Thursday, September 25, 2008

MORALES Y SALIDA AL MAR: "ES IMPOSIBLE RESOLVER EN DOS AÑOS LO QUE NO SE HIZO EN MÁS DE CIEN"


Sentado en un sillón de cuero en una sala de la misión de Bolivia ante Naciones Unidas -en el octavo piso de un edificio en Manhattan, Nueva York-, el Presidente Evo Morales elogió ayer a su par chilena, Michelle Bachelet. Lo hizo para apelar a su rol en la cumbre de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), que se realizó hace dos semanas en Santiago y que terminó respaldando a su gobierno en medio de una fuerte crisis.
A esa altura, Morales ya se había reunido con Bachelet. Y había sido consultado por el complejo panorama interno de su país y la posibilidad de que ese factor demorara una solución a la demanda marítima. Al respecto, el mandatario dijo que sus detractores "tratan de crear conflictos para que el presidente, el gobierno, estén pendientes de eso más que de la gestión. Esto nos hace perder tiempo".
Morales respondería otra consulta sobre el tema. Se trataba de si acaso él, tal como había dicho al inicio de su mandato, espera tener resultados concretos en la agenda marítima con Chile. Y respondió: "(Es) imposible resolver en dos años lo que no han resuelto en más de cien. Hemos sentado las bases (para un acuerdo)".
BACHELET EN EL PLENARIO
Al mediodía de ayer, al comenzar una nueva cita de los mandatarios de Unasur, esta vez en el marco de la Asamblea de la ONU, Morales tomó la palabra para agradecer el acuerdo adoptado por el bloque en Santiago, el cual fue convocado por Bachelet. "Agradezco a presidentes y presidentas", dijo.
Más allá de las repercusiones que la crisis boliviana pueda traer a la negociación marítima, en el gobierno dicen que la relación bilateral pasa por uno de sus mejores momentos. Y que para ello, el rol de Chile como impulsor de un acuerdo en Unasur fue clave.
En Bolivia han valorado el respaldo que dio este organismo -tras una propuesta de Chile- al gobierno de Morales y la condena que hizo a los actos violentos de la oposición. Ambos puntos los abordó Bachelet en el plenario de la ONU, donde calificó la cita como "histórica" y la bautizó como "cumbre de La Moneda". "Dimos un ejemplo de cómo se debe entender el multilateralismo", señaló.






El Presidente de Bolivia habla del rol de la Unasur, de la crisis interna y de la mediterraneidad

EVO: “AHORA SÍ TENGO QUE CUIDARME”

El Mandatario altiplánico insiste en que la cuestión de la salida al mar no la abordará a través de la prensa y subraya la forma en que se ha establecido un clima de confianza y cooperación entre Santiago y La Paz. “Aquí hay una confianza única”, destaca.

La Nación de Chile (www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2)

Sobre el rol de Unasur en el conflicto interno de Bolivia, la intervención de Estados Unidos y la cuestión bilateral con Chile por la mediterraneidad, entre otros puntos, se explayó ayer el Presidente Evo Morales durante una íntima rueda de prensa que ofreció a cuatro medios de comunicación chilenos poco antes de regresar a La Paz y tras haberse reunido con la Presidenta Michelle Bachelet.
En la entrevista, en la sede de la misión diplomática de Bolivia, ubicada a cuatro cuadras del edificio de la ONU, Morales también habló de las transformaciones que persiguen mejorar las condiciones de vida de los más pobres, de cómo la oposición busca desprestigiar a su Gobierno para evitar que las reformas se concreten y de que ahora está además obligado a cuidarse más.
Con sencillez, relató que en su pueblo natal recién hace cinco años que hay electricidad y que sólo existía un camino que los propios habitantes se construyeron. La ruta ahora fue pavimentada, contó, y "los hermanos que andan detrás de las llamas ahora lo hacen con celular".
-¿Usted espera algún resultado concreto en la agenda con Chile, en específico en la demanda marítima?
-Es imposible resolver en dos años lo que no se ha resuelto en más de cien años, pero hemos sentado las bases; puede haber alguna desconfianza de que todavía hay conflicto en Bolivia, que suspendamos las reuniones sobre ese tema, yo entiendo perfectamente, pero quiero decirles algo. Había una delegación de periodistas de Chile que visitó Santa Cruz en Bolivia, conversó con muchos sectores, entre ellos el opositor, y desde Santa Cruz dijeron no le den el mar a Evo Morales. Si le dan el mar a Evo Morales, Evo se va a quedar eternamente en el Gobierno. Así es la gente de egoísta.
DESARROLLO DE AGENDA
-¿La situación actual en Bolivia puede tener algún efecto en el desarrollo de la agenda con Chile?
-Antes y después de jurar como Presidente de la República, yo dije que el tema del mar no se negocia frente a los medios de comunicación. Ante su preocupación quiero decir algo. Después de más de cien años de discordia sentamos las bases para avanzar en las negociaciones y no solamente en el tema del mar, porque estoy convencido de que es importante que los presidentes y los gobiernos trabajen en la complementariedad para servir mejor a nuestros pueblos. Aquí hay una confianza única. Cualquier tema lo podemos resolver si hay confianza, no sólo de Presidente a Presidente, sino de pueblo a pueblo. A mí me ha sorprendido en algunas oportunidades en Chile el pueblo chileno gritando "mar para Bolivia". Antes nunca se había visto eso. Así empezamos a crear confianza.
-¿Cómo evalúa el rol que ha tenido la Presidenta Michelle Bachelet en esta crisis en su país? Se ha dicho que en la cumbre de Santiago del lunes 15 había posiciones más extremas...
-Yo no he visto ninguna diferencia en los países de Sudamérica sobre la defensa de la democracia, sobre la defensa de la unidad territorial del pueblo boliviano. No he visto ninguna diferencia en la defensa de los derechos humanos, sino una reacción de consenso contra actos de terrorismo. Por supuesto, la Presidenta de Chile es la cabeza importante para la convocatoria de la reunión. Sudamérica empieza a liberarse. A veces los problemas de Latinoamérica, de Sudamérica, eran resueltos en Nueva York con la intervención de Estados Unidos. Eso se acabó. Aquí ya no hay patrones políticos. Si hay un problema regional, será resuelto así como se hizo en la Unasur.
-¿Cuál es el conflicto con Estados Unidos?
-Al margen de diferencias ideológicas, programáticas y culturales, sobre todo con la soberbia del Gobierno de Estados Unidos hacia los países de Latinoamérica...
-Pero en los hechos, porque hubo la expulsión del embajador de EEUU...
-Un embajador experto en dividir países, un embajador experto en conspirar, un embajador experto en desarrollar trabajos muy ocultos, como reuniones reservadas con los prefectos opositores. Un dato: un prefecto que trata al Presidente (Hugo) Chávez como el macaco mayor y dice que yo soy el macaco menor, por tanto un animal -para él soy un estúpido e incapaz-, y con ese prefecto se reúne de manera reservada el embajador. ¿Cómo puede un embajador reunirse con un prefecto que insulta de manera pública a un Presidente?
-¿Usted diría entonces que Estados Unidos está interviniendo directamente en la situación interna en su país?
-Por eso fue expulsado, porque está en actos de conspiración. Que yo sepa, el rol del embajador es un rol diplomático; si algún país quiere cooperar, que sea con el Gobierno nacional y no con fracciones ni con opositores. Relaciones de gobierno a gobierno y no con opositores.
CÓMO CONTINUAR
-En esta reunión de Unasur en la ONU usted habría agradecido a la Presidenta Bachelet y a todos los mandatarios por el interés en la situación de su país. ¿De qué manera concreta este organismo puede ayudar más?
-Lo primero es el seguimiento, la observación. Uno de los resultados concretos es que cuando hay presencia de otros organismos o me hablan de "señor Presidente"..., tengo mucha confianza en que sólo la presencia ya disminuirá esa soberbia de algunos prefectos. Esos prefectos, como el de Santa Cruz, que permanentemente han engañado al pueblo, porque hecha la consulta autonómica y dijeron que al otro día aplicarían los resultados, pero no pueden porque es ilegal. Yo siento que ese engaño ahora tiene repercusiones negativas para ellos y por eso la oposición se reduce cada vez más. Lamentablemente son cada vez más violentos y más agresivos. Y yo digo que ahora sí tengo que cuidarme, aunque me molesta el grupo de seguridad Cuando ando solo, ahí me siento Evo Morales.
Aplazan cumbre para fines de año
Tal como había trascendido desde la propia Cancillería chilena a comienzos de esta semana, tras el encuentro que sostuvieron por casi una hora -en el marco de la 63ª Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York- los Mandatarios de los países miembros de la Unasur anunciaron su decisión de postergar la cumbre que el organismo tenía planificada para los próximos 21 y 22 de octubre en Viña del Mar. La intención es trasladar el evento para fines de este año, según informó la Mandataria y presidenta pro témpore de la entidad, Michelle Bachelet.
De acuerdo con la gobernante, los jefes de Estado llegaron a tal determinación “ya que en menos de un mes tendríamos tres reuniones (y) es un exceso”. Además de la reunión informal sostenida ayer, los gobernantes se congregaron el lunes 15 de septiembre en La Moneda como parte de un encuentro de emergencia citado por Bachelet para buscar una solución a la crisis política y social interna en Bolivia.
Al término de la cita, la Presidenta destacó el rol jugado por el organismo en la situación del país altiplánico. “Hemos sido capaces, con rapidez, eficiencia y efectividad, de dar una respuesta a un tema, el cual es la amenaza de la democracia en nuestra región”, al tiempo que anunció que “seguiremos trabajando los países de Unasur en apoyo a la democracia boliviana”.
De acuerdo con la Presidenta, durante el encuentro que sostuvo con el Presidente de Bolivia, Evo Morales, éste le agradeció las gestiones de la Unasur y, en especial, el trabajo realizado hasta ahora por Juan Gabriel Valdés como representante de Chile en dicho país. Asimismo, planteó la necesidad de la “reanudación del diálogo político, que ha estado avanzando y que Bolivia pueda desarrollarse en paz y en democracia”.
En la cita pospuesta para fin de año -que eventualmente podría desarrollarse en Salvador de Bahía (Brasil) debido a la reunión del Mercosur que habrá en paralelo- los doce países que conforman el organismo deberán resolver el nombre del secretario general del organismo; la aprobación de comisiones e “instar a continuar aprobando los tratados consultivos de Unasur”, detalló Bachelet.





Entrevista a Jorge mansilla, embajador de Bolivia en México

DOCUMENTADO, PAPEL DE EU EN OPERATIVO PARA TIRAR A EVO

Por primera vez, el peligro golpista “no viene del ejército”. El presidente tuvo el acierto de quitar el mando a dos generaciones de generales y poner a jóvenes cuyos padres, pobres e indígenas, se benefician del programa Renta Dignidad, por el cual se estableció una pensión vitalicia para los mayores de 60 años, afirma el diplomático

La Jornada de México (www.jornada.unam.mx)

Hoy se sabe, gracias a la desclasificación de archivos secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y del Departamento de Estado, que el embajador estadunidense en Bolivia de finales de los años 60 y principios de los 70, Douglas Henderson, orquestó el respaldo a los generales de Santa Cruz en el golpe de Estado de Hugo Banzer, en 1971, mediante la intervención de grupos armados ilegales.
Era el mismo diplomático que en 1967 reportó el asesinato del Che Guevara, un hecho que conocía muy bien, pues él mismo había coordinado la participación de una docena de boinas verdes del ejército de su país en la cacería del guerrillero.
Jorge Mansilla, embajador de Bolivia en México, sostiene que no será necesario esperar a que dentro de 25 años se desclasifiquen nuevos documentos secretos en Washington o Langley para saber que durante el mandato de George W. Bush se puso en marcha un operativo para descarrilar el proyecto de cambio en Bolivia, que preside Evo Morales. Y que el embajador Philip Goldberg jugó un papel en este complot. “Hoy mismo podemos mirar las evidencias que tenemos a la mano”.
Enumera algunas de ellas:
En marzo de 2006 es detenido el ciudadano estadunidense Tristán Jay Armero, responsable de haber hecho estallar una carga de dinamita en un hotel de La Paz. Hubo dos muertos.
En junio de ese año, es arrestada en el aeropuerto de La Paz Donna Thi, otra ciudadana estadunidense, procedente de Miami en una aerolínea de Estados Unidos. Pretendía ingresar con un paquete de 500 municiones calibre 45, que había registrado como “queso”. La esperaba en la terminal la esposa del agregado militar de la embajada de su país, coronel James Campbell. El propio embajador (hoy expulsado) Goldberg intervino en defensa de la contrabandista, alegando que las municiones eran para fines “deportivos”. Las autoridades bolivianas no aceptaron ese argumento.
Abril 2007. Se descubre que la empresa estadunidense Casals & Associates, asentada en Santa Cruz de la Sierra, transfirió 13.3 millones de dólares a organizaciones opositoras de ese departamento. Pocos meses después se registra un atentado dinamitero contra la residencia de médicos cubanos en Santa Cruz. En ese periodo ocurre también una explosión en el consulado boliviano en Caracas.
Una investigación de la abogada venezolana-estadunidense Eva Golinger revela la transferencia de 120 millones de dólares de la Agencia Estadunidense para el Desarrollo Internacional y la National Endowment for Democracy –de 2005 a 2008– a supuestos proyectos de desarrollo social “contra el narcotráfico”, repartidos entre grupos estudiantiles, periodistas y medios de comunicación, partidos políticos anti-Evo y empresarios. Los “proyectos sociales” se enfocan a actividades de sabotaje contra el proceso de la Asamblea Constituyente, mediante manifestaciones autonómicas, confrontaciones violentas, campañas de descrédito contra el movimiento indígena y las propuestas del Movimiento al Socialismo (MAS), paros y bloqueos “cívicos”, así como llamados a derrocar al presidente Morales.
Desde entonces, más de 80 mil jóvenes se integran a la Unión Juvenil Cruceñista que, según denuncias, recibe armas trasegadas ilegalmente desde la frontera con Argentina.
Antes y después de las consultas autonómicas que organizaron los prefectos de los departamentos de la Media Luna (Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija), más Cochabamba y Chuquisaca, se documentan las frecuentes reuniones de Goldberg con autoridades, empresarios y “líderes cívicos” secesionistas. También hay “encuentros secretos”, aunque no tanto, pues pueden ser consultados en Youtube, antes del referendo al que se sometió el gobierno de Morales, el pasado 10 de agosto. En ese lapso ocurren los asaltos violentos de grupos “civilistas”, siempre bien dotados de petardos y gases lacrimógenos, coordinados por los prefectos y los alcaldes opositores, en contra de indígenas afectos al gobierno de Evo en Santa Cruz (11 de enero, dos muertos), Sucre (24 de mayo, centenares de indígenas golpeados, escupidos y humillados) y Cobija (13 de septiembre, 18 muertos, entre ellos un niño).
En este último episodio se confirmó que los grupos armados que emboscaron a los normalistas y campesinos se trasladaban en vehículos oficiales de la prefectura. El prefecto Leopoldo Fernández, interlocutor frecuente del embajador Goldberg, es acusado de homicidio.
“Para derrocarlo tendrían que matarlo”
“El golpe civil, como le llama el presidente, está en marcha. Sólo que para derrocar a Evo, primero tendrán que matarlo”, sentencia el embajador Mansilla.
El diplomático, quien vivió en carne propia dos golpes de Estado anteriores, reconoce algunos paralelismos entre el modelo de golpe que se puso en marcha en 1971 y el actual clima de tensión en Bolivia. Una similitud –señala– es el protagonismo de la embajada de Estados Unidos. Otra coincidencia entre aquel golpe militar y el “golpe civil”, conjurado por el momento, es el chantaje del movimiento separatista, ahora extendido a toda la región de la llamada Media Luna.
“Pero entre 1971 y 2008 hay diferencias sustanciales”, apunta Mansilla. “Juan José Torres estaba solo. Había empezado la avanzada fascista; los experimentos populistas y liberales de Juan Velasco Alvarado, en Perú, y Héctor Cámpora, en Argentina, habían terminado violentamente. En Brasil y Paraguay ya se había instaurado una dictadura castrense. Caerían uno a uno los ensayos democráticos del Cono Sur: Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay. No había espacio, ya no digamos para un proyecto de izquierda, ni siquiera para los nacionalistas”.
Para el proyecto popular de Evo Morales, las condiciones internacionales son menos asfixiantes: “los gobiernos progresistas, el eje de los malos, según Bush, están creciendo. Venezuela, Chile, Argentina, Brasil, Ecuador, Paraguay, Cuba, Nicaragua, Honduras, Guatemala... todos respaldan a Bolivia”.
–El apoyo más reciente fue el de los presidentes sudamericanos en la reciente cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas, en Santiago.
–Y el más significativo, porque con el voto de confianza a Evo Morales se están curando en salud. Hay que tomar en cuenta que es la primera organización política regional en la que no están representados ni Estados Unidos ni Canadá. Es la primera victoria en contra de la OEA (Organización de Estados Americanos).
Otra condición distinta al ambiente golpista de los años 70 –precisa– es que “el sistema del imperialismo está en fase de decadencia. A Bush le queda un mes y medio más en la Casa Blanca. Y no sé si Obama o McCain quieran repetir el ridículo de Bush en Iraq antes de voltear a ver a América Latina.
“Por el momento, el riesgo de un golpe contra el gobierno del MAS se ha conjurado. Pero lo van a seguir intentando. Van sobre Bolivia. Estamos en su plan.”
–¿Cuenta con la lealtad de las fuerzas armadas? ¿Qué le hace estar seguro de que los militares no van a optar por la vía del golpe, como hicieron tantas veces en el siglo XX?
–No lo van a hacer. En primer lugar, porque saben que los golpistas de hoy sí son capaces de desgarrar Bolivia. Y en segundo lugar, porque hoy los oficiales jóvenes de las fuerzas armadas tienen otra mentalidad. Al llegar a la presidencia, Evo tuvo el acierto de descabezar a dos generaciones de generales y oficiales. Muchos de ellos participaron en golpes anteriores, se identificaron con gobiernos golpistas. Los mandó a retiro y dio las riendas, ni siquiera a los coroneles, a los capitanes, a quienes involucra en la defensa del gas. Ellos han sido los garantes en el rescate del gas, la minería, los ferrocarriles, las fundidoras, las telecomunicaciones. Es decir, hoy día, el peligro de un golpe de Estado no viene por el lado del ejército boliviano, por primera vez. Además, está el tema de la Renta Dignidad. Sus padres se benefician con los 25 dólares asignados como pensión a todos los mayores de 60 años; 700 mil bolivianos lo reciben. Los separatistas quieren quedarse con la totalidad del Impuesto Directo a los Hidrocarburos, que es el recurso de donde sale esta pensión. La base de nuestro ejército es pobre e indígena.






Rodolfo Mattarollo, coordinador de la comisión investigadora

“HAY QUE ACTUAR CON OBJETIVIDAD Y TRANSPARENCIA”

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar)

“Esta investigación tiene que ser un pilar para el refuerzo de la estabilidad política e institucional de Bolivia. Creemos que es muy importante, incluso más allá de la investigación en sí misma, para reforzar el sistema constitucional boliviano”, dice Rodolfo Mattarollo desde Nueva York. El ex subsecretario de Derechos Humanos argentino, recién designado como coordinador de la comisión que investigará la masacre de Pando, señala que el lunes viajará a La Paz para entrevistarse con Evo Morales y con los movimientos sociales. “La idea es hacer un primer contacto rápido para volver luego con una comisión ya armada a hacer la investigación.”
–¿Cómo van a investigar?
–La metodología va a ser la que establece las Naciones Unidas en los protocolos para la investigación de masacres o ejecuciones extrajudiciales. Vamos a hacer la investigación lo más rápido posible.
–¿Qué fijan estos protocolos?
–Normas para la investigación de ejecuciones extrajudiciales. Se trata de una investigación que no pretende fijar responsabilidades penales, sino establecer qué hechos se cometieron, para someterlos al conocimiento de las autoridades y de la sociedad civil. Comisiones investigadoras de esta naturaleza han existido muchas en el mundo, yo las he conocido por mi actividad en Naciones Unidas, ya que he sido funcionario de la ONU y he estado en el terreno en Africa, en Centroamérica y en Haití.
–La comisión, entonces, se dedicará a recorrer la zona.
–Vamos a entrevistar a las autoridades, a los testigos, a las víctimas o a los familiares de las víctimas. Y probablemente vamos a solicitar en su momento alguna contribución de los expertos forenses, si fuera necesario, para establecer todo un plexo de hechos que nos permita elaborar un informe. La comisión puede recabar todo tipo de información. Vamos a trabajar en estrecho contacto con la otra comisión, la de los acuerdos políticos que coordina el embajador Valdez de Chile, porque consideramos que esta investigación tiene que ser un pilar para el refuerzo de la estabilidad política de Bolivia.
–¿Tienen plazos?
–No hay plazos.
–¿Ya está definido cómo se va a integrar el equipo?
–En principio, con representantes de todos los países de la Unasur que propongan candidatos a la comisión.
–¿En qué clima cree que van a tener que moverse?
–Lo veremos sobre el terreno, con mucha prudencia. Hay situaciones de tensión y trataremos de que justamente la labor de la comisión pueda calmar los ánimos. Sobre todo hay que actuar con una gran objetividad y gran transparencia. Es lo que puede contribuir a estabilizar las instituciones democráticas.





En Nueva York, los presidentes acordaron formar una comisión para investigar los crímenes en Bolivia

UNASUR, UN BLOQUE PUESTO DE NUEVO EN ACCIÓN

Sin Chávez, los presidentes se reunieron en el edificio de la ONU. Conformarán una comisión para investigar la masacre de Pando, de la que formará parte Rodolfo Mattarollo. Néstor Kirchner, casi seguro, primer secretario de Unasur.

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar)

La situación de Bolivia tuvo un espacio en Nueva York, donde la Unasur se reunió en el edificio de las Naciones Unidas para avanzar con lo acordado el 15 de septiembre en Santiago de Chile. Los presidentes Cristina Fernández de Kirchner, Michelle Bachelet, Luiz Inácio Lula da Silva, Alvaro Uribe y el principal interesado, Evo Morales, acordaron conformar la comisión que será enviada a investigar la llamada masacre de Pando y que será coordinada por el argentino Rodolfo Mattarollo. Luego del encuentro, Bachelet anunció también el significativo apoyo de la Unión Europea a la democracia en Bolivia y dijo que en la próxima reunión del organismo regional va a resultar electo su secretario ejecutivo, cargo que Néstor Kirchner tiene casi asegurado.
A la reunión faltaron varios presidentes, algunos porque tenían agenda superpuesta y otros porque no estaban en Nueva York, como el venezolano Hugo Chávez, de gira por China.
El encuentro comenzó con Morales explicando cómo evolucionó favorablemente lo que había comenzado como una cuadro sumamente crítico y en eso le asignó un rol decisivo al que jugó la región. “Ahora cuando nos sentamos a dialogar con la oposición me dicen que no quieren desestabilizar la democracia ni atacar mi investidura presidencial, algo que era impensado que dijeran antes de la reunión de Unasur”, dijo el presidente boliviano, luego de un efusivo agradecimiento.
Bachelet, en su carácter de presidenta pro-témpore del organismo, informó que “hemos recibido una carta de apoyo de la Unión Europea a la declaración que realizamos como Unasur en defensa de la democracia en Bolivia”. La respuesta fue un aplauso cerrado de los presentes, que retumbaron en el inmenso salón. Al abrir la sesión, Bachelet, con una cuota de humor, había hecho referencia a las dimensiones del lugar. “Esta es la única sala que encontramos disponible y si es muy grande deberá ser por la importancia que comienza a tener la Unasur.”
Cuando se avanzó en las formas concretas de acción de Unasur en Bolivia, al tratarse la creación de una comisión para investigar la matanza y desapariciones en Pando, todas ellas de partidarios del oficialismo, la presidenta argentina propuso a Mattarollo.
La reunión fue breve y expeditiva. Lula, que estaba acompañado por su canciller, Celso Amorim, y su asesor en temas internacionales, Marco Aurelio García, no pidió la palabra. Sobre Lula, su vínculo con Unasur y en especial su implicancia en el caso Bolivia corrieron muchas versiones, entre ellas que no iba a ir a la cumbre de Chile ni que tampoco estaría hoy en Nueva York. Contra los rumores, asistió a los dos encuentros.
La prontitud con que resolvieron los temas llevó a Bachelet a decir en el cierre del encuentro que “hoy hemos vuelto a ratificar aquí que somos rápidos y eficientes y de esta manera desterramos prejuicios acerca de las relaciones multilaterales”. Algunos bromearon sobre las verdaderos motivos de tanta velocidad: ya había pasado el mediodía y nadie había almorzado.
Uno de los temas pendientes de Unasur es designar a su secretario ejecutivo, puesto vacante desde mayo, cuando renunció el ecuatoriano Rodrigo Borja. Hay dos candidatos: Néstor Kirchner y el boliviano Pablo Solón. Pero Kirchner tiene casi todos los boletos, porque Morales desistiría de impulsar a su compatriota.
Bachelet oficializó la situación y pidió que sea elegido en la próxima cumbre. “El presidente de Ecuador, Rafael Correa, envió una carta proponiendo al ex presidente Néstor Kirchner para ocupar la Secretaría Ejecutiva de Unasur. Les pido a todos los delegados que para nuestro próximo encuentro vengan con una decisión tomada, así podemos elegir ese día al nuevo secretario ejecutivo”, dijo Bachelet en el recinto.
La presidenta de Chile también propuso que sea postergada la próxima reunión del bloque que se iba a realizar en octubre en Viña del Mar, “ya que nos vamos a volver a ver muchos de nosotros en Caracas o en Bahía y entonces podemos realizar la nueva cumbre allí”. En la capital venezolana se hará en noviembre la cumbre de presidentes de América latina y Africa; y en Bahía, está previsto para diciembre el encuentro semestral del Mercosur. Según explicó Bachelet, para entonces –noviembre o diciembre– habrán tenido el tiempo para avanzar en el acuerdo de algunas acciones en conjunto de los países miembros. La moción fue aprobada. También, el pedido de Bachelet de que el resto de los países designe rápido a los integrantes de la comisión investigadora de los crímenes de Pando, que trabajarán junto a Mattarollo, que el martes próximo se reunirá en La Paz con Morales para empezar su trabajo.
Bachelet cerró el encuentro y tras las fotos de uso y costumbre, se despachó con un saludo original: “Hasta la vista, como dijo Schwarzenegger”.
Al salir de la ONU, Cristina Kirchner resaltó que Morales haya elogiado “la efectividad de la declaración, que tuvo lugar en Santiago de Chile, en La Moneda, y el curso de acción que en ese momento establecimos” y resaltó a Mattarollo, “un especialista en materia de derechos humanos reconocido a nivel internacional”.





