias. El texto de la boliviana, por su extensión, complejidad e impulso a mecanismos de decisión reñidos con los preceptos de la democracia representativa, está muy lejos de serlo.
El presidente Morales debería entenderlo y, con sentido de realismo, apertura y respeto al 40% de la población y los cuatro departamentos que votaron en contra, hacer que la ''refundación'' de Bolivia sea nacional e integral, no selectiva y sectaria. De lo contrario, los conflictos podrían agudizarse, con serias consecuencias para todos.





Opinión

ELECCIONES Y REFERENDOS EN LATINOAMÉRICA

La Tarde de Colombia (www.latarde.com)

Se realizó el referendo aprobatorio de la nueva Constitución Política en Bolivia, pero este hay que situarlo en un año de intensa actividad electoral en Latinoamérica, lo cual es una excelente noticia porque nos indica que las decisiones políticas cada vez más se asocian a procedimientos democráticos y que otros mecanismos de toma decisiones, de talante autoritario, cada vez tienen menos peso en la región. Pero, sin olvidar mencionar que la democracia no es solamente elecciones, sino también respeto a las reglas del juego, alternación en el gobierno, equilibrio entre los poderes, respeto al Estado de derecho.
Se realizaron elecciones parlamentarias y municipales en El Salvador en las que triunfó el partido FMLN proveniente de la antigua guerrilla que negoció la paz a comienzos de los 90, aunque el partido hoy en el gobierno, ARENA, ganó la Alcaldía de la capital que estaba en manos de una dirigente del FMLN y cuya gestión ha sido cuestionada. Para las elecciones presidenciales el candidato favorito hasta el momento es el del FMLN, el periodista Mauricio Funes, un candidato progresista pero no militante del partido.Este año igualmente se realizarán elecciones presidenciales y de Congreso en Panamá y en Uruguay; la expectativa radica en si los actuales gobernantes de formaciones políticas de centro izquierda, Martín Torrijos del PRD en Panamá y Tabaré Vásquez del Frente Amplio-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría en Uruguay se mantienen como fuerzas mayoritarias con mandato para ser gobierno o si hay alternancia frente a partidos o coaliciones políticas de derecha.
Pero también tendremos referendos en Venezuela en el próximo mes para enmendar la Constitución e introducir la posibilidad de reelección indefinida para todos los cargos de elección popular y eventualmente en Colombia al final del año, si se aprueba el trámite para introducir en la Constitución la posibilidad de una nueva reelección del presidente actual. En Ecuador se surtió igualmente una elección interna dentro de la coalición Alianza País que escogió nuevamente a Rafael Correa como candidato presidencial para las elecciones que se realizarán este año para ratificar o cambiar a las autoridades de elección popular, una vez aprobada la nueva Constitución de ese país.
El referendo boliviano, entonces, hay que situarlo dentro de esa oleada de elecciones y referendos que se viene dando en la región y si bien hubo un triunfo claro del sí, con más del 60% de los votantes, sin embargo el resultado reflejó la polarización y distribución de fuerzas políticas en el país en el cual cuatro provincias –las denominadas de la Media Luna, Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija- ganó el no. En las otras provincias ganó claramente el sí.
Si bien el triunfo es un espaldarazo para el Presidente Evo Morales y su proyecto de refundación nacional en el cual las nacionalidades indígenas sean reconocidas e incluidas, así como la creación de un modelo de Estado sui generis, que incluye el concepto de autonomía indígena o de los pueblos originarios, a quienes se reconoce el derecho de ocupar una parte importante del poder. Igualmente le plantean estos resultados al Presidente Evo, que no fueron tan optimistas como lo esperaba el gobierno, un nuevo desafío relacionado con la gobernabilidad del país, porque no hay duda que si no se entra en un proceso de negociación con las autoridades de las provincias opositoras de la Media Luna, especialmente sobre el tema de las autonomías y la utilización de los recursos energéticos, es posible que Bolivia entre nuevamente en una virtual parálisis y enfrentamiento como el que vivió hace unos meses y del cual logró salirse gracias a la mediación de la UNASUR, liderada por el presidente brasilero Lula.
El desafío de Bolivia es construir una sociedad que incluya a todos sin que se generen nuevas exclusiones.





ENTREVISTA AL VICEPRESIDENTE BOLIVIANO

GARCÍA LINERA: "HABER GANADO 60 A 40 NO ES NINGÚN EMPATE"

El Clarín de Argentina (www.clarin.com)

"Propuesta afiebrada". Así califica el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, el reclamo de la oposición de sellar un pacto nacional como paso previo a la aplicación de la nueva Constitución. Rechaza la idea de "empate" -que él mismo usó en 2003-2004- y cree que la base social del "proceso de cambio" se consolidó en torno al 60%.
¿Es posible someter la Constitución a un pacto nacional como pide la oposición?
-Es una propuesta afiebrada. La respuesta del gobierno fue contundente: ya hay una ruta. Como ya ha señalado el presidente Evo Morales, el pacto sólo puede entenderse en el marco de la aplicación y el desarrollo de la nueva Constitución.
Para pedir un nuevo pacto se basan en la idea del "empate catastrófico" que fue un concepto difundido por usted hace unos años, ¿por qué cree que ya no es pertinente?
-En primer lugar, en términos estadísticos, una victoria 60-40 no puede ser ningún empate. Y una segunda línea de respuesta: en esta elección los bolivianos no hemos asistido a una confrontación entre dos proyectos de país, que es cuando la idea de "empate catastrófico" es válida. Nosotros estamos en presencia de un proyecto nacional que encuentra resistencias regionalizadas a partir de una serie de temores. El No a la nueva Constitución se construyó a partir de la difusión del miedo; del miedo en relación a la religión, a la familia, a la propiedad. y el miedo no es un proyecto político.
¿Entonces, en su opinión, ya no hay dos Bolivias?
-Mi hipótesis es que el empate se resolvió cuando el proyecto popular subsumió al proyecto autonomista y la derecha se quedó sin banderas. Como se ve en la elección del domingo, los sectores conservadores tienen una base potencial pero no tienen una línea propositiva. Y por eso es que se consolida una única matriz de Estado, economía y sociedad que se expresó en la nueva Constitución.
Pero el oficialismo retrocedió respecto al revocatorio del 10 de agosto, en la medida que la Media Luna autonomista vuelve a dibujarse en el mapa boliviano.
-Una cosa es Evo, con lo que simboliza en términos de honestidad y recuperación de los recursos naturales estratégicos, y otra, una propuesta de texto constitucional que arrastra una serie de tensiones. Pero, insisto, hay un núcleo duro del 60%. Y eso habiendo confrontado con una gran coalición de la derecha, en la que sólo faltaba el pato Donald, que buscó activar las fibras más sensibles de la sociedad. Estaban absolutamente todos, partidos tradicionales semidesaparecidos, sectores conservadores de la Iglesia, fuerzas cívicas fascistas, medios de comunicación opositores, sectores empresariales duros, todos articulados en torno al rechazo y no a la construcción de una alternativa.





"NO CABEN DOS LECTURAS DEL VOTO"

Público de España (www.publico.es)

1. ¿Qué panorama se abre en Bolivia tras el referéndum?
La oposición comienza a plantear una suerte de regionalización del voto. Es decir, en el Oriente perdió el Sí a la Constitución y, por lo tanto, debe reiniciarse un proceso de negociación para incorporar sus estatutos de autonomía. Obviamente, el Gobierno lo rechaza porque no puede hacer un análisis parcial a un referéndum nacional. No caben dos lecturas.
2. ¿Hay margen para negociar?
La Constitución debe aplicarse. A pesar de la conflictividad que se vislumbra, el Gobierno está obligado a construir toda una estructura jurídica y normativa que reglamente la nueva Carta Magna en políticas concretas.
3. Pero parece que si lo hace por decreto, se arriesga a generar un incendio en el país. ¿Cuál es el margen de maniobra de Morales?
El Gobierno tiene dos vías. Una, es hacer concesiones a los grupos opositores conservadores. La otra es recurrir a los movimientos sociales para que presionen a los legisladores.
4. ¿Hay riesgo de balcanización?
No, en absoluto. Esta tesis se va negando poco a poco porque está perdiendo base social. Un ejemplo es que el 80% del país ha votado en contra de los latifundios.





Carlos Cordero

EL LUGAR DEL "SÍ"

La aprobación de la nueva Carta Magna de Bolivia puede sentar un precedente en un continente donde perdura la discriminación y la falta de oportunidades para los pueblos originarios latinoamericanos.

Radio Nederland de Suecia (www.informarn.nl)

A buen decir podría asegurarse que Bolivia ha puesto un punto y final a un largo calvario para llegar hasta el referendo del pasado domingo, cuando el 60 por ciento de la población del país andino decidió aprobar una nueva carta magna, pero no es así: este país que se ubica en el corazón de América abre una nueva etapa en su historia, enviando al mismo tiempo un mensaje de relevancia en un continente donde perdura la discriminación indígena.
Quien se haya detenido en el nuevo texto constitucional, encontrará artículos que rompen de raíz con la constitución de 1825, la cual se mantenía vigente gracias a una serie de numerosas cirugías que la fueron actualizando conforme avanzaban las décadas.
Las cirugías eran imposibles de sostener, se necesitaba una nueva cara: Evo Morales se encargó de darle a Bolivia una nueva identidad, articulada en una constitución que la historia terminará por juzgar.
Es curioso el momento escogido por la presidencia de Evo Morales: un referendo en el año en América Latina se apresta a celebrar el bicentenario de su independencia de España.
El mensaje no puede ser más claro: el rompimiento de la herencia colonial y el yugo "opresor" y la reinvención de la nación, al tenor de algunas voces que se escuchan en estos momentos en el Sur del continente.Lograr la aplicación de la nueva Carta Magna será difícil, advierte el constitucionalista e historiador *Carlos Cordero, "pero definitivamente estamos ante un momento de gran relevancia para América Latina", explica. Pregunta: ¿Qué lugar adquiere esta nueva constitución en la América Latina de hoy ?
Respuesta: Al aprobarse una nueva constitución, Bolivia ha dado un paso importante para tratar de cambiar una institucionalidad política que ha generado aspectos positivos, progreso, desarrollo, pero al mismo tiempo ha generado exclusión. En el contexto latinoamericano, Bolivia ha dado un ejemplo positivo de institucionalidad democrática, de participación ciudadana, y ojalá a que contribuya al fortalecimiento y conservación de la institucionalidad democrática del conjunto de América Latina. Un poco se temía que la crisis boliviana pudiera derivar en situaciones no democráticas, en enfrentamientos internos, y esto podría arrastrar al conjunto de países de América Latina en una situación de inestabilidad. Creo que la aprobación del texto constitucional finalmente ha llevado al fortalecimiento de la democracia y esto contribuye a la estabilidad para América Latina.
P: ¿La nueva constitución de Bolivia sienta a nivel continental un precedente de relevancia ?
R: Sí, por el hecho que Bolivia realiza el primer referendo para aprobar un texto constitucional con una importante participación ciudadana. Y Bolivia en los últimos meses se vio convertida en un dolor de cabeza para el conjunto de países latinoamericanos, por la situación de inestabilidad que vivía, por el conflicto interno. Ubicada geográficamente en el corazón de América Latina, puede de alguna manera generar estabilidad o inestabilidad en el conjunto de las democracias del hemisferio. Creo que la aprobación en una jornada pacífica ha ayudado y ayudará a que el continente esté tranquilo, al menos por un tiempo, mientras otro tipo de problemas económicos y sociales se van resolviendo en el marco de la democracia y en el conjunto de las democracias de América.
P: Usted destaca un punto y es el fortalecimiento de la democracia boliviana tras la aprobación de esta Carta Magna. ¿En qué basa su optimismo?
R: Primero que fue una jornada en que no se destacan hechos de violencia. Los movimientos sociales que ejercen la política en las calles han participado democráticamente a través del sufragio. Este clima de paz contribuye al fortalecimiento institucional. Las respuestas que han dado los líderes políticos, tanto gubernamentales como de oposición, son de altura. Ambos reivindican métodos democráticos y la ciudadanía está a la expectativa de lo que pueda ser la aplicación de este texto constitucional. Creo que participar en las elecciones con cuatro millones de electores de manera pacífica, bajo la mirada vigilante de una serie de observadores internacionales, es algo muy positivo. La salud de nuestra democracia siempre dependerá de lo que puedan hacer nuestros líderes y la voluntad política que tengan para el diálogo, consenso y la concertación.
P: ¿La apuesta por el SÍ constitucional de Bolivia se traduce en una importante señal en el marco de las celebraciones en el continente de los 200 años de independencia de España ?
R: El aprobar un texto donde se hace una importante reivindicación de derechos para los pueblos originarios de Bolivia, es contribuir a la visualización del proceso de inclusión de estos pueblos que estaban relativamente excluidos de los beneficios del progreso. Una nueva constitución que tenga estas características bien podría significar un paso hacia adelante para conseguir una igualdad, no solamente jurídica, sino a partir de ello una igualdad económica, social, una igualdad que permita una adecuada distribución de las riquezas. Se le atribuye al proceso de colonización también procesos de discriminación, que en el tiempo se han ido superando, pero tal vez el texto constitucional sea un punto de apoyo para avanzar más rápidamente en el proceso de integración e igualdad social.
P: ¿Se termina la herencia colonial?
R: Es una idea más electoral que real. Hace pocos meses el presidente Evo Morales declaró a Bolivia libre de analfabetismo. No sé si el mundo se ha preguntado en qué idioma fuimos alfabetizados. Lo hicieron con el idioma del conquistador. Bolivia es una mezcla de 200 años de esa vigorosa cultura hispana que llegó a dominar América Latina y también de estas raíces originarias. Deberíamos sentirnos orgullosos de ese vínculo, de ese matrimonio y combinación de culturas, porque somos el resultado de ambas y rechazar una y descalificar a la otra, no nos va traer nada positivo. Ese concepto de la descolonización es más algo electoral para consumo político, poco tiene que ver con la realidad que vive el país o con la realidad social del país, porque somos productos de una síntesis histórica.





