Wednesday, February 11, 2009

TUPAC KATARI VOLVIÓ A BOLIVIA HECHO MILLONES, COMO PROMETIÓ HACE 228 AÑOS

Se cumplió la profecía de Tupac Katari, quien volvió como prometió, hecho millones para liberar a los hijos de Bolivia de la ignominia del racismo, la explotación, la miseria, la ignorancia y el hambre en que los mantuvo sumidos un imperio, la oligarquía, y los ambiciosos terratenientes y latifundistas de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando que un día le arrebataron su sagrada tierra, la Pacha mama, origen de la vida espiritual y razón de ser un pueblo heroico que le rinde un culto milenario.

“A mi solo me mataréis, pero volveré y seré millones”, dijo Tupac Katari a sus verdugos momentos antes de morir descuartizado, y el indígena rebelde, fiel a su promesa, volvió el sábado pasado después de 228 años, cuando millones de sus hermanos liderados por Evo Morales, otro aymara como él, bajaron de la montaña y de todos los rincones del país para celebrar la promulgación de la nueva Constitución boliviana. Y, es que, existieron y existen hombres con el raro privilegio de poder vislumbrar el futuro de sus pueblos, y Tupac Katari fue uno de ellos, como Bolívar, Marx, Lenín, Fidel y otros que lo predijeron, no como muchos charlatanes, frente a unas cartas o a una bola de cristal, sino con la fe puesta en el ser humano y en su innata vocación de libertad y su inclaudicable decisión de conquistarla aunque se encuentre encadenado, sin importar que para ello deban transcurrir décadas o siglos de opresión.
Y eso es lo que hizo el pueblo de Bolivia y del resto de América Latina y el Caribe desde el momento que el conquistador puso su insolente planta sobre el continente, liderados inicialmente por valerosos caciques enfrentados con mazos, arcos y flechas a los arcabuces y espadas del invasor, quien, cuando no podía vencerlos, recurría al recurso del engaño, la traición y delación, como procedieron para capturar a
Tupac Katari, Caonabo, Guaicaipuro, Tupac Amaru y otros combatientes.
Porque las luchas de la gesta libertaria latinoamericana y caribeña no fueron fenómenos aislados en el tiempo y el espacio, sino la respuesta constante y generalizada de unos pueblos sojuzgados por imperios que durante siglos los invadieron y ocuparon destruyendo sus culturas, sus dioses y saqueando sus riquezas, llevándolos al borde de la extinción y que, hoy, tras centurias, hoy reconquistan su dignidad, soberanía y definitiva independencia frente al último conquistador, el imperio yanqui.
A los indígenas americanos le acompañaron en su lucha los descendientes de los esclavos negros traídos de África, donde los europeos cometieron otro de los grandes genocidios de la historia, matando a millones de sus hijos y capturando a otros millones de sobrevivientes que llevaron encadenados en las oscuras bodegas de los “barcos negreros” hasta América para venderlos como esclavos.

Uno de ellos fue el zambo José Leonardo Chirinos, hijo de esclavo y una indígena, quien a sólo 14 años del martirio de Tupac Katari lideró en Venezuela una sublevación que hizo temblar de pánico a los españoles y obligó a que a que el “Ayuntamiento de Coro, la jerarquía eclesiástica, y el Justicia Mayor depusieron antagonismos formales para enfrentar a la masa de miserables y hambrientos que avanzaban contra la ciudad.” Vencido, en virtud de la superioridad de las armas enemigas, el rebelde Chirinos, cuyo único armamento y el de sus hombres, era el machete, logró escapar, pero fue delatado por quien le dio refugio, y una vez capturado, llevado a Caracas donde, tras ser condenado a tormento y muerte, corrió la misma suerte de los mártires indígenas el 10 de diciembre de 1796. Su cabeza y sus manos se exhibieron en jaulas de acero para escarmiento de la población, que respondió un año después con la Conspiración de Gual y España.
Desde Macuto y La Guaira, Gual y España, organizaron uno de los más hermosos y nobles movimientos revolucionarios orientados a
liberar, no solo a Venezuela, sino a todo el continente americano, pero, otra vez, la delación y la traición en esta ocasión por parte de un capitán de milicias, de un capellán y del párroco de la Catedral de Caracas, que informaron al gobernador de los planes subversivos, abortaron aquel nuevo sueño libertario y sus líderes perecieron, uno envenenado y el otro ahorcado.
Debió llegar el siglo XIX para que, luego de 300 años de conquista y coloniaje, Petion, Miranda, Bolívar, Sucre, San Martin, O’Higgins, y otros próceres iniciaran la epopeya de la independencia latinoamericana y caribeña, hecha realidad por primera vez en Haití, y después en tierra firme, luego de 15 años de lucha, donde finalmente vencieron en Ayacucho donde el sol del imperio español se eclipsó para siempre, no muy lejos de la localidad de Piedras, donde Tupac Katari fue sacrificado.