EL ANTICHÁVEZ

La crisis boliviana dejó claro que, pese a la ruidosa retórica del venezolano, el verdadero liderazgo suramericano reposa en el brasileño Lula da Silva.

Revista Semana de Colombia (www.semana.com)

"Pacificación" y "diálogo" son las palabras que más se repiten por estos días en Bolivia. A pesar de un amago de rompimiento por cuenta de la detención el martes del prefecto (gobernador) de Pando, Leopoldo Fernández, acusado de instigar los choques armados, las conversaciones entre el gobierno y los representantes de los otros cuatro departamentos rebeldes se iniciaron el jueves en Cochabamba, a puerta cerrada y sin plazos establecidos. Aunque el resultado es incierto, la turbulenta crisis del país andino, con un saldo de por lo menos 15 muertos por cuenta de los disturbios entre opositores y simpatizantes del presidente Evo Morales, se resolvió, de momento, gracias a los países de la región.
La declaración de La Moneda, como se llamó al documento que salió de la cumbre extraordinaria que reunió en Santiago de Chile a los presidentes de nueve de los 12 países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), dejó claro que la región no aceptará el quiebre territorial de Bolivia, un golpe civil o la ruptura del orden institucional. Fue el bautizo de fuego del ente regional, lo que muchos observadores llegaron a calificar como un hecho histórico. Y aunque los opositores acusan a Evo Morales de haber convertido a Bolivia en un satélite de la Venezuela Bolivariana de Hugo Chávez, a juzgar por la declaración final, quien tomó las riendas de la crisis fue el brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva.
Desde hace años varios analistas hablan de una competencia entre los dos líderes por influir en el continente. En medio del célebre giro a la izquierda de la región, hablan de dos corrientes. Una moderada, democrática y pragmática, personificada en Lula, y otra radical representada por Hugo Chávez y alimentada por sus petrodólares. Mientras uno de los valores más apreciados en la diplomacia brasileña es la no intromisión, a Chávez le encanta jugar a ser el 'presidente de Suramérica', como alguna vez satirizó el peruano Alan García. El contraste en este episodio no pudo ser más evidente.
El venezolano llegó a Santiago luego de lanzar diatribas antiimperialistas, después de haber expulsado al embajador estadounidense en Caracas en solidaridad con La Paz, que había hecho lo mismo. También, además de graduar como "pitiyanquis" a los prefectos opositores, había amenazado con una intervención militar si Morales era derrocado, lo que produjo una respuesta del jefe de las fuerzas armadas bolivianas, Luis Trigo, quien rechazó las intromisiones. Por supuesto, el autoproclamado 'socialista del siglo XXI' no se quedó callado y se dirigió directamente al general desde su programa Aló Presidente, el domingo previo al encuentro. "Morales tendría que caer en cuenta de que las sentencias de su amigo Chávez, lejos de traer beneficios, perjudican seriamente el clima de paz que tanta falta hace en estos días de furia", señalaba un editorial del diario boliviano La Razón.
Lula, por el contrario, se mostraba renuente a involucrarse en el polvorín boliviano. No quería mover un dedo a menos que Morales lo solicitara. Puso las condiciones para viajar a Chile: pidió una tregua previa y la aceptación expresa de La Paz para interceder. Ambas se cumplieron. Hasta los opositores celebraron la mediación brasileña como una garantía de solución. " Lula es ya el gran veedor de la crisis, el que atribuye méritos y apunta regaños", escribía en El País de Madrid Miguel Ángel Bastenier. "Luiz Inacio da Silva se ha permitido el lujo de esperar hasta que la reunión de Unasur se concibiera en sus propios términos (...) A Lula le han llamado; no ha tenido que pedir turno de palabra".
La cumbre se arriesgaba a terminar en un nuevo novelón suramericano, como los del famoso "¿por que no te callas?" del rey Juan Carlos en la cumbre iberoamericana de 2007 o la cumbre de Río de este año en la que Álvaro Uribe y Rafael Correa se dieron la mano después de haberse dicho de todo. Para evitarlo, no hubo grabación de las discusiones. "Los presidentes decidieron que era a puertas cerradas", fue toda la explicación. Sin embargo, las seis horas de discusiones fueron narradas por varios medios y quedó claro que la diplomacia brasileña llevó la voz cantante en Santiago.
Chávez insistió en introducir un reproche a Estados Unidos, pero la declaración final, como querían Brasil y Chile, no sólo no incluyó esa mención, sino que rechazó cualquier injerencia, lo que se puede leer también como un jalón de orejas a Caracas. Incluso, según las crónicas, hubo un momento en que Lula le dijo a Morales que se decidiera entre la mano dura y el diálogo, y que si optaba por la primera ni Unasur ni Brasil tenían mucho que hacer.
"Cuando avanzan los procesos regionales, las posiciones extremas de Venezuela pierden consistencia", dijo a SEMANA el internacionalista argentino Juan Gabriel Tokatlián. "El liderazgo y el peso de Brasil es indiscutido y en el caso de Bolivia, los países del Cono Sur quieren reducir no solo la injerencia de Estados Unidos sino también de Venezuela".
"Las características de ambos líderes se manifiestan en su desempeño. Chávez es explosivo y Lula moderado", explicó a esta revista el experto boliviano Henry Baldelomar. "Lula no deja de intervenir, pero de una manera menos agresiva. El gas lo obliga a no tener demasiado protagonismo mediático".
Por supuesto, los más de 3.000 kilómetros de frontera hacen que el tema boliviano sea especialmente sensible para Lula, a quien Morales se refiere frecuentemente como su "hermano mayor". Los lazos son muchos. Para empezar, el gas boliviano representa cerca de la mitad del consumo de Brasil y la pujante industria del estado de Sao Paulo depende de él -cuyo suministro fue interrumpido por cuenta de los disturbios-. Según algunos cálculos, el peso brasileño en el país andino se acerca al 10 por ciento del PIB y a Brasilia le preocupa tanto la suerte de los prósperos brasileños que hacen negocios en Bolivia como la posibilidad de un desplazamiento masivo de bolivianos en la frontera en caso de que la situación empeore.
Pero más allá de la situación particular de Bolivia, este episodio ilustra esa competencia por influencia en la que, por cuenta de su llamativa personalidad, muchas veces se sobrevalora a Chávez. Por más ambiciosa que sea la política exterior de la Venezuela Bolivariana, Lula está en otra liga. "Hay que entender las proporciones", explica Tokatlián. Brasil es la décima economía del mundo, un jugador global que aspira a ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y sostiene un diálogo permanente con el G8, el club de los países más industrializados del mundo al que eventualmente aspira ingresar. "Nada de esto es Venezuela. El poder real en Suramérica lo tiene mucho más Brasil. Es comparar cosas que no son comparables", remata.
Cuando nació Unasur, hace apenas cuatro meses, hubo quien advirtió que se iba a convertir en un instrumento de Chávez para impulsar su agenda. En efecto, la cumbre de Santiago envió el mensaje de que los problemas del subcontiente se resuelven aquí, sin la intervención de Estados Unidos. Pero ese hito no favoreció al venezolano, sino a Lula, el "hermano mayor".





UNASUR INVESTIGARÁ VIOLENCIA EN BOLIVIA

Parlamentarios de Latinoamérica y de la Unión Europea respaldan también a Morales.

El Telegrafo de Ecuador (www.eltelegrafo.com.ec)

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) reiteró ayer su apoyo a la democracia en Bolivia y al gobierno de Evo Morales, tras crear una comisión investigadora para esclarecer los actos violentos en ese país. El grupo decidió que, a partir del lunes próximo, se instalará una comisión en Bolivia para esclarecer los violentos enfrentamientos ocurridos en el departamento de Pando entre grupos opositores y campesinos partidarios del gobierno.
Los enfrentamientos ocurridos el 11 de septiembre pasado dejaron en el país sudamericano 15 muertos, según datos oficiales.
El subsecretario argentino de Derechos Humanos, Rodolfo Matarolo, estará a cargo de la comisión permanente sobre este tema y tiene previsto viajar el próximo 29 de septiembre a Bolivia para entrevistarse con el presidente Morales y visitar la ciudad de Pando.
Los líderes de Unasur, integrada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, se reunieron ayer en la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el marco de su 63 Asamblea General.
Uno de los puntos principales en su agenda fue la crisis política en Bolivia, que centró buena parte de la reunión convocada por Chile, que ostenta la presidencia de turno. Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, agradeció a sus colegas el apoyo brindado en la crisis interna de su país.
Tras el encuentro, Morales declaró que la ocasión sirvió para “agradecer a presidentes de Sudamérica por su participación en la facilitación como veedores para buscar soluciones pací?cas en Bolivia”.
El grupo decidió suspender un encuentro previsto para octubre en Viña del Mar, Chile, y se citó de nuevo para diciembre, coincidiendo con una cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur) en Bahía, al norte de Brasil. Con ello se pretende tener más tiempo para analizar los temas pendientes, como la elección de su secretario.
El Parlamento Andino y la Asamblea Euro-latinoamericana (Eurolat) se sumaron ayer al respaldo que la Unasur le ofreció al gobierno del presidente Evo Morales. El conflicto boliviano fue el tema central que abordaron ayer los dirigentes del Parlamento Andino y de Eurolat en un encuentro que sostienen desde ayer en Bruselas, Bélgica.
Jorge Pizarro, senador y co-vicepresidente por América Latina de la Eurolat, informó a El Telégrafo que ambos organismos acordaron redactar una declaratoria en la que condenan la crisis política boliviana e instan al Gobierno, oposición y sectores de la sociedad civil a unir posiciones en pro de la pacificación del país. El presidente Evo Morales y cuatro prefectos de oposición retomarán hoy el diálogo, en busca de una fórmula para desactivar la aguda crisis política, que ayer tuvo un respiro cuando los movimientos sociales que cercaban el departamento de Santa Cruz decidieron levantar sus protestas.
El mandatario Morales y las autoridades regionales Rubén Costas, de Santa Cruz; Sabina Cuéllar, de Chuquisaca; Mario Cossío, de Tarija y Ernesto Suárez, de Beni discutieron entre el jueves y el domingo de la semana pasada un entendimiento para descomprimir la caótica situación, viabilizando temas que desencadenaron la polarizaron en el país.
La coordinadora de Naciones Unidas en Bolivia, la japonesa Yoriko Yasukawa, ve “una gran voluntad” en el Gobierno de Bolivia y en sus opositores para llegar a acuerdos sobre la crisis del país, pero advirtió que solo se llegará a una paz duradera con el compromiso de toda la sociedad boliviana.
Yasukawa forma parte del grupo de observadores internacionales presente en el proceso de diálogo abierto en Bolivia. Además de Naciones Unidas, actúan como facilitadores en la mesa de concertación abierta en Cochabamba (centro del país) la Unasur, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y la Iglesia Católica.





LA UDI QUIERE EXPORTAR EL RECHAZO A LA UNASUR

La derecha considera que la organización hemisférica ha caído en manos de la hegemonía del Presidente venezolano, Hugo Chávez, razón por la que se opone.

La Nación de Chile (www.lanacion.cl)

Sólo Bolivia, el único país donde Unasur ha intervenido hasta ahora a raíz de la crisis gatillada por la exigencia de autonomía de las ciudades más ricas, ha ratificado la creación del organismo internacional sudamericano que sesionó ayer en forma especial en Nueva York.
En el resto de las naciones involucradas, el proceso de aprobación está aún en curso y es precisamente este elemento al que pretenden apelar los partidos de derecha de la región en el cónclave de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA) del 3 y 4 de octubre en Guayaquil, instancia en la que se buscará una acción conjunta tendiente a retrasar en los respectivos parlamentos la validación de la entidad.
El tema será planteado formalmente en la cumbre por el titular de la institución, el senador UDI Jovino Novoa, que pretende que el organismo logre frenar en las 17 naciones asociadas la suscripción a este proyecto que fue ideado por el Mandatario de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, pero que según la Alianza hoy está contaminado por la preponderancia del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
De hecho, la Alianza ya solicitó al Ejecutivo que la votación sobre el aporte financiero de la Unasur, que debe ser visto la próxima semana en la Cámara de Diputados, se postergue -fuentes de La Moneda advierten que la petición no será aceptada y la propuesta seguirá su curso normal- y el plan es "exportar" esta estrategia al resto del continente.
"No solamente hemos planteado esta relexión (suspender la suscripción) en Chile, sino que la queremos en toda América Latina y en la reunión de la UPLA vamos a impulsar la reflexión para que en los demás países de Latinoamérica tengamos el mismo análisis, porque queremos una Unasur positiva, valiosa y democrática", expresó el senador y ex timonel gremialista Hernán Larraín al admitir que este tópico será crucial en la cita de Ecuador.
Y aunque en la oposición reconocen que la táctica puede no tener éxito, dado que el peso de los partidos derechistas en la zona no se asemeja a la preponderancia que el bloque aliancista tiene en Chile (en Argentina están Ucede y Recrear y en Bolivia Podemos y ADN), la tesis es que a todo evento marcar terreno.





Embajador de Venezuela en Londres

HISTÓRICA ACTUACIÓN DE LATINOAMÉRICA EN COYUNTURA BOLIVIANA

El diplomático venezolano destacó la histórica actuación de América Latina ante el golpe de estado puesto en marcha en contra el Gobierno de Bolivia, al cual calificó como una arremetida por parte del gobierno de Estados Unidos.

Radio Nacional de Venezuela (www.rnv.gov.ve)

En el marco de la Convención del Partido Laborista que se desarrolla en la ciudad de Manchester, Reino Unido, se celebró la conferencia "Venezuela: Diez Años de Participación Democrática y Progreso Social", donde diferentes personalidades del ámbito político, sindical y comunitario, expresaron su opinión sobre el momento coyuntural que vive Latinoamérica.
El Embajador de la República Bolivariana de Venezuela ante el Reino Unido, Samuel Moncada, formó parte del panel de expositores, al igual que su homóloga, Beatriz Sauviron, el Presidente del Grupo de Parlamentarios Amigos de Venezuela, Colin Burgon, y el Secretario General del Venezuelan Information Centre, Gordon Hutchinson.
Durante la conferencia, el diplomático venezolano destacó la histórica actuación de América Latina ante el golpe de estado puesto en marcha en contra el Gobierno de Bolivia, al cual calificó como una arremetida por parte del gobierno de Estados Unidos en contra del surgimiento de democracias en el continente."La posición unánime de Suramérica frente a una intentona de golpe en uno de sus países es inédita. Nunca antes el continente había emitido una sola voz ni se había comprometido de manera tan solidaria en contra de la posibilidad de un golpe de estado. Es una posición histórica que indica que los tiempos están cambiando en América Latina", expresó Moncada.
El Jefe de la Misión venezolana, indicó que "Estados Unidos recurre a expedientes fraudulentos, a la guerra sucia en contra de nuestros países. Intenta colocarle a Venezuela una complacencia frente al narcotráfico y pretende involucrar a nuestro gobierno en casos de corrupción".
Aseveró que "La coyuntura pre-electoral que vive Venezuela pareciera haber preocupado a Estados Unidos al punto de tratar de abortarla. Sería la decimotercera elección en Venezuela en diez años. Significaría permitir más legitimidad aún en las instituciones venezolanas. Por eso tratan de sabotearlas", ahondó.Asimismo, La Embajadora de Bolivia en la nación europea, fustigó los señalamientos hecho por el Gobierno de los Estados Unidos, sobre los carentes esfuerzos de su país en materia de la lucha antinarcóticos.
"¿Con qué autoridad moral se atreve el gobierno estadounidense a descertificar los esfuerzos que en materia antidrogas hace el gobierno boliviano, cuando Estados Unidos es el primer productor de marihuana del mundo y constituye el punto geográfico donde se concentra el narcotráfico mundial?", inquirió Sauviron.
La representante del país altiplano aprovechó la ocasión para exponer algunos de los logros del gobierno boliviano, resumiéndolos en la lucha contra el analfabetismo, cuyos avances prometen una pronta declaración del territorio como libre de ese flagelo social; el mejoramiento de los servicios populares de salud, así como el aumento de las reservas internacionales que han resuelto los problemas del déficit presupuestario. Por su parte, el parlamentario Colin Burgon, manifestó que Venezuela y Bolivia son el blanco de las acusaciones del país norteamericano por estar a la vanguardia antineoliberal.
De igual forma, el Secretario General del Venezuelan Information Centre, Gordon Hutchinson, afirmó que en el país se vive una democracia real, percibida en su visita a través de los logros bolivarianos como las misiones sociales, la conformación del Partido Socialista Unido de Venezuela y los avances en materia de igualdad de género e inclusión.





DDHH DE BOLIVIA ACUSA A PREFECTURA DE PANDO DE MASACRE A CAMPESINOS

Pueblo en Línea de China (www.spanish.peopledaily.com.cn)

La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) determinó que la masacre de un grupo de campesinos en el departamento de Pando del pasado 11 de septiembre fue ejecutada por funcionarios de la prefectura y sicarios brasileños, peruanos y bolivianos.
La masacre se saldó con 18 muertos, 15 detenidos, más de 30 heridos y un centenar de desaparecidos.
El organismo se desplazó al lugar para constatar, recoger testimonios y brindar ayuda humanitaria en las poblaciones donde se produjeron los hechos.
Según la acusación del organismo, los campesinos se dirigían a participar en un ampliado para debatir la problemática del departamento pandino cuando fueron interceptados por funcionarios de la prefectura, respaldados por sicarios brasileños, peruanos y bolivianos, que portaban armas pesadas.
De acuerdo a las conclusiones, los campesinos fueron emboscados y, para salvar sus vidas, huyeron al monte o se lanzaron al río Tahuamanu, donde fueron acribillados, añadiendo que los que no lograron escapar fueron aprehendidos y golpeados.
La APDHB exige a las autoridades pertinentes (fiscalía) y al gobierno que siga investigando esta masacre para establecer la responsabilidad y aplicar el castigo adecuado.
El prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, presunto autor intelectual de la masacre, se encuentra detenido desde el pasado lunes 15 de septiembre en la cárcel El Paso de La Paz.





Historias de ternura inverosímil en el corazón de la Amazonia norte

LEO, UNA BLANCA PALOMA

Entre prefectos e influyentes de derecha hay alguno que encuentra en Fernández un “gesto inocultable de integridad “ y un “rostro extraordinario de dignidad”. Pero la mayoría empobrecida del país lo censura. Peter Levi, su yerno, y Paulo Bravo, su heredero político, cuidan el cacicazgo.

Rebelión de España (www.rebelion.org)