René Zabaleta

BOLIVIA: CUANDO EL PUEBLO SE IMPONE

Impresiones Latinoamericanas De EE.UU. (www.impre.com)

“Los pueblos no son lo que creen que son, sino lo que son capaces de hacer”. —René Zavaleta
América Latina está marcando nuevos hitos en su historia en camino hacia el futuro, así se hace más vigente la visión que tuvo el poeta peruano César Vallejo hace 93 años cuando escribió Canto a América: ¡América Latina! ¡Mitad del Universo! / !Te crispas en el globo como un gesto de Dios, / y siento que te agitas con el divino apresto / de un músculo infinito que va a empañar el sol!
Esto que percibió Vallejo ya se convirtió en una marcha de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, el Salvador, todos acompañados por Cuba, hacia un destino diferente desafiando los preceptos globalizados del neoliberalismo y rompiendo sus cadenas del dominio y sumisión. No es camino fácil, especialmente en condiciones de crisis económica mundial y la guerra de los medios de comunicación globalizados al servicio del Gran Patrón desatado contra este movimiento antisistémico.
Sin embargo, son los pueblos los que toman la decisión final. Este domingo unos cuatro millones de bolivianos dieron su contundente Sí a la nueva Carta Magna de la República en el referendo, y votaron también por limitar el latifundio de 10,000 a 5,000 hectáreas. La nueva Constitución despeja el camino para los cambios estructurales del Estado, sus instituciones y la sociedad definidos en 411 artículos de la Carta Magna, y según dijo Evo Morales, no temblará su mano para aplicarla. Fueron en vano los intentos de la oligarquía y la iglesia católica para asustar a la gente, tildando la Constitución de “atea, comunista, totalitaria, antidemocrática”, etc. El pueblo quiere cambios y lo demuestra con su voto.
Pero los oligarcas en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Chuquisaca donde ganó el No, también están preparándose para resistir, esperando el renovado apoyo norteamericano, pero tal vez esperarán sentados ya que Barack Obama dice que usará la diplomacia más que la fuerza. Aunque “los vientos nuevos” de los que habla Obama pueden ser ignorados por los “intereses vitales” estadounidenses, entre ellos el control de los recursos naturales de América Latina. Ya la nueva secretaria de Estado, Hillary Clinton habló de la “inseguridad” que trae la política de Evo Morales al continente. ¿Y qué se puede esperar del asesor de Obama para América Latina, Gregory “Greg” Bestor Craig, quien tiene entre sus clientes al ex presidente de Bolivia Gonzalo Sánchez de Lozada y al ex ministro de defensa Carlos Sánchez cuya extradición fue solicitada por el gobierno de Evo Morales para juzgarlos por la represión durante la insurrección en 2003 que dejó un saldo de 65 muertos y centenares de heridos.
Todo esto hace suponer que no habrá que esperar “vientos nuevos” y más vale prepararse para la nueva fase de lucha por el futuro de América Latina. Evo Morales logró el nuevo triunfo. Hace poco en el Salvador el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional ganó las elecciones municipales y legislativas y es favorito para las elecciones presidenciales el 15 de marzo. El 15 de febrero habrá el referendo constitucional venezolano y el abril próximo se celebrarán los comicios generales en Ecuador.
Definitivamente América Latina, como dijo Vallejo, está agitada pero también lo está la IV Flota norteamericana y de eso nunca hay que olvidarse.





Opinión

BOLIVIA: NADA SOLUCIONADO

El Siglo de Durango, México (www.elsiglodedurango.com.mx)

Desde que asumió el poder su primer presidente de origen indígena, la vida política de Bolivia ha sido muy turbulenta. No que antes hubiera sido muy apacible que digamos: ese país andino tiene la discutible distinción de ser el que ha sufrido más golpes de estado en la historia. Y no sólo de Latinoamérica, sino del mundo.
La asunción a la presidencia de Evo Morales, un antiguo líder cocalero, concitó muchas esperanzas entre la mayoría de la población de raigambre indígena. Y Evo intentó no desilusionarlos, haciendo circo-maroma-y-teatro para darle a esa población una mayor influencia en los asuntos públicos, nacionalizando empresas gaseras y petroleras, y tratando de borrar siglos de indiferencia, racismo y desprecio hacia los indios.
Para instrumentar lo que él pretende sea una refundación de la república boliviana, Evo impulsó la redacción de una nueva Constitución. Otra vez, ninguna novedad, dado que Bolivia ha tenido como una docena de Cartas Magnas que para maldita la cosa que han servido. El problema fue que la Constitución de Evo fue redactada y aprobada por la Legislatura de maneras cuando menos cuestionables. Así que la oposición se sirvió de ello para cuestionar la legalidad de los cambios introducidos por el presidente.
Para darle una salida a la pugna, se realizó un referéndum el domingo pasado, en el que se le preguntaba a la población si estaba o no de acuerdo con la Constitución. Alrededor de un 60 por ciento dijo que sí. Así pues, parecería que el triunfo de Evo es contundente, y no habría mayores discusiones.
Sin embargo, la inmensa mayoría de quienes votaron “No” viven en la parte oriental del país, más moderna, con más recursos naturales y menos población indígena. De hecho, ésas son las provincias que insisten en un estatus de autonomía de manga mucho más ancha del que les proporcionaría la mentada Constitución.
Viendo el mapa del referéndum, a nadie le queda duda de que Bolivia está ahora más partido que nunca: el occidente indio y montañoso por un lado, apoyando a Evo; y el oriente fértil, moderno y mestizo, que desconfía de lo que se origina en el altiplano paupérrimo.
Precisamente para no depender tanto de lo que dijeran allá en las alturas de La Paz es por lo que las provincias orientales han estado presionando para lograr la autonomía. Y ahora alegan que el “No” mayoritario en esas regiones obliga al gobierno a tenerlas en cuenta a la hora de instrumentar la Constitución en la práctica.
Cómo responda Morales a este reto, y cuánta buena voluntad haya en las dos partes, serán cruciales para el futuro de Bolivia… un país que quizá ya no resista una fractura más.





EN BOLIVIA TAMBIÉN HAY INDIOS TRAIDORES Y DESCLASADOS

La Opinión de Argentina (www.la-opinion-argentina.blogspot.com)

INDIGENAS RESENTIDOS Y DESCLASADOS
En el panorama político nacional ha surgido una casta de politiqueros de origen indígena y campesino que, profundamente resentidos por no ocupar cargos dirigentes en el proceso de cambio y también sobornados por las clase dominantes y la reacción fascista boliviana; se lanzan del modo más agresivo y virulento a combatir contra sus hermanos y contra su propio origen en una muestra detestable de desclasamiento y resentimiento personal.
La lista miserable de indígenas desclasados está encabezada por:
SABINA CUELLAR. Campesina chuquisaqueña de origen quechua. Ex–constituyente del MAS que traicionó vilmente el voto de sus hermanos campesinos y que ahora con la muletilla de una "capitalidad" sucrense que ha quedado en nada, sirve los intereses mezquinos de la Media Luna, la oligarquía cruceña y el interés del Imperialismo Yanqui. Sabina intenta hablar en quechua para justificar su origen, empero su lenguaje es un verdadero atropello y un atentado contra la dignidad del hermoso idioma quechua que enalteció Huallparimachi.Sigue en la lista infame:
VICTOR HUGO CARDENAS. Ex – Vicepresidente del país y "pongo" de Gonzalo Sánchez Lozada. Cómplice desvergonzado del tristemente famoso proceso de descapitalización y destrucción del aparato productivo del país y el regalo de nuestras empresas estatales al capital trasnacional. Ahora convertido en el más grande defensor "ideológico" del neoliberalismo.
Continúa:FERNANDO UNTOJA. El pongo de Hugo Bánzer Suárez, con título dudoso de una triste Universidad francesa y que pretendía trasladar el Ayllu a París o viceversa. Es realmente lamentable escuchar la cháchara insulsa e ininteligible de este tránsfuga en los canales de Televisión que le brinda la derecha fascista para que ataque virulentamente a sus hermanos de clase.
A continuación:
ALEJANDRO VELIZ. El otrora dirigente campesino de CSUTCB que por pura envidia se ha sumando al coro despreciable de los indígenas desclasados y resentidos. Triste final de un campesino quechua que alguna vez sugirió actitudes correctas.
MARCIAL FABRICANO. Un indígena de las tierras bajas que ha vendido su alma a los colonizadores evangelistas y consecuentemente a la derecha fascista del Bolivia que pretende hacer desaparecer a las "etnias selvícolas" (en el lenguaje reaccionario).
RENE JOAQUINO. Un indígena potosino meztizado que, suplicantemente, según versión de Carlos Meza, pretendió ser candidato a Vice con Sánchez Lozada. Despreciado por éste, pretende hoy, con subvención reaccionaria, un liderazgo nacional con las poses del indígena desclasado.
RUFFO CALLE. Originario aymara, profundamente resentido contra Evo Morales porque les ha ganado el apoyo abrumador y ampliamente mayoritario de los indígenas y campesinos de Bolivia. Es representante del "racismo al revés" del indigenismo reaccionario. Este originario suma su voz al coro del NO al proceso y a las aspiraciones de sus hermanos aymaras.
Lamentablemente debemos incluir en la lista a:
FELIPE QUISPE HUANCA, el Mallku, que en septiembre-octubre del año 2000 y octubre-2003, en los tiempos heroicos de la resistencia anti-neoliberal jugó un papel ampliamente positivo, por puro resentimiento personal, forma ahora la legión de los "indios" traidores a su clase y a su pueblo.





CÓMO SE DERROTÓ AL GOLPISMO CÍVICO-PREFECTURAL EN BOLIVIA (POR QUÉ GANÓ EL SI EN REFERENDO)

Cuba Debate (www.cubadebate.cu)