Habían pasado 43 años del infausto día cuando, en la plaza del pueblo, frente al cura, el Corregidor y el Delegado militar, los verdugos le cortaran la lengua, y luego ataron sus cuatro miembros a igual número de caballos que, espantados en diferentes direcciones, lo descuartizaron, y luego, su cabeza, corazón, manos y piernas llevados y exhibidos en seis sitios diferentes como escarmiento y finalmente los quemaron, y sus cenizas arrojadas al viento, creyendo con ello que borrarían su gesta y su memoria.
Pero, la independencia, igual que todas las luchas anteriores, tras la muerte de Sucre, de Bolívar y de otros próceres honestos que le acompañaron en la gesta, fue igualmente traicionada esta
vez por corruptos caudillos militares, los terratenientes y latifundistas y las oligarquías criollas, que en nefasta alianza con el nuevo imperio que nacía en el Norte, hicieron retroceder sus conquistas, reiniciándose otra vez el ciclo de explotación de nuestros pueblos y el saqueo de sus recursos naturales.
No fue sino hasta mediados del siglo XX, con el triunfo de la Revolución cubana liderada por Fidel, y 40 años después, cuando la centuria finalizaba, que Hugo Chávez Frías triunfó en democráticos y transparentes comicios que le llevaron a la presidencia de Venezuela, que el carro de la rebelión de los pueblos oprimidos de América Latina y el Caribe, reanudó la marcha dando inicio a una nueva gesta libertaria en busca de su segunda y definitiva independencia.
La nueva epopeya que comenzó en Venezuela con Chávez como líder, ya alcanzó a Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Guatemala Honduras, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y se extiende
como incendio, cambiando el mapa político, económico y social de una región, que fue conocida hasta hace pocos años con el vergonzoso nombre de “Patio trasero de EEUU.”
Esa “marcha de gigantes”, que culminó en Bolivia, fue la más larga, accidentada y llena de sudor, lágrimas y sangre de todas partes, pues en su trayecto hasta alcanzar La Paz el sábado, donde el presidente Evo Morales, promulgó la nueva Constitución del país que refunda la patria de Tupac Katari, su pueblo debió transitar por cinco siglos de agonía, a través de un macabro paisaje de esclavitud, torturas, masacres, humillación y racismo sembrado por los viejos y los nuevos conquistadores.
Porque, si Bolívar y Sucre liberaron y crearon a Bolivia pensando que sus hijos serían totalmente libres, no fue así, porque un nuevo imperio, las oligarquías, los traidores gobernantes de una región del país del Altiplano, conocida como “La Media luna” lo
siguieron explotando como lo hicieron el resto de las oligarquías criollas a sus hermanos de las otras cuatro naciones que liberaron, saqueando su riquezas, junto con las transnacionales, mientras el pueblo padecía miseria, hambre, enfermedad e ignorancia.
Hasta que llegó el sábado, cuando el mundo entero presenció el final de esa histórica multitudinaria marcha de miles de indígenas integrantes de las 36 etnias del país, llegaron entre cantos de amor y de esperanza a La Paz para participar junto con su líder, en la proclamación de “la refundación de Bolivia como Estado plurinacional, unitario, social y económicamente sólido, de socialismo comunitario, de cara al pueblo, no como antes, sólo en el Congreso, entre cuatro paredes.”
Allí, ante Rigoberta Menchú, la guatemalteca, indígena como él y Premio Nobel de la Paz, cuyo padre y hermanos fueron asesinados junto con centenares de miles de indígenas por dictadores
pitiyanquis, como los que asolaron a Bolivia y a los pueblos de la región, Evo rindió tributo a la memoria de Tupac Katari, inspirador de su lucha libertaria, acompañado tambien por el canciller venezolano Nicolás Maduro en representación de Hugo Chávez quien lo apoya junto con Fidel y otros gobernantes progresistas en su batallar contra el Imperio.
Y levantando su voz para que el pueblo y el mundo entero le escucharan, el primer presidente indígena de Bolivia, hijo de la etnia aymara, como Tupac Katari, recordando el martirio del héroe que cayó como los miles de indígenas del país que siguieron su ejemplo, Evo dio lectura a la sentencia que condenó a muerte al héroe hace 228 años y en una clara y directa alusión a los secesionistas de la Media Luna, exclamó emocionado: “No habrá cuatro prefectos que puedan descuartizar a Bolivia”.
Se cumplía así la profecía de Tupac Katari, quien volvió como prometió, hecho millones para liberar a los hijos de Bolivia de la ignominia del racismo, la explotación, la miseria, la ignorancia y el hambre en que los mantuvo sumidos un imperio, la oligarquía, y los ambiciosos terratenientes y latifundistas de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando que un día le arrebataron su sagrada tierra, la Pacha mama, origen de la vida espiritual y razón de ser un pueblo heroico que le rinde un culto milenario.