A los 56 años, Leopoldo Fernández, uno de los más exitosos e inflexibles hijos políticos de las dictaduras y de los gobiernos neoliberales en el último medio siglo es, junto a los también latifundistas Branco Marinkovic y Rubén Costas, uno de los resultados de la derecha que está fraccionando a Bolivia de sus mayoritarios dos tercios.Mientras el gobierno de los movimientos sociales lo ha responsabilizado de la reciente masacre de Porvenir y centenares de deudos claman por aplicarle justicia en La Paz, donde aún está preso, “Leo” se ha constituido en el niño mimado de la Corte Suprema y los Colegios de Abogados alineados al grupo de prefectos y cívicos ultristas que pugnan por trasladarlo a Sucre, uno de los bastiones de la extrema derecha, de donde las autoridades presumen que pueda fugar, como lo hizo el ex presidente Sánchez de Lozada el 2003. Porvenir, un pueblo de dos mil personas a 45 minutos de Cobija, en el norte de la Amazonia boliviana, fue escenario de la matanza, hace dos semanas, de un grupo de zafreros casi indigentes en viaje de protesta contra los abusos del Prefecto en Pando, departamento sumido en la pobreza más extrema mientras Fernández, junto a otros “caciques” menores, acumula fortunas millonarias desde hace décadas, y los 875 dólares que debiera recibir cada pandino por el impuesto a los hidrocarburos se desvanecen entre los efluvios de la administración prefectural.
Las opiniones están divididas en todo el país. También las actitudes, incluso, entre los grupos de la derecha moderada y centristas que conformaron gobierno hace tres años, como es el caso del ex presidente Carlos Mesa y su ex ministro Roberto Barbery.
Susana Céleme en Santa Cruz, al igual que otros veteranos políticos y los medios allegados a los prefectos rompieron lanzas por la detención Fernández, lo mismo que Reynaldo Wayar y Álvaro Melgarejo en La Paz las siguen quebrando acompañados por el tambor mediático de la gran empresa, al tiempo que Auto Quiroga cuestiona el “linchamiento” de su ex ministro de Gobierno.
“Estoy con Pando por su valentía, su firmeza y su resistencia, por la serenidad y decisión de su prefecto… firme junto a los suyos, en estos tensos días de luto y dolor que se ciernen sobre sus cabezas”, dice Seleme, por ejemplo. Pero hay otros personajes que se han tomado la defensa a muy pecho, entre lágrima, nostalgia y suspiro
DOS CARAS ▪ “Hay un gesto inocultable de integridad en Fernández”, encuentra Roberto Barbery al esbozar el retrato de un mártir más perseguido que San Sebastián en Coliseo romano, “…y cada segundo que pasa –agrega– se muestra más intemporal, desnudando la pobreza moral que hay a su alrededor, aun más infinita que la pobreza del pueblo”
La sorprendente versión de su ex jefe, carece de gimoteos:
“La acción de la Prefectura de Pando, con el consentimiento del prefecto Fernández, uno de los políticos más veteranos del país (20 años de parlamentario en las espaldas y emblema del viejo y desplomado sistema de partidos), mostró al país y sobre todo a la comunidad internacional que la oposición actuó al viejo estilo de los caciques locales, ahogando en sangre la disensión”, dice Mesa, para quien “la paciencia de Evo Morales fue el ingrediente que, paradójicamente, cambió (por ahora) el rumbo de la grave crisis que vive Bolivia”.
“La apuesta de los opositores era obligar a Morales a morder el anzuelo, retomar el orden con la fuerza militar y eventualmente hacerlo en sangre –repara Mesa–. Pero el Presidente no pestañeó”, según observa en su análisis para El País, de Madrid.
Para Barbery, en cambio, el de Fernández es “un rostro extraordinario de dignidad que crece en forma paralela a la ventaja con la que actúan sus captores y al envilecimiento de una cultura política cada vez más cínica...”.
Sin embargo, Mesa se pregunta: “¿Quién podría hoy justificar las muertes, las tomas vandálicas y los atentados contra el patrimonio estatal ejecutadas por los enemigos del Gobierno? ¿Cómo defender la legítima demanda de autonomía y el reclamo de ingresos petroleros de los departamentos de oposición, tras esa ordalía que lo único que hizo fue quitarles el piso de la razón a sus abanderados?
Para el ex Presidente, los matices no cambiarán la sensación interna y externa de que “una acción racista de las élites concluyó en un crimen colectivo”.
“Es obvio que el Gobierno organizó la marcha campesina, es obvio que hubo provocación y que el primer muerto fue de las filas de los seguidores del Prefecto, pero la inadmisible desmesura de la respuesta y el vandalismo de días anteriores es un argumento demasiado fuerte”, tanto que, remarca, afrontar el empuje del gobierno “hoy es casi imposible”.
“¿Quién podría respaldar a una oposición que mostró rasgos de ultrismo, miopía y falta de comprensión de la realidad boliviana tan flagrante y tan descarnada?”, se cuestiona a sí mismo para concluir: “Es que ésa no es ya una oposición que represente la sensatez, el equilibrio y la búsqueda de respuestas posibles de futuro”, aunque, admite, “es lo que hay”.
DOBLES INTERPRETACIONES ▪ Las dos caras de la interpretación, se extienden asimismo a otros ámbitos. Por ejemplo, la trayectoria conocida de “Leo”, y aquella que ha permanecido en las sombras.
O el perfil del grueso de la población pandina, y aquél de los que al amparo de Fernández se han convertido en sus principales colaboradores, como su yerno Peter Sueldo Levi y su heredero político [el también ex prefecto a instancias suyas, cuando Tuto nominaba igualmente, a “dedazo”]: el senador Paulo Bravo. De acuerdo al índice de necesidades básicas insatisfechas [INE 2002] , la pobreza en Pando alcanza al 72 % de la población, cifra de la cuál el 91 % corresponde a la población rural del departamento.
Las brechas entre la población urbana y rural son muy marcadas. La población urbana se concentra en la provincia Nicolás Suárez, que alberga a Cobija y donde se ha reportado una relativa reducción de la pobreza.En las otras provincias: Manuripi, Abuná y Federico Román, el porcentaje de pobres supera el 92% de la población, alcanzando al 98 % en Madre de Dios [33.9% corresponde a pobreza moderada y 66.9 a pobres dentro de la línea de indigencia]. En Federico Román, el 58.4% está dentro de la línea de indigencia.
Respecto de los servicios de agua y saneamiento, el 64.8% no cubre adecuadamente sus requerimientos de energía eléctrica y combustible, ni para uso doméstico. En las provincias de Madre de Dios, Abuná y Federico Román ese porcentaje alcanza a 95, 94 y 98 % respectivamente.
RICOS EN IDH ▪ Sin embargo, Pando es el departamento que más recursos por habitante recibe del polémico Impuesto a los Hidrocarburos (IDH), a mucha distancia de los otros departamentos. Según el Foro del Medioambiente (Fobomade), si los recursos del IDH se distribuyeran por pandino pobre, cada uno debería el año 2007 recibir 1.209 dólares al año
La realidad muestra más bien que los recursos del IDH no se reflejan en la superación de los niveles de pobreza del poblador rural, y que el presupuesto prefectural ha tenido crónicos problemas de ejecución pese a consecutivos aumentos, que en muchos casos han ido a parar a las arcas del comité cívico, y ahí a los bolsillos de asesinos a sueldo para asesinar campesinos, según las primeras indagaciones sobre la matanza. Tan sólo en marzo pasado, el ministro Juan Ramón Quintana, mostró pruebas de transferencias ilegales por casi 300 mil bolivianos, hacia la presidenta del Comité Cívico de esa región, Ana Melena de Suzuki, para que realice actos políticos, compre cinco mil banderas en Santa Cruz, y reciba un cheque por 11.700 bolivianos del Banco Unión de los recursos de coparticipación que recibe la prefectura pandina.
El financiamiento a Melena provenía además de las regalías forestales los recursos del IDH y otros destinados a los damnificados por las inundaciones.
“Se está viendo que hacen circular cheques a los comités cívicos que son una especie de soborno”, dijo entonces Quintana al recordar que "pese a que Fernández fue elegido democráticamente, sus prácticas viciosas y deleznables siguen llevándose adelante para socavar la voluntad del pueblo”
NEGOCIOS EN LA AMAZONIA ▪ Durante siete meses que fue Ministro, Fernández utilizó 83.666 bolivianos de los gastos reservados que eran administrados por su Director Administrativo y yerno a la vez, se recordó también a propósito del trinitario Peter Sueldo Levi, esposo de su hija Gianna.
Fernández, pagó también 300 mil bolivianos por la redacción del estatuto autonómico con recursos del IDH, denunció la Delegada Presidencial en Pando, Nancy Texeira.
“Erick Von Boeck Peñaranda recibió como pago 140 mil bolivianos, José Shimokawa Ramos 80 mil bolivianos y Aurelio Valenzuela Deromedis 80 mil bolivianos. Estas tres personas recibieron 300 mil bolivianos para redactar un estatuto como lo diseñó y ordenó el prefecto Fernández, sin tomar en cuenta y violentando los derechos de los movimientos sociales, los campesinos, los indígenas y la población de Cobija", aseguró Texeira.
Hace cinco años, después de su paso por el ministerio de Gobierno, Fernández se distanció en parte de Quiroga, cuyos funcionarios lo involucraron en el desvío de armas y equipos de seguridad y el uso irregular de gastos reservados.
CUOTA DE LEO ▪ En septiembre del 2003, el Grupo Líder reportó que un lote de escopetas comprado por Bolivia fue desviado a Ecuador entre abril y agosto del 2000. Los ex ministro Walter Guiteras y Guillermo Fortún rechazaron de inmediato las sindicaciones en ese sentido de parte del ministro Alberto Gasser, pero no dejaron el camino despejado sobre el tráfico de armas.
“Peter Sueldo Levi llegó al Ministerio de Gobierno –según el diario La Prensa– como cuota parte” del senador Fernández, desde el primer año del gobierno de Hugo Banzer. Sueldo sobrevivió al cambio de los ministros del ramo y se fue cuando José Luis Lupo pidió su cambio inmediato, ya en la administración de Jorge Quiroga. Pero Fernández sacó cara por su yerno. Lo defendió de las acusaciones y prometió descargos documentales para demostrar su inocencia”.
Sueldo declaró a la revista Domingo de La Prensa (septiembre 2003) que nada tuvo que ver con adquisiciones irregulares, menos con tráfico de armas. Sin embargo, Gasser aseguró que la Unidad de Investigaciones Financieras encontró indicios sobre la existencia de tráfico de armas y compras irregulares de equipos antimotines.
PADRE, ABUELO Y PADRINO ▪ Fernández, un ex futbolista, comenzó su carrera política a los 27 años, con el general Hugo Banzer para las elecciones de 1979 y pronto se adscribió a los regímenes militares de García Mesa, Guido Vildoso y Celso Torrelio, como funcionario del entonces Instituto Nacional de Colonización, según el recuento de esos primeros años, hecho por Edgar Ramos de Noticias Chaco Amazonia.
Fue diputado por diez años, hasta 1989, cuando resultó senador por otros 16 años, y en varias oportunidades fue prefecto de Pando hasta que hace dos semanas su estrella comenzó a perder brillo con la matanza en que fue responsabilizado por el gobierno.
Pety Ray e Indusas son frecuentemente mencionadas entre las empresas de sus comienzos como empresario, pero diversos reportes lo señalan como uno de los principales rescatistas de castaña y dueño de ganado en extensos predios obtenidos durante el largo ejercicio del poder, en que también resultó padrino de muchos vástagos, entre ellos los de las familias Murakami y Melena, de activa presencia en importantes cadenas televisivas, según el reporte de periodistas pandinos.
Fernández está casado con Pilar Soria y con ella es padre de cinco hijas. Se le conoce al menos dos nietos, los hijos de Peter Sueldo Levi, y declaró una fortuna de 1.4 millón de dólares, según diría desde Tarija un veterano columnista especializado en no marginar a los adolescentes de los negocios de sus mayores.





Análisis

GRAVE PELIGRO PARA BOLIVIA Y AMÉRICA LATINA

Después de los asesinatos de Bolivia y aún con el retiro del Embajador Usamericano, un fuerte peligro se cierne sobre la Presidencia de Evo con posibilidades de extenderse sobre países vecinos.

Kaos en la Red (www.kaosenlared.net)

Después de las muertes causadas bajo directivas y finanzas del ex-embajador norteamericano en Bolivia Phillip Goldberg, éste sigue confabulando y congregando a las fuerzas reaccionarias del país andino y/o países vecinos. Noticias llegadas desde Washington atribuyen un importante papel al ex presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada en esta conjura, porque el mismo mantiene metódica y ordenada comunicación con el Prefecto de Santa Cruz de la Sierra, Rubén Costa, con Branco Marinkovic, presidente del Comité Civico de ese Departamento y con Carlos Dabdoub, secretario de autonomías de la prefectura de Santa Cruz.
En ese Departamento la oligarquía maneja a su antojo a sus asociados menores de Tarija, Pando y Beni. Ante el temor de perder sus privilegios más el poder político y económico, la ultraderecha fascista se beneficiaría primeramente con derrocar al presidente Evo Morales u obligarlo a renunciar, de igual forma al Vicepresidente García Liniera con el espurio fin de ocupar la dirección del país. De fracasar en su intento separaría a Santa Cruz de la Sierra como enclave norteamericano para regir desde allí los destinos de la región y ser un soporte contra otras posiciones de gobiernos afines a Evo.
Asimismo, los embajadores norteamericanos en Paraguay y Bolivia establecieron vínculos entre golpistas paraguayos y sectores separatistas de Bolivia. Según diferentes informaciones, tres días antes de la expulsión del Embajador Norteamericano de La Paz, se realizó una reunión secreta en el lujoso Hotel Los Tajivos de la ciudad de Santa Cruz entre Jorge Holberg de la Unión juvenil cruceñista, un alto oficial de la CIA llegado desde Washington y un funcionario de la Embajada de Estados Unidos en La Paz más otro de Asunción para coordinar planes mientras Branco Marinkovic viajó directamente a Estados Unidos con iguales propósitos.
El gobierno de Estados Unidos prometió el pronto reconocimiento y ayuda militar a los destituyentes señalando que ya habían realizado gestiones exitosas con aliados europeos.
Después de que el gobierno boliviano declarara Persona No Grata al embajador de USA por sus constantes injerencias en los asuntos internos del país, la respuesta fue de prepotencia, racismo y actitud discriminadora, amenazando con que tal proceder no se quedaría sin respuesta. Los hechos confirman dichas amenazas.
Si bien Goldberg llegó a Bolivia con el deliberado propósito de desestabilizar y su labor fundamental estuvo encaminada al derrocamiento de Evo Morales, observaremos que después de su expulsión esos planes continúan. Se marchó dejando una estela de más de 15 muertos y alto número de heridos y desaparecidos, resultados infames de una primera tentativa realizada en el lejano Departamento de Pando manejado a criterio con procedimientos conspirativos norteamericanos.
La reunión en Santiago de Chile de los presidentes de América del Sur mantuvo una firme posición y con ello impidió el golpe de Estado contra Evo Morales, pero el gobierno de Estados Unidos no ha renunciado en sus propósitos antes de que finalice el mandato del presidente George W. Bush.
Uno de los ejecutores del Plan Norteamericano para retomar el poder en Bolivia o en último caso dividirla, esta detenido y en proceso judicial. Se trata del Prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, quien es la cara visible y más frágil de la conspiración. El señor Fernández no actuaba solo y la comunidad mundial espera que la justicia boliviana impere y sea condenado como exterminador y genocida de poblaciones indígenas. Pero no basta con ello, será necesario investigar, juzgar y condenar también al conjunto de organizadores del aberrante proyecto norteamericano.
Las autoridades judiciales de Bolivia tienen el deber de investigar el papel del ex embajador Goldberg, el del Departamento de Estado de Estados Unidos, el de la CIA, el del Prefecto de Santa Cruz Rubén Costas, el del presidente del Comité Civico Branco Marinkovic; sin olvidar a Carlos Dabdoub, secretario de autonomías de la prefectura y a Jorge Holberg de la Unión juvenil cruceñita.
También debe ser investigado el Consejo Nacional Democrático (CONALDE), llevados ante los tribunales y sancionados acorde con su responsabilidad civil y penal en cada caso. Tales hechos no pueden quedar impunes.
Según las revelaciones de la reunión del Hotel Los Tajivos, el oficial de la CIA entregó un voluminoso dossier con la lista de las personas que al producirse la revuelta debían morir. Entre la nómina de los condenados se encuentran militares leales al gobierno de Evo Morales, periodistas, intelectuales, dirigentes de agrupaciones sindicales, sociales y parlamentarios del MAS o de otros partidos que mantienen cercanías con estos.
Los grupos opositores al gobierno boliviano siguen las directivas de Estados Unidos, continúan burlándose de los diferentes poderes de ese país, usan pretextos y argucias para no llegar a ningún acuerdo y seguir con la intención de fragmentarla como primer paso, ocupar la presidencia como segundo y desde allí regir los planes subversivos de la región.
Según esas fuentes, Estados Unidos contaría con el apoyo del gobierno de Alan García en Perú, lo que extendería el conflicto al vecino Ecuador. Se señala que funcionarios norteamericanos coordinan reuniones y acuerdos entre oligarcas bolivianos con separatistas ecuatorianos asentados en la ciudad de Guayaquil y de Zulia en Venezuela. Informaciones recientes indican que el ex presidente Sánchez de Losada, junto a políticos reaccionarios y pro norteamericanos de Ecuador y Venezuela trabajan intensamente desde territorio estadounidense para mantener vivo el conflicto, tienen asesoramiento “calificado” y cuentan con el apoyo de los ex Vicente Fox de México y José María Aznar de España.
Algunos gobiernos de América del Sur han respondido, pero otros no se han manifestado.
Es hora de que todos definan sus posiciones. Los pueblos y organizaciones de la región están llamados a ejercer un papel de exigencias claras y contundentes antes de que el tema BOLIVIA se convierta en un conflicto de incalculables consecuencias. La muerte y el genocidio no serían solamente para indígenas.
Los tiempos han cambiado y no estamos como cuando losnorteamericanos dirigieron al general Augusto Pinochet para masacrar al pueblo de Chile que llevó al derrocamiento de Salvador Allende.
Hoy, los pueblos de Nuestra América intentan andar en cuadros apretados defendiendo caminos abiertos hacia la unidad y en defensa de sus soberanías respectivas.





Bolivia enrevesada por los tertulianos

EL DOCTOR ZAIUS EN LOS ANDES

Rebelión de España (www.rebelion.org)

En una de esas tórridas sobremesas estivales tuve ocasión de volver a ver una reposición de El planeta de los simios , la distopía cinematográfica basada en la novela de Pierre Boulle. Para realizar una denuncia literariamente contundente de la tergiversación del registro científico por los ideólogos creacionistas, la trama opone un espejo invertido al espectador, en el que son los simios, en un tiempo futuro, quienes someten al género Homo tras experimentar una mutación genética y constituyen un orden civilizatorio basado en la afirmación de la discontinuidad física entre simios y humanos y en la negación de la palabra y la inteligencia como atributos humanos. Es decir, gracias a la elasticidad de la ficción, somos transmutados en nuestra propia alteridad a la que ahora podemos contemplar con distancia. Nuestra prédica universalista era proyectada sobre el Doctor Zaius, un orangután que encarna la máxima autoridad científica en el planeta futuro y que se encarga de mantener la prohibición del tránsito por las ruinas de Nueva York – justamente la zona prohibida que contiene las evidencias arqueológicas que impugnarían las “certezas” de los cimientos civilizatorios de los simios – y de dirigir las lobotomías para anular quirúrgicamente la capacidad cognitiva y lingüística de aquellos humanos que aun la conservan intacta a pesar de la involución genética sufrida por su género. Toda una caracterización de la palabra utilizada para ocultar la realidad en lugar de designarla.
Desde aquella sesión televisiva, la impronta siniestra del Dr. Zaius lleva asaltándome todo el verano, fundamentalmente en aquellos páramos tétricos en los que son frecuentes tales apariciones fantasmagóricas: periódicos y telediarios en esa “hora crepuscular” en la que “informan” sobre Bolivia. Y lo hace, porque también es posible realizar otras lecturas distintas de la distopía filmada por Tim Burton, que se desplacen desde las coordenadas del creacionismo hacia la vinculación entre intelectualidad y racismo. ¿Qué pasaría si olvidáramos por un instante que la alteridad invertida de la película es una ficción sobre nuestro pasado biológico y le otorgásemos una configuración genética idéntica al Dr. Zaius y a Charlton Heston? Primero pensé que el autor nos llevaría a los tribunales por transformar su distopía futurista de ciencia ficción en un ensayo historiográfico. Es fácil imaginarse al orangután suplantando a Ginés de Sepúlveda en Salamanca o en el México colonial, secuestrando la Historia general de las cosas de la Nueva España de Fray Bernardino de Sahagún, para impedir la pervivencia de los testimonios incómodos que los nahuas de distinta extracción social le ofrecían al clérigo del Siglo XVI. Sin embargo, los medios de comunicación españoles, se han encargado de desmentir ese error con su información sobre Bolivia. El planeta de los simios no se habría convertido en relato historiográfico, sino en un diagnóstico inmediato sobre la España actual. De esta forma, el Dr. Zaius se habría convertido en el corresponsal del despliegue mediático ibérico en el mundo andino, desde donde hoy opera un dispositivo de deformación de la realidad que rebasa la capacidad de despliegue de cualquier virreinato colonial en el pasado.
Comenzó a hacer de las suyas días antes del revocatorio. En un país como España, en el que ya solo nos queda por encarcelar al Olentzero por enaltecimiento del terrorismo – con el aplauso consensuado de los grandes medios – nuestra grandilocuencia acusadora para vincular a todo hijo de vecino con los tipos penales contrasta con la extremada magnanimidad gramatical con la que se maquilla el genocidio en Bolivia. Así, el día 07.08.2008 el diario Público amanecía con el siguiente titular: El Gobierno boliviano cree estar “al borde del golpe de estado” . Olvidaba mencionar dos acontecimientos intrascendentes que fundaron tales “sospechas”. Primero, que el día anterior, el vehículo de Juan Ramón Quintana había sido tiroteado en las calles de Trinidad (Departamento del Beni) y que el demócrata Percy Fernández, Alcalde de Santa Cruz, frente a las cámaras de televisión y en compañía de Rubén Costas y Branco Marinkovic – Prefecto y Presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, respectivamente – había exhortado explícitamente a las Fuerzas Armadas a dar un golpe de estado tres días antes del Revocatorio. Hay que ver las cosas que le da por “creer” a este Gobierno. ¿Cuál hubiese sido el titular en España si hubiese sido el Lehendakari el autor de una declaración parecida?
Con el desarrollo posterior de los acontecimientos, la prensa hispánica ha ido rectificando sus errores. Como aquel encubrimiento de las pretensiones golpistas de la oposición solo fue un despiste motivado por la escasa relevancia de sus autores, tres “pelagatos” que apenas acaparan los cargos más importantes de todo el Oriente, el tratamiento informativo sobre la carnicería de Pando, ha sido bastante más riguroso. Después de que una mafia heterogénea integrada por funcionarios departamentales y pistoleros a sueldo ametrallase a bocajarro una marcha de campesinos orientales en Porvenir dejando un saldo temporal de 30 campesinos muertos y casi un centenar de desaparecidos, Público nos dice el 14/09/2008 que “Pando se encuentra en estado de sitio por los enfrentamientos armados entre civiles (…)” y que “(…) en Porvenir se produjo un choque entre opositores y oficialistas el pasado jueves” . Todos sabemos que lo único que ha chocado en Pando han sido las balas de los sicarios contra el tejido orgánico de los cuerpos de campesinos indefensos, muchos de ellos mujeres y niños pequeños. Al día siguiente, en el mismo diario (Público 15.09.2008, p. 13) en un artículo titulado El juego de fuerzas en la Bolivia de Morales se escribe lo siguiente acerca de los sucesos de Pando: “Por muy irresponsable que sea la oposición, por indefendibles que sean algunas de sus posturas, la responsabilidad final siempre recae en quien tiene la acción de gobierno y la obligación, presuntamente olvidada, de acomodar la acción de gobierno a las características de sus gobernados”. Vamos, que lo que tiene que hacer un gobierno es no hacer respetar la legalidad y renunciar a gobernar en departamentos en los que obtenga un 52,50% (frente a un 47, 50%) de los sufragios en su refrendo revocatorio, como es el caso de Pando. Si en un futuro ETA cometiese un atentado que dejase un saldo preliminar de 30 muertos en España, es de esperar – más que nada, por salvaguardar su coherencia periodística - que Público se abstenga de calificar el suceso como acto terrorista y se limite a definirlo como choque armado entre civiles. Esperemos que también se dirija a ETA como organización de conducta “irresponsable e indefendible” y que cargue las tintas contra Zapatero, acusándole de responsable final de los asesinatos.
Hasta ahora, estos son solo algunos de los desmanes informativos más grotescos de la aventura andina del Dr. Zaius, su fachada más torpe y por tanto más fácil de esclarecer. Más difíciles de desentrañar son las confusiones inducidas por toda la intoxicación vertida sobre la complejidad de las relaciones interétnicas de Bolivia y las estructuras de poder que actualmente se asocian a ellas. Desde los días cercanos al Revocatorio, las líneas en las que cabe sintetizar las dimensiones antropológicas de la información mediática española sobre Bolivia son las siguientes:
1- Evo Morales no es indígena, sino un “impostor”, porque no se expresa en lenguas autóctonas con total fluidez. (Véase Santa Cruz, la pesadilla de Evo Morales , ABC 17.08.2008). Hoy ni siquiera los partidarios de los estudios cuantitativos reconocen que la variable lingüística sea la única que intervenga en la condición étnica. Otras cuestiones, como la autopertenencia identitaria, la cosmovisión o los vínculos comunitarios han de tener tanta o más relevancia en los censos que no pretendan incurrir en “etnocidios estadísticos”. No obstante, la pretensión de “cosificar las etnias” definiéndolas como mundos homogéneos, estancos y esencializados, puede ser más perversa de lo que parece [3] , ya que implica dejar fuera del análisis el racismo que tiene lugar en los espacios intersticiales: los mundos mestizos que transgreden las fronteras de unas categorías antropológicas rígidas e insolventes para dar cobertura a la presencia de lo indígena en una variedad de comportamientos culturales más heterogénea que también es objeto del racismo colonial.
2- La línea informativa del ABC ha incidido, casi siempre trascribiendo declaraciones de analistas y políticos de oposición – los únicos que son entrevistados por ese diario – que e l origen de la confrontación no se encuentra ni en la pobreza ni en el racismo (véase El indigenista en su laberinto , ABC 08.08.2008 y El avispero boliviano , 17.08.2008), sino en el abuso multisecular de un modelo de estado centralista que en el momento actual adopta la forma de un “indigenismo” político autoritario y revanchista que sólo pretende sustituir a quienes les habían gobernado y hacerse con la mayor parte del pastel (El País 13.08.2008). Lo que llaman “respuesta defensiva cruceñista”, no sería otra cosa que la consecuencia lógica del avasallamiento andino sobre el Oriente, un fenómeno que en las últimas décadas se habría traducido en una “invasión” de indígenas sobre tierras departamentales.
En cualquier caso, se sigue insistiendo en el “empate técnico” entre Oriente y Occidente y en la hegemonía del discurso autonomista en el Oriente, a pesar de que los resultados del Revocatorio arrojan otra realidad: Pando y Chuquisaca ratifican a Evo Morales, Tarija no lo hace por una diferencia inferior al 0´5% (lo cual sí constituye un “empate técnico), y en el departamento más hostil al Gobierno (Santa Cruz) un 41% de su población apoya su gestión. Esos sectores que apoyan al gobierno en departamentos con Prefecturas autonomistas, y que oscilan entre un 53, 88% y el 40, 75%, son excluidos del análisis periodístico o reducidos a la categoría de “migrantes andinos”. En ningún momento se analizan los conflictos internos que involucran a aquellas poblaciones autóctonas del Oriente que impugnan la política autonomista, como los que atañen a la actividad petrolera de Repsol YPF en la región guaraní del Itika Guasú (Tarija), a los esclavos cautivos de las haciendas del Alto Parapetí (Santa Cruz) o a los guaraníes peri-urbanos de Santa Cruz, que por cierto rehúsan identificarse como cambas [4] , entre muchos otros sustratos orientales que no proceden de los Andes y que son invisibilizados por el periodismo hispánico. Este periodismo que reproduce los lugares comunes de la intelectualidad cruceñista, como la interpretación de la historia boliviana como “lucha entre regiones” (José Luis Roca), omite la colusión entre Estado y elites regionales para que estas últimas actuasen como agentes concesionarios en las guerras de exterminio indígena de las tierras bajas que se sucedieron entre 1870-1920. Mientras el Estado colonial pacificaba su frontera oriental, las elites tropicales engrosaban sus latifundios y aseguraban mano de obra indígena en la explotación de la goma mediante una política de enganches [5] que perdura hasta la actualidad. También oculta que entre 1955-1960 Santa Cruz recibió el 41% de la financiación norteamericana al gobierno a través del Plan Bohan para la formación de su burguesía agroindustrial y la misma suerte informativa han corrido las entregas fraudulentas y clientelares de grandes extensiones de tierras bajo los gobiernos de Bánzer y Paz Zamora.
3- Pero a mi juicio, la mentira más eficaz y sofisticada que se ha fabricado en la excursión andina del Dr. Zaius, es la que analiza el “indigenismo” [6] de Evo, que se expresaría en un proyecto de Estado excluyente, centralista, racista y autoritario, negador del pasado colonial y republicano y restaurador de un tiempo precolombino idealizado exclusivo del Occidente y rechazado por el resto de la sociedad, incluidas las etnias indígenas orientales. Llegados a este punto, Zaius ha vendido su información a todos los periódicos simultáneamente. El ABC, habla de indigenismo cifrado en “ponchorrojismo excluyente” (17.08.2008). Casi un mes después, Público (15.09.2008, p. 13) dice lo siguiente: El fundamentalismo antropológico no es un buen libro de cabecera. No lo es en manos de la oligarquía y tampoco lo es en las de un Gobierno que se define, cuando no tiene un día excesivamente antioccidental, como progresista. Quizás, ha sido M. A. Bastenier quién mejor ha condensado esta confusión, ya que ha calificado el proyecto de descolonización, una de las piedras angulares del proceso de cambio que no ha sido inventada por el Gobierno y que constituye un horizonte fundamental de los movimientos sociales andinos desde la década de 1970, con Desoccidentalización o deshispanización del país , es decir, como una Revolución antropológica que no es otra cosa que una estridencia antiespañola (véase: Refundación de América Latina , El País 03.09.2008).
Llegados a este punto, la miseria intelectual de buena parte del periodismo europeo está consistiendo en asimilar el sentimiento de perplejidad [7] de las elites bolivianas ante el inicio del desmoronamiento de la hegemonía del señorialismo colonial y eurocéntrico en el que se ha basado buena parte de su subjetividad. En el imaginario de los bellatores del Oriente que han emprendido una Cruzada anti-constituyente, el Otro es resignificado como un “todo homogéneo” que solo puede aspirar a alternar los papeles en el sistema de dominación. Por ello es lógico que desde un paradigma sustentado en una doble estrategia complementaria de aprovechamiento del indígena para el progreso criollo y de eliminación del mismo allá donde obstaculice dicho progreso, la descolonización se imagine como un totalitarismo étnico refractario a todo aquello que provenga de cualquier otra tradición cultural (desoccidentalización y deshispanización). ¿No nos hace recordar aquel refrán que dice: “Cree el ladrón que todos son de su condición”?
El problema reside en que la descolonización, que es el horizonte reivindicado por los movimientos indígenas y sus intelectuales, no es un problema de alternancia institucional ni de sustitución de una oficialidad cultural por otra. El racismo en Bolivia es un sistema de dominación social de primer orden, que a su vez se re-articula con los sistemas de clase y género y que actúa como médula ósea de buena parte de sus relaciones sociales actuales. No es una pervivencia anacrónica de un pasado colonial pretendidamente superado que deba escandalizar a las gentes de buena voluntad, sino una tecnología de dominio, que no ha aminorado gracias al “progreso”, más bien ha progresado gracias a él por medio de readaptaciones. De esta forma, cohabitan armónicamente sus manifestaciones más primigenias con las más sofisticadas: la esclavitud de los cautivos de hacienda en el Alto Parapetí, el etnocidio por desposesión territorial o la exclusión y sobreexplotación laboral que reduce en más de un 30% el salario de los trabajadores indígenas por el desempeño del mismo trabajo, son compatibles con la biopiratería, el desconocimiento de autoridades y sistemas normativos comunales, el menosprecio, la invisibilidad audiovisual o la imposición de una institucionalidad y de un sistema educativo monoétnico y desventajoso para la mayoría de la población. Pero al periodismo español, le parece que la transformación democrática de esta realidad es practicar “fundamentalismo antropológico”. No es de extrañar esta complicidad, pues lo que a priori parece un contagio del desconcierto, no es otra cosa que comunidad de intereses. A pesar del imaginario feudo-vasallático de las logias cruceñistas o de la autorrepresentación de sus “vacas sagradas” como si fuesen Carlos de Anjou resucitado en la postmodernidad, su modelo de acumulación está articulado al de un sistema mundo que recicla los beneficios que obtiene de este “arcaicismo aparente”. Y al no asumir el racismo como una relación de poder (en la que también es accionista la prensa española), lo reduce exclusivamente a un enunciado discursivo en términos de darwinismo social y por eso desfigura el sentido de un horizonte de transformación confiriéndole un significado que no tiene nada que ver con él.
Si bien es cierto que no existe un solo proyecto de descolonización en los Andes, difícilmente se encontrará intelectuales quechuas y aymaras con gran influencia en los movimientos sociales actuales que estén defendiendo lo que el periodismo español achaca a Evo. Por más que puedan encontrarse diferencias ideológicas entre Félix Patzi, Pablo Mamani, Esteban Ticona, Javier Medina, Evo Morales o incluso Aucan Willkaman, Raúl Ilaquiche, Luis Macas o Javier Lajos (por poner ejemplos de líderes e intelectuales indígenas de otros lugares de América del Sur). Más allá del diálogo crítico con las tradiciones culturales y filosóficas occidentales, su incursión en la política se realiza desde unos presupuestos que poseen una arquitectura distinta a la que presupone el miedo eurocéntrico, y es justamente la de la descolonización como desmantelamiento de las estructuras jurídico-políticas y de las relaciones sociales vertebradas en torno al racismo y al genocidio. Y curiosamente, la propuesta de descolonización del actual Gobierno boliviano es precisamente una de las más incluyentes y aglutinadoras. Es un insulto a la inteligencia atribuir ese aura racista a un gobierno de composición étnica plural y que ha vinculado dicha propuesta con el nacionalismo plebeyo, doctrina política que ha cohesionado exitosamente a una multiplicidad de sujetos de toda condición étnica y con demandas corporativas diversas, producto de sus diferentes relaciones con el neoliberalismo, pero todas en calidad de damnificados. Podrá discutirse la idoneidad de su contenido, algo que ya hacen diversos intelectuales indígenas desde otras formas de entender la descolonización, pero lo que no es admisible es la manipulación de una morfología que es la que más ha buscado el resto de los sectores de la sociedad nacional. De hecho, el éxito electoral del MAS frente a otros instrumentos políticos indígenas como el MIP y el apoyo popular apabullante que sigue cosechando en el 2008 se debió, en parte, a esa forma de entender la indianidad que ha tenido que pagar un alto precio en concesiones por parte de sectores indígenas que viven en un permanente estado de excepción. La apuesta frustrada por una educación laica, la creación de universidades indígenas como la Universidad Tupaj Katari en Warisata, el reconocimiento de Autonomías indígenas, o la quiebra de la exclusividad del uso del español en las instituciones, son aspectos que se juzgan, con un desparpajo limítrofe entre la ignorancia y el interés espurio, como “fundamentalismo antropológico” y como milenarismo dudosamente democrático (véase Editorial de El País La hora del compromiso , 18.09.2008). Un recurso muy viejo, del que ya echaron mano las elites cruceñas cuando reprimieron el éxodo de indígenas mojeños liderados por Andrés Guayocho en 1887. Lo que para los intelectuales de la elite era un intento de dar fin a la raza blanca de Trinidad [8] , no fue más que una huída hacia los bosques que resignificó el mito de la Tierra sin mal como búsqueda de un Tiempo sin mal (sin esclavitud). Sin embargo fueron los karai [9] quienes culminaron el exterminio que supuestamente iban a acometer los indígenas en la matanza de Kuruyuki, en 1892. Esta es la manera tan apolillada con la que los medios españoles tratan de desacreditar cualquier desafección hacia las epopeyas civilizatorias de los poderes coloniales.
Otra de las cuestiones que la prensa ibérica se resiste a entender, es el carácter multisocietal [10] de Bolivia, estado en el que conviven múltiples sistemas de relaciones sociales, cosmovisiones culturales y sistemas normativos en relaciones de dominación y explotación, amparados por una estructuración monoétnica del Estado. Se trata de una diferencia sustanciosa con los estados multiculturales europeos, por lo que tampoco cabe equiparar la descolonización con una mera descentralización administrativa. No tienen nada de racistas ni de etnocéntricas aquellas propuestas que no se conforman con el reconocimiento de la gestión de microinstituciones locales a los Pueblos Indígenas, ¿No es más bien xenófobo suponer que las culturas indígenas, mayoritarias en Bolivia, no tienen elementos que aportar a la institucionalidad central? ¿No es racista la negación de su legitimidad para hacerlo?
Ignorar la descolonización y confundir el racismo como relación social con un capricho cognitivo, son el camuflaje de la zona prohibida de Bolivia que más se afana en perfeccionar el orangután desplazado como reportero. El resultado es una banalización del racismo similar a lo que diversos intelectuales centroeuropeos hicieron con el fascismo a finales de los años 30. Walter Benjamín denunció hasta la saciedad la complicidad entre modernidad y fascismo, entre progreso y barbarie. Y con ello, también apuntaba a aquellos intelectuales que lo consideraban un fenómeno anacrónico e impropio de la civilización ilustrada de su tiempo, sin conseguir otra cosa que acrecentar su caudaloso caldo de cultivo: el prestigio de una idea de progreso lineal encubridora de la catástrofe de los sujetos oprimidos [11] . Zygmunt Bauman y Tadeusz Borowski lo confirmaron después de Auschwitz.
Hace casi un año, los mismos tertulianos españoles que negaban que el incremento del racismo en España estuviese detrás de la agresión filmada del tren de Cataluña y del asesinato de Carlos Javier Palomino, aplaudían a rabiar con la concesión del Premio Príncipe de Asturias a la concordia a Yad Vashem, el Museo de la Memoria del Holocausto de Jerusalén. Al no formar parte en la actualidad de lo que Pablo Iglesias Turrión llama “Las clases peligrosas”, resulta admisible que los mismos tertulianos se emocionen con la emisión del acto de condecoración, mientras horas antes vertían cortinas de humo para exonerar a la sociedad actual de sus desmanes xenófobos. En esa distancia entre la lentejuela de los salones de Oviedo y la sangre de los andenes de Legazpi es donde anida el germen intelectual de un racismo contemporáneo que duerme tranquilo, con la conciencia limpia y cuyo caldo de cultivo se cocina en los fogones de buena parte de los medios de comunicación españoles. No existe acumulación incesante de capital posible sin etnocidio en Bolivia. Por eso, si los medios pretenden mantener incólumes sus lealtades empresariales en el negocio de la comunicación, más allá de su propio eurocentrismo, tarde o temprano están obligados a agitar los dados de la xenofobia si pretenden jugar en las timbas de los Andes. Nadie debe asustarse si ve al Dr. Zaius deambulando por las páginas de internacional de su diario. No es sana costumbre pedirle peras al olmo.