A 48 horas del triunfo histórico del pueblo boliviano en el referéndum constitucional, es completamente pertinente la reproducción de este discurso del Vicepresidente de la República de Bolivia, pronunciado el pasado mes de octubre. El texto que presentamos a continuación constituye un profundo análisis de la historia y de la actualidad boliviana, un testimonio pensado y sentido por un protagonista de primera línea del proceso de cambios que vive ese país.
Cómo se derrotó al golpismo Cívico-prefectural en Bolivia
Permítanme hacer una reseña de la situación actual en la que se halla la lucha y el esfuerzo de nuestros pueblos por encontrar la emancipación. Cuando uno mira hacia atrás, encuentra no solamente décadas, sino siglos de esfuerzo, luchas, sacrificios y heroísmos de los pueblos y los trabajadores de Bolivia, la mayoría indígena, por lograr su proceso de emancipación.
Durante toda la colonia y luego la República, el pueblo boliviano tuvo que vivir no sólo en el olvido y la discriminación, sino en el abuso y la explotación. Frente a cada intento que hizo la inmensa mayoría del pueblo indígena y traba- jador, por buscar una convivencia pacífica en igualdad, la respuesta de las élites dominan- tes, coloniales, republicanas, fue el maltrato, la represión, la intimidación y la masacre.
Los acontecimientos de los recientes años en Bolivia son parte de un largo proceso de búsqueda y planteamiento de una relación de equilibrio, convivencia y reconocimiento mutuo entre todos los sectores sociales de nuestro país. Algunos hitos de este proceso son: los levantamientos de los artesanos, por 1840, a la cabeza de Manuel Isidoro Belzu; el levanta- miento de Andrés Ibáñez, acá en tierra cruceña, por los años 1860-1870, en lo que se llamó la Revolución Igualitaria; el levantamiento de Zárate Willka, un caudillo indígena aymara que planteó a las clases dominantes y a los mestizos una relación de convivencia equilibrada entre pueblos, culturas y naciones que conformaban la patria boliviana.
Luego vino la Revolución de 1952, que logró grandes avances en el tema de reconocimiento de los derechos: la igualdad ante el voto, la entrega de tierras, la recuperación de empresas. Pero aun en ese momento tan importante que significó una transformación revolucionaria del país, la demanda de igualdad, reconocimiento y equilibro de los pueblos indígenas fue dejada de lado y se buscó sepultar lo que era la máxima aspiración de un pueblo que reclamaba inclusión para sus miembros como ciudadanos de pleno derecho.
Resurgimiento del Indianismo
En la década del 70 del siglo XX, ante el fracaso de la Revolución de 1952, una generación de luchadores sociales del campo y de la ciudad comenzó nuevamente a replantear la temática de la igualdad entre los pueblos. Éste fue el momento del surgimiento de todavía pequeños núcleos de activistas indianistas y kataristas que reivindicaban el reconocimiento de la igualdad de los pueblos, una justa distribución de la riqueza y el derecho de todos a ser gobernados y gobernantes, sin tomar en cuenta el apellido, el color de piel, la vestimenta o el idioma que uno hablara. Fue larga y dolorosa esta construcción reciente del movimiento igualitario de los pueblos, comenzó con núcleos de activistas, de líderes sindica- les y campesinos, y de intelectuales indígenas que habían logrado, muy difícilmente, entrar a las universidades. Fue también muy duro el enfrentamiento contra una izquierda, igual- mente colonial, que no reconocía las diferencias de culturas y que no tomaba en cuenta, en sus reivindicaciones, el rechazo a la herencia colonial de la discriminación y abuso contra los pueblos mayoritarios de nuestro país: los pueblos indígenas.
En los años 80 del siglo pasado, cuando se implementó el modelo neoliberal Bolivia vivió un proceso de desmantelamiento de sus estructuras organizativas populares. Por ejemplo, la Central Obrera Boliviana (COB) se vio afectada con los procesos de cierre de empresas, la relocalización y la flexibilización laboral que rompieron la organización nacional de resistencia de las políticas de los gobernantes. A partir de ello, les tocó, como una especie de posta histórica, a los pueblos indígenas, al movimiento campesino, asumir la construcción del liderazgo de un movimiento igualitario, de renovación de la patria y de convivencia entre los pueblos.
En tiempos en que predominaba el neoliberalismo en el país -las décadas de los años 80 y 90, los veinte años perdidos-, el movimiento indígena campesino se atrincheró y desplegó una resistencia heroica en defensa de la hoja de coca, de los recursos naturales, de la dignidad y de la patria. En tiempos de desmoralización general del país, de abuso y prepotencia neoliberal, las Seis Federaciones de Productores de Coca del Trópico de Cochabamba (en el Cha- pare), el norte de Potosí, la ciudad de El Alto, el departamento de Santa Cruz en sus sectores empobrecidos, las federaciones campesinas del norte de La Paz, convertidos en núcleos históricos de resistencia, comenzaron un lento proceso de rearticulación y de reorganización social en busca de la emancipación.
Debilitada la clase obrera tradicional que dependía de la gran empresa, fragmentada la nueva clase trabajadora obrera en pequeños talleres, en pequeñas fábricas, las organizaciones territoriales campesinas indígenas tuvieron que resistir al neoliberalismo en defensa de los recursos naturales que estaban siendo objeto de privatizaciones y venta a empresas extranjeras. Mientras el neoliberalismo avanzaba en todos los terrenos privatizando empresas públicas, cambiando la mentalidad de los jóvenes, introduciendo el discurso y el pensamiento individualista, socavando y fragmentando a las organizaciones sociales urbanas, la resistencia y la lucha por la dignidad del país se concentró en aquellas organizaciones territoriales campesinas indígenas que defendían lo último y lo primero que tiene el ser humano para preservar la vida: la naturaleza.
El aprendizaje fue rápido. De marchas y movilizaciones inicialmente aisladas, comenzaron a expandirse las redes de solidaridad y hermandad del pueblo, del Chapare a Santa Cruz, del Chapare a Cochabamba, del Chapare a Tarija, del Chapare al altiplano. Una silenciosa red de estructuras comunitarias territoriales, indígenas y campesinas, comenzó a preparar el gran escenario de lo que en Bolivia hemos denominado: el gran Pachakuti 1.
Recogiendo lo mejor de la herencia obrera de los años 40, 50 y 60 de la lucha social boliviana y lo mejor de la herencia organizativa urbana de la lucha popular frente a las dictaduras, el movimiento indígena y campesino no solamente se planteó la necesidad de resistir ante las políticas neoliberales impuestas por los gobiernos excluyentes y racistas, sino también le tocó proyectar la toma y construcción del poder, para cambiar la estructura del Esta- do, para cambiar las relaciones de convivencia entre los boliviano. El movimiento originario campesino decidió fundar, en 1995, el Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (IPSP), lo que ahora es el Movimiento al Socialismo, el MAS-IPSP.
Esta decisión marcó el destino del país, por- que hasta entonces los obreros, campesinos e indígenas, solamente habían sido convocados para resistir, para aguantar y defender, pero nunca se habían planteado, en la larga historia de 180 años de vida republicana, la posibilidad de que fuera el movimiento indígena campe- sino y popular quien asumiera las riendas del destino de Bolivia. De la resistencia a la toma del poder, de la acción defensiva y meramente reivindicativa, el movimiento indígena se planteó a sí mismo la necesidad de construir, transformar y asumir el control del poder del Estado.
A partir de esa decisión trascendental de 1995, la historia de los pueblos indígenas bolivianos y latinoamericanos fue otra. Los pueblos no solamente estaban para resistir y aguantar el abuso, no solamente estaban para defender los recursos, estaban también para replantearse ellos la conducción del destino de sus países.
Triunfo del Instrumento Político de Liberación
El crecimiento del instrumento político de los pueblos indígenas y de los sectores populares fue gradual desde 1995 hasta el año 2005. En el transcurso de diez años la marcha fue imparable; se empezó con un municipio, pero en la siguiente elección se llegó a cuatro; luego, de cuatro municipios se pasó a 80, y en la elección municipal de 2004, el MAS llegó a tener 120 alcaldías. Ése fue el proceso gradual de conquista territorial, de funciones de mando y de decisión al interior de nuestro país. Y en el ámbito parlamentario, de tener inicialmente una bancada de cuatro parlamentarios se pasó a tener 28 congresistas, luego en la elección de 2005, se logró obtener 84 parlamentarios, del total de 157 congresistas de nuestro país.
Este proceso de cerco gradual, representativo y democrático de la estructura del Estado racista, no fue fácil. La decisión de avanzar a la construcción y toma del poder tuvo innumerables batallas: marchas, resistencias, masacres, gigantescas sublevaciones que en el año 2000 obligaron a una empresa extranjera a abandonar el país, porque estaba lucrando con los recursos colectivos y comunitarios de los pueblos.
A partir de esa victoria, el segundo paso fue enfrentar el poder gubernamental dominado por partidos políticos corruptos, por especuladores, por terratenientes y gente subordina- da a empresas extranjeras, para obligarlos a retroceder gradualmente en sus medidas de gobierno en contra del país. Ante la movilización, los bloqueos, los paros, en el ejercicio legítimo de las reivindicaciones del pueblo, la respuesta de los gobiernos neoliberales insensibles era la masacre. En octubre de 2003, Sánchez de Lozada, antes de renunciar obligado por la sublevación popular, dejó tendidos en el país unos 60 muertos, 600 heridos y decenas de mutilados, por la ambición de defender intereses particulares, frente a una demanda popular generalizada de igualdad, justicia, reconocimiento y recuperación de recursos naturales. Fueron las sublevaciones populares las que carcomieron externamente la estructura de un Estado señorial, racista, oligárquico y terrateniente que había predominado en la vida política del país en las últimas décadas.
En las elecciones generales de diciembre de 2005 un luchador, un dirigente sindical, un dirigente campesino, un indígena, por primera vez en 182 años de vida republicana, asumía democrática y constitucionalmente el gobierno de nuestra patria. En un país donde los pueblos indígenas son el 65 por ciento de la población, nunca antes un indígena había pisado el Palacio de Gobierno como primera autoridad; en un país donde la inmensa mayoría es gente pobre, humilde y trabajadora, nunca un trabajador, una persona humilde, había alcanzado la primera magistratura. En 2005 se acabó esa historia, el pueblo reconoció en el Presidente Evo Morales al indígena que cada uno es, al trabajador que cada uno es, al obrero o al vecino que cada uno es, se miró en el Presidente Evo a sí mismo y decidió votar por sí mismo. En 2005, el pueblo dejó de votar por patrones y por empresarios, y como nunca había sucedido en nuestra historia, el pueblo comenzó a verse a sí mismo y se veía a sí mismo como gobernante y como gobernado, como dirigente y como dirigido, como tiene que ser en cualquier sociedad democrática.
A partir de 2005, la historia de nuestro país dio un giro, a la cabeza de Evo Morales, el primer Presidente indígena de América Latina, de nuestra historia, de nuestra República, las cosas en Bolivia y en el Continente comenzaron a cambiar. Las primeras medidas que se tomó, como dijo el Presidente Evo, fue convertir al gobierno de esclavizador del pueblo, en esclavo del pueblo, porque a partir de ese momento fueron las organizaciones, los sindicatos, las comunidades, las asambleas las que empezaron a tomar las grandes decisiones, los grandes planteamientos de transformación de nuestro país, que por medio del Presidente Morales, se convertían en leyes y en decretos.
La que antes era mayoría olvidada, desprecia- da, explotada y silenciada, ahora se convertía en mayoría gobernante, deliberante, que toma decisiones para beneficiar absolutamente a todos. Pero desde el año 2006, este liderazgo indígena popular y campesino que emergió desde abajo no gobernó solamente para los indígenas, para los campesinos y los humildes, comenzó a gobernar para todos los bolivianos: campesinos, obreros, estudiantes, comerciantes, profesionales, empresarios; porque en este hecho comenzó a consolidarse lo que era un liderazgo local, regional o sectorial, en un liderazgo de carácter nacional.
Las medidas de nuestro gobierno fueron muy concretas: recuperar los recursos naturales y las empresas que privatizaron los neoliberales y que se encontraban en manos extranjeras. Para tomar esas decisiones, no importaron amenazas ni chantajes, el gobierno del primer Presidente indígena de Bolivia y del continente, tomó la heroica decisión de nacionalizar los recursos naturales, el gas y el petróleo, que hoy nuevamente son de todos los bolivianos y nuevamente los dineros de esos recursos benefician a todos los bolivianos.
La segunda medida fue construir la igualdad no solamente como discurso, sino como vida material. Y comenzamos a realizar este objetivo a través de medidas sociales, una de las prime- ras fue el Bono Juancito Pinto, que es un incentivo monetario de permanencia escolar, al que cada niño accede en beneficio de su familia una vez que haya completado la educación anual en colegio del primer al octavo grado. Otra medida social es la Renta Dignidad para los abuelos, hoy en Bolivia, y lo decimos con orgullo al mundo, a toda persona mayor de 60 años, esté jubilada o no, sea del campo o de la ciudad, el Estado boliviano la protege mensualmente con una renta, para que pueda vivir con dignidad y tranquilidad el resto de sus días.
Se empezó a utilizar los recursos del Estado para resolver el tema de la igualdad material. Antes, el dinero del Estado servía para prestar a dos o tres familias que no usaban el dinero en el país sino que lo llevaban al extranjero, se iban de vacaciones a Miami o a París y no in- vertían en Bolivia. En el gobierno de Evo Morales, se dejó de usar ese dinero para fomentar vacaciones de empresarios quebrados y se lo utilizó para apoyar y fomentar al pequeño productor campesino, pequeño gremial y pequeño artesano que hoy tienen, de manos del Estado, el acceso a crédito para producir y generar riqueza, en algunos casos en el campo, con cero por ciento de interés, siempre y cuan- do el alimento que genere sirva para beneficiar a las familias bolivianas.
En todo el aparato estatal, los indígenas que hasta entonces solamente eran los encargados de servir el café o preparar el alimento, hoy, desde la Presidencia, pasando por la Vicepresidencia, los ministerios y las prefecturas, los indígenas, junto con los mestizos, "el poncho y la corbata"2 caminan juntos en igualdad de condiciones. Un Presidente indígena un Vicepresidente mestizo, un Canciller indígena un ministro de Gobierno mestizo, en igualdad de condiciones en función de su cumplimiento de los intereses del país. A partir de entonces, el Estado abandonó su estructura racista y comenzó a seleccionar funcionarios de gobierno ya no por su apellido, su idioma, o su color de piel, como había sido antes; por primera vez, el Estado comenzó a incorporar, junto a mes- tizos, aymaras, quechuas, guaraníes, mojeños, trinitarios, sirionós, chapacos, todo el país comenzó a ser reconocido e integrado en cada una de las funciones del gobierno. En poco más de dos años y medio, la herencia colonial comenzó a ser desmontada y la injusta distribución de la riqueza comenzó a ser desmantelada para generar mecanismos de distribución que llegaran a todos.
Los gobernantes -anteriormente vistos como ladrones, flojos y vagos- comenzaron a ser vistos como trabajadores, como el Presidente Evo que se acuesta a las dos de la madrugada y se levanta a las cinco de la mañana a trabajar en beneficio del país. Gobernantes, ministros y diputados que ganaban 20 mil, 15 mil y 10 mil dólares al mes, hoy, ninguno de ellos puede ganar más de 15 mil bolivianos, que sería exageradamente 1.400 dólares, lo que gana el Presidente. Atrás quedaron esos altísimos salarios que simplemente servían para generar estructuras burocráticas ociosas que no beneficiaban al pueblo.
Silenciosamente y con la ayuda de líderes solidarios de Cuba y Venezuela, logramos la gran ilusión de todo pueblo: acabar con el analfabetismo, es posible que hasta fin de año, Bolivia pueda derrotar definitivamente al analfabetismo y tengamos cero por ciento de analfabetos en nuestro país. Actualmente existen casi 700 mil personas alfabetizadas en comunidades, sindicatos, barrios y ciudades.
Nuestro gobierno, entonces, comenzó con medidas estructurales para devolver el control de la riqueza y la economía al Estado. Distribuyó equitativamente la riqueza, saneó la vida del Estado, y todo esto teníamos y tenemos que convertirlo en norma constitucional para que sea la forma de convivencia de los pueblos para las siguientes décadas.
Punto de Bifurcación
Pero estas medidas transformadoras encontraron una dura resistencia en el bloque conservador que hasta entonces había estado administrando el Estado y que se había organizado en los comités cívicos regionales. Y esa resistencia ahondó la crisis estatal que vivíamos, amenazando incluso la viabilidad del proyecto revolucionario que estamos viviendo. Eso, hasta cierto punto es natural, todo momento revolucionario enfrenta su propia contrarrevolución. Por eso nosotros afirmábamos que viviamos un empate catastrófico por un buen tiempo, pero que todo ese tensionamiento se encaminaba hacia un punto de bifurcación para lograr la estabilización estratégica de un nuevo sistema estatal.
Ese punto de bifurcación fue anunciándose a través de las sucesivas crisis políticas y creo que el gobierno mismo puso en marcha una serie de medidas políticas estratégicas, que a modo de defensa del proceso, aceleraron el momento de la bifurcación.
Primero, decidimos que fuera el pueblo quien considerara y valorara con su voto si el Presidente Evo Morales y su Vicepresidente debe- rían continuar o no.
Pusimos estas acciones que ha tomado el gobierno desde el 2006 a consideración del pueblo para que las valorara con su voto y dijera: "Presidente Evo y Vicepresidente, se han equivocado" o "Sigan adelante". El 10 de agosto de este año, los bolivianos fuimos, como no había sucedido antes en el país, a un referéndum revocatorio o ratificatorio del Presidente y del Vicepresidente, y el pueblo, sabio, no solamente nos dio el 54 por ciento, como en 2005, el pueblo nos dio el 67 por ciento, más de dos tercios de los votos para decirle al Presidente Evo:
"Avance compañero, continúe su trabajo". Pero eso no gustó a algunos políticos, esta ratificación democrática, mayoritaria, en la que tres de cada cuatro bolivianos le dijeron sí al Presiden- te Evo, no gustó a los antiguos privilegiados, a las personas que antes vivían de engañar y robar al Estado, a algunas autoridades que han usado los cargos públicos para malversar y enriquecer a pequeñas roscas de amigos en beneficios personales. Apenas el pueblo puso el 67 por ciento del voto en las urnas ratificando al Presidente Evo para que continúe su trabajo, ese mismo día, comenzaron los preparativos de una terrible conspiración contra la vida del Presidente, contra el gobierno, la democracia y el pueblo.
Una vez ratificado Evo Morales como Presidente constitucional con el apoyo de más de dos tercios de los bolivianos, quedó visibiliza- da una nueva mayoría política en el país, quedó muy claro que el Presidente no solamente tenía el apoyo de los indígenas, campesinos y clases populares, sino de clases medias, estudiantes, jóvenes, profesionales. Evo Morales no solamente obtuvo el apoyo en el occidente, sino también en el oriente, en el sur y en el norte; no solamente ganó en el campo, donde la base campesina indígena apoyó a su Presiden- te con una votación del 80 y 90 por ciento, sino que también tuvo apoyo en las ciudades que le dieron, por ejemplo, el 40 por ciento aquí en Santa Cruz, el 80 por ciento en La Paz, el 84 por ciento en Potosí, el 50 por ciento en Tarija, el 54 por ciento en Pando. Nunca antes un Presidente había tenido tanto apoyo en tantas regiones, en todos los departamentos, en todas las provincias: 95 de 112 provincias votaron mayoritariamente por el Presidente Morales en agosto del 2008. Eso es algo que no so- portaban y no quisieron reconocer pequeños núcleos de fuerzas fascistas, reaccionarias y racistas de nuestro país. El 10 de agosto ganó la democracia, ganó el país y se ratificó el liderazgo y el proyecto nacional del gobierno a la cabeza del Presidente Evo Morales.