¿QUIÉN SOSTENDRÁ A LA NUEVA CONSTITUCIÓN EN BOLIVIA?

Uno de los problemas más urgentes y graves que se le presentarán al Palacio Quemado tiene que ver con esta pregunta: ¿cuál será el sujeto social que sostenga la vigencia de la nueva constitución?

Koas en la Red (www.kaosenlared.net)

El nuevo triunfo de Evo Morales en el referendo constitucional ratifica, por tercera vez consecutiva, su extraordinario liderazgo en la sociedad boliviana y el apoyo de un gran sector de ésta, superior al 60 %, a la nueva constitución política del estado.
En relación a lo primero hay que recordar, más allá de las (previsibles) quejas y mezquindades de sus críticos, que para un país que ha ungido como presidentes a personajes que obtuvieron 34 % de los votos (Sánchez de Lozada en 1993), o 23 % (Banzer, en 1997 o Sánchez de Lozada, otra vez, en 2002) la formidable (y continua) gravitación electoral de Evo constituye un acontecimiento extraordinario, un parteaguas que lo identifica como el primer presidente genuinamente legítimo de la historia boliviana al paso que convierte a cualquiera de los demás en verdaderos pigmeos políticos.
Claro está que dejando de lado el necesario debate sobre el nuevo texto constitucional, y las numerosas leyes que deberán dictarse para hacer realidad sus prescripciones, uno de los problemas más urgentes y graves que se le presentarán al Palacio Quemado tiene que ver con esta pregunta: ¿cuál será el sujeto social que sostenga la vigencia de la nueva constitución? Es preciso aventar los fantasmas del fetichismo constitucionalista, según el cual una vez aprobada una nueva pieza legal ésta adquiere vida propia y se sostiene por sí misma gracias al embrujo que ejerce sobre amigos y adversarios, o a la irresistible disuasión que emana de la presunta majestuosidad de la ley.
A propósito de la llamada Constitución de Cádiz de 1812, que instituía significativos avances en la España de la época, Hegel advirtió sobre la inevitable precariedad de un nuevo ordenamiento constitucional que no repose sobre sólidos fundamentos sociales. Tal como lo afirmara en su Filosofía del Derecho, bajo tales condiciones su revocación no demorará ni un minuto más de lo que necesiten las viejas coaliciones conservadoras para reponerse, rearmar su estrategia, diseñar su táctica y salir al campo de batalla, cosa que efectivamente ocurrió a los pocos días de producida la restauración de Fernando VII en el trono de España. En línea con estas observaciones Marx concibió al derecho, y toda la superestructura jurídica, como una expresión de la correlación de fuerzas entre alianzas de clases antagónicas. Correlación que se constituye en varios niveles: electoral, social, político, militar, y donde el primero está lejos de ser el único o el más importante. Por lo tanto, lo que sostiene a la ley no es su racionalidad, su prudencia, su sensatez o su justicia sino el sujeto social (múltiple, plural, pero unificado organizacionalmente) que la hace suya y está dispuesto a defenderla aún a costa de su vida.
¿Podrá Bolivia ser la excepción a esta regla? De ninguna manera. Por eso, aparte de celebrar los avances que la nueva constitución instituye para el pueblo boliviano se impone la necesidad de acelerar la construcción del sujeto social que deberá otorgarle el anclaje social imprescindible para evitar que dicho corpus legal se convierta en una letra muerta. No será con la poética romántica de la multitud como se evitará que la reacción fascista termine por anular la vigencia práctica de la nueva constitución. Esa gente no se postra humildemente ante la ley, y no se arredra ante otra cosa que no sea la fuerza.
Por eso, lo que se requiere para sortear este peligro es un paciente trabajo de concientización, movilización y organización del campo popular. En este terreno no hay nada nuevo bajo el sol, y el viejo dictum leninista que decía que la única arma que tiene el pueblo es la organización adquiere, en el escenario boliviano, una renovada actualidad. Desechar esa enseñanza del revolucionario ruso es el camino más seguro para sufrir una catastrófica derrota. La organización del campo popular será lo que permitirá que la nueva constitución se convierta en lo que Gramsci llamaba “un libro viviente” y una plataforma indispensable desde la cual proseguir la siempre inconclusa marcha en pos del socialismo.
La misma noche en que se conocían los primero resultados del referendo algunos de los líderes sediciosos de la Media Luna, especialmente Branco Marinkovic, ya hablaba de fraude, y pretendía vanamente erosionar la legitimidad del triunfo de Evo. Antes había dicho que el referendo sería una farsa; luego de verificada la victoria del proyecto oficial sacó de la galera la peregrina idea de que a menos que la nueva constitución fuese aprobada mayoritariamente en cada uno de los departamentos de Bolivia carecería de toda validez y legitimidad. La lógica política subyacente a este reclamo es muy clara, y para nada inocente: se trata nada menos que de preparar el clima ideológico para justificar, según se desenvuelva el conflicto entre Evo y los jefes de la sedición, la partición de Bolivia.
Una mitad, la oriental, que rechaza la constitución y la otra, el altiplano, que sí la acepta. No hay que olvidar que la secesión ha sido el recurso prioritario del imperio en los últimos tiempos, y que el expulsado embajador Philip Goldberg es un especialista en esta clase de tramoyas: las ejercitó intensivamente en los Balcanes y, según algunos observadores, su influencia fue decisiva en viabilizar la secesión de Kosovo.
No es casual que ante la progresiva consolidación de gobiernos antagónicos al imperio en Venezuela, Bolivia y Ecuador Washington trabaje pacientemente en cultivar los regionalismos y los autonomismos de todo tipo: el Zulia, en Venezuela; la “república del Guayas”, para oponerse a Correa en el Ecuador; y la Media Luna oriental en Bolivia. El principio en todos los casos es el mismo: si no se puede tumbar al gobierno contestatario hay que fomentar la desmembración territorial mediante una persistente campaña de agitación y propaganda que exalte los sentimientos autonómicos de las regiones y estimule la rebeldía en contra del poder central y su “ilegítima” constitución.
Derrotada en un campo de batalla: el referendo constitucional, la derecha elegirá un nuevo “teatro de operaciones” para, desde un terreno presuntamente más favorable, intentar quebrar la mano de Evo. Ya intentó un golpe de estado el pasado invierno y fracasó, motivando su repliegue táctico, su cambio de discurso (ahora más “razonable y dialoguista”) y su momentánea adopción de la piel de cordero para ocultar su determinación golpista. Pero no hay que hacerse ilusión alguna: no se convertirán en demócratas de la noche a la mañana, ni purgarán su escandaloso racismo y jamás adherirán a nada que se asemeje al socialismo.
Aunque Evo obtenga el 95 % de los votos nunca cesarán de acusar al gobierno de ilegítimo y tramposo. Es de crucial importancia que nadie en La Paz tome en serio sus cantos de sirena. Son enemigos irreconciliables, y la masacre perpetrada en Pando no fue un rayo en un día sereno sino una advertencia de lo que puede llegar a ocurrir una vez que los sediciosos se convenzan de la inutilidad de seguir transitando por los caminos de la legalidad y la democracia. Si ahora lo hacen es por un oportunismo táctico, obligado por la derrota de su tentativa golpista. Ante este cuadro lo único que salvará a la nueva constitución y al gobierno popular será la eficacia organizativa y la voluntad de lucha que exhiban las clases y capas populares, y las etnias oprimidas, de Bolivia.