HISTORIADOR DE LA UNIVERSIDAD ANDRÉS BELLO EXPLICA CÓMO ENTENDER CRISIS DE BOLIVIA

Durante años, con una periodicidad que coincide con sus cotidianos ciclos de inestabilidad política, los sucesivos gobiernos bolivianos han hecho de la reivindicación de derechos marítimos un instrumento que les legitima y da continuidad. Sin desmerecer la importancia de estos factores, el problema boliviano pasa por la herencia de su historia.

Universia de Chile (www.universia.cl)

Desde su independencia han gobernado al país 84 autoridades, entre presidentes, juntas militares y dictaduras unipersonales. 76 de estos mandatos se concentraron antes de 1982. Del total, sólo 23 han sido civiles y menos de 15 han sido electos por votación. Así lo sostiene Carlos Donoso Rojas, director de la carrera de Licenciatura en Historia de Universidad Andrés Bello, al referirse a la actual crisis que vive esa nación y que ya ha costado varias decenas de muertos.
“Los efectos de su mediterraneidad, sin duda, son indiscutibles: la economía boliviana depende del tráfico a través de los puertos del norte, tanto como esa zona de la dinámica comercial del vecino país. Las industrias no vinculadas a la explotación minera son escasas y las inversiones extranjeras no encuentran mayores estímulos, en parte por la imagen externa del país, ligada a un sistema político inestable y profundas divisiones internas”, agrega el académico.
Según el planteamiento del profesor Donoso, la continua presencia militar en funciones políticas públicas ha marcado con sangre y rencor la idiosincrasia de ese pueblo, enfrentado sucesivamente a conflictos internacionales que le han ocasionado la pérdida de más de la mitad de su territorio original: demarcaciones limítrofes con Perú y Argentina implicaron la entrega de 250.000 y 170.758 kilómetros cuadrados. Vía conflicto bélico, Bolivia resignó 234.000 frente a Paraguay en la Guerra del Chaco, y 490.430 a Brasil en la Guerra del Acre y otros ajustes fronterizos. Tras la Guerra del Pacífico, Chile obtuvo los 120 mil kilómetros cuadrados aproximados que hoy configuran la Región de Antofagasta, subexplotada y en abandono fiscal antes del estallido del conflicto.
El especialista de la Universidad Andrés Bello añade que a los frecuentes líos externos hay que sumar décadas de inestabilidad interior, marcada por revueltas populares, insurrecciones militares y tentativas de autonomía, reflejo de un Estado incipiente que se demuestra en estadísticas lapidarias. “Hasta hoy el pueblo boliviano tiene la menor esperanza de vida del continente, los mayores niveles de analfabetismo y el más bajo ingreso per cápita de la región. Pese a su enorme potencial turístico y energético, sigue siendo un país agrícola a nivel básico, e incluso autárquico en algunas regiones. Su sistema tributario es precario, lo que permite la existencia de mercados comerciales y financieros informales por doquier”, explica.
Según el director de la carrera de Licenciatura en Historia de la Universidad Andrés Bello, sorprende entonces que en un Estado pobre en recursos como el boliviano existan 16 ministerios, con nombres que se vinculan precisamente a los problemas que hoy parecen no tener solución. Carteras como de Hidrocarburos y Energía, Desarrollo Rural o Planificación del Desarrollo, aparecen como una ironía que no hace honor a la pomposidad de sus nombres. El organigrama de gobierno, que incluye viceministros, secretarios y consejeros en abundancia, es un armazón complejo que no se aprecia aún en naciones altamente burocratizadas.
Bolivia es un país marcado por profundas brechas sociales, monoexportador, con fuerzas armadas históricamente deliberantes, y con un pueblo que crece bajo el estigma de ser los eternos agredidos y las perpetuas víctimas de sus vecinos. De este modo no es de extrañar que sea también tierra fértil para populistas y demagogos que venden esperanzas, mueven masas y desestabilizan gobiernos. Chile se ha transformado en el chivo expiatorio de todos y cada uno de los males sociales del país, lo que ha condicionado las relaciones bilaterales y su propio crecimiento.
Concluye el académico, señalando que nuestra integración con Bolivia no pasa por la reanudación de contactos diplomáticos, firma de tratados comerciales o la redacción de historias conjuntas. “La causa y la solución de los males bolivianos están en Bolivia, en la percepción de lo que son y lo que pretenden ser. Lograrlo implica un proceso renovador que involucra eliminar prejuicios y aceptar el pasado, con lo duro que pueda resultar, extrayendo de él todas las lecciones que sean necesarias. Una tarea que hoy parece utópica, afirma Carlos Donoso.





El Grupo Prisa ataca la democracia boliviana

EL CASO DEL PERIÓDICO LA RAZÓN

Rebelión de España (www.rebelion.org)

Para muestra basta un botón dice el dicho.
América del Sur vive momentos de gran agitación política, como nunca antes en la historia de nuestro subcontinente, hoy, desde el poder, se intentan llevar a cabo procesos de cambio que, con matices muy diversos, se oponen al discurso único promovido por Washington.
Esto es inaceptable para muchos, este sistema de dominación podrá levantar todas las banderas de democracia habidas y por haber, pero demuestra en su esencia -conspirando contra todos nuestros procesos de cambio- que no tolera la disidencia, no tolera la oposición, uno de los principios básicos de cualquier democracia que se precie.
Todos somos conscientes de la importancia que tienen los medios de comunicación en este contexto, en la guerra mediática en la que estamos inmersos, por eso es que vale la pena detenerse a analizar, a buscar ejemplos concretos que nos ayuden a entender cómo se está jugando esta guerra.
Bolivia ha sido durante las últimas semanas el epicentro de esta batalla, su sociedad atraviesa momentos de alta tensión que la tienen en el ojo de huracán de un conflicto que puede dispararse ante cualquier chispazo. En este contexto analizaremos lo publicado por uno de los dos diarios de más influyentes de Bolivia (La Razón, del Grupo Prisa) del pasado domingo 21 de septiembre.
Este matutino otorga una vital importancia a las notas de opinión y análisis, en la mayoría de los grandes diarios del mundo es habitual encontrar estas columnas en la mitad o sobre el final de las ediciones. En el caso de este matutino, las columnas de opinión y el editorial se incluyen en las páginas 4 y 5.
La principal columna de opinión de la página 4 del mencionado domingo fue autoría del periodista Humberto Vacaflor G. y se tituló "El método Frankestein". En la misma, el autor contrapone los conceptos de democracia participativa contra la representativa y describe cómo –durante la última semana- las fuerzas del orden boliviano tuvieron que accionar para evitar manifestaciones violentas de las organizaciones sociales (protagonistas de la democracia participativa) afines al gobierno de Evo Morales.
Adicionalmente Vacaflor explica que el presidente Morales tuvo que evitar la participación de las organizaciones sociales en el diálogo que se realiza entre el gobierno y la oposición en la ciudad de Cochabamba –que cuenta con la presencia de veedores internacionales-.
O sea, Evo tuvo que -de alguna manera- reprimir o coaccionar a sus bases.
A raíz de estos hechos podemos leer lo siguiente en la mencionada columna de opinión:
"El doctor Frankestein tuvo el mismo problema. Creó un monstruo que luego no pudo controlar. Como se sabe, el monstruo terminó matando a su creador.
Por el momento, el monstruo está muy ocupado matando a la democracia boliviana. El ataque más directo a la democracia fue el haber obligado al Congreso nacional a sesionar con sus instalaciones sitiadas por furiosos representantes de la democracia participativa, que impidieron el ingreso de los opositores. En la tarea golpearon a varios parlamentarios y parlamentarias."
No queda muy claro el paralelismo pero pareciera que Evo es el doctor Frankestein que creó y alimentó a las organizaciones sociales (el monstruo) y ahora no las puede controlar.
Pero como Frankestein no es lo suficiente demoníaco y hay que atacar a la figura presidencial, el autor nombra como "monstruo" al presidente en el siguiente párrafo y lo acusa con un ejemplo por demás banal, de matar a la democracia boliviana.
El periodista Vacaflor concluye -en base a ejemplos como los descriptos- estar a favor de la democracia representativa y no de la participativa propuesta por Evo Morales.
Primero habría que señalar que Evo Morales no es el creador de las organizaciones sociales, más bien son las organizaciones sociales quienes crearon a Evo, no es válido el paralelismo.
Si bien puede ser cierto que Morales haya tenido que frenar la actuación de organizaciones sociales en Cochabamba eso no significa que finalmente las tendrá que terminar matando –si es que acaso eso es lo que quiso insinuar el autor, en todo caso ni siquiera ha quedado bien claro qué es lo que quiso decir-.
En fin, el Vacaflor no se le ocurre explicar que hay un desbordamiento en el accionar de las bases sociales que está provocado (entre otras cosas) porque uno de los prefectos opositores organizó una masacre en contra de campesinos seguidores del gobierno con un saldo de decenas de víctimas entre muertos y heridos.
Tampoco recordó las permanentes agresiones perpetradas por los autonomistas en Santa Cruz y aledaños a los seguidores del gobierno ni la indignante humillación que sufrieron otro grupo de campesinos oficialista en Sucre, la capital del departamento de Chuquisaca en mayo pasado.
Hay una acumulación de hechos que pueden ayudar a entender por qué en Bolivia las organizaciones sociales se han lanzado a las calles y a las rutas una vez más. No explicarlos es faltar a la honestidad intelectual, sea cual fuere la postura que se tenga y sin entrar en justificaciones.
Demás está decir que ni en esta, ni en las demás columnas de opinión encontramos ninguna condena a la masacre en contra de los campesinos, como siempre, pareciera que esta no existió. Es una decisión editorial clara y muy grave.
Otra opinión
La segunda columna de opinión de la página 4 es obra del sacerdote jesuita José Gramunt, entre sus líneas destaca lo siguiente:
"El documento (se refiere a la Declaración de la Moneda – Unasur) contiene tanto moneda fina como falsa, es decir, principios democráticos rescatables y desviaciones populistas inadmisibles. Coincidimos en la defensa del Estado democrático de Derecho, pero tenemos serias dudas de que esta denominación pueda otorgarse actualmente a Bolivia y Venezuela, por citar tan sólo los gobiernos con mayores meritos populistas. La Declaración de la Moneda dio un espaldarazo irrestricto al Gobierno socialista, comunitario, indigenista de Morales, precisamente en el momento en que el presidente Evo ha venido demoliendo las instituciones democráticas primarias, sustituyéndolas por mecanismos autoritarios y populistas, incluso la acción directa de las masas adictas, con lo que ha agravado la desconfianza mundial en Bolivia."
¿Qué será la confianza o desconfianza mundial para este representante de dios en la tierra?
Podríamos pensar que si todo el bloque de Unasur de manera unánime dio un fuerte voto a favor del gobierno de Morales en Bolivia, lo que se respira es confianza y no desconfianza.
Por suerte que el mundo no son sólo los círculos de poder que este sacerdote ha optado por representar en la tierra.
La repetición del término populista y la denominación del gobierno boliviano como socialista, comunitario e indigenista también es un buen parámetro para entender el perfil de los columnistas que La Razón opta por publicar.
Lastimosamente el Ku Klux Klan ya está desarticulado, de otra manera algunos de sus líderes hubieran sido una buena opción para ampliar el espectro ideológico de este matutino.
Editorial
Ubicado en la página 5, el editorial de La Razón, propone ubicar a todos en el mismo plano de la violencia, elemento que bien utilizado sirve para lavar las culpas de los autores de la masacre en contra de los campesinos. Veamos.
"En los últimos días se ha evidenciado, por la televisión y por las fotografías de los corresponsales de periódicos, que los grupos de choque civiles del oficialismo y de la oposición poseen armas de fuego y, a juzgar por lo ocurrido en Porvenir, Pando (sitio de la masacre) están dispuestos a utilizarlas cuando lo consideren propicio."
Hasta el momento en Bolivia, no se ha demostrado que campesinos afines al gobierno causen víctimas fatales a miembros de la oposición por la utilización de armas de fuego. Del lado de fuerzas opositoras ya se puede hablar de una emboscada bien organizada que produjo decenas de muertos y heridos por armas de fuego.
Ante estos hechos, la postura más lógica y sensata pareciera ser la de condenar en duros términos que un grupo de sicarios salga por ahí a masacrar campesinos. Otra vez es una decisión editorial grave que apunta a lavar la cara de los sectores de oposición que han optado por el asesinato como forma de hacer política.
El informe de la semana
El Gobierno cercó y encerró a la primera fuerza política de Pando, titula el informe de la semana, que ocupa las páginas 14, 15 y 16 del cuerpo principal del diario.
Pasaron 10 días desde la realización de la matanza de campesinos hasta la publicación de este informe. Todavía no están del todo esclarecidas las condiciones y los detalles masacre ni se sabe con exactitud qué es lo que ocurrió en Porvenir el día de los hechos.
Sin embargo, y pese a tratarse de un acontecimiento significativo en la historia reciente de Bolivia, la decisión editorial del diario no es enviar un equipo periodístico al lugar de los hechos para desentrañar lo ocurrido. El informe de la semana nos dice que el Gobierno "cercó y encerró a la primera fuerza política de Pando", básicamente porque detuvo al prefecto de Pando, quien está acusado de organizar la masacre.
Se aprecia una postura congruente con el editorial y las columnas de opinión del mismo matutino. La masacre no existió, podemos olvidarla porque eran campesinos afectos al gobierno.
Además de ocultar estos hechos y el papel de uno de los principales actores de la oposición boliviana pasan al ataque y mostramos al gobierno como autoritario, así seguimos alimentando el odio y la radicalidad de los sectores que se oponen al proceso de cambio en Bolivia, el medio aviva el fuego.
Cobertura de prensa en el conflicto boliviano
La página 22 del cuerpo principal titula: "La CPJ condena que sólo la prensa del oficialismo acceda a informar".
La CPJ es la sigla en inglés de una no muy reputada organización denominada Comité para la protección de los Periodistas con sede en Washington. Entre los logros más destacados de esta organización podemos destacar el haber premiado a periodistas "independientes" de Cuba, mundialmente conocidos -además de por su declarada independencia- por trabajar a sueldo del gobierno de Estados Unidos, el país que desde hace casi 50 años hace todo lo que esté a su alcance para destruir a un gobierno que no responde a sus intereses.
"Es alarmante que periodistas sean atacados e impedidos de cubrir el conflicto que está afectando a Bolivia", declaró al diario Carlos Lauría, coordinador senior del Programa de las Américas del CPJ.
Suena esto menos alarmante que la constatación de que los medios de comunicación privados en Bolivia no cumplen con su función de informar a la población sino que utilizan sus plataformas en pos de un proyecto político que en este caso busca sacar del poder a Evo Morales.
Esto es materia de comentario constante entre las bases del gobierno y de allí nace la intensa animosidad en contra de los periodistas que manipulan o desinforman desde el lugar de los hechos.
Esto no justifica, es una forma de contextualizar y entender por qué ocurren determinados fenómenos en las sociedades en las que vivimos, sin caer en la simplicidad presentar hordas descontroladas que siempre que actúan de manera violenta.
La nota sobre las agresiones al periodismo continúa y el autor profundiza su parcialización al enumerar una serie de actos de repudio y repudiables (valga la redundancia) que sectores afines al gobierno realizaron en contra de medios privados de comunicación.
Pero ocurre que en Bolivia los medios estatales también son víctimas recurrentes de hechos de violencia perpetrados por sectores de la sociedad que se oponen al gobierno. Extrañamente al diario del grupo Prisa se les olvidó mencionarlas en la nota, parece que esos actos no son dignos de repudio, o tampoco existen.
La prima de Evo Morales
Durante la jornada de violencia en la que se produjo la masacre de Porvenir, también se produjeron agresiones en la capital de Pando, Cobija. En esa ciudad un local comercial de una prima de Evo Morales fue saqueado y quemado por sectores autonomistas opuestos al gobierno boliviano. Hilda Condori, estimó las pérdidas sufridas por el ataque a su negocio en 350 mil dólares.
Aunque usted no lo crea -como solía decirnos hace más de 25 años Jack Palance desde su programa de televisión- la crónica de este hecho fue titulada por La Razón de la siguiente manera: "La prima del Presidente es una próspera comerciante en Cobija".
Conclusiones
En primer lugar hay que felicitar a los responsables del diario, el pasado domingo 21 de septiembre han lanzado a las calles una lúcida obra de manipulación mediática.
En segundo lugar hay que detenerse a pensar que este es el análisis de nada más que una sola edición del matutino. La campaña es diaria.
En estos días se reúnen en Nueva York los representantes de las Naciones Unidas para llevar adelante su habitual Asamblea General, ya es hora de que se empiece a discutir al papel de las grandes corporaciones mediáticas por el enorme daño que promueven en todas nuestras sociedades.
¿Hasta cuando la libertad de prensa o expresión, será una excusa para que medios masivos de comunicación manipulen nuestras sociedades en pro de determinado proyecto político en la más absoluta impunidad y en contra de la voluntad mayoritaria de muchos de nuestros pueblos?
Eso sí que es autoritario y antidemocrático.