Al día siguiente, el 14 de agosto, una reunión de prefectos opositores, duramente golpeados por los resultados de las elecciones, decidió impedir que las autoridades legales y constitucionales del país lleguen a los distintos aeropuertos de algunas ciudades. Estos prefectos promovieron grupos de choque, junto con sectores cívicos y fuerzas fascistas políticas, para agredir e impedir el traslado de los gobernantes legítimos a cuatro departamentos: Pando en el norte, Beni en el noreste, Santa Cruz en el oriente y Tarija en el sur.
A tres días del referéndum revocatorio, estas mismas autoridades regionales derrotadas el 10 de agosto como proyecto nacional, decidieron sobreponerse al Congreso de la República y a la Constitución Política del Estado, y convocaron a elecciones de consejeros en los departamentos. Esta atribución presidencial y del Congreso fue arrebatada por estas autoridades regionales, con lo que, en ese mismo instante, pusieron en marcha un golpe de Estado, pero ya no militar, ya no con la participación de las Fuerzas Armadas -hoy fieles al Presidente, a la democracia y a la Constitución Política del Estado-, sino un golpe de Estado con núcleos fascistas, grupos de choque que comenzaron a desconocer, mediante las autoridades departamentales, el legítimo y constitucional gobierno de la República.
El 16 de agosto, acá, en nuestra querida Santa Cruz, como parte del golpe de Estado que se puso en marcha, se atacó el Comando Departamental dela Policía, se intentó tomar la Policía departamental, seguramente para que a partir de su control, se armen grupos de choque fascistas para salir a atemorizar al resto del pueblo cruceño.
El 17 de agosto, los prefectos de los cuatro departamentos, junto con los Comités Cívicos -núcleos de poder regionales donde se unifican los sectores empresariales terratenientes y conservadores-, convocaron a un paro cívico para paralizar la totalidad de la actividad eco- nómica y social el 19 de agosto.
El 22 de agosto, los cívicos, con apoyo de algunos prefectos, convocaron a un bloqueo de caminos y carreteras en los ingresos de los cuatro departamentos, con esta convocatoria, anunciaron un desabastecimiento general de alimentos para el propio pueblo cruceño y, fundamentalmente, para el resto de los pueblos de los otros cinco departamentos. Pasaron así, de la presión política a la guerra económica, impidiendo que la gente se alimente y abastezca de manera normal.
El 23 de agosto, un líder cívico del departamento del Beni advirtió y convocó a una sublevación armada en contra del gobierno constitucional legalmente establecido. A su vez, el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Branco Marinkovic, planteó que ya no era suficiente la autonomía sino que hay que pasar al federalismo, como una forma de impedir que el gobierno nacional pueda ejercer su legítimo y constitucional control sobre las funciones del Estado en el departamento de Santa Cruz.
El 28 de agosto, se reunieron los prefectos de Tarija, Pando, Santa Cruz y Beni, junto con los presidentes de sus Comités Cívicos y ese día se decidió acciones de fuerza de manera escalonada, en algunos casos de carácter terrorista y delincuencial, en los cuatro departamentos, en contra del Estado boliviano, del gobierno y las instituciones. Se armaron grupos de acción en núcleos especiales para iniciar acciones delincuenciales y se repartió dinero para que funcionen esos grupos.
El 31 de agosto, comenzó el bloqueo de caminos en Santa Cruz, Tarija y Beni, y un paro indefinido en los cuatro departamentos, se bloqueó el acceso de gasolina y diesel para asfixiar económicamente a las ciudades.
El 1 de septiembre, los prefectos anunciaron el desconocimiento de la convocatoria presidencial a un Referéndum Constitucional para aprobar la nueva Constitución Política del Estado y, por presión y decisión de los prefectos de los cuatro departamentos, las Cortes Electorales Departamentales se vieron obligadas a desconocer la autoridad y la decisión legal del Presidente de la República. Estaba en marcha un golpe de Estado, no solamente con la dimensión del ámbito del desconocimiento de la autoridad legal, sino en el ámbito del ejercicio de una guerra económica y de un control territorial por parte de las fuerzas golpistas.
El 2 de septiembre, los Comités Cívicos del Chaco decidieron bloquear y amenazaron con hacer explotar las instalaciones de gas y petróleo que se encuentran fundamentalmente en esta zona.
El 3 de septiembre, las Federaciones de Ganaderos de Santa Cruz y Beni, bajo el control de la derecha reaccionaria, anunciaron que no se llevaría carne a los departamentos del occidente, con el objetivo de iniciar una especulación de precios en los alimentos fundamentales de la canasta familiar.
El lunes 8 de septiembre, se bloqueó el acceso a las instalaciones petroleras en los cuatro departamentos.
El martes 9, se inició el ataque generalizado a instituciones del Estado boliviano. En Santa Cruz, se atacó el Canal 7 y la Red Patria Nueva (radio), ambos estatales, y los quema- ron. Atacaron el centro de telecomunicaciones del Estado, se lo quemó, saqueó y destruyó. Se destruyó y quemó también el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), institución encargada del saneamiento y distribución de tierras. En todo el departamento, se atacó cerca de 45 instituciones que quedaron destruidas, saqueadas, robadas y paralizadas por esta decisión cívica prefectural del golpe de Estado en marcha.
En el resto del país, una totalidad de 75 instituciones del Estado que tienen que ver con comunicación, tierra, recursos naturales, in- formación y administración del Estado, fue- ron destruidas, tomadas, saqueadas y paralizadas.
El mismo martes 9, estas fuerzas reaccionarias decidieron tomar el control de los aeropuertos para impedir que cualquier persona, pero fundamentalmente que el gobierno y las autoridades encargadas de restablecer el orden, puedan aterrizar. En otras palabras: para el 9 de septiembre, ya estaba tomado el control territorial de instituciones, centros de información y comunicación, y de los aeropuertos de estos cuatro departamentos del país.
También el martes 9, coronando esta decisión de controlar territorialmente parte del país para desconocer al gobierno del Presidente Evo Morales, se atacó resguardos policiales y militares, se desarmó efectivos y se les quitó material antidisturbios y armas de fuego. El golpe de Esta- do estaba en su momento cumbre.
El miércoles 10 de septiembre, continuó el ataque a resguardos policiales y militares, se atacó y ocupó instalaciones petroleras y gasíferas controladas por las Fuerzas Armadas, se desarmó a militares a quienes se les había instruido no usar sus armas de fuego frente a población civil en el marco del respeto a la vida humana, se cerró válvulas de gas y petróleo que alimentan al resto del país y se hizo explotar una válvula de gas que abastecía el mercado de Argentina y Brasil. En más de 30 años de exportación de gas bolivianos a países hermanos, aún con golpes de Estado milita- res, nunca en nuestra historia se habían cerrado las válvulas de gas. Estos golpistas civiles de hoy se atrevieron a destruir válvulas, dinamitaron gaseoductos, y lo peor: mandaron grupos de choque a cerrar las válvulas de gas y petróleo para que Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, Oruro y Potosí no tengan gas.
El jueves 11 de septiembre, dentro de esas acciones coordinadas a nivel nacional, el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, mandó a masacrar a más de 15 campesinos que se dirigían a una reunión para tomar decisiones en defensa de la democracia. Muchos de estos campesinos humildes fueron baleados cuando estaban cruzando el río Tahuamanu; primero se los cercó y hostigó, ellos escaparon cruzan- do el río y desde un puente, de una manera inmisericorde y bestial, funcionarios de la prefectura hicieron tiro al blanco con los cuerpos de hombres y mujeres campesinos que trataban de huir nadando. Como si eso fuera poco, recibimos la información de que estas acciones no se trataban meramente de una venganza, de un descuido, sino que se decidió matar a campesinos indígenas y así dar un castigo ejemplarizador para que nunca más se atrevan a desconocer a sus patrones.
Hay información que se está investigando de que cosas parecidas tenían que suceder en Beni, Santa Cruz y Tarija. Es decir, los golpistas cívicos prefecturales estaban dispuestos a todo, a masacrar y segar la vida de quien sea con tal de preservar sus privilegios y acciones antidemocráticas frente al gobierno.
El mismo día en que Bolivia lloraba a sus muertos y no salía del asombro por los informes e imágenes que se transmitían desde Pando, el prefecto de este departamento intentó nombrar autoridades en ese departamento, sustituyendo las que había nombrado el gobierno en instituciones del Estado.
Las personas que somos mayores recordamos cómo eran los golpes de Estado en los años 70 y 80. Un golpe de Estado, en tiempos de dicta- dura, comenzaba con la toma de instituciones por parte de militares, el control de los centros de comunicación e información del país, el control territorial a través de la presencia militar en aeropuertos y puentes, después se daba la represión selectiva contra dirigentes y luego, la represión masiva contra el pueblo.
Cuando pensábamos que se había cerrado la etapa de los golpistas en nuestro país, en pleno siglo XXI, nuevamente renació, pero no de las instituciones del Estado, policías y militares fieles al mando constitucional, sino de autoridades cívicas y de algunas autoridades electas que quisieron crear, en el oriente, un territorio donde se desconocía al Presidente Evo Mora- les, al gobierno constitucional y, seguramente, si llegaba el momento, hubieran pedido luego algún tipo de intervención extranjera para que Bolivia quedara partida en dos. Incluso hubo un dirigente cívico en el Beni que pidió convertir Beni y Santa Cruz en un protectorado de alguna potencia extranjera, tremenda barbaridad colonial. ¡Protectorado en tiempos en que ya no hay colonialismo! Un protectorado significaba simplemente el quiebre, la partición de la unidad territorial de la patria.
Derrota del Golpismo Cívico-Prefectural
Eso es lo que Bolivia ha enfrentado en agosto y septiembre: autoridades, cívicos y empresarios que estuvieron dispuestos a desconocer la Constitución Política del Estado, que estuvieron dispuestos a matar la democracia, a asesinar a campesinos e indígenas, a dividir la patria, con el único objetivo de que el Presidente Evo Morales no continuara su mandato, que no continuáramos la marcha hacia la igualdad, a la distribución de la riqueza y al reconocimiento. Estas son las amenazas que nuestro gobierno ha tenido que superar hace un mes atrás. La resistencia, la defensa de la democracia y de la unidad de la patria contó con un gobierno que no dudó un solo instan- te en hacer todos los esfuerzos para defender la patria, la Constitución, la democracia y al pueblo.
Cuatro factores impidieron que esta intentona golpista cívica prefectural continuara. El primero fue la decisión de un gobierno firme que aguantó humillaciones, insultos, persecución, insolencias, soberbias y agresiones, pero que llegado el momento, tomó una decisión histórica y patriótica: expulsar al embajador de EEUU, PhilipGoldberg, el 9 de septiembre, justo en el momento en que el plan golpista estaba en su apogeo y luego, dos días después, declarar estado de sitio para preservar la vida, la Constitución y la democracia.
La expulsión del embajador Goldberg -quien tenía un largo historial como impulsor de procesos separatistas, pues fue jefe de la Oficina del Departamento de Estado para Bosnia, durante la Guerra de los Balcanes- marcó un punto de inflexión en la resistencia de nuestro gobierno contra el golpismo porque envió una señal clara de que no íbamos a seguir toleran- do las continuas provocaciones de este diplomático que claramente incentivaba la violencia en coordinación con los Comités Cívicos. Goldberg tuvo reuniones clandestinas con los prefectos opositores antes del referéndum revocatorio y después, cuando se implementa el plan golpista. Incluso los canales de televisión captaron imágenes de estas reuniones con los líderes del golpismo, quienes pretendían incendiar al país porque se sentían apoyados por el representante de una potencia extranjera contraria al proceso de cambio. Con la expulsión de Goldberg, los golpistas prácticamente fueron descabezados, se quedaron huérfanos y sin liderazgo.
El segundo factor fue la declaración de esta- do de sitio en Pando, para frenar la masacre de campesinos, el 12 de septiembre. Y como nunca antes había sucedido, el pueblo boliviano aplaudió esta decisión, porque antes los estados de sitio eran para detener dirigentes, reprimir a los trabajadores y abusar de los derechos democráticos. Cuando declaramos estado de sitio, hasta las propias organizaciones defensoras de derechos humanos aplaudieron al Presidente Evo Morales, porque ahora el estado de sitio sirvió para defender la vida, la democracia y sancionar a los golpistas.
Inmediatamente después de esta decisión firme del gobierno de la República, el Presiden- te, como Capitán General de las Fuerzas Armadas, instruyó retomar el control de Pando, entonces se mandó tropas para tal efecto. Aún en estado de sitio, la tropa militar fue recibida a balazos por los golpistas, armas de fuego de toda clase, metralletas, FAL, SIG, recibieron a las Fuerzas Armadas en un intento desesperado para evitar que se retomara el control y la pacificación de la región. Las Fuerzas Armadas cumplieron a cabalidad el mandato presidencial y, en 24 horas, se restableció la tranquilidad, algunos miembros de esos grupos de criminales y asesinos, fueron encerrados y la mayor parte escapó a otras regiones, se los está buscando para llevarlos a la justicia, porque no puede haber muertes impunes en el país.
El tercer elemento estratégico que permitió defender la democracia, la unidad de la patria y la Constitución fue la movilización social que se activó, se fortaleció, después de la expulsión de PhilipGoldberg y de la declaración del estado de sitio. Aquí mismo, en esta Santa Cruz heroica, al momento en que se iba desplegando el ataque a instituciones, la quema de oficinas, la destrucción de canales de televisión y de radio, de los expedientes de tierra que favorecían a los campesinos, ese mismo momento, el pueblo cruceño, sus organizaciones campesinas y urbanas, tomaron la decisión de movilizarse para defender la Constitución y la democracia. Durante cuatro o cinco días, en el Plan 3000, resistieron heroicamente el ataque de bandas fascistas y criminales. Y no sola- mente fue el Plan 3000, fueron también el resto de los distritos, el distrito 8, el 12, también jóvenes de la universidad que dijeron: "Estamos aquí para defender la democracia, la Constitución y el proceso de cambio".
Pero la fuerza fundamental de la resistencia, como siempre, la desplegaron los indígenas y campesinos de Santa Cruz que desde distintas comunidades se levantaron y comenzaron a marchar para recuperar el control constitucional y democrático de la ciudad. Los campesinos habían aguantado tanta humillación cuando fueron agredidos y escupidos, cuando mujeres fueron pateadas en el piso, hasta que la gente dijo: "Basta", y defendieron la dignidad con una gran marcha por la democracia y por la patria. Cerca de 30 mil campesinos marcharon desde distintas regiones para llegar a la ciudad de Santa Cruz, y dentro de ella, jóvenes, profesionales, comerciantes, gremiales, vecinos, comenzaron a prepararse para recibir a los compañeros del campo que venían a defender al gobierno, al cambio, a la democracia y a la Constitución.
El cuarto pilar de la defensa de la democracia fue, sin duda, la solidaridad de la comunidad internacional. Nuestro Presidente Evo Mora- les asistió a una reunión de emergencia de la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), de todos los países de Latinoamérica y ahí en Santiago de Chile, se declaró contundentemente la defensa unánime de la democracia, del gobierno constitucional legalmente establecido y el repudio al golpe cívico prefectural que habían puesto en marcha.
La defensa internacional de la democracia, la movilización social y la firmeza constitucional del Presidente Morales y de su gobierno fueron las herramientas con las que logramos derrotar a los golpistas, obligarlos a adecuarse al régimen constitucional y frenar este golpe que estaba llevando por delante con instituciones, leyes y vidas de bolivianos.
Hoy podemos decir que hemos derrotado con las armas de la democracia a los golpistas, que el pueblo los ha derrocado y ha defendido su Constitución y su gobierno legalmente establecido. Pero también les decimos con franqueza: la derecha fascista y golpista no ha sido derrotada definitivamente, hay todavía residuos de ella que no acepta que un indio sea Presidente, que un campesino pueda gobernar mejor que sus padres y sus abuelos que han destruido la patria en más de 180 años; hay todavía, lamentablemente, una derecha fascista, racista, discriminadora que no acepta la igualdad, que no acepta que un indígena marche junto a un mestizo y que la riqueza sea para todos y no sólo para unos cuantos. Y ellos, derrotados en una batalla un mes atrás, todavía siguen en pie y seguramente buscarán, de un modo u otro, volver con sus fechorías y atentar contra la democracia, la igualdad, la justicia y el gobierno del Presidente Evo Morales.
Por eso, a todos ustedes que han venido de lugares tan alejados, no sólo de nuestro país sino del mundo, les pedimos vigilancia permanente, movilización, la derecha ha sido derrota- da en una batalla pero aún no ha perdido la guerra y más pronto que tarde, seguramente, buscará otro mecanismo para atentar contra la igualdad en nuestro país. Y entonces, como ha sucedido recientemente, les pedimos que así como nos han acompañado hace un mes atrás, no nos abandonen, acompáñennos, aquí habrá un gobierno, un Presidente, un pueblo digno que defenderá con la vida la democracia y la unidad del país. Y si contamos con el apoyo de ustedes, esa derecha fascista no va a pasar y la derrotaremos.
Hermanos y hermanas, compañeros todos, el gobierno del Presidente Evo Morales así como tuvo la firmeza y la osadía para resistir el golpismo, mira el porvenir con tranquilidad y optimismo. Estamos trabajando para todos, no estamos gobernando para satisfacer a una familia o una persona, no estamos garantizando el porvenir de nuestras propias familias, estamos trabajando para que los hijos y nietos de todos, a futuro, puedan vivir en tranquilidad y prosperidad. Estamos gobernando para todos, para el indígena, el campesino, el profesional, el comerciante, el empresario, el vecino, incluso también para los golpistas, porque también son bolivianos, estamos gobernando también para ellos, porque no somos vengativos.
Los indígenas están mostrando lo que es un gobierno que no es de casta ni de rosca ni de clase, es un gobierno de y para todos los bolivianos. Y en esa fuerza moral, se pone a prueba el poderío del movimiento indígena campesino, no se viene a cobrar venganza de 500 años, se viene a construir la alegría de 500 años, para todos: indígenas, mestizos, trabaja- dores, citadinos y campesinos.
Estamos contentos de tenerlos aquí, agradecidos de que nos acompañen en este proceso, les pedimos que nos sigan acompañando en esta utopía histórica de reivindicación igualitaria de los pueblos, de construcción igualitaria de justicia, igualdad y hermandad. Lo estamos logrando, lo que era un sueño hoy es realidad en nuestra patria, lo estamos construyendo gradualmente y tengan toda la seguridad que dejaremos para un futuro, para Bolivia, América y el mundo, un ejemplo de gobierno indígena que supo gobernar, distribuir la riqueza para todos, sin discriminar colores, razas, idiomas ni apellidos, porque todos somos bolivianos, humanos y tenemos los mismos derechos.
Álvaro García Linera es Vicepresidente de Bolivia
NOTAS: (1) Término aymara que indica la llegada de un nuevo tiempo donde se restituye el poder a los indígenas y originarios. (2) Manuel Isidoro Belzu, conocido como defensor de los indios y los pobres, fue presidente de Bolivia entre 1848 y 1855 va- ticinó que algún día gobernaría en Bolivia "el poncho y la chaqueta" (Fausto Reinaga. Belzu, precursor de la Revolución Nacional, 1953). Álvaro García Linera ha tomado esta frase como símbolo de la Revolución Democrática y Cultural en la que participan in- dígenas y mestizos en igualdad de condiciones, empezando por la fórmula presidencial.