RESCATAMOS EL PASADO Y CONSTRUIMOS EL FUTURO

América en Movimiento (www.alainet.org)

Quince o dieciocho constituciones han regido, a veces sólo en la formalidad, la vida institucional de Bolivia. La verdad, desde mi convicción más profunda, la segunda Constitución Política del Estado es la que el presidente Evo Morales promulgó ayer 7 de febrero de 2009 en El Alto. Todas las anteriores, fueron arreglos más o menos mejorados de una primitiva concepción liberal en las relaciones humanas de una sociedad que emergía, a principios del siglo XIX, de un pasado colonial prolongado durante trescientos años.
Sin ningún ánimo peyorativo, quiero decir liberal en el sentido de la relación del ser humano con el Estado que, según la teoría montesquiana, es el resultado de un contrato social entre el conjunto de las personas para que, de un determinado modo, se establezca un gobierno que responde ante esa sociedad. Nada de esto es cierto y nunca lo fue. Los Estados estuvieron siempre manejados por grupos de poder, lo mismo en tiempos de la esclavitud que esta época capitalista. Pero el siglo XX fue la etapa de la experimentación para superar esa estructura y llegar al verdadero, al real contrato social.
Constitución comunitaria
“Dejamos en el pasado el estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos”.
Proclama central del texto constitucional vigente desde ahora. Texto que recupera las experiencias de nuestros antecesores, de los Tupac Katari y Bartolina Sisa, de los Sebastián Pagador y Pedro Domingo Murillo, de los Zárate Villca y María Barzola, pero también de los conductores de la Revolución Francesa y de los libertadores de América. Todo se condensa porque el conocimiento pertenece a la humanidad y no a los grupos de poder.
Entonces, ¿qué hace especial a la nueva Constitución de Bolivia? La inclusión del sentido comunitario de la sociedad boliviana. Este sentido, con toda seguridad, es propio de varias otras regiones del planeta. Aquí, en Bolivia, se lo incluye por primera vez y, con toda seguridad, será descubierto por otros países, en su propia realidad.
Por eso proclamamos un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario. Son muchas palabras que pueden significar conceptos puntuales separados entre sí. En realidad, se trata de una visión de conjunto, que se expresa en una extensa frase. Con ella decimos que en este Estado, que fundamos ahora, rige la unidad de la sociedad, con derechos que respetan la diversidad de naciones enlazadas por su carácter comunitario. Si. Sociedad comunitaria. Este es el concepto esencial. Para los aymaras que lo conservaron a través de la dominación incaica, colonial y republicana, pero también para quechuas, rebajados a la condición de siervos y después de pongos, junto a sus hermanos aymaras, lo mismo que las incontables etnias que poblaron y han pueblan diezmados, las extensas tierras bajas de nuestra patria, esclavizados por patrones que, escopeta en mano, se niegan a reconocer el derecho de los dueños primigenios de ese territorio.
Constitución inclusiva
El presidente Evo Morales, que promulgó la nueva Constitución el 7 de febrero, subrayó con claridad y convicción, la necesidad y urgencia de ir “a la reconciliación de los originarios milenarios con los originarios contemporáneos”. ¡Qué torpeza en las respuestas de autoridades departamentales y las opiniones de analistas provincianos! No bastan palabras, sino hechos. Que cada uno de ellos, cargue con los hechos de discriminación y vandalaje que cometieron en el pasado reciente. Ni uno solo de sus hechos habla de buscar el encuentro de bolivianos; al contrario, se esmeraron en demostrar que sus costumbres, sus métodos y sus tácticas son de odio, de mezquindad y de soberbia. Los provincianos analistas, volvieron a ser lo que aprendieron en su años de trapisonda: meros publicistas de la consigna que les entregaban y ahora también.
Subrayó el Presidente: “No podemos olvidar las grandes luchas de las heroínas de la Coronilla, de Warnes y Cañoto y otros líderes indígenas que lucharon por la independencia de está querida Patria que es Bolivia, pero finalmente el año 1825 llega la fundación con el Libertador Simón Bolívar; y aquí estamos reunidos para garantizar la segunda independencia, la verdadera liberación del pueblo boliviano”. Esa es la historia, una historia de encuentros entre pueblos que lucharon por esta patria y que ahora, cuando dan un paso importante, tienen que restablecer esa unidad, ese consenso que constituye el factor esencial.
Por supuesto, no se trata de hablar por hablar, de decir cosas para buscar aplausos o poner en apuros al contrincante. Evo Morales dice seriamente: “Aquí yo debo decir que para implementar estas leyes que nos dejaron nuestros antepasados, tenemos que cambiar nosotros, tiene que cambiar Evo Morales, tiene que cambiar Álvaro García Linera, empezando de nuestras autoridades del gabinete, del Parlamento. ¿Y en qué consiste ese cambio? En dejar de ser egoístas, dejar de ser individualistas, dejar de ser ambiciosos, dejar de ser sectarios, regionalistas; primero la Patria, primero la igualdad, primero la unidad, primero la dignidad de los bolivianos y las bolivianas”.
Qué acción más meritoria puede ser la anunciada allí mismo por el presidente: “Quiero aprovechar esta oportunidad, que a ningún corrupto se perdona, sea masista o no masista; corruptos a la cárcel, sean familiares o no familiares, corruptos a la cárcel”. No se trata de un alarde, sino de un señalamiento puntual. El mensaje fue recibido por todos: por acusadores y acusados. Para que no queden dudas, añadió el presidente: “Pero también estamos viendo, hermanas y hermanos, que algunos corruptos hablan de la corrupción, de luchar contra la corrupción. Esos corruptos del pasado no tienen ninguna moral, ninguna autoridad, para querer luchar contra la corrupción. Primero ellos que se sometan a esta nueva Constitución para decir de dónde tienen tantos bienes y así vamos a acabar con la corrupción”.
Con ese compromiso, habló de las leyes de convivencia que se dieron en los tiempos de la lucha contra la colonia y que, los mediocres, echaron al canasto y se apresuraron a embolsillarse prebendas, privilegios y sobreprecios. Son los mismos que, ahora, con canas en las sienes o en la barba o sin canas, que para el caso da lo mismo, hablan muy sesudamente de cómo debe ser este país en el que comenzaron caminando con sandalias y terminaron usando calzado italiano. Estos adulones del dinero, siempre existieron, aquí y en todo el mundo. Ya los describía con buen estilo, el escritor Nataniel Aguirre en “Juan de la Rosa”.
Frente a tanta incomprensión, Evo Morales se impresiona. Se impresiona profundamente. Encuentra que, los pasos que está dando el pueblo boliviano, son pasos de hombres libres, de mujeres democráticas, de una sociedad que tiene dignidad. No puede menos que exclamar: “Hermanas y hermanos, es impresionante lo que estamos haciendo, de la rebelión de nuestros antepasados a la revolución democrática y cultural, de la revolución democrática cultural a la refundación de Bolivia. De la refundación, y es mi pedido, con respeto, de la refundación de Bolivia, a la reconciliación de los originarios milenarios con los originarios contemporáneos, respetando la igualdad de todos los bolivianos, de todas las bolivianas. Necesitamos un poco de tiempo para esta reconciliación; trabajemos, como siempre, con todas nuestras fuerzas sociales, con nuestras instituciones del Estado, por eso hermanas y hermanos, hoy día, histórico, proclamamos el Estado plurinacional, desde la ciudad de El Alto, desde Bolivia para el mundo”.
Es entonces que llega el juramento que hicimos millones de bolivianos y bolivianas: “A nombre de los próceres de la liberación, a nombre de los héroes, de nuestros antepasados que dieron la vida por la vida de los demás, a nombre del pueblo boliviano, juran respetar y hacer respetar la nueva Constitución Política del Estado bolivianos. Si así lo hicieran, nuestros próceres de la liberación, nuestros héroes de la resistencia contra el Estado colonial, los premien, caso contrario, los castiguen. Han jurado para defender la nueva Constitución Política del Estado”.
La fiesta que se vivió en ese momento, cuando aún no había cesado la intensa lluvia caída mientras el presidente Morales reflexionaba sobre esta trascendental transformación, fue impresionante. Tiempo, temperatura, espera, nada impidió que todos sintieran ser partícipes de una historia que marca el rumbo de un país, en el que nunca creyeron los grupos de poder. Ya no están más. El poder es del pueblo.