"EN VENEZUELA, ARGENTINA, BOLIVIA SE PRETENDE VULNERAR LA SOBERANÍA POPULAR"

Rebanadas de Realidad de Argentina (www.rebanadasderealidad.com.ar)

El 8 de octubre, los argentinos tendremos una oportunidad para consolidar un nuevo proyecto nacional, distinto del que estuvo presente en el primer aniversario, que estuvo dominado por la oligarquía y el Pueblo luchando por sus derechos. Estaba cobrando protagonismo político la UCR, como expresión de una naciente pequeña burguesía nacional. Era una seudo democracia, no hubo verdadera participación popular hasta la modificación de la Ley Sáenz Peña. El festejo del bicentenario tiene que ser más parecido a quienes hicieron nuestra independencia. Un nuevo proyecto de país entrelazando al Pueblo con América Latina, con el modelo productivo, la Justicia Social, la redistribución del ingreso, la educación, salud, y también la justicia. Aún hoy sigue identificada con sectores conservadores y retrógrados. Esto tiene una explicación: la oligarquía se volcó a controlar las instituciones de la República: el ejército, la Iglesia, la Cancillería y específicamente, el Poder Judicial.
APU: ¿El Pueblo argentino padece esta justicia?
JP: El deterioro de la justicia tiene que ver con su criterio de dos caras. Una cara cómplice con los poderosos. La otra cara para los ciudadanos pedestres: represiva en lo penal e indiferente en los demás temas. Es la justicia que heredamos de la Dictadura y el neoliberalismo. Han llegado jueces, fiscales y defensores democráticos. También estamos los trabajadores judiciales, reserva moral del poder judicial. Nuestro proyecto de vida está comprometido con el destino de la justicia. Están los estudiantes y los docentes universitarios de Derecho. Pero aún el concepto de justicia como privilegio de las minorías se impone a una definición que incluya al conjunto de los argentinos. Este encuentro que estamos organizando desde el Poder Judicial lo hacemos para recuperar los valores: la justicia como derecho constitucional, garantía para las mayorías, los Derechos Humanos como fundamento de la justicia, el libre ejercicio de los derechos sociales.
APU: ¿No hubo avances con la remoción de la Corte Suprema de 2003?
JP: El gobierno avanzó mucho. Removió una Corte de las minorías por otra independiente. La nueva mayoría de la Corte tiene ahora una visión de la Argentina justa, libre y soberana. Nosotros decimos que es una corte independiente. Pero esto no alcanza. En las Cámaras de apelación, que es la segunda instancia judicial y la mayor parte de las veces la última, al menos la mitad siguen imbuidas del viejo sistema. Quienes manejan esta segunda instancia pertenecen a la Argentina del pasado. Es decir, queda mucho por hacer.
APU: ¿Qué falta?
JP: El atraso en materia de Derechos Humanos no es accidental. Es reflejo del tipo de jueces existentes en muchos tribunales. Hay un avance fuerte desde el Poder Ejecutivo y en el ministerio público fiscal. Hay avances importantes, vamos por buen camino. Hay jueces y fiscales pero su número no es determinante. Falta mucho por hacer. En otras jurisdicciones ven diferente el tema. Esos jueces lentos están imbuidos de la ideología de la última dictadura. Todavía hay más de la vieja justicia que de la nueva. Centro mi análisis en el perfil de muchos magistrados que se caracterizan por su gatopardismo. Discuten las grandes reformas judiciales sobre modernización organizacional, pero esquivan el meollo. Bueno, la idea del encuentro que vamos a hacer es para pensar como se construye una justicia diferente.
APU: ¿Por qué pone el eje de la justicia sobre los Derechos Humanos?
JP: Porque los Derechos Humanos son la síntesis del significado de justicia. Ya establecimos socialmente este parámetro. Ahora hay que incorporarlo al debate. Que sea el disparador para los actores del mundo de la justicia que tengan una visión nacional y popular.
APU: ¿Quiénes son las expresiones de la Argentina del pasado?
JP: La Argentina del pasado son muchos. (El presidente de la Cámara de Casación, Alfredo) Bisordi no estaba solo. Tenemos que buscar la remoción de muchos fiscales y jueces. Un ejemplo se pudo ver en el conflicto contra los especuladores de la soja, cuando el conjunto del Pueblo fue agredido por los factores del poder del pasado. El rol de la justicia fue de complicidad con este último actor. Además, manifestaron una notoria incoherencia de jueces y fiscales, que tuvieron un criterio abstencionista cuando los poderosos cortaron rutas, desasbastecimientos, expresaron coacción armada. Son indiferentes cuando estos actos los cometen los rubios de ojos celestes. Sin embargo, cuando esto lo hacen los trabajadores, la reacción es la opuesta. De hecho, recientemente trabajadores de la UTA fueron procesados por requerimiento del (intendente porteño) Mauricio Macri. El mismo que apoyaba apologéticamente el accionar de la Argentina sojera. Otro caso es el fiscal federal de Catamarca, que procesó a dirigentes de Chumbita por cortar la ruta nacional 64. Esa misma carretera estuvo cortada buena parte de los cien días que duró el conflicto y nadie identificó a los responsables.
APU: ¿Cómo se combate esta justicia cómplice del genocidio, y consecuente en la actualidad?
JP: Nosotros activamos muchos juicios de remoción, pero a veces no tenemos los elementos. Por eso es tan importante la participación ciudadana, necesitamos de ella para poder avanzar.
APU: ¿Cómo ves la justicia en América Latina?
JP: La justicia del continente es funcional a minorías poderosas. Y ahora enfrentan con el poder judicial a los gobiernos populares y democráticos, como es el caso de Evo Morales. La CGT en su conjunto fijó posición en la materia. La ofensiva contra Morales se enmarca en una escalada de agresión continental, donde la payasa del juicio por la valija de Antonini (Wilson) es solo un capítulo más. Peor aún, el juicio es llevado adelante por la misma justicia que no puede decir quién mató a un presidente hace ya 45 años. Son operaciones políticas contra Estados soberanos. En Venezuela, Argentina, Bolivia se pretende vulnerar la soberanía popular. Siembran dudas sobre el financiamiento de la campaña electoral, cuestionando el mandato popular que refrendó la profundización del modelo que no es del agrado de Estados Unidos.
APU: ¿Cómo ves la situación específica boliviana?
JP: En Bolivia transmiten una revuelta de una minoría como crisis, cuando en verdad dos terceras partes de los bolivianos apoyan a Morales. Parece que la definición de la democracia es que el derecho de las minorías se impone por su poder económico, para las élites. El resto de la población no es sujeto de esos derechos. Niegan la soberanía popular. Esto no es accidental: ¡el embajador (estadounidense) expulsado es experto en disgregar naciones! Buscan la diáspora boliviana, utilizando a los sectores más reaccionarios y la manipulación mediática. Lo que ha evitado la caída de Evo son los nuevos aires que soplan en el continente, el aval de UNASUR resultó central. Esta fuerza secesionista es fundamental en el plan norteamericano, Santa Cruz es un punto central en la geopolítica sudamericana. Es la puerta del Amazonas, acceso a los recursos naturales sudamericanos, al agua dulce, energía. Por eso la cuarta flota en el Atlántico Sur. Es decir, se trata de la voluntad de apropiarse de los recursos naturales y en ese sentido América del Sur es una reserva estratégica.
APU: ¿Cómo ves la situación para adelante?
JP: Las presiones desestabilizadoras van a seguir. Los medios masivos de comunicación en manos de empresas monopólicas poco tienen que ver con una realidad local, les interesan más los centros internacionales con los que creen que pueden hacer mejores negocios. Nosotros tenemos que tener como objetivo consolidar el proyecto nacional y la unidad continental, en un marco de conflictividad provocada no por las mayorías nacionales que se impusieron cómodamente en las elecciones. Estas manifestaron su deseo de paz y prosperidad, objetivo que no se condice con las potencias internacionales que solo aspiran a saciar su voracidad aunque con ello violen los principios más básicos de los Derechos Humanos de los pueblos.





Opinión

LA ESTRATEGIA DE ESPAÑA ANTE BOLIVIA

La Jornada de México (www.jornada.unam.mx)

Es habitual encontrarse en España con un rechazo generalizado a la actuación de los gobiernos de izquierda, mejor dicho democráticos, en América Latina. Éstos gozan de una mala prensa. El concepto calza como anillo al dedo. Se trata de un lenguaje de la desestabilización creado por ideólogos, periodistas y comunicólogos. En el caso de Bolivia se busca justificar un golpe de Estado cívico-prefectural como el vicepresidente Álvaro García Linera denomina a la conspiración de las políticas autonomistas encabezada por los prefectos de los departamentos de la media luna: Santa Cruz, Beni, Tarija, Chuquisaca y Pando. Todos amotinados obstruyendo el desarrollo del proceso democrático constituyente.
En Europa, y en especial en la España subdesarrollada social y culturalmente, es decir la actual, se presenta una realidad donde aparecen bandos enfrentados que pugnan por imponer sus alternativas en medio de una falta de consenso. Sobre este relato se avala la actuación de actores pacificadores exteriores y se ofrecen sus favores. España juega dentro de este itinerario. Su papel se incorpora a la estrategia de Estados Unidos para la región, es decir, busca socavar el proceso político inaugurado con el triunfo del MAS y su presidente Evo Morales, en tanto participan de un proyecto antimperialista y anticapitalista. De esta guisa se suma al carro de la condena por la expulsión del embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, considerada una falta de sesera y un tirar “balones fuera” al culpar a los yanquis de todos los males que aquejan a Bolivia. Es una salida en falso para no responder a las demandas de autonomía de las provincias de la media luna y una manera de solapar sus propios errores, manifestados en un empate técnico entre partidarios de unos y otros en el referendo. En este relato, no hay ninguna alusión al papel de Goldberg jugado en la división de Kosovo en su etapa de embajador. Se encubren y silencian sus reuniones con los gobernadores sediciosos a los cuales presta ayuda logística, económica y política para urdir su trama. Muchas armas se compran con el dinero que sale de la embajada estadunidense y se financian los paramilitares que han terminado por generar la matanza de Pando del 11 de septiembre.
En España no hay manera de enterarse de estos hechos. Todos los medios de comunicación, sin excepción, distorsionan la realidad y asumen el lenguaje de la desestabilización, apoyando el discurso del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, al solicitar observadores internacionales y señalar que las turbas armadas eran simpatizantes del MAS. Se miente en la información. Los medios se comprometen con la oligarquía y las trasnacionales heridas por las políticas de nacionalizaciones. En esta dirección, el ministro de Relaciones Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, con la misma celeridad que Rodríguez Zapatero apoyó la elección de Felipe Calderón en medio del fraude electoral en México, expresa el deseo de mediar en el conflicto y la crisis entre las partes.
Si se refiere a Bolivia, no existen dos partes. Hay un gobierno constitucional y golpistas. Un alzamiento contra el estado de derecho por quienes se apropian de las instituciones para asesinar a campesinos armando a grupos paramilitares y con ello generar una red de apoyo internacional hacia sus reivindicaciones secesionistas. Desde sus sitios de privilegios, prefectos, alcaldes, diputados atacan la Constitución y se declaran insumisos frente a la ley. No se trata de una crisis de institucionalidad ni una pérdida de legitimidad. Hablamos de un complot para derrocar a un gobierno y de una conspiración armada con resultado de muertes y asesinatos a la población civil.
Obligar al cumplimiento de la ley y declarar el Estado de sitio no es un problema de abuso de poder: es defensa democrática en momentos de asonada y amotinamiento. Cuestión de orden público. Sin embargo, el gobierno del PSOE considera que Bolivia está inmersa en una etapa de pre guerra civil, siendo necesario una mediación internacional, de carácter neutral. De forma implícita, otorga legitimidad a los conspiradores. Su discurso oficial es bien conocido. Justifica las reivindicaciones autonomistas de la oposición al gobierno de Evo Morales al tildarlas de luchas democráticas con arraigo ciudadano, proveniente de las elecciones. Visión que comparte la derecha. Este maniqueísmo se expande gracias a los medios de comunicación, cuyos periodistas se empapan de una fraseología y tópicos sobre Bolivia donde lo más parecido a la realidad es una caricatura. Sin embargo, cumplen su objetivo de desvirtuar el proceso político hasta revertir una imagen favorable y aislar a Evo.
El terrorismo informativo se asienta en la idea de ingobernabilidad, en la persecución de su inteligencia y sus clases medias, agobiadas y con miedo a una venganza de los “indios”. Las políticas “indigenistas”, “populistas” y “nacionalistas” son las culpables de esta degeneración. En ellas se encuentra el origen del problema. No hay que ir muy lejos. La salida es simple: Evo Morales debe renunciar, dejar en paz a los bolivianos. Su presidencia genera odio, crispación, disenso. Hay que retomar el diálogo, volver a los tiempos donde se mandaba con clase y con responsabilidad. Las nacionalizaciones, la reforma agraria, los cambios en la administración pública, el control sobre las riquezas básicas, las políticas sanitarias, la autonomía de los pueblos indígenas perturban la razón. Hablan de un poder caudillista ajeno a la modernización. Evo Morales es la cara del resentimiento de los “indios”. Por ello, los periodistas y avezados tertulianos hablan de un racismo indígena. Quieren una vuelta de la tortilla, no desean educación, sino aprender inglés, castellano y seguir las buenas costumbres. Así, descalifican el gobierno. Es el tiempo para hacer circular los viejos rumores: Evo Morales quiere retornar a Bolivia al pasado, destruir el mundo moderno. Se opone al buen entendimiento. Además pertenece a una raza enferma, como la describió Alcides Arguedas. Desconfiados, vagos, dados a la bebida, violentos y pendencieros. Carecen del espíritu del capitalismo, por eso Bolivia no avanza. Ahora, se añade, el origen sindical cocalero de su presidente, un poder oscuro. Así se completa el círculo contra el gobierno democrático del MAS.
Por suerte, la reunión de los presidentes de América del Sur en Santiago de Chile, dando todo su apoyo al presidente Evo Morales y a su gobierno, llamando golpistas a los prefectos y mostrando su rechazo a la división de Bolivia, por primera vez en la historia del continente, da al traste con esta política imperialista diseñada por el Pentágono y la Casa Blanca. Ya era hora.





Opinión

LAS PRÓXIMAS BATALLAS. LA PROPUESTA DE GIAMPIETRI Y EL ALTO PERÚ

No ha sido con entusiasmo sino más bien con cautela, y con rechazo del Poder Ejecutivo, como ha sido recibida la propuesta del Vicepresidente Luis Giampietri de limitar la inversión extranjera en aquellas actividades que considera esenciales para mantener a salvo la independencia del Perú. Se ha dicho que es una propuesta que surge de los altos mandos militares, los que tendrían como vocero al referido Vicealmirante. Puede que así sea, pero sería una afirmación solo parcialmente cierta, porque hay muchos civiles de diversas tendencias que comparten esa preocupación desde hace un buen tiempo.

La República de Perú (www.larepublica.com.pe)

La propuesta de Giampietri trata de salvar una situación sobre la cual las Fuerzas Armadas tienen innegable responsabilidad. Ello es así porque dieron institucionalmente soporte al corrupto y extranjerizante gobierno de Fujimori, que dio igual tratamiento a la inversión nacional y extranjera en la parte inicial del artículo 63 de la Constitución de 1993, promovida y defendida por los seguidores del japonés. Si se trata entonces ahora de rectificar esa disposición, pues en buena hora, pero ello exige una propuesta de reforma constitucional, la que sin duda encontrará férrea oposición por parte de los intereses económicos extranjeros y de sus representantes nacionales, que en buena medida controlan ya nuestra economía, usurpando sutilmente los derechos económicos de los peruanos y afectando su futura prosperidad.
La angustia de la Ministra de Comercio Exterior ("No estoy de acuerdo. Es una tontería. No podemos tener ese tipo de cosas") y el coro posterior de respaldo de algunos de sus pares frente a la propuesta, responde al temor de que ésta podría dar lugar a una llamada de atención por parte de algunos gobiernos extranjeros, en especial el de los EE.UU., al amparo de lo estipulado en el Acuerdo de Libre Comercio (TLC), asunto sobre el cual los altos mandos militares no podrán alegar ignorancia.
Lo que hay que decir es que la falta de regulación sobre la inversión extranjera destinada a ciertas actividades tiene obvias implicancias en las relaciones con nuestros vecinos. Los hechos ponen de manifiesto que es posible una guerra civil en Bolivia, así como también un futuro y continuo deterioro socio-económico en este país, lo que de suceder tendrá fuerte impacto en el sur peruano, impacto cuya magnitud es difícil de evaluar hoy. Ello, sin duda alguna, podría afectar nuestra seguridad. Y así como otros países invocan esta razón para defender sus intereses, nosotros también debemos hacer lo propio, en lo posible en alianza con las fuerzas armadas bolivianas.
Debemos sin tardanza asumir la tarea de equipar en lo necesario a las nuestras y tomar la iniciativa diplomática que al parecer hemos perdido. Son razones de tipo histórico, geopolítico y económico las que motivan nuestra acción, no consideraciones egoístas de corto plazo. La paz es un valor supremo, pero ella es posible cuando los derechos están bien definidos y reconocidos, y las ambiciones contenidas por la fuerza de los hechos. No podemos dejar de considerar que la eventual debilidad boliviana podría despertar ambiciones contrarias a nuestros intereses permanentes.
Pues bien, para poder actuar con libertad y seguridad nos resulta esencial el control por peruanos, y no por extranjeros, sobre algunos de nuestros recursos y actividades económicas y culturales. Este no es un escenario imaginado del siglo XIX, sino uno de siempre y por tanto del propio siglo XXI. Sin una marina mercante y sin transporte aéreo interno propios, o sin una administración de puertos y aeropuertos en manos nacionales, son sólo dos ejemplos, será muy difícil defender nuestros intereses. Esta es pues una causa nacional, que como otras podrá encontrar al inicio un cierto rechazo, pero que con valentía debe llevarse adelante.
La inversión extranjera es necesaria y debe recibir las garantías propias de un estado de derecho, pero debe estar limitada en algunos campos en los cuales la inversión nacional debe ser privilegiada. En esta materia es preciso implantar una reciprocidad pragmática y dinámica. Así lo hacen los pueblos que desean construir su destino. Solo tienen posibilidades de éxito los movimientos políticos y los gobiernos que correspondan a un arraigado sentimiento nacional. La batalla de esta hora es la de fortalecernos en lo económico y la de fertilizar la unión política y económica entre el Bajo y el Alto Perú.





LA DESESTABILIZACIÓN DE BOLIVIA Y LA “OPCIÓN DE KOSOVO”

Diario Co Latino de España (www.diariocolatino.com)