LA PRENSA ESPAÑOLA CONTRA BOLIVIA Y CONTRA LA DEMOCRACIA

Rebelión de España (www.rebelion.org)

Imaginemos que el referéndum es en España, que más de un 60% de la población la aprueba, pero que en el País Vasco y Cataluña la mayoría es contraria. ¿Diríamos que “España se aleja de la democracia”, que el resultado “divide al país”, que representa “un paso atrás para España”? ¿Aceptaríamos que País Vasco y Cataluña se sintieran “autorizados para continuar su inagotable tarea de socavar el poder central”? Pues tales son los juicios que aparecen en nuestra prensa reaccionaria cuando el caso es Bolivia y la constitución aprobada amenaza los privilegios de la oligarquía empresarial.
Dos temas dominan los editoriales. El primero es la absurda pretensión de que este referéndum divide al país:
“consagra la división entre indígenas y no indígenas” (El Periódico)
“ha dejado un país dividido” (La Vanguardia)
“Morales debe abandonar su política de confrontación” (El País)
El fundamento de esta idea queda claro en el editorial del ABC:
“ es más probable que las divisiones que han quebrado la cohesión de la sociedad boliviana se vean agravadas cuando Evo Morales intente aplicar un marco legal que rechaza una parte importante de la sociedad, mayoritariamente en las ciudades y en las regiones más industriales.”
Es decir, la división no la causa la Constitución sino el rechazo a la misma por parte de esa “parte importante”, aunque minoritaria, de la sociedad. Pero esa actitud, de no aceptar lo que la mayoría de la población elige, es una actitud antidemocrática, así como la de los medios que apoyan ese rechazo.
El segundo tema es el de presentar la Constitución como una amenaza “indigenista”:
“el movimiento indígena avanza” (La Vanguardia)
“La Bolivia indígena” (El País, título del editorial)
“el caudillo indigenista boliviano Evo Morales ha logrado imponer una Constitución” (ABC)
“régimen político basado en criterios socialistas, en lo económico, y racistas, en lo social.” (ABC)
“el programa indigenista de Morales” (El Periódico)
“otorga privilegios a grupos étnicos en detrimento de otros” (La Razón)
Quien intente encontrar una mínima argumentación para esta tesis racista, la de una supuesta discriminación a favor de los indígenas, buscará en vano. Valga como ejemplo un “reportaje” de la periodista de El País Soledad Gallego-Díaz (24/1/09). En dicho reportaje, titulado “Poder indígena en la Bolivia de Evo”, la única referencia al tema es el siguiente párrafo:
“Nadie discute que la nueva Constitución, o la acción del Gobierno, esté inspirada en un vehemente deseo de integrar a los indígenas en la vida política y económica del país, de la que fueron excluidos brutalmente durante toda la historia boliviana, pese a constituir el 80% de la población, ni su deseo de mejorar el nivel de vida de esos pueblos, siempre desposeídos.”
Entonces, ¿cuál es el problema? ¿superar la “exclusión brutal” de los indígenas es el problema? ¿mejorar su nivel de vida? ¡Ética periodística!





LA OPOSICIÓN BOLIVIANA OLVIDA Y MIENTE

Rebanadas de Realidad de Argentina (www.rebanadasderealidad.com.ar)