NUEVA CONSTITUCIÓN BOLIVIANA AUMENTA DERECHOS INDÍGENAS

Casa Varia de España (www.casavaria.com)

Cuando accedió al poder, el presidente boliviano, Evo Morales, consiguió una meta antes inalcanzable, convirtiéndose en el primer indígena elegido presidente de un país en las Américas. Morales prometió cambios radicales a las leyes bolivianas, para refortalecer su planeada revolución socialista-laborista y para dar mas derechos a las poblaciones indígenas, sobretodo los Aymara, etnicidad que incluye al presidente entre los suyos.
Chocó pronto con una resistencia fuerte de una población mestiza o no aymara que sospechaba de sus intenciones o de su presidencia como una que serviría a toda la población. Y chocó también inmediatamente con empresas multinacionales, como la empresa petrolera Repsol, con sede español, amenazando con expropiar operaciones de penetración profunda o de minería para el estado.
Al final, Morales se vio forzado a negociar con las empresas extranjeras y moderar su discurso, pero su proyecto socialista-laborista y pro-indígena no perdió energía. Morales prometió modificar la constitución para dar más derechos a las poblaciones indígenas, que durante siglos han estado al margen de la política boliviana, y buscan más integración o auto-determinación.
Respaldado por un fuerte aliado regional, en el presidente venezolano Hugo Chávez, que busca una revolución “bolivariana” socialista en toda latino-américa y que enfrentó al Presidente Bush en varios asuntos de política internacional, Morales ha seguido con sus esfuerzos por corregir graves injusticias históricas contra la población indígena, no siempre sin controversia.
La oposición ha advertido una y otra vez durante años que sospechan de Evo Morales y que su proyecto político es un peligro para el país, pero su mandato ha sido largo comparado con sus antecesores, en un país cuyo ejecutivo máximo muchas veces tiene que equilibrar intereses imposiblemente enfrentados.
Ahora, Morales ha inaugurado la era de la nueva constitución, proclamando el inicio de un socialismo comunitario en Bolivia y celebrando la inversión de un sistema político heredado de la época del imperio español. Según AFP:
The sweeping constitutional changes allow 36 indigenous communities and groups to win the right to territory, language and their own “community” justice, and enacts agrarian reform measures by limiting the size of landholdings.
36 comunidades indígenas ahora tendrán derecho a su territorio, su idioma, y una justicia “comunitaria”, y la nueva constitución elabora reformas agrarias que reducen la extensión máxima permisible de terrenos controladors por terratenientes singulares. También cambia el límite de mandato del presidente, permitiendo que Morales pueda buscar un segundo mandato de 5 años.
En un referendo nacional el 25 de enero, el 61% de los votantes aprobaron los cambios a la constitución, dando el respaldo más importante hasta la fecha al proyecto político del Pres. Morales. Él mismo ha dicho que el éxito del referendo y la nueva constitución en conjunto logran su meta de refundar el país de Bolivia sobre nuevos principios.