La secesión de las provincias orientales de Bolivia forma parte de una operación encubierta patrocinada por Estados Unidos, coordinada por el departamento de Estado estadounidense en coordinación con sus agencias de inteligencia.
Según el informe “USAID tiene una “Oficina de Iniciativas de Transición” que opera en Bolivia y canaliza millones de dólares para adiestrar y apoyar a los gobiernos regionales y movimientos de oposición de derecha” [1], los escuadrones de la muerte responsables de la muerte de los seguidores de Evo Morales en El Porvenir están apoyados de forma encubierta por Estados Unidos, que también proporciona apoyo a través de varios grupos de oposición por medio del Legado Nacional para la Democracia [National Endowment for Democracy].
El expulsado embajador estadounidenses Philip S. Goldberg trabajaba a las órdenes del vice-secretario de Estado John Negroponte, que supervisa directamente las diferentes “actividades” de las embajadas estadounidenses en todo el mundo. A este respecto, actuando entre bambalinas Negroponte desempeña un papel mucho más importante que la secretaria de Estado Condoleeza Rice. También es conocido por ser uno de los principales artífices de los cambios de régimen y del apoyo encubierto a los escuadrones de la muerte paramilitares tanto en América Central como en Irak.
Las instrucciones de Philip S. Goldberg como embajador en Bolivia fueron provocar la fractura de Bolivia como país. Antes de su nombramiento como embajador a principios de 2007 sirvió como jefe de la misión estadounidense en Pristina, Kosovo (2004-2006) y estaba en contacto permanente con los dirigentes del paramilitar Ejército de Liberación de Kosovo (KLA por sus siglas en inglés) en el que e habían integrado políticos civiles tras la ocupación de Kosovo por la OTAN en 1999.
Apoyado por la CIA, el Ejército de Liberación de Kosovo (KLA), cuyos dirigentes encabezan ahora el gobierno kosovar, era conocido por su estrecha relación con el crimen organizado y el tráfico de narcóticos. En Kosovo Goldberg estuvo implicado en la creación del marco para la subsiguiente secesión de Kosovo de Serbia, lo que llevó a la instalación de un gobierno kosovar “independiente” .
Durante los años noventa Goldberg había desempeñado un papel muy activo en la desintegración de Yugoslavia. De 1994 a 1996 fue responsable de la oficina de Bosnia del departamento de Estado. Trabajó estrechamente con el enviado especial de Washington Richard Holbrooke y desempeñó un papel clave como el jefe del equipo negociador estadounidense en Dayton, que llevó en la firma de los Acuerdos de Dayton en 1995. Estos acuerdo llevaron a la división de Bosnia-Herzegovina. De manera más general desencadenaron la destrucción y desestabilización de Yugoslavia como país. En 1996 Goldberg trabajó directamente como asistente especial del vice-secretario de Estado Strobe Talbott (1994-2000) que, junto con la secretaria de Estado Madeleine Albright, desempeñó un papel clave en el estallido de la guerra de Yugoslavia en 1999.
El papel central de John Negroponte
El vice-secretario de Estado John Negroponte desempeña un papel central en la dirección de operaciones encubiertas. Fue embajador estadounidense en Honduras de 1981 a 1985. Como embajador en Tegucigalpa desempeñó un papel clave en apoyar y supervisar a los mercenarios de la contra nicaragüense que estaban basados en Honduras. Los ataques a Nicaragua por parte de la contra a través de la frontera costaron la vida a unos 50.000 civiles. Durante ese mismo periodo Negroponte desempeñó un papel decisivo en el establecimiento de los escuadrones de la muerte militares hondureños que “operando con el apoyo de Washington asesinaron a cientos de opositores al régimen respaldado por Estados Unidos” (Véase, “ Bush Nominee linked to Latin American Terrorism”, Bill Vann,
http://www.globalresearch.ca/articles/VAN111A.html ):
“Bajo el mando del general Gustavo Álvarez Martínez, el gobierno militar de Honduras fue un estrecho aliado de la administración Reagan y también hizo “desaparecer” a decenas de oponentes políticos a la manera clásica de los escuadrones de la muerte”.
(Véase “Face-off: Bush’s Foreign Policy Warriors”, Peter Roff y James Chapin,
http://www.globalresearch.ca/articles/ROF111A.html )Esto no impidió su nombramiento como Representante Permanente de Estados Unidos ante Naciones Unidas bajo la administración Clinton.
La opción de El Salvador
En 2004 Negroponte fue nombrado embajador en Iraq, donde estableció un “marco de seguridad” para la ocupación estadounidense que siguió el modelo de los escuadrones de la muerte centroamericanos. Varios escritores denominaron a este proyecto la “Opción de El Salvador”.
Mientras estuvo en Bagdad Negroponte nombró asesor en cuestiones de seguridad al ex-jefe de las operaciones especiales en El Salvador. En los años ochenta ambos hombres fueron estrechos colaboradores en América Central. Mientras que Negroponte estaba muy ocupado poniendo en marcha los escuadrones de la muerte en Honduras, el colonel Steele estaba al cargo del Grupo de Asesoría Militar Estadounidense en El Salvador (1984-86) “donde era responsable de desarrollar fuerzas operativas especiales a nivel de brigada en pleno conflicto”:
“Estas fuerzas, compuestas por los soldados más brutales de los que se disponía, eran una copia del tipo de operaciones de unidades pequeñas con las que estaba familiarizado Steele tras haber servido en Vietnam. Más que centrarse en ganar terreno, sus papel era atacar a los dirigentes “insurgentes”, a quienes los apoyaban, a las fuentes de suministro y los campamentos base” (Max Fuller, “Fro Iraq, “The Salvador Option” becomes reality”, Global Research, junio de 2005, [2])
En Iraq Steele “fue asignado para trabajar con una nueva unidad de elite iraquí de contra-insurgencia conocida como los Comandos Especiales de Policía”. En este contexto, el objetivo de Negroponte era fomentar las divisiones étnicas y las luchas desencadenando ataques terroristas encubiertos contra la población civil iraquí.
En 2005 Negroponte fue nombrado Presidente de la Junta Directiva de la Inteligencia Nacional y posteriormente en 2007 ocupó el segundo puesto en el departamento de Estado.
La opción de Kosovo: Haití
Este no es la primera vez que se aplica a América del Sur el “modelo de Kosovo” de apoyar a paramilitares terroristas.En febrero de 2003 Washington anunció el nombramiento de James Foley como embajador en Haití. Los embajadores Goldberg y Foley forman parte de la misma “cuadra diplomática”. Foley fue portavoz del departamento de Estado de la administración Clinton durante la guerra de Kosovo. Estuvo implicado en el primer periodo del envío de apoyo al Ejército de Liberación de Kosovo (KLA).
Está ampliamente documentado que el Ejército de Liberación de Kosovo (KLA) fue financiado con el dinero de la droga y apoyado por la CIA (Véase Michel Chossudovsky, “Kosovo “Freedom Fighters” Financed By Organised Crime, Covert Action Quarterly”, 1999 [3] )
En el momento de la guerra de Kosovo el entonces embajador en Haiti, James Foley, había estado al frente de las sesiones informativas del departamento de Estado y trabajaba estrechamente con su homólogo de la OTAN en Bruselas, Jamie Shea. Apenas dos meses después los ataques de la guerra dirigida por la OTAN el 24 de marzo de 1999 James Foley había hecho un llamamiento a “transformar” el KLA en una organización política respetable:
“Queremos desarrollar una buena relación con ellos [el KLA] ya que se han transformado en una organización política ... Creemos que podemos proporcionarles muchos consejos y ayuda si se convierten precisamente en el tipo de actor político en el que nos gustaría verlos convertidos... Si nosotros podemos ayudarlos y ellos quieren que los ayudemos en este esfuerzo por transformarse, no creo que nadie pueda argumentar nada en contra ...” (citado en The New York Times , 2 de febrero de 1999)
En otras palabras, el plan de Washington era un “cambio de régimen”: derrocar la administración de Lavalas e instalar un régimen títere dócil a Estados Unidos integrado por la “Plataforma Democrática” y el autoproclamado Frente para la liberación y Reconstrucción Nacional (FLRN), cuyos dirigentes son ex-terroristas del FRAPH y Tonton Macoute (para más detalles véase Michel Chossudovsky, “ The Destabilization of Haiti”, Global Research, febrero de 2004 [4])
Tras el golpe de Estado de 2004 que llevó al derrocamiento del gobierno de Aristide la Agencia Estadounidense de Desarrollo Internacional (USAID) llevó a Haití a asesores del KLA para que ayudaran en la reconstrucción del país (véase Anthony Fenton, “Kosovo Liberation Army helps establish “Protectorate” in Haiti, Global Research, noviembre de 2004, [5])
Más específicamente, los asesores del KLA fueron para ayudar a reestructurar las fuerzas de policía de Haiti incluyendo en sus filas a ex-miembros del FRAPH y de los Tonton Macoute .
[Como apoyo a] la “Oficina de Iniciativas de Transición” (OTI, por sus siglas en inglés) ... USAID está pagando a tres asesores para que asesoren sobre la integración de los brutales ex-militares en las actuales fuerzas de policía de Haití. Y, ¿quiénes son esos tres asesores? Estos tres asesores son miembros del Ejército de Liberación de Kosovo” (Flashpoints interview, 19 de noviembre de 2004, www.flashpoints.net ).
La opción de El Salvador/ Kosovo forma parte de la estrategia estadounidense de fracturar y desestabilizar países. La OTI en Bolivia patrocinada por USAID desempeña la misma función que una OTI similar en Haití.
El propósito declarado de las operaciones encubiertas estadounidenses es proporcionar tanto apoyo encubierto como adiestramiento a “Ejércitos de Liberación” con el objetivo último de desestabilizar gobiernos soberanos. En Kosovo el adiestramiento del Ejército de Liberación de Kosovo (KLA) se confió en los noventa a una empresa privada de mercenarios, Military Professional Resources Inc (MPRI), contratada por el Pentágono.
Merece la pena señalar que los últimos acontecimientos sucedidos en Pakistán señalan directamente a formas directas de intervención militar estadounidense, en violación de la soberanía paquistaní.
Ya en 2005 un informe de la Junta Directiva de la Inteligencia Nacional estadounidense y de la CIA preveía para Pakistán “una suerte similar a la yugoslava en una década con el país dividido por una guerra civil, inmerso en un baño de sangre y con rivalidades inter-provinciales, como hemos visto recientemente en Baloquistán” (Energy Compass, 2 de marzo 2005).
Según un informe de 2006 del Comité de Defensa del Senado de Pakistán, los servicios de inteligencia británicos estuvieron implicados en el apoyo al movimiento separatista de Baloquistán (Press Trust of India, 9 de agosto de 2006). El Ejército de Liberación de Baloquistán se parece extraordinariamente al KLA de Kosovo, financiado por el tráfico de droga y patrocinado por la CIA.
“Washington favorece la creación de un “Gran Baloquistán” [similar a una Gran Albania] que integraría las zonas baloquis de Pakistán y las de Irán, y posiblemente la franja sur de Afganistán, lo que, por consiguiente, llevaría a un proceso de fractura política tanto de Irán como de Pakistán (Michel Chossudovsky, “The Destabilization of Pakistán”, 30 de diciembre de 2007 [6])”.





Análisis

BOLIVIA ABRE SUS ENTRAÑAS

La idea aquí es discutir una faceta de la crisis, hasta ahora no mencionada por los medios: el drama que viven los pueblos indígenas de los departamentos separatistas, que pueden ser los verdaderos perdedores de esta contienda. Se trata de más de 30 pueblos indígenas del Chaco y Amazonia, que despojados de sus tierras y recursos fueron sometidos durante siglos a una servidumbre inhumana.

Eco Portal (www.ecoportal.net)

Latinoamericanos pasan por momentos álgidos de movilización social, protagonizados por pueblos indígenas. Pero es en Bolivia donde el movimiento de quechuas, aymaras del altiplano y guaraníes, ayoreos, chiquitanos, chimanes, guarayos y 30 pueblos indígenas más de las tierras bajas de Bolivia (Chaco y Amazonia), en una amplia alianza con otros sectores populares del campo y la ciudad y reivindicando el carácter indigenista de su movimiento, declara su voluntad de constituir una nueva institucionalidad sobre la base de la justicia y equidad social, el pluralismo, la tolerancia y el respeto a los derechos humanos. Esta alianza denominada Movimiento al Socialismo, MAS, se alzó con el poder en las elecciones de diciembre del 2005. Los resultados de estas elecciones fueron históricas, no sólo por la alta votación que recibió el MAS, que dobló en votos a su principal oponente, el liberal Jorge Quiroga, sino porque fue elegido Evo Morales Ayma a la presidencia, un carismático líder indígena que simboliza en la actualidad la lucha contra el modelo neoliberal y contra la oligarquía colonial y racista que había manejado el país y agudizado la crisis de Estado, sumiendo a Bolivia en la ingobernabilidad.
En un país donde las reformas neoliberales, aplicando el “Consenso de Washington”, habían desmantelado las empresas estatales, derruido la economía manufacturera y lanzado a la informalidad al 83% de la población económicamente activa, cambiar el país significa en primer termino recuperar el Estado, que tradicionalmente ha servido a intereses elitistas y ha perdido gran parte de su soberanía con las reformas neoliberales. Un paso importante del gobierno de Evo Morales fue el de formular un nuevo orden constitucional teniendo en cuenta los intereses de todos los bolivianos y reconociendo la realidad sociocultural de la Nación boliviana, que es multicultural. Esto implicaba cambiar las reglas de juego y romper con muchos privilegios. La oposición al gobierno boliviano de los departamentos más ricos en recursos naturales (petróleo y gas), cuya explotación genera alrededor del 30% de los ingresos fiscales del país, no se hizo esperar. Prefirieron lanzar el país al abismo, antes que renunciar a sus privilegios mezquinos.
Reconociendo ignorancia frente al tema y pidiendo ilustración en caso de equivocarnos, escribimos este texto. En él no se reiteran los hechos suficientemente difundidos por la prensa. La idea aquí es discutir una faceta de la crisis, hasta ahora no mencionada por los medios: el drama que viven los pueblos indígenas de los departamentos separatistas, que pueden ser los verdaderos perdedores de esta contienda. Se trata de más de 30 pueblos indígenas del Chaco y Amazonia, que despojados de sus tierras y recursos fueron sometidos durante siglos a una servidumbre inhumana. Las “Tierras Comunitarias de Origen” que han sido reconocidas o están siendo demandadas por estos pueblos, están cruzadas por bloques petroleros o gasoductos de propiedad de ENRON-Shell, Repsol, Amoco y Petrobras y cercenadas por haciendas ganaderas o plantaciones.
Lo que está en juego y se dirime hoy en Bolivia es el control de los beneficios de la explotación de los recursos naturales (petróleo y gas) y por supuesto el control sobre el recurso tierra. La autonomía que reclaman los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni, Chuquisaca y Pando no es otra cosa que la de manejar a su amaño y en asocio con empresas transnacionales los recursos provenientes del petróleo y del gas, y la de evitar que se cambie la estructura de tenencia de la tierra que posibilite reconfigurar la estructura de poder político que permita a los pueblos indígenas ser sujetos sociales y actores políticos con capacidad de decidir no solo sobre sus vidas, sino sobre el futuro de sus regiones. Veamos:
1. Las empresas petroleras operan en Bolivia con muchas ventajas. Por un lado la participación del Estado en la renta generada por la explotación del petróleo es baja, aún después de su recuperación por parte del Estado boliviano y la creación de un impuesto directo a los hidrocarburos. Y por otro lado Repsol y Amoco tienen los costos de producción más bajos del mundo. Mientras la producción de un barril de petróleo cuesta en promedio 5,60 US dólares a nivel mundial, a Repsol le cuesta 1 US dólar y a Amoco 0,96 centavos de dólar (IWGIA, Mundo Indígena 2006).
2. En el caso de la tierra la situación es intolerable. En los departamentos de Santacruz y Beni no es raro encontrar haciendas con 40.000, 50.000, 60.000 y algunas superiores a 100.000 hectáreas, según datos del INRA. Estas son extensiones con las cuales no cuentan ni siquiera los paramilitares y narcotraficantes colombianos, después de desalojar a más de 3 millones de campesinos y apoderarse de sus tierras. Si algo caracteriza a las tierras bajas de Bolivia es la exclusión de la tierra de sus pobladores originarios. El intento de ponerle un límite (10.000 hectáreas) a la propiedad de la tierra, provocaron las protestas de los terratenientes. Pero si es insoportable la exclusión territorial, lo es aún más su exclusión social.
Algunas comunidades guaraníes se encuentran cautivas en haciendas del Chaco boliviano en los departamentos de Santacruz, Chuquisaca y Tarija. Los casos más conocidos y denunciados son los de la región del Alto Parapetí, donde los patronos mantienen bajo sistemas de servidumbre y en condiciones inhumanas de existencia a un buen número de familias indígenas. No obstante se reconoce que el sistema de servidumbre es una práctica bastante generalizada en Bolivia. En la región amazónica se la conoce como el “habilito” y es usual en el país, que personas trabajen en labores domesticas por comida, dormida y vestuario y en muchos casos (hijos menores de familias pobres) por educación. Estas relaciones por lo general están encubiertas bajo la figura del compadrazgo. Lo que se ve mal en esta querida Bolivia que hoy le abre sus entrañas al resto de sus países hermanos no es la servidumbre en sí, sino que se la denuncie. La noticia que divulgó el Grupo Internacional de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas, IWGIA y otras entidades de apoyo a los pueblos indígenas sobre guaraníes en cautiverio, fue recibida como una afrenta por el movimiento cívico cruceño. En esa ocasión un ex dirigente indígena de la CIDOB, Marcial Fabricano, hoy aliado del movimiento cívico separatista de tierras bajas, declaro en medios radiales que “no hay esclavitud, sino mucha pobreza y trato desconsiderado de algunos hacendados con nuestros hermanos guaraníes”. El intento a comienzos del 2008 de una comisión del gobierno nacional y entidades de derechos humanos por rescatar a estos indígenas fracasó, pues la comisión fue asaltada por hombres armados que destrozaron los carros y apalearon a los miembros de la comisión. Estas acciones violentas que se han extendido a líderes y organizaciones indígenas, entidades oficiales y centros de apoyo, se vienen realizando en connivencia con autoridades cruceñas.
¿“Colonialismo interno”?
El reto histórico para los pueblos originarios del oriente boliviano es el de salir de esta exclusión. Con ese fin se aliaron al MAS y comenzaron a fortalecer sus organizaciones para hacer más efectiva su capacidad de acción colectiva, buscando alcanzar un margen de autonomía aceptable, suficiente e indispensable para exigir un cambio en la estructura de tenencia de la tierra, recuperar sus territorios ancestrales y salir de su subordinación colonial.
En este contexto es que la autonomía se convierte en una de sus exigencias, quizás la más importante en este momento de sus luchas. Y naturalmente que vieron como un obstáculo para la conquista de este objetivo y el resto de sus reivindicaciones territoriales y sociales (que por primera vez eran apoyadas por el gobierno boliviano), los intentos separatistas de los gobiernos de sus regiones, bajo las consignas también de autonomía y descentralización. Peor aún, en el estatuto autonómico de Santacruz, aprobado inconstitucionalmente, se subordinan las autonomías indígenas a los estatutos y leyes departamentales, que las reglamentan y le establecen sus límites, cooptando e instrumentalizando para sus intereses el discurso autonómico indígena.
Indígenas de tierras altas e indígenas de tierras bajas: encuentros y desencuentros
En los departamentos andinos de La Paz, Oruro y Cochabamba la población mayoritaria la conforman 2 pueblos indígenas, el quechua y el aymara (30% y 25% de la población total del país, respectivamente). En los departamentos del Oriente, Chaco y Amazonia, la población indígena no llega a un 10% de la total población, aunque está conformada por más de 30 pueblos indígenas. Este es uno de los rasgos característicos de los países andinos con región amazónica (Colombia, Perú y Ecuador). El otro rasgo que caracteriza a estos países es que una considerable porción de su población andina colonizó territorios amazónicos. En Colombia por el desplazamiento violento de campesinos del centro del país. En Bolivia y Perú por la escasez de tierras aptas para la agricultura en la árida región andina y el crecimiento de su población. La diferencia es que en Colombia los colonizadores eran blancos y mestizos, mientras que en Bolivia y Perú, los colonizadores eran indígenas serranos. Esta colonización en casi todos los casos fue promovida por el Estado. En Colombia para disminuir la presión de campesinos sobre los latifundios de las zonas andinas y valles interandinos. En Perú y Bolivia para aliviar la situación de pobreza que se presentaba en los Andes. Se partía de la idea de que estos territorios selváticos eran baldíos o poco poblados.
El lema peruano para promover este programa estatal de colonización, resume bien la situación: “tierra sin hombres para hombres sin tierra”. Pero en este esquema de colonización subyacía también la idea de que los habitantes de estas no tenían derechos o eran seres de segunda clase. Todavía en los años sesenta en Colombia muchos colonos mataban indígenas cuibas de las llanuras del oriente (“cuibiar” le llamaban a esta práctica), actos que no consideraban que fuera un delito.
Este encuentro entre indígenas de tierras altas y de tierras bajas no estuvo exento de conflictos. No solo porque los campesinos colonizadores andinos le disputaban el territorio a la población indígena amazónica, sino también por el choque cultural que esto significó. Para el caso de Perú y Bolivia, los indígenas serranos además de sus lenguas nativas, hablan bien el castellano, tienen más relación con el Estado y sus instituciones y conocen mejor las reglas de juego de la economía de mercado. Lo fundamental: tienen otra visión de la tierra. Para los campesinos indígenas de la sierra la institución del Ayllu o de la Marka se refiere a una porción de tierra y a una comunidad en particular. Para los indígenas amazónicos, hasta hace poco cazadores, pescadores, recolectores y horticultores itinerantes, tiene preponderancia la noción de territorio. Diferencias nada despreciables que llevan al campesino indígena de la sierra a pensar que el indígena amazónico no tiene disposición para cultivar la tierra y que disponiendo de ella en abundancia, se la mezquina a otros hermanos que la requieren. Algo similar a lo que Alan García plantea como el síndrome del “perro del hortelano” (ni come ni deja comer).
A partir de la Marcha en 1990 por el Territorio y la Dignidad que protagonizaron los indígenas de tierras bajas desde Trinidad hasta la Paz, los indígenas serranos acudieron solidarios a recibir con mantas y víveres a los marchantes. Algo aprendieron los unos de los otros. Los de tierras bajas a comprender el sentido y la importancia de la movilización para reclamar derechos. Los de la región andina a entender que los ayllus, markas y suyus de la región andina y subandina deben reconstituirse con base en la noción de territorialidad indígena de tierras bajas para reivindicar los territorios ancestrales. Esto dio lugar a que ayllus, markas y suyus del Qullasuyu de la región andina se organizaran en la CONAMAQ y presentaran demandas de Tierras Colectivas de Origen (en Chuquisaca 3 demandas por 961.000 hectáreas, en Cochabamba 4 por 456.000 Has. En la Paz 38 por 1.2 millones de Has. En Oruro 80 por 7.9 millones da Has. y en Potosí 49 por 4.2 millones de Has. (IWGIA, El Mundo Indígena 2006). Como bien lo anota el analista Carlos Romero, ex director del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social, CEJIS en Santacruz y hoy ministro de Desarrollo Rural del gobierno de EVO: “El desafío histórico de los pueblos indígenas de Bolivia, es el de reconfigurar la estructura del poder público, a partir de la reconstitución de su territorialidad, lo que les permitiría alcanzar transformaciones estructurales y consolidarse como sujetos sociopolíticos del poder.”
Dilemas y dramas
Pero si la reconstitución de la territorialidad es importante para todos los pueblos indígenas de Bolivia, para los indígenas de tierras bajas es fundamental. Pues la conquista de sus territorios ancestrales y un nuevo ordenamiento territorial del Estado que permita el ejercicio de sus autonomías es la única vía para liberarse de la servidumbre inhumana de los hacendados y patrones.
Los aspectos territoriales para los indígenas quechuas y aymaras, siendo la cuestión territorial importante, pueden ser postergados en aras de otras reivindicaciones más urbanas. Pues siendo mayoría en sus regiones, controlan y administran sus municipios.
Para ellos es más importante el aumento y la distribución equitativa de las regalías del petróleo y del gas para sus proyectos de vida. Hoy más que antes hay apoyo a las demandas de los indígenas de tierras bajas. No obstante captamos con preocupación un cierto tufillo retórico, cuando en las declaraciones y alocuciones oficiales se alude a las necesarias demandas territoriales y, ante todo autonómicas de estos pueblos. Pero no estamos muy seguros (ojala estemos equivocados) que a la hora de pisar tierra y tener que defender estas demandas en el terreno de los hechos, estas manifestaciones de solidaridad y apoyo se mantengan incólumes.
Y en realidad de verdad, hay en Bolivia mentes inquietas y voces que anuncian el peligro que existe de que el gobierno del MAS, en aras de superar las revueltas y sofocar la conflagración autonomista vía negociación y concertación con el movimiento autonomista liderado por los prefectos, pueda “dejar colgados de la brocha” a los indígenas de tierras bajas. Es más, hay sectores del MAS que han menospreciado las demandas indígenas de tierras bajas, fundamentalmente las que tienen que ver con la autonomía. Las federaciones de campesinos y colonizadores no consideran que deba haber territorios indígenas con gobiernos y administraciones propias, pues esto empoderaría a los indígenas de tierras bajas. Y usan paradójicamente el argumento de que estos indígenas son fácilmente cooptados por los movimientos cívicos separatistas, para lo cual ponen como ejemplo a los ex dirigentes indígenas de tierras bajas que hoy hacen parte de las fuerzas de choque de los prefectos separatistas.
El dilema de los indígenas de tierras bajas se presenta por el tipo de relación que sostienen con el
MAS. Se trata de una alianza. Y como en toda alianza, más cuando ella se gesta para generar un proceso democrático, las relaciones entre los partidos y los movimientos que hacen parte de ella, deberían ser horizontales. Los indígenas de tierras bajas, minoritarios en el MAS, son esquivos a aceptar que sus organizaciones sean meras “correas de transmisión” de decisiones tomadas por sus aliados mayoritarios. Esta posición, fundamentada en principios democráticos, no es del agrado de la dirigencia serrana del MAS. De allí que sus planteamientos en las negociaciones políticas sean menospreciados. Nos causa estupor y a las organizaciones indígenas de tierras bajas indignación, el hecho que en la primera mesa de negociación para superar el conflicto, no se haya mencionado la devolución de las sedes indígenas tomadas, ni la reparación de los daños causados a las víctimas de la violencia desatada por los prefectos y sus fuerzas de choque a las organizaciones indígenas y ONG de apoyo. Como dice el argot popular: “si así es el desayuno ¿cómo será entonces el almuerzo?”, existe el fundado temor de que en estas mesas de concertación del MAS con los separatistas, quede relegada a un segundo lugar, o aun descartada del paquete de negociaciones, la cuestión territorial de tierras bajas, pues el MAS, al dejar tranquilos a los hacendados, lograría restarle fuerza al movimiento autonomista, mejorando la correlación de fuerzas para forzar la negociación. El movimiento autonomista por su parte, al enganchar líderes indígenas de tierras bajas para su causa, sale también ganancioso, pues lograría arañarle fuerza al MAS en sus regiones (reconocidos ex dirigentes indígenas, ahora trabajadores de la Prefectura de Santacruz dirigieron los asaltos y destrucción de las sedes de la CPESC y de la Confederación Indígena de Bolivia, CIDOB en Santacruz, en alianza con los grupos de choque que saquearon y destruyeron las oficinas del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social, CEJIS y de la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santacruz).
Este dilema se convierte en drama, cuando los gestores del movimiento separatista no aceptan hablar con los indígenas de tierras bajas, pues los consideran la punta de lanza del MAS en tierras bajas.
Las “fuerzas de choque” de los prefectos y lideres autonomistas están atacando por igual a los colonizadores kollas (indígenas de la sierra) y a los indígenas nativos de tierras bajas. La situación no esta pues fácil para ninguno de los dos. Esto funde más la unión, supera desavenencias y rivalidades, y concilia intereses entre excluidos que posibiliten las urgentes y necesarias alianzas para la conquista de sus derechos y crea un ambiente favorable para que el MAS se vea obligado a defender con decisión las reivindicaciones territoriales y autonómicas de de los indígenas de tierras bajas.
¿y entonces qué?
Para los que estamos cercanos a las causas indígenas la cosa es muy clara. Debemos continuar defendiendo este proyecto de nuevo país que se gesta en Bolivia.
Pero nuestro apoyo no puede ser un cheque en blanco para que esta democratización y recuperación del Estado para las mayorías no se lleve a cabo a espaldas de los indígenas del Chaco y la Amazonia boliviana. Y debemos, como lo sugieren Luis Javier Caicedo, jurista y asesor de pueblos indígenas en Colombia, y nuestra querida amiga María del Pilar Valencia, jurista y asesora de los indígenas de tierras bajas de Bolivia, a la cual le debemos muchos de los datos e ideas de este texto, “adelantar también una cruzada en pro de los derechos territoriales colectivos de estos pueblos indígenas de tierras bajas, los más explotados, vilipendiados, humillados y ofendidos por ganaderos, caucheros, madereros, empresas petroleras, colonizadores menonitas y toda clase de aventureros que llegan allí para saquear los recursos de sus territorios y esclavizar sus vidas”.
Hoy, cuando ya suenan las fanfarrias para las celebraciones del II centenario de la independencia, es inadmisible que exista todavía la esclavitud en nuestros países y que mente alguna pueda levantar la infamante consigna de que “Hitler mató judíos porque no conocía a los kollas”. Deberíamos pues aprovechar esta fecha para levantar nuestras propias consignas de libertad, justicia, equidad hermandad y respeto a todas las formas de vida biológica y cultural, nuestra más preciada riqueza, el verdadero Dorado que no pudieron ver los colonialistas. Esto estaría más acorde con la ética y principios humanistas que esgrimieron los fundadores de nuestras Repúblicas, cuando decidieron contender al colonialismo europeo.
Bolivia, la hermana más querida, pero más olvidada del proyecto bolivariano (el de Bolivar), merece toda nuestra solidaridad y apoyo, ahora que se juega su futuro.