La oposición boliviana pretende restar legitimidad a la aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado (NCPE) con el argumento de que debió haber sido respaldada por el 80% de la votación y que "60% es muy poco". Olvida que en cualquier parte del mundo una elección se gana con 50% más un voto o como en el fútbol: se gana un partido y se es campeón aunque sea con un gol de diferencia.
Sólo un ejemplo de esa oposición que miente y olvida. El ex vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada (MNR), Víctor Hugo Cárdenas declaró a medios bolivianos: "Evo necesitaba un 80% y ganar en los nueve departamentos". Casi lo mismo dijo el ex vocal de la Corte Nacional Electoral de Bolivia Jorge Lazarte y constituyente de Unidad Nacional (UN) del partido creado por el empresario cementero Samuel Doria Medina.
Cárdenas -que mantuvo un silencio absoluto cuando el gobierno de su compañero político Sánchez de Lozada estaba masacrando a bolivianos en el 2003- olvidó que llegó a ser Vicepresidente, en 1993, con sólo el 35.56% de los votos. Y ahora está reclamando 80%.
Mientras que Lazarte, además, autor de muchos libros sobre democracia y respeto a las decisiones de las mayorías aseguró que no es legítimo el 60% de aprobación a la nueva Constitución.
Si democracia es respetar lo que dice el pueblo a través de las urnas, al señor Lazarte hay que recordarle que el Movimiento al Socialismo (MAS) logró 137 constituyentes para la Asamblea y su partido sólo 8 representantes.
Los hoy opositores bolivianos -que estuvieron en el poder durante los últimos 20 años de democracia- también olvidan que jamás lograron siquiera el 50% más un voto y por esa razón los "presidentes neoliberales" fueron elegidos en el Parlamento gracias a alianzas políticas.
Increíble pero cierto. Hubo un presidente (Jaime Paz Zamora del MIR) que siendo tercero en las elecciones generales llegó a Palacio Quemado. En lenguaje futbolístico: el colero se llevó la copa.
Otros gobernaron con sólo el 22% de la votación nacional y los hoy críticos a Evo Morales no hablaban de "división" ni de "legitimidad" en sus tiempos de gloria.
Los opositores exigen hoy "dos tercios" para aprobar leyes pero en el pasado, ellos impusieron normas legales con mayoría simple para privatizar o vender las empresas estatales a precios irrisorios.
A lo largo del período republicano, según algunos historiadores, hubo 18 reformas a la Constitución Política de Bolivia, pero en ninguna de ellas participó el pueblo con su opinión. Los hoy opositores tampoco convocaron a la gente para que diga Sí o No.
Es bueno y necesario comparar las cifras de los Presidentes que con poco respaldo electoral gobernaron 20 años en Bolivia y las cifras del respaldo electoral del Presidente Morales que por cuatro veces consecutivas gana elecciones y referendos. Por si acaso las cifras y porcentajes son oficiales. Están en la página web de la Corte Nacional Electoral:
1985. Víctor Paz Estensoro (MNR): Llega a la Presidencia de la República tras obtener sólo el 30.37% de la votación nacional (456.704 votos). En realidad no fue elegido directamente por el pueblo, pues, al no haber logrado el 50% más un voto, como establecen las leyes bolivianas, tuvo que ser elegido en el Parlamento mediante alianzas políticas.
1989: Jaime Paz Zamora (MIR): Habiéndose ubicado tercero en las elecciones nacionales con 21.83% de la votación general (309.033 votos) fue elegido Presidente de Bolivia gracias a una alianza de partidos políticos en el Parlamento.
1993: Gonzalo Sánchez de Lozada (MNR): Fue Presidente de Bolivia con el 35.56% de la votación nacional (585.837 votos). Su Vicepresidente fue Víctor Hugo Cárdenas que hoy reclama 80% de la votación nacional para "legitimar" la nueva Constitución boliviana. Tampoco fue elegido directamente por el pueblo sino por el Parlamento en base a una alianza partidaria.
1997: Hugo Banzer Suárez (ADN): Llegó a la presidencia de la República con el 22.26% (484.705 votos), como consecuencia de una alianza partidaria en el Parlamento. Tras la renuncia de él, asumió su Vicepresidente Jorge Tuto Quiroga.
Es interesante recordar que este año, 1997, Evo Morales empezó a emerger como político nacional y logró el 3.71% (100.113 votos) en la elección nacional. Como se verá más adelante, Evo en un decenio crecerá de 3.71% a 54% (2005) de votación.
2002: Gonzalo Sánchez de Lozada (MNR): fue elegido por el Parlamento Presidente de Bolivia tras lograr el 22.46% de la votación nacional (624.126 votos).
Este año, Evo Morales sigue creciendo. Obtuvo el 20.94% de la votación nacional (581.884 votos). Estuvo a 2% de los votos de quien fue Presidente.
2005: Evo Morales Ayma (MAS): Es elegido Presidente de Bolivia directamente por el pueblo y no por el parlamento como ocurrió con los cinco presidentes anteriores. Logró el 53.74% de la votación nacional (1.544.374 votos), más votos que lo mínimo que establece la ley.
2006: Elección de Constituyentes: El Movimiento al Socialismo (MAS), la agrupación política de Evo Morales, logra el 50.72% de la votación nacional (1.322.656 votos).
De los 255 curules de la Asamblea Constituyente, el MAS obtiene 137. Es decir más del 50%.
El segundo, a nivel nacional, fue la agrupación de Jorge Tuto Quiroga, PODEMOS, con 15.32% (399.680 votos) y 60 constituyentes.
El MAS llegó a tener 77 constituyentes más en relación al segundo en la votación nacional.
2008: Referendo Revocatorio: La oposición cree que Morales perdió popularidad y por eso le desafía a que se someta a un revocatorio de mandato. Se le pregunta al pueblo: ¿Quiere que continúe o que se vaya Evo Morales? La respuesta es contundente: el 67.41% (2.103.872 votos) de los bolivianos que asisten a las urnas, dice Sí a la continuidad del presidente Evo Morales. Es decir supera el apoyo en relación a la elección presidencial en casi 14% de la votación nacional.
2009: Referendo Constitucional: Después de dos años de tensiones, violencia y conspiraciones en el proceso de redacción de la nueva Constitución se llega a un consenso entre el oficialismo y la oposición en el Parlamento. Convocan a un Referendo sobre la nueva Carta Magna. Pero, luego, los opositores desconocen esos acuerdos.
Pese a una campaña opositora llena de mentiras sobre la Carta Magna, el 25 de enero de 2009 la Nueva Constitución fue aprobada por la mayoría de los bolivianos. Si bien no hay cifras oficiales de la Corte Nacional Electoral -porque está en pleno recuento- los medios de comunicación privados estiman que la nueva Carta Magna tuvo el apoyo de un 60%, aproximadamente, de la votación nacional.
Con todas esas cifras, es fácil demostrar que la oposición política boliviana miente y olvida. No puede frenar la voluntad del pueblo. Habla de fraude y no presenta pruebas. Grita con voz fuerte: ¡democracia! Y no acepta los resultados electorales.





EN BRASIL NO HAY ESPACIO PARA EL AUTORITARISMO

Apoyo a los gobiernos de Chávez y Morales no amenazan la conducción política del país, y la lucha por un tercer mandato es poco probable, según analistas.

Revista América Economía (www.beta.americaeconomia.com)

La concesión de asilo político al activista Cesare Battisti en contra de la voluntad del gobierno italiano y la opinión del Comité Nacional para los Refugiados fue una bomba para los medios brasileños, que en los últimos días han cuestionado fuertemente la libertad del gobierno de Lula de tomar tal medida, en este caso, asumida por el ministro de Justicia, Tarso Genro.
¿Mucho ruido por nada? No. Es verdad que dar asilo o no a um terrorista podría ser un tema de menor relevancia para Brasil que para Italia, donde Battisti fue condenado a muerte por cuatro asesinatos políticos cometidos en los años 70, si no fuese por un detalle: destacar características autoritarias e ideológicas que podrían estar detrás de las decisiones tomadas por el Gobierno. Ese detalle, incluso, estaría relacionado con comportamientos de otros líderes de la región que recientemente recibieron un abierto apoyo de Lula, como el presidente venezolano Hugo Chávez – de quien el propio Lula dijo “estar peligrosamente relacionado con el autoritarismo”, cuando años atrás el venezolano anunció sus planes de estatización – y, en cierta medida, Evo Morales, que en un referendo realizado el domingo pasado consiguió una nueva Constitución para Bolivia y que recientemente lanzó el diario “oficial” de su gobierno para combatir a los medios que lo critican.
Dar apoyo incondicional a las dos administraciones que en muchos momentos fueron criticadas por conductas antidemocráticas – como la dudosa representatividad y dinámica de la Asamblea Constituyente en Bolivia, y los arrebatos de Chávez contra la propiedad privada en Venezuela, basándose en la defensa de la soberanía, palabra que en los últimos tiempos no sale de la boca del presidente brasileño en el momento de justificar al polémico mandatario-, parece no ser suficiente para aclarar las reales intenciones del gobierno brasileño.
"Lula tiene un buen marketing político, sabe venderse como tolerante y pluralista, pero obedece a la tradición de su partido, de corte autoritario y apoya esa actitud ", dice Carlos Alberto Di Franco, consultor en estrategia de medios de comunicación, reafirmando su posición en un artículo del diario O Estado de S. Paulo el día 26 de enero
"La democracia no sólo es economía de mercado”, comenta el consultor, afirmando que "el hecho de que este gobierno sea uno de los más condescendientes con los bancos, de saber agradar a los militares y a la elite, y no sólo a los pobres”, por ejemplo, no significa que haya abandonado sus principios políticos. "En ese punto, Lula sólo enemistó con quien pudiese crearle problemas, consiguiendo llevarse a todos para su lado. Sólo utilizó la ambigüedad y fue más inteligente que los demás".
Para Marcelo Coutinho, del Instituto Universitario de Investigaciones de Rio de Janeiro, "limitar la afinidad ideológica es uma visión simple e ingenua”. Para él, "Lula no ve a esos gobiernos como autoritarios, tiene afinidad con ellos gracias a su trayectoria política – como la de Evo, que fue sindicalista y fundó su propio partido –, pero principalmente es una geoestrategia, ya que sabe que tanto Evo como Chávez pueden llevar adelante una política de integración regional más favorable para el país”, afirma Coutinho. "Y Brasil tiene interés económico en esos países. Con la excepción de Bolivia, posee un balance inclinado a su favor y ha creado una relación comercial que hace diez años no existía, como es el caso de Venezuela."
El cientista político Cristiano Noronha, de Arko Advice, todavía recuerda que “es cierto que existe un objetivo político-partidista de no contrariar a la izquierda tradicional y desagradar a algunos intelectuales, pero la decisión de apoyar y respetar las decisiones tomadas en Bolivia y Venezuela también lo ayudan a mantener un siempre abierto e importante en la región".
Sea como sea, Noronha y Di Fiori destacan, que a pesar de que el gobierno de Lula registró tuvo actitudes parecidas a las tomadas en esos países, estas no surgieron en Brasil. Noronha recuerda, por ejemplo, el caso del proyecto de ley presentado del Consejo Federal de Periodismo, presentado por Lula en 2004 para monitorear el ejercicio de la profesión y que tenía el derecho de castigar a los “malos” profesionales, anulando su diploma. "Fue boicoteado." Y otros no faltan, como el plebiscito para reestatizar la empresa Valle, cuando se esperaba que Lula sacara a la superficie su pensamiento chavista. "Tenemos instituciones democráticas más sólidas que en Bolivia y Venezuela, una prensa libre y una clase media fuerte, suficiente para no dejar que las medidas de corte autoritario sean aprobadas”, dijo De Fiori. "Aunque sean casos aislados, son peligrosos. Pero la sociedad está preparada para no dejar que esos retrocesos sucedan”, afirma Noronha.
Y si el tema en cuestión fuese un tercer mandato de Lula? “A todo político le gustaría extender su poder. Pero, por ley, Lula tendría hasta septiembre de este año para conseguir cambiar la Constitución. Creo que no existe una condición política para aplicar un cambio político de ese tipo”, dice. “La derrota de la CPMF fue pedagógica: todo el gobierno estaba ahí, empeñado en no perder los R$ 40.000 millones de recaudamiento, y el Senado no se detuvo. Con eso, el gobierno aprendió que no se aprueba todo lo que quiera, aún más con la popularidad cayendo, que es lo se espera para este un año de crisis como este”.
"No creo que Dilma (Roussef) sea realmente la candidata del gobierno. Eso es sólo una distracción. Pero pienso que Lula buscaría abrir el camino para un tercer mandato este año, ya que es un año problemático”, comenta De Fiori. "Eso sucedería a comienzos de 2010." Pero ahí el gobierno de Lula correría el riesgo de sufrir dos desgastes: conseguir la aprobación e después luchar en el Supremo Tribunal Federal. Una alternativa poco probable, según los analistas, cuando las oportunidades de derrota no son pequeñas.





EX PRESIDENTE DICE HAY QUE CUMPLIR NUEVA CONSTITUCIÓN

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)

El ex presidente de Bolivia Carlos Mesa, tras haber votado por el “No” a la Constitución impulsada por el Gobierno de Evo Morales, afirmó hoy que hay que aceptar la victoria del “Sí” en el referendo del domingo y rechazó las llamadas al desacato de algunos opositores. Mesa (2003-2005) dijo en una conferencia de prensa que respeta “plenamente el voto de la mayoría, por tanto, el 'Sí' a la Constitución”.
Además, agregó que “ el desacato no tiene ningún sentido después de que el pueblo boliviano se ha pronunciado libre y democráticamente ” en el referendo del pasado domingo.
Con un 86 por ciento del escrutinio oficial, el texto constitucional suma un respaldo de casi el 61 por ciento (1.834.133 votos) , frente a un rechazo de poco más del 39 por ciento (1.173.053) , según datos de la Corte Nacional Electoral (CNE) .
Por regiones, el texto se impone en cuatro mientras en Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca, Beni y Pando el rechazo es mayoritario con porcentajes que oscilan entre el 70 y el 56 por ciento.
Para el ex presidente Mesa, el “desacato” planteado por algunos líderes autonomistas de las regiones en las que se rechazó el proyecto constitucional “ no tiene ningún sentido después de que el pueblo boliviano se ha pronunciado libre y democráticamente ” .
“El veredicto del pueblo está dicho y en consecuencia nadie en ningún departamento, en ninguna provincia, en ninguna ciudad, puede establecer una línea de desacato ” , agregó.
Así aludió Mesa a la llamada al “ desacato ” expresada la noche del domingo por la prefecta de Chuquisaca, la quechua Savina Cuéllar, y a las afirmaciones de algunos líderes de Santa Cruz que han dicho que la Constitución no es “ moralmente ” aplicable en su departamento.
“Exhorto a quienes votamos por el 'No' a demostrar a Bolivia que nuestro espíritu democrático está por encima de todo ” , dijo Mesa y llamó tanto al Gobierno como a la oposición a “ cumplir rigurosamente ” la nueva Constitución. Mesa enfatizó que lo que más escrupulosamente debe cumplirse son las normas transitorias, en las que está previsto, entre otras cosas, que las elecciones generales se adelantarán al próximo 6 de diciembre. Para el ex mandatario un hipotético adelanto de esa fecha, como han sugerido algunos representantes del oficialismo, supondría una violación de la propia Constitución. “ Sería una contradicción inaceptable en un Gobierno que ha pedido voto por el 'Sí' (a la Constitución). La fecha de las elecciones no está sujeta a debate porque es artículo transitorio ” , recalcó Mesa.





CENTRO CARTER PIDE ACUERDOS EN BOLIVIA

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)

Una misión de observadores del Centro Carter consideró ayer que el tránsito iniciado con la aprobación de una nueva Constitución en Bolivia “requiere acuerdos mínimos para su reglamentación, para desarrollar el nuevo marco del Estado y para prevenir vacíos de poder”.
“Hemos encontrado un clima más moderado y una mayor disposición al diálogo sobre problemas específicos que lo que sugiere el discurso público”, señaló en un comunicado el grupo de veedores del referendo del pasado domingo en que fue avalada una nueva Carta Magna.
La misión, encabezada por Jennifer McCoy, dijo que “es indispensable que los bolivianos superen la pobreza y la exclusión social, para lo cual sus líderes nacionales y regionales deben entrar en un diálogo efectivo y construir consensos, con pleno respeto de los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho”. El pronunciamiento del Centro Carter coincide con pedidos de un acuerdo nacional de parte de cuatro prefectos y líderes civiles en cuyas regiones fue rechazada la nueva Constitución impulsada por el presidente Evo Morales para apuntalar una etapa de cambios que calificó de “refundación” de Bolivia.
Morales se opone a discutir una eventual revisión de la Carta Magna porque “ya el resultado con la aprobación de la nueva Constitución es un pacto nacional refrendado por el pueblo boliviano”. “Si quieren otro pacto, habrá pacto para aplicar la nueva Constitución, pero no va a haber pacto para revisar, para modificar, porque la voluntad soberana del pueblo boliviano se respeta y vamos a hacer respetar como Gobierno nacional”, agregó el mandatario.
Según el Centro Carter, “conforme a la autoridad suprema de la nueva Constitución, Bolivia tendrá que desarrollar instituciones y elaborar el marco jurídico correspondiente. Para lograrlo, es imprescindible la buena fe de los actores políticos y el apoyo de la ciudadanía”.
En ese sentido, “la transición iniciada con la nueva Constitución requiere acuerdos mínimos para su reglamentación, para desarrollar el nuevo marco del Estado y para prevenir vacíos de poder”, puntualizó la organización fundada por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter.
Según datos oficiales de la Corte Nacional Electoral (CNE) a nivel nacional, el Sí triunfa con 59,6% frente a 40,4% del No, al cabo del cómputo del 70% de los sufragios.