REFORMA CONSTITUCIONAL PARA VOLVER A FUNDAR UN PAÍS

Desde su ascenso al Palacio de Quemado de La Paz en enero del 2006, el presidente indígena Juan Evo Morales Ayma ofreció impulsar una nueva Constitución que, al concretarse con la votación mayoritaria (62 por ciento) para esa causa, refrendada en las urnas el pasado 25 de enero, plantea cambios radicales en esa nación. Esa Constitución fue promulgada por el presidente Morales el último sábado 7 de febrero en La Paz.
El Sol de Cordoba, México (www.oem.com.mx)
La nueva Carta Magna, redactada por 250 constitucionalistas comunitarios desde 2007, establece un Estado plurinacional que reconoce a 36 naciones originarias previas a la invasión colonial española; permite el derecho de autogobierno regional, la oposición a toda forma de guerra dirimitoria de conflictos fronterizos y a la instalación de bases militares en su territorio. Quizás uno de los puntos controversiales del nuevo texto constitucional sea el sentido social de la propiedad privada y la tenencia de la tierra, que se respeta, aunque prohíbe todo exceso que vaya en desmedro del interés común.
En entrevista telefónica con OEM, el embajador de Bolivia en México, Jorge Mansilla Torres definió a la nueva Constitución como "un literal quinto evangelio, ajeno a los absolutismos y, por su espíritu socializante, integrador y pleno de justicia, distante del dogma comunizante".
* PROPÓSITO
¿Qué lectura enviaron los bolivianos el pasado 25 de enero al votar de manera abrumadora por un nuevo proyecto constituyente?
-No sólo su capacidad de transformación integral del país en un esfuerzo coherente con los nuevos tiempos, sino también el reconocimiento a la instauración de un Estado plurinacional que reconoce a las 36 naciones originarias, anteriores a Colón. También consigna su espíritu de apego a la cultura de la vida, su oposición a toda forma de guerra y la inclusión del concepto de derecho humano fundamental para el acceso al agua, la electricidad, el gas domiciliario y telecomunicaciones.
¿A qué otros rubros del nuevo constituyente confieren relevancia?
-A la instauración de un Estado laico, con pleno respeto a todas las formas de creencia religiosa; a la recuperación de los grandes recursos naturales dilapidados, mal vendidos en la época de las privatizaciones y el neoliberalismo, al usufructo (uso y fruto) de la tierra con criterio de beneficio común...
¿Lo anterior significa una ruptura entre Estado e Iglesia?
-No, de ninguna manera. Al contrario, propiciamos el estudio y el conocimiento de todas las filosofías históricas que el hombre tiene para honrar a un dios superior, hacedor de las cosas en la Tierra. Postulamos la libertad religiosa, desde la Pachamama (madre tierra) hasta Buda, si usted quiere. No hay ninguna ruptura con la necesidad humana de creer en algo. La religión católica, que es la mayoritaria en Bolivia, mantendrá sus consideraciones, su respeto, aunque ya no sus injustos privilegios.
* CONSENSO
¿Cuál fue la respuesta de los bolivianos a la reforma constitucional o referéndum impulsado por el presidente Evo Morales ?
-Relevante. El 25 de enero participó 94 por ciento de la población censada. Los resultados, irrebatibles, caracterizaron una jornada de enorme participación masiva que, repito, restituyó sus derechos a las 36 naciones originarias ausentes en las otras constituciones, unas 18, incluida la primera de 1825, año en que se fundó mi República.
¿A qué otros factores atribuye el aterrizaje de la nueva Carta Magna?
-A que ya no era posible ni digno seguir ocultando la existencia viva de 62 por ciento de la población que es de origen indígena, plena de dinamismo cultural, con sus lenguas nativas vigentes y su esfuerzo productivo de cada día. Ya era un vergonzante lugar común decir que la "indiada" estaba siempre fuera de las puertas de la República o, vamos, debajo de la alfombra de la República ortodoxa, como basura.
¿Qué viene después de la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado?
-Lo más arduo: aplicarla, hacerlo cumplir en su sentido incluyente y participativo. Para ello ha de ser necesario un proceso de reconciliación entre los bolivianos. Si 62 por ciento aprobó las nuevas reglas de ejercicio ciudadano, ahora hay que hacer que el 38 por ciento disidente se asuma demócrata y respete la decisión de la mayoría. En Bolivia acostumbramos decir que "democracia es ponernos de acuerdo hoy para cuando no estemos de acuerdo".