Análisis

AMÉRICA LATINA: EL ÁGUILA CONTRAATACA

Revista Adital de Brasil (www.adital.com.br)

¿Qué tiñe, por sobre todo, la actualidad regional? Las acciones terroristas, las conspiraciones y los complots de todo tipo. Son planes encuadrados en esa llamada doctrina Bush que ampara los intereses de la potencia y del pregonado nuevo orden mundial, y que aspira a promover la guerra civil en naciones con gobiernos revolucionarios o claramente progresistas.
Veamos algunos elementos imprescindibles en cualquier análisis: En solo unos meses W. Bush debe desalojar la Casa Blanca. Polichinela de los ejes económicos, financieros y militares donde se anida el poder real de la nación más poderosa del planeta, tiene un último encargo: lograr que la guerra infinita que sin fronteras, leyes ni control aparentemente es sólo suya, alcance al menos un triunfo en algún "oscuro rincón del mundo".
Es un asunto que atañe nada menos que a su seguridad nacional, un principio que Estados Unidos lleva impreso en su "código genético", y que explica los últimos capítulos del tenaz y ya proverbial intervencionismo gringo en Latinoamérica, que de la peor manera -fraguando intentonas golpistas, desestabilización, magnicidios, y consintiendo genocidios claramente fascistas-, intentan doblegar a gobiernos legítimos y revertir los procesos revolucionarios de Bolivia y Venezuela y constreñir desde su comienzo un gobierno progresista como el que comienza a dar sus primeros pasos en Paraguay.
Tras su emancipación de Inglaterra, en 1783, la Unión demostró su vocación por el predominio económico y político y su "derecho" a ampliar sus fronteras para crear un imperio continental. Primero a costa de los territorios de los pobladores autóctonos de América del Norte y luego hacia el Sur. Bajo el pretexto de la aludida seguridad nacional (cultivado desde entonces), saltaron ágilmente de las compras territoriales, los pactos y el chantaje, a la fuerza bruta.
Cuba fue su primera víctima. Querían aferrarnos desde 1809. Distinguidas fuentes históricas refieren incluso que entre 1828 y 1829, William H. Harrison, un agente encubierto que llegó a la presidencia años después (de 1841 a 1845) desplegó afanes en Colombia para derrocar al gobierno de Simón Bolívar. Acción incompatible con la Ley de Neutralidad que en medio de las guerras independentistas que se desarrollaban en Hispanoamérica, fuera aprobada por el Senado estadounidense en 1817.
Tampoco fue imparcial el apoyo armamentístico a las fuerzas colonialistas españolas, cuando ya el país del Norte había reconocido a las nacientes repúblicas. No se salieron con la suya, pero indudablemente su máxima fue que ya vendrían tiempos mejores. ¿Qué encubrieron, pues, doctrinas como la Monroe, la del Destino Manifiesto, o aquella de la fruta madura? "Nadie podrá detenernos", expresaba sin rubor el presidente republicano James Buchanan (1834- 1845) cuando ya extendían tentáculos hacia Texas. Para tales propósitos nunca disimularon el acecho de sus buques de guerra a Latinoamérica y el Caribe, ni su sempiterna injerencia. Por ende, una broma ya proverbial en estas latitudes asevera que en el país del Norte no ha sido derrocado ningún presidente porque en Washington no existe embajada de Estados Unidos.
Así, a lo largo de la historia la región ha sufrido tiranías semifeudales, satrapías al estilo de los Trujillo, los Somoza y del propio Batista en la mayor de las Antillas, férreas dictaduras militares impulsadas, tuteladas y financiadas por Washington -que en sus academias instruyó a los ejércitos en la Doctrina de Seguridad Nacional, con su pavorosa secuela de muertos, torturados y desaparecidos- y por supuesto, su "democracia" al estilo de Collor de Mello en Brasil, Carlos Andrés Pérez en Venezuela, Carlos Menem en Argentina y Gonzalo Sánchez de Losada en Bolivia. El "Goñi". El mismo que habla mejor el inglés que el castellano.
Los anteriormente nombrados son solo algunas de las "criaturas" de un plan maestro adobado con inconfundibles dosis de componendas, corruptelas, sumisión y adhesión a una ideología y un sistema que arrasó a nuestros países.
De manera que hoy, aún cuando los renovados esquemas de la seguridad nacional estadounidense extienden sus fronteras y adaptan su geoestrategia a diversos escenarios (Guerra de Baja, de Mediana o de Alta Intensidad), América Latina -y es lógico porque según sus preceptos somos su patio trasero- se enfrenta al recrudecimiento de la acometida imperial no sólo en los terrenos político, económico, científico, cultural y mediático, sino además el militar
No se trata únicamente de la permanencia e incremento de sus bases militares, del accionar contrainsurgente de sus soldados bajo supuestas diligencias humanitarias o de combate al narcotráfico, de los ejercicios militares conjuntos ni, por supuesto, de la vigilia de la reactivada IV Flota.
Presintiendo grandes conflictos sociales y alzamientos campesinos e indígenas en oposición a los males que acompaña al modelo neoliberal inaugurado por las dictaduras militares -recordemos que Chile fue el pionero--, Gringolandia amplió la lista de sus enemigos. Evo Morales me lo confirmó en La Habana, ya expulsado de su diputación y despojado por los parlamentarios de la presidencia que había ganado en su primer intento. "Antes nos acusaban de comunistas, ahora nos acusan de terroristas o de narcotraficantes".
Luego no debe sorprendernos que este último 11 de este septiembre, marcado por la conmemoración del 35 aniversario del golpe de estado contra Salvador Allende en Chile --impulsado y sufragado por Estados Unidos, las transnacionales y la oligarquía local--, enmarcase el recrudecimiento de la ofensiva de los cinco prefectos sediciosos y separatistas de Bolivia para "sacar al indio" o hacerlo trastrabillar.
Fue, no hay duda, una respuesta al apabullante triunfo del gobernante en el revocatorio del 10 de agosto y a sus decisiones ulteriores: someter a referendo la Constitución el 7 de diciembre y avanzar en asuntos de marcada importancia económica, política y social, la tan necesaria reforma agraria entre ellas.
No olvidemos que la crisis del gobierno boliviano, diseñada y organizada por Estados Unidos desde la misma asunción de Morales, viene sufriendo una implacable escalada que ahora exhibió ribetes aún más alarmantes: era posible un golpe de estado "cívico prefectural", y hasta el asesinato del gobernante, quien reiteradamente ha llamado a los sediciosos al diálogo y probado la intrusión norteña en directo a través de su embajador, Philip Goldberg, poseedor de todo un expediente en desintegración y separatismo tras los oficios que a ese respecto cumplió en repúblicas de la ex Yugoslavia, y que fue expulsado por Morales el 10 de septiembre.
Los analistas aseguran que el objetivo de las maquinaciones washingtonianas no es un golpe de estado clásico -civil o militar- como los promovidos en incontables oportunidades en Latinoamérica, una región donde las burguesías, los terratenientes y los partidos políticos tradicionales han perdido prestigio y buena parte de sus instrumentos militares, políticos, sindicales y sociales, y cuyos gobiernos, en razón de los cambios que se han tenido lugar en los últimos años, no aceptarían una acción de este tipo.
La táctica estadounidense según confirman innumerables fuentes, es detonar una guerra civil. Operaciones terroristas contra puntos vitales de la estructura económica y el aparato del Estado, utilización de bandas fascistas contra la base social de la revolución, separación de los Departamentos de la llamada Media Luna, son componentes de una escalada que busca desencadenar la lucha fratricida" y la imposibilidad de que el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) pueda llevar a efecto la deseada y necesaria refundación del país.
Y ciertamente, aunque no debíamos descartar del todo el magnicidio (ni tentativas de asesinato contra dirigentes sociales y políticos claves), hoy la estrategia imperial transita preferentemente por los senderos de la violencia fascista y la guerra civil.
En Venezuela -y a sólo poco más de dos meses de unas elecciones regionales trascendentales para la revolución--, Hugo Chávez, que había descubierto y revelado las pruebas de un complot militar para derrocarlo y del quinto intento de magnicidio, adoptó una medida análoga con el diplomático norteño acreditado en Caracas, Patrick Duddy, quien también fue exhortado con frecuencia a suspender su apoyo directo a los sectores opositores, y que está implicado en trapisondas separatistas que tienen su centro en el departamento de Zulia.
Que se vayan al carajo todos estos yanquis de mierda, dijo Chávez ante una multitud reunida frente al Palacio de Miraflores para patentizarle su respaldo. Y quizá una "mala palabra" jamás sonó tan buena en boca de un político latinoamericano.
Eva Golinger, abogada venezolano-estadounidense y autora de serias investigaciones que han demostrado la injerencia norteamericana en Venezuela y Bolivia, promoviendo el separatismo y otros conflictos, mostró ese propio día en Venezolana de TV que Estados Unidos usó a organismos como la National Endowment for Democracy (NED) y la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) para crear "programas de ayuda" y transferir fondos a ONG y a la oposición Boliviana, de forma similar a lo hecho en Venezuela contra Chávez.
Desde 2005 -cuando el aspirante presidencial Evo Morales era una preocupación para Estados Unidos -aseveró Golinger--,USAID entregaba 120 millones de dólares a organizaciones implicadas en el conflicto político boliviano. "En la región la injerencia penetra e infiltra todos los sectores de la sociedad civil en un país de su interés económico y estratégico".
¿Y cual, como sabemos, es el verdadero "pecado" de Chávez y Morales? El de estar inmersos en el desafío histórico de acometer en sus países reformas estructurales por la vía pacífica. A ello sumemos la amistad con cuba, la búsqueda de la integración real, y otra una suma de acciones en defensa de los pueblos, no de los banqueros ni de las trasnacionales.
Es claro que a USA poco le importa, hoy, que estos gobernante llegaran a las mansiones presidenciales mediante las urnas, como genuinos productos de la "democracia representativa que ellos diseñaron para su propio beneficio, y no por las armas y las revoluciones. ¿Qué prestigio cuidar, si lo pueden recoger del piso hecho jirones tras las terribles acciones cometidas luego del atentado (¿O mejor auto-atentado?) a las Torres Gemelas en 2001?
Además, ¿Si ya antes lideraron la guerra sucia contra los insurrectos (años 60, 70 y hasta 80), por qué no disparar hoy con presiones y acciones violentas constantes, oligarquías nativas mediante, a líderes que tuvieron la osadía de hacerse del poder con su propia fórmula?
No asimilan los golpes. Se montan en ellos y espolean. Llegar a donde quieren y a tiempo es lo único importante para el pragmatismo Made in USA.
Lo más increíble es que todas estas prácticas contra Bolivia y Venezuela las viene usando el país norteño desde hace casi 60 años. Recordemos, si no, que un guión casi idéntico le aplicó al coronel Jacobo Arbenz desde que éste llegó a la presidencia de Guatemala en marzo de 1951. Las diferencias estribarían en que contra Arbenz no sólo usaron a sus diplomáticos, a la CIA, a la oligarquía local y a otros alados especiales (que en ese caso no fue la USAID sino la United Fruit), sino que contaron con el apoyo irrestricto de una OEA que ahora no exhibe las mismas posturas, y de sectores del ejército sobre los que tenían una influencia determinante.
Pero volvamos a este septiembre: Los mandatarios Rafael Correa de Ecuador; y Daniel Ortega de Nicaragua, apoyaron con presteza a esas naciones hermanas. En tanto el presidente de Honduras (miembro del ALBA tras su más reciente cumbre), Manuel Zelaya, suspendió la ceremonia de recepción de las cartas credenciales del nuevo embajador estadounidense. Los gobernantes de la mayoría de nuestros países, Chile, Uruguay, Brasil, Perú y Guatemala, se fueron sumando al coro de protestas y de respaldo a la institucionalidad boliviana, que culminó en la firma en Chile de la Declaración de La Moneda, donde nueve presidentes y los enviados especiales del total de los doce países que integran la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), adoptaron una declaración que apoya al gobierno boliviano y condena y rechaza cualquier intento de golpe civil o ruptura institucional.
En el mismísimo Palacio de la Moneda fue esa cumbre extraordinaria del bloque. Mire usted. ¡Qué mensaje subliminal a Gringolandia de quienes ha pesar de sus diferencias, han resuelto unirse y reunirse sin presencia alguna de la potencia!
No por gusto de multitud de artículos de la prensa alternativa, y en otros escritos por personalidades de la estatura y el prestigio de Adolfo Pérez Esquivel, Frei Betto y James Petras, emana un concepto trascendente: La rebelión antiimperialista se agiganta en Latinoamérica ante las arremetidas norteñas; nuestros países, lejos de amilanarse, van sumándose a la histórica conducta de la Revolución Cubana. Hay que enfrentar los desafíos como loba parida en defensa de sus cachorros amenazados. O los pierde.
Estos días leí una sentencia que no olvido, por su veracidad: Cuando el imperialismo apela al fascismo, la diplomacia carece de sentido.
Por cierto, la ocasión es perfecta para apuntar lo siguiente sobre el país del Altiplano: aunque ciertos analistas y fuerzas políticas locales hablan de "debilidades" y exigen a su gobierno apurar el paso implementando medidas más drásticas, la reacción gringa y de los fascistas locales es la mejor muestra de que las decisiones tomadas en Palacio Quemado han lesionado los intereses imperiales y oligárquicos.
Otra acotación: tanto Venezuela como Bolivia son ricos en los recursos enérgicos que necesitan Estados Unidos y el capitalismo global para salir de su actual crisis y continuar su expansión. Ambos disponen de la primera y segunda fuentes regionales de gas natural, y la nación bolivariana es el segundo exportador de petróleo hacia Estados Unidos, después de Arabia Saudita. Sufren pues, en razón de sus actitudes insumisas e independientes, lo que algunos llaman la maldición de las riquezas.
Pero en el podio de las falsiconfesiones a la prensa, en Washington, Sean McCorman, vocero del Departamento de Estado, se confesó extrañado de que Morales y Chávez expulsaran a sus embajadores en Lima y Caracas. Estados Unidos, dijo, mantiene en la región una agenda positiva para ayudar a sus poblaciones, mientras las decisiones de los gobiernos de Bolivia y Venezuela, lejos de ayudar a su gente, "sólo contribuyen a hundirlos más en el aislamiento".
La "agenda positiva", explicaba un colega, es el código al uso en la diplomacia gringa desde 1997 para encubrir el injerencismo de sus proyectos, entre ellos los de apertura económica y libre comercio. Pero desde esa fecha la inventora de la locución, la Secretaria de Estado Condolezza Rice, aclaró que de tal fórmula para "cooperar" con otros gobiernos, quedaba excluida Venezuela porque Hugo Chávez era una "mala influencia" para América Latina.
Sabido es que la ojeriza norteña contra el líder bolivariano es de vieja data y resultado directo en primer lugar de su hermandad con Cuba, aunque también, claro, de su vocación integradora, sus acciones solidarias y su apego a la verdad y la justicia. Las tramas del Norte revelan que después de la ínsula, Venezuela es su enemigo principal. "Antipatía" que se amplió a Evo desde 2006 y que se dilata hacia Daniel Ortega, Rafael Correa y el paraguayo Fernando Lugo.
Hasta Honduras, virtual portaviones de agresión durante la guerra sucia contra la insurgencia en América Central y cuyo actual presidente se declara opuesto a intrusiones y componendas gringas contra gobiernos legítimos, podría integrar en breve la lista negra de las esferas de poder estadounidenses.
De modo que la aludida "agenda positiva" (pura herramienta de control) no es factible para toda Latinoamérica, una región muy diferente hoy día a la de la sexta, séptima y octava década del pasado siglo. No es raro, entonces, que cuando esa fórmula no encaja, se recurra a medidas drásticas: la confabulación con las derechas nativas para sembrar el caos, la ingobernabilidad, y el terrorismo.
Salvemos distancias: no es el caso de Colombia, México, Perú, El Salvador y Costa Rica, por mentar a los más cercanos a la administración Bush. Pero Venezuela y Bolivia, claro está, no se inclinan en lo absoluto hacia fórmulas estadounidenses.
Paraguay, que parece que tampoco se someterá a los dictados gringos, fue otro objetivo de la agenda interventora, solo dos semanas después de la asunción a la presidencia de Fernando Lugo, un obispo progresista declaradamente a favor de cambiar el destino de su patria. Así, el ex presidente Nicanor Duarte se alió con el ex general latinoamericano más frustrado en sus apetencias de poder, Lino Oviedo, y complotados con militares, qusieron liderar un golpe de estado. Mientras, el Departamento de Estado gringo aderezó la crisis reprochando al canciller ser el vínculo de Paraguay con los "terroristas" palestinos de Hezbollá y Hamas.
Tampoco Argentina escapó de las fuerzas telúricas norteñas. Al paro de los grandes productores agropecuarios le siguió el "remake" del guión de la valija con 800 mil dólares que supuestamente le enviara Chávez a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, para costear su campaña presidencial.
En fin, un auténtico arsenal propio de una descarnada guerra sucia a la que no van a renunciar, téngalo por seguro, y cuyo primer objetivo es socavar y debilitar la credibilidad de los gobernantes latinoamericanos, que cada vez en mayor número y con más empaque, se alejan de la estrategia imperialista en la región.
Mientras escribo, transcurre en La Paz un diálogo que busca eso precisamente, la paz y la concordia; y el prefecto genocida de Pando, Lopoldo Fernández, fue apresado para procesarlo por la masacre acontecida en la capital de ese departamento, donde 15 personas perdieron la vida, 34 fueron heridas y otras 106 seguían desaparecidas. Departamento sedicioso donde el ejército incautó un buen número de armas de diversos calibres.
Pero se llegue a donde se llegue, las artimañas seguirán estando a la orden del día. Recordemos, es un asunto de "seguridad nacional" para Washington.Pero de las crisis salen casi siempre los mejores remedios, y Evo recibió y recibe un apoyo tan grande que de hecho es una suerte de plataforma sobre la que comenzar a edificar esa otra Bolivia que emana de esa nueva Constitución, a la que el Norte tanto teme. A pesar de las conspiraciones.
Estamos en el horno, escribía alguien por estos días. ¡Está caliente!, es cierto. Pero la expulsión de los embajadores gringos demuestra por sobre todo la fortaleza y dignidad de los procesos revolucionarios de Venezuela y Bolivia. Gringolandia no debía equivocarse, digo yo, porque este horno no está para "galleticas".







Opinión

BOLIVIA SIN ESTRATEGIAS SENSATAS

Diario Impre de EE.UU. (www.impre.com/eldiariony)

El señor Evo Morales está pagando el precio de una pésima gestión, de haberse rodeado de izquierdistas extremistas que están llevando a una destrucción a este país. El problema que vive Bolivia tuvo una escalada por no utilizar estrategias sensatas para apaciguar los problemas y seguir insistiendo públicamente en que los “movimientos sociales” presionen de cualquier forma para que se aprueben sus reformas.
Morales, con una terrible falta de conocimiento del efecto multiplicador de sus acciones, no hace más que imponer su manera de pensar. Sus seguidores, alentados por discursos del Morales y su vicepresidente, quieren a toda costa imponer una Nueva Constitución donde predomina el estatismo y el favoritismo a los aymaras, en un país tan diverso y donde la mayoría no es indígena —como se menciona tanto en el exterior por periodistas que no conocen Bolivia— sino mestiza.
Lo paradójico es que ahora piden que no se debe bloquear ni atentar contra el Estado, donde Morales fue un campeón para eso y eso es lo que él mejor sabe hacer. Sólo rescató sus buenas intenciones (que a veces se nota) pero en la práctica su desconocimiento de gobernar un país tan diverso como Bolivia, ha llevado a que se someta a escuchar sólo a sus asesores y a los extremistas como Chávez.
Lo que se vive actualmente es responsabilidad del presidente Morales y de una pésima gestión pública, sumergida en incompetencia, resentimiento y falta de liderazgo.
Que los bolivianos que viven en el exterior no sólo se lleven por la opinión de sus familiares, actualmente se está viviendo una de las peores crisis del los últimos 50 años, precisamente cuando Morales está en el poder.





EL OBISPO DE LOS POBRES Y EL MAGNATE DEL PETRÓLEO

La Standard Oil de New Jersey, fundada en 1870 por John D. Rockefeller, fue por mucho tiempo la mas poderosa y temida empresa del mundo capitalista. Su historia es una extensa crónica de hazañas malignas y rotundas infamias.

La Nación de Paraguay (www.lanacion.com.py)

Dos años antes de sufragar la guerra del Chaco, había participado en el derrocamiento de Hipólito Irigoyen en Argentina cuando se disponía a nacionalizar el petróleo. Lo mismo sucedería en la década siguiente con Ramón Castillo.
Entre 1939 y 1942 la Standard Oil decretó un embargo contra México, a raíz de la nacionalización de las empresas efectuada por el presidente Lázaro Cárdenas. En 1949 la misma empresa interpuso veto a un préstamo que EUA estaba a punto de conceder a México, y años después hizo lo mismo con un crédito del BID. En setiembre de 1955, el caudillo argentino Juan Domingo Perón marchó al exilio cuando el Congreso estaba por aprobar una concesión a la California Oil Company. Pocos años después, la empresa de Rockefeller desempeñó un papel decisivo para precipitar el embargo que sufre Cuba, pues al negarse a refinar petróleo soviético forzó al gobierno de la isla a nacionalizar el negocio petrolero.
Arturo Illía anuló las concesiones hechas a las petroleras de EUA entre 1960 y 1962, firmadas por Frodizi, y fue derrocado en 1966 por Onganía, quien reparó el impasse al año siguiente.
El negocio petrolero también jugó un papel preponderante para la desnacionalización de la petroquímica durante la dictadura militar brasileña, impuesta por EUA en 1964 por medio de la Operación Brother Sam.
La Standard Oil también se involucró, según Georgia Anne Geyer, en el uso de armas químicas contra la guerrilla peruana. El ejército del Perú regó con Napalm algunas zonas guerrilleras, en 1965, ya había sido la Internacional Petróleum Co., filial de la Standard Oil, quien les había proporcionado la gasolina y el Know How para que elaboraran las bombas en la base aérea de Las Palmas, cerca de Lima.
Y si del presente se trata, no es ningún secreto que los intereses petroleros son grandes protagonistas en las campañas de desestabilización que sufren hoy gobiernos como los de Bolivia y Venezuela.
La participación de los capitales vinculados al petróleo en la guerra paraguayo-boliviana entre 1932 y 1935 nunca fue un secreto, como puede advertirse en las crónicas internacionales. El Daily Herald de Londres, en su edición del 14 de mayo de 1934, cuestionaba: “¿Porqué no se pone término a esta guerra? La intervención de la Sociedad y de los gobiernos que están representados en la entidad ginebrina no lograron restablecer la paz. Los beligerantes compran armas en Europa y EUA, reciben tanques de Gran Bretaña, aviones de Italia y se tiene entendido que los intereses petroleros norteamericanos no dejan de facilitar, de otras maneas, la continuación de las hostilidades”.
El año anterior, ante el crecimiento de la ola de rumores, la misma empresa de Rockefeller había tenido que publicar un desmentido en el New York Times. “Resultan infundados los rumores de que la Standard Oil ayuda a Bolivia en el Chaco” afirmaba el comunicado de la empresa, publicado el 26 de enero de 1933 en Nueva York y reproducido en la prensa paraguaya el 8 de marzo del mismo año.
Emitir desmentidos durante toda la guerra también constituyó un arduo trabajo para el ministro británico norteamericano en Asunción, mister Post Wheler.
De la nebulosa de los rumores y las especulaciones se saltó a la polémica el 30 de mayo de 1934, cuando la discusión de la guerra del Chaco llegaba al mismo confesionario del imperio: el congreso de Washington. Como uno de esos grandes cataclismos que dieron forma al mundo, el 30 de mayo de 1934, Huey Pierce Long Jr, representante de Lousiana, sacudía el senado norteamericano con una proclama de incendiario anatema contra la Standard Oil, acusándola de haber inspirado y sufragado la guerra.
Los rumores y denuncias de Long se confirmaron cuando el gobierno argentino, en garantía de su neutralidad en la guerra, debió clausurar varias estaciones radiotelegráficas en la provincia de Salta, propiedad de la Standard Oil, que trabajaban para la inteligencia militar boliviana en plena guerra.
Pocos meses más tarde, el denunciante norteamericano caía asesinado en Baton Rouge, cuando su nombre se empezaba a discutir para las presidenciales del año 1936.
La liturgia del gobierno paraguayo de turno, de rendir pleitesía a los Rockefeller, es aún más absurda cuando se considera que la empresa también fue responsable del despojo sufrido por el Paraguay, en las negociaciones para la paz en Buenos Aires, durante el año 1938. Spruille Braden, conocido personero de la empresa, logró preservar dentro de fronteras bolivianas –en favor de los acuerdos de su empresa– miles de kilómetros cuadrados de territorio petrolífero y Paraguay debió conformarse con “las arañas, el desierto y las serpientes” como escribiera en tono de burla un historiador boliviano.
A pesar de todo, rendir pleitesía a los Rockefeller es una ineludible rutina de los mandatarios paraguayos.Así lo hizo el dictador Higinio Morínigo, quien en defensa de las concesiones de exploración y explotación a las petroleras norteamericanas desató una guerra civil en 1947.
Así lo hizo el dictador Stroessner, quien en 1969 reprimió manifestaciones estudiantiles en protesta por los honores rendidos en Paraguay a Rockefeller, arrojando gases lacrimógenos proveídos por el Pentágono.Y también lo hizo el presidente Juan Carlos Wasmosy, quien recibió de David Rockefeller la bendición para destruir la banca nacional paraguaya orquestando una quiebra de bancos y financieras en dominó durante su gobierno neoliberal, en la década de 1990.
Hoy martes 23 de setiembre del año 2008, durante su visita a la ciudad de New York, hará lo propio el actual sátrapa, el obispo de los pobres y los pueblos, que acudirá a rendir pleitesía al magnate petrolero David Rockefeller, en su mismo feudo de la gran manzana.
Ya lo sentenció el dramaturgo francés Gabriel Marcel, cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.