LA MISIÓN DE OBSERVACIÓN DE LA UE DETECTA "POCA TRANSPARENCIA Y ACCESIBILIDAD" EN EL REFERÉNDUM DE BOLIVIA

La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE) detectó poca transparencia y obstáculos de accesibilidad en la Corte Nacional Electoral (CNE) boliviana, después de haber presenciado el referéndum que dio luz verde a la Nueva Constitución Política del Estado.

El Economista de España (www.ecodiario.eleconomista.es)

"La transparencia de la CNE hacia los partidos políticos y otros actores interesados debería mejorar, para ser más accesible a consultas durante el proceso electoral", indica el informe preliminar de la Misión europea recogido por la agencia Red Erbol.
El texto explica que la misión no ha conseguido tener acceso a las sesiones plenarias de la máxima instancia electoral, a pesar de que este requisito quedase contemplado en el Memorando de Entendimiento entre la Comisión Europea y la CNE. Pero, "al mismo tiempo, la mayoría de los Observadores de Largo Plazo de la MOE en los departamentos fueron invitados a observar las sesiones plenarias de la CDE (Cortes Departamentales Electorales)", señala la nota.
Asimismo, afirma que la formulación de la pregunta contenida en la papeleta de votación "no parecía totalmente neutral" y que el Tribunal Constitucional no pudo examinarla por carecer del quórum necesario.
El informe añade que el organismo electoral nacional no reaccionó de forma adecuada ante cantidad de posibles infracciones electorales, incluido el presunto uso indebido de los recursos públicos. "Aunque el marco jurídico en la materia puede ser insuficiente, esto no puede eximir a las autoridades electorales de actuar en este campo (de atención oportuna ante esas denuncias)", puntualiza.





'LA NUEVA CONSTITUCIÓN BOLIVIANA ES PROFUNDAMENTE FRAGMENTADORA'

El internacionalista peruano Alejandro Deustua sostuvo que la carta magna del país vecino promueve la anarquía entre las regiones que la rechazaron.

El Comercio de Perú (www.elcomercio.com.pe)

Luego de que el 'Sí' se impusiera en el referéndum por una nueva Carta Magna para Bolivia, Alejandro Deustua, experto en temas internacionales, afirmó que esta constitución no resolverá los problemas del país altiplánico. "La victoria del 'Sí' se da por una mayoría que no es significativa y que provoca una división que se ha consolidado", indicó Deustua en declaraciones a elcomercio.com.pe.
Como se sabe, los últimos resultados arrojan un 59 por ciento para el 'Sí' y un 40 por ciento para el 'No', porcentaje que representaría -en su mayoría- a los departamentos de Santa Cruz, Pando, Tarija y Beni, zona denominada como la 'media luna'.
El internacionalista explicó que el contenido de la nueva constitución es "profundamente fragmentador, no genera gobernabilidad y promueve la anarquía", pues produce otro conflicto, el de su implementación en las regiones que votaron por el 'No' en el referéndum.
Deustua no puso en duda el uso del derecho soberano por parte de pueblo boliviano, pero criticó el origen del proyecto constitucional. "Lo que se les ha presentado a los ciudadanos es un proyecto con serios problemas de consistencia jurídica", remarcó.
De otro lado, el especialista añadió que este resultado tampoco avala una mejora en las relaciones entre los países de la región, ya que se necesita de una mayor estabilidad en Sudamérica. "No tenemos claridad sobre la consistencia del Estado boliviano. Su caso se vuelve sui géneris y no es bueno que se convierta en una particularidad dentro del conjunto regional", concluyó.





MARADONA "CONTENTÍSIMO" CON VICTORIA DE MORALES EN REFERENDO EN BOLIVIA

El Economista de España (www.ecodiario.eleconomista.es)

El seleccionador de fútbol de Argentina, Diego Maradona, dijo que el presidente de Bolivia, Evo Morales, "ganó muy bien" el referendo que aprobó la nueva Constitución y reveló que envió una carta al mandatario para felicitarlo por el triunfo.
"Estoy contentísimo. Ayer, antes de venir para acá, le mandé una carta a Evo porque ganó muy bien, le ha ganado a toda la gente que no quería que defienda al pueblo", sostuvo el ex jugador argentino durante una rueda de prensa en un hotel en Caracas.
Maradona, quien llegó a la capital venezolana invitado por el gobierno de Hugo Chávez para dictar unas clínicas de fútbol a jugadores sub-17 y otros jóvenes de zonas populares, dijo que a pesar de su condición de director técnico de la selección albiceleste, cuando de política se trate, "siempre voy a estar con la gente".
"En todo lo que pase en Sudamérica yo voy a estar con la gente que defiende a la gente, por eso soy amigo de Chávez y de Evo", insistió el ídolo del futbol argentino.
La visita del seleccionador argentino a Venezuela coincide con la celebración del Sudamericano Sub-20 en el país caribeño.
"Es un honor poder compartir este momento de Venezuela con el deporte. Me han elegido a mí y estoy orgulloso", dijo Maradona.
"Todo lo que necesite Venezuela, pero todo, hasta mi corazón estará puesto al servicio de los venezolanos, por su presidente, por su gente y por todo lo que hace para que la gente esté bien, es mi filosofía de vida y la de su presidente".
Chávez y Maradona, quienes se profesan una admiración recíproca, se han encontrado en distintas oportunidades y se han alabado mutuamente.
Según informó el propio presidente, el DT argentino lo acompañará el miércoles en un acto político a favor de un proyecto de enmienda constitucional para permitir la reelección sin límite de mandatos para todos los cargos de elección popular, que será votado en referéndum el próximo 15 de febrero.
"Si Chávez tiene algún momento para verme sería fantástico porque tendría otra oportunidad de estar al lado de una historia viviente", afirmó Maradona.





PUERTO EVO, ZONA FRANCA PARA EL CONTRABANDO QUE ENTRA A BOLIVIA

El Ciudadano de Argentina (www.ciudadanodiario.com.ar)

Puerto Evo nació de las cenizas del poblado de Montevideo hace poco más de un año y, aunque era un desconocido punto geográfico en el extremo norte boliviano, cobró fama tras descubrirse un voluminoso contrabando de línea blanca, que salpicó a importantes autoridades del Gobierno.
El casi centenar de pobladores de Montevideo, entre ellos emigrantes del frío altiplano occidental, lo perdió todo cuando sus precarias viviendas fueron consumidas por el fuego, a comienzos del año 2007. El drama llevó hasta ese lugar al presidente del país, Evo Morales, que prometió la construcción de casas y servicios básicos.Y así, con 100 casas nuevas, surgió Puerto Evo, a orillas del río Rapirrán, en el amazónico departamento de Pando, muy cerca de la localidad brasileña de Plácido de Castro del Acre y de la peruana Santa María. La población en aumento – se calcula ahora en 300 personas – se dedica a la venta de electrodomésticos provenientes de la zona franca de Iquique, en Chile.
Contrabando con sello oficial
El floreciente comercio en Puerto Evo sufrió otro incendio, esta vez simbólico. El pasado julio, una patrulla del Control Operativo de Aduana (COA) interceptó una columna de 33 camiones con mercancías para Puerto Evo. Ninguno tenía permiso de salida de la zona franca de Cobija, y fueron retenidos y estacionados en un puesto militar.
Los conductores de los camiones y algunos propietarios reclamaron la liberación de los productos de contrabando, ya que, adujeron, tenían un permiso de tránsito “superior”. Pero, ante la demora de una respuesta del COA, tres semanas después los comerciantes pasaron a la acción y rebasaron el control militar para rescatar los camiones y las mercancías que contenían. De hecho, en el curso de las investigaciones de la fiscalía, los encargados del control aduanero y del puesto militar señalaron que el presidente de los comerciantes, Jesús Chambi, insistía en que ya se había “hablado” con el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y se contaba con su permiso para el transporte de los productos.
El escándalo salió a la luz
Hasta el momento no se ha dado a conocer el valor de los electrodomésticos que transportaban los 33 camiones de alto tonelaje.
El máximo jefe ejecutivo de la Aduana, el general César López –conocido por su estrecha amistad con Quintana– reveló en declaraciones ante una comisión parlamentaria que se habían producido negociaciones entre el ministro de la Presidencia y Chambi, natural de Orinoca, no solamente en la Casa de Gobierno sino también en la Aduana, para permitir el tránsito de la mercancía. Eso le costó el cargo.
Una investigación del periódico boliviano La Prensa sacó a la luz pública el par de cartas que en junio intercambiaron los dirigentes de Puerto Evo con el presidente Morales, lo que provocó el enfado del jefe de Estado y originó la afrenta pública a un periodista de ese medio en la Casa de Gobierno. Inexplicablemente y a pesar del férreo control en las puertas del Parlamento, Chambi apareció en la Cámara para ofrecer una conferencia de prensa, en la que se enredó negando sus anteriores afirmaciones y aumentó la confusión.
La investigación continúa. Quintana proclamó su inocencia y anunció que levantará el secreto de todas sus cuentas para que pueda ser investigado. El comercio ha bajado su nivel de ventas en Puerto Evo, pero, como reconoció en declaraciones a la prensa local el director ejecutivo de la zona franca de Cobija, Marcos Vidovic, continúa el contrabando en pequeña escala.
Puerto Evo seguirá moviendo el comercio, ilegal o no, en un enclave internacional con clientes brasileños y peruanos que se encuentran lo suficientemente lejos del poder central de sus respectivos países.





El secretario de Defensa estadounidense habló ante el Congreso de su política de seguridad

GATES VE ACTIVIDAD “SUBVERSIVA” DE IRÁN EN LATINOAMÉRICA

El jefe del Pentágono expuso ante los congresistas sus temores sobre la influencia iraní en América Latina o la de China en Asia, así como de la guerra en Afganistán, que consideró el principal desafío bélico de su país.

La Nación de Chile (www.lanacion.cl)

"Estoy preocupado por el nivel de actividades verdaderamente subversivas que los iraníes tienen en desarrollo en varios lugares de América Latina, particularmente en Sudamérica y Centroamérica", admitió ayer el secretario de Defensa estadounidense Robert Gates.
Los miedos de Gates los expuso ante el Comité de Servicios Armados del Senado y luego ante su par de la Cámara de Representantes, donde explicó las pautas que seguirá la nueva administración estadounidense en materia de seguridad y defensa.
"Están abriendo una cantidad de oficinas y una cantidad de pantallas desde las cuales interfieren en cuestiones internas de algunos de esos países", aseguró el secretario de Defensa que el flamante Presidente Barack Obama decidió mantener en su puesto.
En los últimos años, el Gobierno iraní de Mahmoud Ahmadinejad ha estrechado nexos con varios líderes latinoamericanos, especialmente con el Presidente venezolano Hugo Chávez, un reconocido crítico de Washington. Otros líderes de la región como Rafael Correa de Ecuador, Evo Morales de Bolivia o Daniel Ortega de Nicaragua han visitado Teherán para estrechar los nexos con el régimen iraní, también duramente enfrentado a EEUU.
Para Gates estas supuestas "actividades subversivas" en América Latina son más inquietantes que las maniobras militares desplegadas recientemente por Rusia en la región. De hecho, el secretario de Defensa fue consultado por los senadores sobre los ejercicios navales conjuntos desplegados por Rusia y Venezuela en el Caribe a fines de noviembre de 2008, cuya relevancia minimizó.
"De hecho, si no hubiera sido por lo ocurrido en Georgia en agosto (con el conflicto militar con Moscú por la separatista provincia de Osetia del Sur), probablemente hubiera intentado convencer al Presidente (George W. Bush) de invitar a la flota rusa a hacer una escala en Miami, porque creo que la hubieran pasado mucho mejor que en Caracas", enfatizó.
A principios de diciembre dos barcos de guerra rusos, en conjunto con naves venezolanas, realizaron maniobras en el mar Caribe.
EL FRENTE MÁS IMPORTANTE
Respecto a los desafíos militares de Estados Unidos, Gates fue claro en asegurar que el frente de guerra más importante para su país es Afganistán y adelantó que se reforzarán las tropas estadounidenses apostadas en ese país de Asia central.
Explicó que el Pentágono tiene previsto enviar a ese país dos nuevas brigadas (cada una tiene entre 3.500 y 5.000 soldados) al final de la primavera (del hemisferio norte) y otra adicional en verano.
El Presidente Obama ya había adelantado que llevaría adelante una estrategia "completa" para combatir a los rebeldes del Talibán en Afganistán y aseguró que EEUU reconducirá su atención y sus recursos a ese país tras una revisión "cuidadosa" de su política.
En su informe, Gates también hizo alusión a China. "Desde hace algún tiempo estamos preparados para hacer frente a cualquier amenaza china que pueda venir", dijo, explicando, por ejemplo, que el Pentágono desarrolla programas capaces de contrarrestar los avances tecnológicos chinos que puedan "amenazar nuestros portaaviones".
Gates consideró necesario continuar vigilando la región del sureste asiático porque la influencia estratégica de China "sigue creciendo".