* VIABILIDAD
¿Qué obstáculos enfrentará la reforma constitucional?
-La terquedad de los terratenientes, por ejemplo. Hay gamonales que se hicieron de hasta cien mil hectáreas de tierra; hemos votado también por que la extensión máxima de un latifundio sea de 5 mil hectáreas, tierra que, además, debe ser trabajada, productiva, útil a la vista de todos. Los usurpadores de la tierra comunitaria nos amagan incluso con el separatismo, la escisión entre las tierras bajas de la selva y las altas de los Andes.
¿Cómo superó el presidente Evo Morales la amenaza de la escisión nacional ?
-Con la decisión unitaria expresada en los votos, incluso en las tierras bajas. Hay abrumadora mayoría ciudadana que quiere una Bolivia total, no de "media luna" sino de pleno sol y plenilunio. El año pasado, aquellas fuerzas motivadas por el imperialismo separatista estuvo a punto de llevarnos a la guerra civil e incluso ensayaron un golpe militar. Las Fuerzas Armadas son hoy las guardianas reales y leales de nuestra integridad territorial y el gobierno democrático y comunitario nuestro aval de prevalencia.* REFUNDACIÓN
¿Qué ventajas ofrece el nuevo constituyente ante los rezagos históricos de Bolivia?
-Nos reivindica como una sociedad proclive a la paz después de 183 años que anduvimos inmersos en la controversia debido a los continuos golpes de Estado, violencia y de injusticia social. Afortunadamente hoy somos propietarios de nuestros recursos naturales, que durante 25 años neoliberales no sólo fueron privatizados sino entregados al capital foráneo, a la especulación y la trampa de inversionistas inmorales. Le hablo del gas, por ejemplo, de los minerales, de los bosques, de las telecomunicaciones. Estamos recobrando nuestros recursos y los administramos con soberanía, a la luz pública. Tenemos reservas de gas para 150 años y guardamos la mayor reserva del litio del mundo.
El litio, ¿dónde se ubica el recurso que pondría a Bolivia en una posición similar a Arabia Saudita?
-Está debajo del salar de Uyuni, al oeste del país, frente a Chile. El salar es un mar congelado a 3 mil 800 metros de altura. El litio será el mineral de privilegio del siglo 21. Servirá para crear la gasolina sólida, los coches híbridos; ya se usa en los celulares; se aplicará en la medicina, en la industria mundial como insumo limpio, ecológico. El presidente Evo ha dicho que por la industrialización de ese recurso podremos percibir, a cálculo ciego, unos 40 mil millones de dólares.
¿Cómo recibió la comunidad internacional el descubrimiento de su potencial de litio?
-Con la cautela debida. Es un motivo de alborozo, pero también de serenidad y aplomo. Evo nos pidió no echar las campanas a vuelo sino permanecer alertas, porque ante ese potencial podríamos ser incluso objetivos de guerra, de invasión. El imperialismo tiene ambiciones incontenibles, sigue con la mentalidad colonial de la explotación de los recursos de los pueblos.
* AGENDA BILATERAL
¿Cuáles son las expectativas de la agenda bilateral México-Bolivia?
-Queremos hacer negocios con México. Tenemos mucho que ofrecer y también bastante que lograr de México. Nuestras balanzas tienen que adecuarse a las nuevas modalidades del comercio justo, precios justos, intercambio leal. Existen ya, y Bolivia los practica, instrumentos alternativos de relación comercial, incluso más allá de los tratados del siglo pasado. Los bolivianos somos muy industriosos y sabemos lograr óptimos valores agregados de nuestros productos. Queremos salirnos de la costumbre de vender sólo materia prima.
¿A quiénes privilegia o perjudica la producción de hoja de coca en Bolivia?
-Recordemos el mensaje que nuestro mandatario llevó a Naciones Unidas, donde expuso: "la hoja de coca verde representa la cultura andina, la vida, el medio ambiente y la esperanza de los pueblos. No es posible entonces que sea legal para la Coca-Cola e ilegal para otros tipos de consumo medicinal en nuestro país y en el mundo". La hoja de coca no es la cocaína, de igual manera como la uva no es el vino, ni la cebada es la cerveza. La hoja de coca que queremos comercializar es un recurso biomédico de grandes alcances para la salud, es también un complemento dietético para ayudar a los trabajos del corazón, los pulmones; evita la osteoporosis, potencia la vista. La coca es, en fin, una hoja de vida.