FANEC LORQUÍ RECAUDA MÁS DE 3.000 EUROS PARA BOLIVIA

La WEB de Murcia, España (www.webmurcia.com)

La asociación FANEC Lorquí (Familiares y Amigos de Niños con Cáncer) celebró en la noche de ayer –viernes 19 de septiembre- en el Cabezo de la Ermita del municipio, en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad, la tercera edición de su fiesta benéfica con el objetivo de recaudar fondos para el Hospital Oncológico Infantil de Santa Cruz, en Bolivia.
Esta celebración benéfica contó, una vez más, con el apoyo de los ilorcitanos que habitualmente responden masivamente con su participación a las actividades de FANEC. Para la fiesta en el Cabezo de la Ermita está prevista la actuación del grupo de baile “Innova” de Lorquí, a la que se sumará la intervención de la sección de jotas infantil de la Peña “El Capazo” ilorcitana y la de un grupo local de jóvenes.
Con la entrada benéfica, que se puso a la venta por un precio de 5 euros, los cerca de 400 asistentes pudieron degustar los dulces caseros y bebidas (sidra, champán…) donados por los propios vecinos de la localidad además de participar en una rifa en la que se sortearon una multitud de regalos donados por los establecimientos comerciales de Lorquí.
La asociación humanitaria ilorcitana colabora habitualmente con este centro hospitalario del país sudamericano y organiza asiduamente actividades benéficas en la localidad para recaudar fondos y así poder ayudar económicamente a este hospital, el único de este tipo que existe en el país. De hecho, según explica Juana Villa, una de las promotoras de esta asociación, “en la fiesta de anoche pudimos recaudar cerca de 3.500 euros”.





GENERA MOLESTIA EN BOLIVIA FALTA DE GAS

Sendero del Peje de España (www.senderodelpeje.com)

La nacionalización de los hidrocarburos es aceptada por una amplia mayoría de los bolivianos, aunque genera molestias en esta rica zona del oriente del país, donde hay escasez de gas y largas colas para comprar el combustible.
Notimex corroboró que el tema de la nacionalización provoca más de un enojo y hay razones para ello, pues miles de bolivianos de esta región del departamento de Santa Cruz, deben madrugar para hacer una interminable cola, y si tienen suerte comprar un cilindro de gas.
“No es que seamos unos inconformes, lo que sucede es que el presidente Evo Morales ha restringido la venta en los centros de expendio. Sólo permite que se vendan 100 (cilindros pequeños) por día”, expresó Matías Roquefuego.
Roquefuego debió caminar varias cuadras con el cilindro vacío sobre el hombro, para encontrarse con sorpresa que era el número 185 en una larga fila, por lo cual se quedó sin gas.
“¿Pa qué queremos nacionalización? Que nos dejen como estábamos y no habría tantas molestias en el país. Hay gas para los autos y diesel pero no para las cocinas. ¿Eso es justo?”, preguntó Matías indignado por no haber podido comprar el carburante.
Matilde Robles es otra de las personas que hacen una larga fila en Montero y dice que el pregonado éxito de la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia “es una cosa sólo en el papel, porque en la práctica la gente tiene que salir a buscar gas”.
La recuperación de la riqueza hidrocarburífera, emprendida por el presidente Evo Morales desde el 1 de mayo de 2006, tiene admiradores y detractores.
Los primeros son los campesinos, seguidores incondicionales del gobernante, y los segundos, los opositores, indican que los recursos están mal manejados.
Desde hace dos años, el Estado es el que define la política de hidrocarburos en función de los intereses del país y no de las transnacionales.
Morales concedió atribuciones para que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sea la única autorizada para realizar actividades de control y dirección de la cadena productiva de hidrocarburos y su comercialización.
También permite a la petrolera la responsabilidad de industrializar los recursos naturales, pudiendo conformar asociaciones o sociedades de economía mixta donde obligatoriamente contará con un control accionario de al menos 51 por ciento del capital social.
“Evo es lo máximo”, afirmó por su parte el taxista Mario Cossío, al asegurar que el jefe de Estado está haciendo bien las cosas, “pero los ricos no quieren dejar la mamadera (biberón)” del Estado.
“Yo soy del Movimiento al Socialismo (MAS)”, dice en voz baja pese a que en el auto sólo va el enviado de Notimex y el conductor. Confirma que hay mucho temor de la gente de decir abiertamente que milita en ese partido porque los ricos toman represalias.
Morales realiza, según el taxista, un gobierno revolucionario a favor de los pobres, en momentos en que los prefectos (gobernadores) opositores no hablan, por ninguna parte, del tema social, un punto que permanece ajeno de la agenda política regional.
La revolución de Evo o el proceso de refundación, como él lo denomina, y el camino hacia un nuevo texto constitucional que le quita el sueño a los prefectos, es un hecho irreversible, de acuerdo con los simpatizantes del gobierno.
“Falta mucho para que los bolivianos nos hermanemos. Después de la nacionalización, ahora se viene el tema de la tenencia de la tierra que va desatar todos los demonios”, afirmó Cossío.
El gobierno y YPFB impulsan la construcción de la primera planta de recuperación de líquidos en Río Grande (ubicado en los valles interandinos) para asegurar el Gas Licuado (GLP) para más de 1.4 millones de familias que utilizan el energético en Bolivia.
Aunque la administración de Morales asegura que YPFB garantiza así su presencia en uno de los eslabones críticos de la cadena petrolera como es la recuperación de líquidos del gas natural que se exporta hacia Brasil y Argentina, muchos bolivianos no lo ven así.
“En el gobierno de Evo se están robando todo. Ellos dicen que estamos bien, que vamos a ser una potencia en hidrocarburos pero cuando le da la gana nos corta el suministro de combustibles”, expresó el ganadero Róger Miranda. Entrevistado en una gasolinera de la región de La Guardia, el ganadero dijo que hay temporadas en que la cosa se pone crítica porque hay desabastecimiento de combustibles y los productores de soya no pueden mover sus trilladoras.





Cónsul de Bolivia

"NO HAY RESPUESTA DE INSTITUCIONES O AUTORIDAD"

El Mercurio de Calama (www.mercuriocalama.cl)

Muy contrariada se encuentra la cónsul de Bolivia en Calama, Irma Herrera, quien no ha logrado interponer acciones legales en contra de las personas que resulten responsables del brutal ataque del que fue víctima la ciudadana boliviana Melquíades Choque Véliz, que fue embestida violentamente -a comienzos de este mes- por una irrefrenable jauría en el sector de Chunchuri. Agresión que casi le cuesta la vida y que la mantiene internada de gravedad en el hospital Carlos Cisternas de Calama.
Herrera sostuvo que "esta compatriota está siendo totalmente desprotegida y nosotros como consulado no podemos hacer nada porque no se acogen nuestras peticiones. Cómo procede la justicia civil en este caso, yo tengo que tener una respuesta para poder informar a mi cancillería, pero en este momento me siento totalmente imposibilitada, porque no hay respuesta de ninguna institución y menos de ninguna autoridad", expresó.
La autoridad del país vecino, detalló además el desalentador proceso que se ha vivido luego del ataque que "ha sido totalmente frustrante, sin respuestas y todo mundo dice vaya a tal parte y cuando uno va a ese lugar nos dicen que no tienen nada que ver y nos dicen vaya a otro lugar y uno dice entonces "quién se hace responsable de todo esto". Hemos caminado para hablar autoridad por autoridad y hacerles entender, para no conseguir ninguna respuesta y eso para nadie es agradable", acotó la jefa del consulado.
Por último, Herrera continúo planteándose que "cuáles son los derechos del migrante, o sea al migrante lo van a tener que morder los perros, atacar los ladrones, y cuando uno quiere hacer una denuncia nadie la acoge, nadie se siente responsable", finalizó.
Gastos médicos
La coordinadora de Migrantes de la Pastoral, Lady Villanueva, informó que en la Fiscalía le expresaron que el desconocimiento que existe con relación al dueño de los animales que protagonizaron la agresión, impiden acoger la denuncia por parte de la justicia, que ante la imposibilidad de determinar al propietario de los perros se declaró incompetente. Al mismo tiempo que sostuvo que "esta señora es de escasísimos recursos tanto en Chile como en Bolivia. Lo poco y nada que gana acá, ella se lo llevaba a su familia. Entonces quién se hará cargo de la cuenta cuando a ella la den de alta".
La señora Melquíades Choque Véliz de 52 años, está hospitalizada desde el pasado 2 de septiembre y aún no ha logrado recuperarse.





PROVINCIA EL LOA ATENTA CON LO QUE PASA EN BOLIVIA

La gobernadora indicó que frente a este tema, policías de los servicios fronterizos realizan controles más regulares en la zona. Hasta el momento no se ha registrado aumento de ciudadanos bolivianos que ingresan al país.

El Mercurio de Calama (www.mercuriocalama.cl)

Debido a la crisis que afecta hace más de dos semanas al vecino país de Bolivia, la Provincia El Loa está atenta a lo que pueda pasar debido a que si el problema se agudiza, el éxodo de ciudadanos bolivianos a la Provincia El Loa sería mayor, tanto para aquellos documentados como para los que traspasan las fronteras de manera ilegal.
Sobre este punto, Sandra Pastenes, gobernadora provincial, manifestó que hasta el momento no ha aumentado el número de bolivianos que ingresan por la vía formal hacia nuestro país.
"No podemos tener datos sobre los ciudadanos que ingresan hacia la Provincia El Loa por los distintos pasos ilegales que existen en la frontera y eso se podría medir en unos días más cuando se vaya detectando y por ahora no hay un incremento que se pueda relacionar con el conflicto que existe en Bolivia".
De la misma manera, Irma Herrera, cónsul del país altiplánico indicó que en estos momentos no se puede cuantificar en estos momentos, pero si se puede hablar de incidencias y ante este escenario manifestó: "Seguramente hay muchas personas que quieren salir del país, pero hay otras que no quieren salir del país y quieren apoyar el proceso del Presidente Evo Morales".
Asimismo, precisó: "Tenemos fe todos los bolivianos de que ésto va a tener buen término".
Sobre los posibles resultados de las mesas negociadoras, la cónsul en nuestro país indicó que se podrían tener novedades a fin de semana, donde se espera lograr de manera definitiva una salida que deje conforme a todos los involucrados.
Fiscalización
Ante este escenario, la gobernadora Sandra Pastenes indicó que debido a que nuestra región, al ser limítrofe con otro país, existen varios servicios que se realizan en la frontera como es el "Plan vigía", donde apoyados por un helicóptero se logra hacer un control de frontera más preciso.
"No se ha enviado mayor contingente a la frontera pero si los controles se han intensificado para mantener controlada la situación".






CAMIONES ARIQUEÑOS SIGUEN EN BOLIVIA

La Estrella de Arica, Chile (www.estrellaarica.cl)

El chofer y dueño de camión ariqueño Pablo Benítez Moreno informó que existen hasta el minuto cerca de 50 camiones detenidos en Bolivia producto de la crisis que enfrenta el vecino país, que han derivado en bloqueos de las carreteras.
Benítez explicó que desde el día 2 de septiembre, cuando llegó a la zona de Santa Cruz en Bolivia, no ha podido retirar su camión luego de que campesinos e integrantes del grupo oficialista MAS, bloquearan las vías de salida de vehículos de carga.
Anunció que existen diversas empresas ariqueñas e iquiqueñas afectadas por la situación, manteniendo camiones detenidos con carga y sin carga. Dentro de las empresas de Arica, detalló que hay 10 camiones de la empresa Transportes Binder, 6 de Camiones Cornejo, 4 de Miriam Acevedo, 5 de Polo y 4 de Tarque.
BLOQUEO
"Somos un grupo de transportistas que estamos bloqueados en Bolivia, el día 2 de septiembre comenzaron los bloqueos, el día 14 de septiembre Santa Cruz abrió las vías y pensamos que podríamos retornar, pero vecinos e integrantes del MAS, partidarios de Evo Morales, cercaron Santa Cruz bloqueando nuevamente los caminos".
Benítez relató que su camión está guardado junto a otros en un estacionamiento de Santa Cruz, pero que varios quedaron en los caminos, algunos con carga habiendo choferes cuidando de ellos en la medida de lo posible.
Explicó que entregó la mercadería en la aduana y para el retorno comenzaron los primeros problemas ante la dificultad de encontrar combustible, por lo que se fueron a refugiar en un hotel ubicado en el centro, en la calle Ayacucho, donde permanecieron por varios días.
"A dos cuadras del hotel hay enfrentamientos con palos, piedras, fuegos de artificio e incluso uno que otro balazo, obligándonos a permanecer en el hotel, porque nosotros no tenemos nada que hacer en el conflicto", dijo.
RETORNO
Benítez dijo que ante el desfinanciamiento, retornaron al país 8 chilenos, que se devolvieron vía aérea sin que el consulado les prestara ningún tipo de ayuda más que la posibilidad de utilizar el teléfono, lo que no les sirvió puesto que la llamada es más barata que ir y volver del hotel al consulado.
Finalmente enfatizó que aún quedan chilenos allá en espera de retornar con sus camiones y el tiempo de permanencia en Bolivia es de un mes, plazo aduanero que está por terminar, lo que les acarreará nuevos problemas e incluso el pago de multas.





HUGO CHÁVEZ, CADA VEZ MÁS CERCA DE LA DICTADURA

La absoluta falta de convicción del presidente venezolano en los ideales democráticos lo lleva a avanzar, una y otra vez, sobre libertades y derechos que son esenciales en una democracia.

Economía para todos de Argentina (www.economiaparatodos.com.ar)

No se debe olvidar nunca que el desfachatado militar retirado que aún tiene en sus manos el timón de la política venezolana, Hugo Chávez, alguna vez encabezó una asonada (“golpe”) militar contra las autoridades democráticas de su país.
Esa circunstancia -que terminó con el caribeño desairado y en la cárcel- evidencia obviamente su absoluta falta de convicción en los ideales democráticos. Que no ha cambiado, más allá de los disfraces y el uso inmoral de los petrodólares.
Hoy Chávez transita un camino bien distinto, pero con el mismo objetivo e idéntico destino. Procura claramente destruir la democracia, ahora desde su propio interior. No solo porque no cree en ella, sino porque, además, le teme.
Chávez trata de desmantelarla, deformando mañosamente -al máximo- sus instituciones esenciales; lo que supone demoler su esencia y aniquilar la defensa de las libertades y derechos que, como forma de gobierno, la democracia garantiza.
Por eso acaba de expulsar de “su” Venezuela (ruidosamente, como todo lo que hace) al Director para las Américas de la conocida organización no gubernamental: Human Rights Watch (HRW), entidad dedicada a la defensa real de los derechos humanos, que tiene presencia en más de setenta diferentes países.
Me refiero a José Miguel Vivanco, un chileno con buenos antecedentes en la materia y con el coraje necesario para llamar a las cosas por su nombre. Ha sido expulsado, como en Cuba, por el delito de opinión. Esto es por sus declaraciones públicas.
Dos “varas”, distintas
Para justificar su lamentable decisión, Chávez recurrió -increíblemente- a invocar el principio de la “no intromisión en los asuntos internos” de otro país.
Lo insólito es que Hugo Chávez es el gobernante latinoamericano que más ha violado públicamente ese mismo principio en toda la historia. Con el más absoluto desparpajo.
Uno de los ejemplos de esto es el drama que hoy sacude a Bolivia, hijo de la ingerencia directa de Hugo Chávez en los asuntos internos bolivianos, exteriorizado -inter alia- por la presencia visible de centenares de militares venezolanos que están estacionados en Bolivia, para vergüenza de las fuerzas armadas de este castigado país. Lo que ciertamente no se modifica con las recientes manifestaciones (tardías) del Comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia, Luis Trigo, que manifestó “indignación” por las “desafortunadas” declaraciones críticas de Chávez al accionar de la fuerza bajo su mando, rechazando de paso “la injerencia extranjera de cualquier tipo y venga de donde venga, en temas que son únicamente de competencia de los bolivianos”.
Ocurre que Chávez cree que hay dos pautas de conducta, obviamente esquizofrénicas. Una amplia para él. Y otra, restrictiva, para los demás. Chávez puede lo que niega a otros. Por esto el Presidente “Lula” del Brasil cuidó que UNASUR no comprara el evangelio de Chávez, ni abrazara su liturgia en la reciente conferencia de Santiago de Chile. Por esto también el buen Canciller de Chile, Alejandro Foxley, preocupado por la “conducta” del caribeño, señaló públicamente que “hay gente a la que le gusta el protagonismo”, y apuntando obviamente a Chávez, agregó que “el tono de Chávez no es el más propicio”. Tiene razón.
En otros escenarios, también cercanos, el Alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, pidió recientemente a Chávez “que se meta en sus asuntos internos, los de Venezuela” y lo acusó de ingerencia cuando dijera alegremente que los dirigentes de “la costa” ecuatoriana (hartos de Rafael Correa) buscan repetir el “separatismo” boliviano. Y Lino Oviedo, en Paraguay, pidió también a Chávez (que, dijo, “nos tiene acostumbrados a declaraciones que ofenden a nuestros gobernante”) “no interferir” en los asuntos internos de Paraguay.
Por todas partes protestas contra Chávez por su permanente ingerencia en asuntos que no son suyos. Esto es señal de amenazas a la paz y seguridad regionales y como tal debe de-codificarse. Lo que es grave.
Un reparto de petrodólares que ofende y corroe a la moral pública
Pese a todo, los petrodólares de Chávez siguen generando aplausos interesados. Automáticamente. En muchos rincones de nuestra región. Como los de nuestra propia Argentina. Los de un Néstor Kirchner (cada vez más cercado por el “pus” que aún fluye desde el interior de una de las muchas “valijas” de petrodólares que llegaran ilegalmente desde Caracas para financiar la campaña presidencial de su propia esposa, cuya legitimidad está ahora cuestionada) que no vaciló en caminar junto a Chávez en un inolvidable y tremendo papelón en la jungla colombiana.
Entre los aplausos que generan los petrodólares cabe recordar los de aquellas “jornadas” en la provincia de Córdoba a la que -invitados oficialmente- concurrieran pomposamente los dos gobernantes “menos demócratas” de la región: Fidel Castro y Hugo Chávez. Dos tiranos autoritarios que, de la mano, insultaron desde allí a medio mundo, como es su costumbre. Con el marco sonoro del aplauso -fácil y solícito- de la sospechosa concurrencia, magnificado en toda la región por el “eco milagroso” de Telesur, la agencia que -con dineros argentinos- transmite a toda hora desde Caracas la visión marxista de las cosas, reproducida sin descanso por los distintos canales “públicos” de televisión.
Para Chávez, decir la verdad acerca de lo que sucede en su país es difamar. Solo permite hablar para aplaudir, nunca para criticar.
La realidad venezolana
Ocurre que HRW presentó un informe que dice lo que muchos sabemos, al puntualizar el “desprecio” del presidente Chávez por los “derechos fundamentales” de su propio pueblo.
HRW denunció lo que es obvio. Que en Venezuela (como en Cuba) el Poder Judicial no es independiente, sino que está “al servicio” del régimen de Chávez. Paraíso particular que también procuran alcanzar Rafael Correa y Evo Morales, empeñados ambos en reformular las Constituciones de sus respectivos países con el propósito de diluir los equilibrios y defensas propias de la democracia. Por esto menos del 1% de los venezolanos dice confiar en sus jueces. Porque saben a quien responden.
En un detallado informe de casi trescientas páginas, HRW describe los hechos y realidades venezolanas. Entre sus conclusiones describe al Tribunal Supremo venezolano, la máximo autoridad del poder judicial local, como un mero apéndice “títere” del Poder Ejecutivo. Sus doce jueces -designados todos “a dedo”, en el 2004- constituyen una “mayoría automática” que está siempre al servicio de los designios de Chávez. Horrible, como situación, para los muchos venezolanos amantes de la democracia, porque sus vidas y fortunas están en manos de un cada vez más ordinario Chávez, que detenta la suma del poder público.
Esto no es sino parte de lo que denunciara Vivanco en la conferencia de prensa en la que se hizo público el informe de HRW, cuando se refiriera al “debilitamiento sistemático y deliberado de las instituciones democráticas” de Venezuela.
Es el mismo Vivanco que, en su momento, criticara también a los Estados Unidos por sus errores en Guantánamo y a Colombia, por la existencia de los llamados “paramilitares”.
Un Vivanco coherente entonces que, con el coraje del caso, analizó en detalle, con toda crudeza y veracidad, la desgraciada realidad de lo que efectivamente es Chávez: un dictador más. Antes un autoritario con uniforme militar, hoy un totalitario vestido con una desvergonzada camisa colorada y con la boina del mismo color que sigue teniendo poderosas (aunque ahora bastante jaqueadas) “imitadoras” en nuestro propio rincón del mundo, que acompañan la boina roja con la no menos simbólica “kafiya” palestina. Dos mensajes en uno. Para luego disimularlos en un escenario en el que el vestuario es siempre deslumbrante. Una fenomenal contradicción que o es simplemente hija de una soberbia ignorancia o está destinada a confundir a propios y ajenos.





TIEMPO DE DESCUENTO

LOS RACISMOS, LOS RACISTAS

El Clarín de Argentina (www.clarin.com)

En las mismas horas en las que el dirigente Raúl Ulloa y el árbitro Saúl Laverni protagonizaron ni el primero ni el último pero sí el más flamante escándalo racista del fútbol en la Argentina, Craig Jefferies, un entrenador estadounidense de fútbol americano, les dijo a sus jugadores que se fueran de la cancha. En Cumberland, Maryland, sus muchachos, jóvenes estudiantes del Dunbar High School, no aguantaban más: los deportistas y el público rivales no paraban de soltarles insultos. Insultos racistas.
Acaso esos insultos resonaran parecidos al sentido discriminatorio que el cruce Ulloa-Laverni le asignó a la palabra "bolivianos". O retumbaron igual a los agravios que, en estos días, recibió el ecuatoriano Joffre Guerrón, futbolista del Getafe, de parte de los seguidores del Sporting de Gijón. O a lo que se verá en el documental "Tarjeta Roja", que está por estrenarse en Ecuador sobre fútbol y racismo en ese país. O a los apuntes argentinos que reúne el Observatorio de la Discriminación en el Fútbol, creado por el INADI.
¿Qué pasa? ¿Es racista el deporte? ¿El deporte, justo el deporte, que en países como la Argentina funcionó como un gran aglutinador para fundar clubes con gente que venía de tantas geografías? Las preguntas duelen y las respuestas no son idénticas. Un sociólogo alemán especializado en el tema, Volker Rittner, sostiene que en estos actos no suele haber racismo de fondo, sino una búsqueda de provocación hacia los otros. Sin embargo, el experto español Javier Durán González replica que la provocación es apenas una de las posibilidades y que hay, en el deporte, un racismo impulsivo, sostenido en la ignorancia, y un racismo institucional, que segrega desde estructuras y decisiones de poder.
O sea: no es folclore. Los racismos repetidos implican mucho más. Y, sin cerrar otras hipótesis, acaso habría que preguntarse si es casual que el racismo manifiestado en el deporte recrudezca en esta edad en la que en muchos lugares y también en la Argentina, sobran voces que empujan el odio a los inmigrantes.
"En ningún sitio aprendí tanto de mí y de los demás como en una cancha", dijo hace unos años Jorge Valdano. Y así es: el fútbol enseña la condición humana. Sólo que, algunas veces, se aprenden todas las maravillas. Y, otra veces, todos los espantos.

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