Hoy, Juan Pablo Fusi Aizpurúa

"ESPAÑA DIO LA ESPALDA A AMÉRICA"

Para el historiador, el país ibérico ignoró el continente durante 200 años, una postura que ahora se empieza a revisar

La Nación de Paraguay (www.lanacion.com.ar)

"Muy afortunadamente dudo de que en este momento haya quien pueda sostener una relación prepotente o nostálgica por el pasado español en América latina ni de exaltación u orgullo por la Conquista", dice Juan Pablo Fusi Aizpurúa, uno de los principales historiadores españoles, licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Filosofía y Letras por la misma universidad.
"España ha vivido muy al margen y muy metida hacia adentro, con una retórica bastante insufrible de ese supuesto pasado y con un enorme desconocimiento de la realidad de los gobiernos, de los partidos políticos, de la situación social de vuestros países", dice. Aunque también adelanta que, al menos en el mundo académico, ahora la actitud es de gran interés por entender lo que aquí está ocurriendo.
Fusi Aizpurúa es titular de la cátedra de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid desde 1988. En el extranjero se formó en Oxford con el profesor Raymond Carr. Entre 1976 y 1980 fue director del Centro de Estudios Ibéricos de St. Antony?s College de esa universidad. Entre 1986 y 1991 fue director de la Biblioteca Nacional de España.
De paso por Buenos Aires, invitado por la Fundación Ortega y Gasset, Fusi Aizpurúa se refirió a la expansión del idioma español en el mundo, al interés intelectual por entender las relaciones que unieron a España y América latina, particularmente a partir de 1808, cuando comienza el colapso del poder español en América, y a la postura de su país con relación a la próxima celebración de los Bicentenarios.
?¿Por qué crece el español de manera tan vertiginosa, en comparación con países muy importantes cuyos idiomas tienen riesgo de desaparecer?
?En buena medida debido al hecho de que solamente en los Estados Unidos viven 40 millones de hispanos o latinos y la cantidad de empleos que exigen el uso del español ha crecido hasta el punto de convertirse en un valor económico. También Brasil está rodeado de un mundo de habla española y tiene un crecimiento extraordinario que se apoya en parte en el mercado de la región sudamericana, por lo que no ha tenido otra opción que incorporar masivamente el aprendizaje del español.
?¿España tiene una política cultural definida al respecto?
?Solamente en relación con los países no hispanohablantes a través del Instituto Cervantes, con sus más de 50 sedes en Marruecos, China, Japón y varios países de Africa.
?¿Cómo analiza, frente a esta expansión del español, la creciente tendencia a hablar catalán, vasco y gallego dentro de España?
?La Constitución española declara oficiales esas lenguas junto con el español, por lo tanto hay un derecho legal a su uso público. De todos modos, los tres casos son ligeramente distintos. El catalán y el gallego están muy generalizados en sus comunidades y son de fácil comprensión para cualquier hispanohablante. El vasco es un idioma muy complicado, difícil e incluso minoritario en el propio País Vasco. Ahora se está recuperando, pero hasta no hace muchos años era una lengua prácticamente perdida en las grandes ciudades vascas, como Bilbao o San Sebastián.
?¿Usted lo aprendió en su infancia?
?Durante el régimen franquista estaba prohibida la enseñanza de estas lenguas. Lo que no significa que dentro de las familias o en pequeñas comunidades no se hablaran habitualmente, pero no públicamente. En cambio hoy no sólo no está prohibido, sino que se imparte en los colegios en forma obligatoria. Generalmente los programas se dan en la lengua local y agregan algunas horas de aprendizaje del español. En el caso de Cataluña, la intelectualidad universitaria y docente siempre fue catalanohablante, por lo que la universidad catalana hoy se imparte exclusivamente en catalán. Caso contrario al del País Vasco, donde su uso se vio relegado más que nada al ámbito rural. En Galicia, el castellano era la lengua del prestigio, pero todo el mundo hablaba también gallego, de modo que allí hoy es muy fluido el uso de ambas lenguas.
?¿Qué resultó de la imposición de Franco de que la unidad de España debía basarse en el uso de una lengua común?
?Dejó una herencia muy negativa, porque el régimen de Franco produjo un desprestigio del nacionalismo español. España es un país muy poco nacionalista en la actualidad. La tradición democrática española ve a España como un país unitario, pero con tres culturas particularistas, por lo tanto eso conlleva un reconocimiento no sólo de los derechos lingüísticos, sino de la autonomía política para esas regiones. El abuso nacionalista del discurso franquista ha desprestigiado el españolismo, por decirlo de alguna forma, y por otro lado dejó un problema regional más agravado, porque no solamente radicalizó el nacionalismo de estas tres regiones, sino que el resto de las regiones españolas fueron demandando algún tipo de reconocimiento de su identidad. Por lo tanto, nosotros tenemos un estado autonómico que no es un sistema federal, aunque se le parece bastante, con 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas que son Ceuta y Melilla.
?¿Por qué la violencia de ETA?
?En este momento es una estrategia, no es la respuesta a problemas pendientes de resolución. Es una opción de un grupo minoritario que entiende que puede conseguir la independencia por métodos electorales y que apela a formas de violencia para forzar la negociación con el gobierno español.
?¿Cómo ve la relación entre España y América latina a las puertas de 2010?
?Aquí me gusta utilizar la palabra discreción. Muy afortunadamente dudo de que en este momento haya quien pueda sostener una relación prepotente o nostálgica por el pasado español en América latina ni de exaltación u orgullo por la Conquista. Hay mucho interés y mucha más información de lo que hubo nunca antes con respecto a estos países. Los españoles hemos vivido literalmente de espaldas a América durante estos 200 años, sin conocimiento real de los gobiernos, de los partidos políticos, de la realidad social, del crecimiento de las ciudades. Desde 1825 hasta 1975, por lo menos, España dio la espalda a América, ha vivido muy metida hacia adentro, con una retórica bastante insufrible de ese supuesto pasado y con un enorme desconocimiento de lo reciente. En cambio, ahora, al menos en los medios académicos, la actitud es de enorme interés intelectual por todo lo que se está produciendo en vuestros países. Con respecto a los Bicentenarios, España no tiene ningún problema en asumir las tesis oficiales de los países de América latina.
?¿La Conquista incluida?
?Nadie ignora que la Conquista se tradujo en la destrucción masiva de culturas nativas, algo que nadie puede reivindicar y se entiende incluso ese resentimiento hacia España que puede subsistir en culturas indígenas de Bolivia, Perú o en la tradición nacionalista mexicana. Pero la España democrática está tratando de reconciliarse con su pasado. La Conquista tiene aspectos de una magnitud extraordinaria. A mí no me produce admiración, pero sí asombro. No nos sentimos próximos a esa España, pero no deja de impresionar a los ojos de un español medio de la actualidad la posición hegemónica de España entre 1500 y 1640. Cuando se produce la independencia de América mucha gente minimiza los problemas que tienen las nuevas naciones sudamericanas para construir un Estado y una nación, porque las dimensiones de América, su geografía impresionante, hacen muy difícil vertebrar una administración. Reflexionar sobre todos estos temas nos ayudaría a tener una mejor comprensión de la historia española y de la de vuestros países.





ALERTA PARA JUJUY, SALTA Y TUCUMÁN: UNA EPIDEMIA DE DENGUE SE DISPARA EN EL ORIENTE DE BOLIVIA

La Hora de Jujuy, Argentina (www.lahoradejujuy.com.ar)

Toda persona que es picada por un mosquito infectado puede desarrollar la enfermedad, que posiblemente es más benigna en los niños que en los adultos. La infección genera inmunidad de larga duración contra el serotipo específico del virus. No protege contra otros serotipos y posteriormente puede exacerbar el dengue hemorrágico.
La epidemia del dengue clásico en el oriente de Bolivia prácticamente se ha disparado con 4.000 casos sólo en esa zona, con lo que suman ya 5.000 en todo el país, según ha informado una fuente del Ministerio de Salud.
El jefe de Epidemiología de ese Ministerio, Juan Carlos Arraya, ha declarado que en la región oriental de Santa Cruz, fronteriza con Brasil, la epidemia se ha recrudecido hasta alcanzar los 4.000 casos, llegando a afectar a los habitantes de la capital cruceña.
En las fronteras, según Arraya, los únicos lugares afectados por la presencia del dengue están en la frontera con Brasil, en la ciudad de Cobija, capital de la región de Pando, y en Guayaramerín, localidad del departamento de Beni.
Algunos hospitales de Santa Cruz quedaron el lunes abarrotados con niños afectados por la epidemia transmitida por el mosquito 'Aedes aegypti' y que mantiene al país en emergencia sanitaria desde principios de mes.
Los síntomas del dengue clásico son fiebre alta, cefaleas, dolor muscular y óseo, náuseas, vómitos y erupciones en la piel. En su modalidad hemorrágica también incluye como síntoma el sangrado y puede ser mortal si no se trata a tiempo.
Según Arraya, los médicos investigan si la muerte de una bebé en la zona rural de Santa Cruz puede considerarse la cuarta provocada por la variante hemorrágica del dengue desde que comenzó la epidemia. El presidente boliviano, Evo Morales, se reunió la noche del lunes 26/01 con sus ministros para evaluar la situación sanitaria y, según la prensa local, el Ejecutivo diseñó un plan que incluye la actuación de las Fuerzas Armadas, municipios, universidades y organismos extranjeros.
La fiebre del dengue y dengue hemorrágico (DH) son enfermedades febriles agudas, transmisibles en los trópicos y en África, y causadas por cuatro virus (DEN-1, DEN-2, DEN-3 ó DEN-4) estrechamente relacionados con los serotipos del género Flavivirus, de la familia Flaviviridae.
También conocida como fiebre rompe-huesos (la quebradora en Nicaragua y otros países centroamericanos) —caracterizada por fiebre y dolor intenso en las articulaciones y músculos, inflamación de los ganglios linfáticos y erupción ocasional de la piel—, posee una extensión geográfica similar a la de la malaria, pero a diferencia de ésta, el dengue se encuentra a menudo en zonas urbanas de los países desarrollados tropicales, incluyendo Singapur, Taiwán, Indonesia, India, Brasil y Venezuela, entre otros.
Cada serotipo es bastante diferente, por lo que no existe protección y las epidemias causadas por múltiples serotipos pueden ocurrir. El dengue se transmite a los humanos por el mosquito hembra Stegomyia aegypti (antes denominado Aedes aegypti), raramente es causado por el Aedes albopictus, el cual es el principal transmisor del dengue en el hemisferio occidental.
Esta enfermedad infecciosa se manifiesta por un inicio repentino de fiebre —que puede durar de 3 a 5 días, aunque rara vez persiste por más de una semana—, dolores de cabeza, musculares y en las articulaciones (artralgias y mialgias, dolores por los que el dengue es conocido como la quebradora, fiebre rompe-huesos o enfermedad rompe-huesos) y erupciones en la piel.
El dengue se caracteriza por erupción de color rojo brillante llamada petequia —suele aparecer, en primer lugar, en las extremidades inferiores y el tórax de los pacientes, de donde se extiende para abarcar la mayor parte del cuerpo humano—. También puede presentarse gastritis con una combinación de dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea.
Algunos casos desarrollan síntomas mucho más leves que pueden, cuando no se presente la erupción, ser diagnosticados como la gripe u otras infecciones virales. Así, los turistas de las zonas tropicales pueden transmitir el dengue en sus países de origen, al no haber sido correctamente diagnosticados en el apogeo de su enfermedad. Los pacientes con dengue pueden transmitir la infección sólo a través de mosquitos ó productos derivados de la sangre y sólo mientras se encuentren todavía febriles (con fiebre).
El dengue clásico dura alrededor de 6 a 7 días, con un pequeño síntoma de fiebre en el momento del final de la enfermedad (el llamado "patrón bifásico"). Clínicamente, la recuperación suele acompañarse de fatiga, linfadenopatía y leucopenia con linfocitosis relativa. El recuento de plaquetas bajará hasta que la temperatura del paciente es normal. En algunos casos, se observan trombocitopenia (menos de 100.000 plaquetas por mm3) e incremento de las aminotransferasas.
Los casos de dengue hemorrágico muestran mayor fiebre acompañada de fenómenos hemorrágicos, trombocitopenia y hemoconcentración. En una pequeña proporción de casos se experimenta el síndrome de shock por dengue (SSD) que tiene una alta tasa de mortalidad.
El diagnóstico de dengue, por lo general, se realiza clínicamente. La característica clásica es fiebre alta sin indicio alguno de infección previa, así como una erupción con petequias, relativamente leucopenia y trombocitopenia.
No hay un medicamento específico para tratar la infección del dengue. La base del tratamiento para esta enfermedad es la terapia de apoyo. El aumento de la ingesta de líquidos orales se recomienda para prevenir la deshidratación. Para aliviar el dolor y la fiebre, los pacientes deben tomar paracetamol (acetaminofén).
La suplementación con líquidos intravenosos puede llegar a ser necesaria para prevenir la deshidratación y la importante concentración de la sangre si el paciente es incapaz de mantener la ingesta oral. Una transfusión de plaquetas está indicada en casos raros, si el nivel de plaquetas disminuye significativamente (por debajo de 20.000) ó si hay hemorragia significativa.
La presencia de melena puede indicar hemorragia digestiva interna, que requiere de plaquetas y/o de la transfusión de glóbulos rojos. Nuevas pruebas sugieren que el ácido micofenólico y la ribavirina inhiben la replicación del dengue.
Es muy importante evitar la aspirina y los fármacos antiinflamatorios no esteroideo; estos medicamentos pueden agravar la hemorragia asociada con algunas de estas infecciones por sus efectos anticoagulantes. Los pacientes deben recibir, en lugar de paracetamol, preparativos para hacer frente a estos síntomas, si se sospecha de dengue.

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