TUPAC KATARI VOLVIÓ A BOLIVIA HECHO MILLONES, COMO PROMETIÓ HACE 228 AÑOS


ABN de Venezuela (www.abn.info.ve)

“A mi solo me mataréis, pero volveré y seré millones”, dijo Tupac Katari a sus verdugos momentos antes de morir descuartizado, y el indígena rebelde, fiel a su promesa, volvió el sábado pasado después de 228 años, cuando millones de sus hermanos liderados por Evo Morales, otro aymara como él, bajaron de la montaña y de todos los rincones del país para celebrar la promulgación de la nueva Constitución boliviana. Y, es que, existieron y existen hombres con el raro privilegio de poder vislumbrar el futuro de sus pueblos, y Tupac Katari fue uno de ellos, como Bolívar, Marx, Lenín, Fidel y otros que lo predijeron, no como muchos charlatanes, frente a unas cartas o a una bola de cristal, sino con la fe puesta en el ser humano y en su innata vocación de libertad y su inclaudicable decisión de conquistarla aunque se encuentre encadenado, sin importar que para ello deban transcurrir décadas o siglos de opresión.
Y eso es lo que hizo el pueblo de Bolivia y del resto de América Latina y el Caribe desde el momento que el conquistador puso su insolente planta sobre el continente, liderados inicialmente por valerosos caciques enfrentados con mazos, arcos y flechas a los arcabuces y espadas del invasor, quien, cuando no podía vencerlos, recurría al recurso del engaño, la traición y delación, como procedieron para capturar a Tupac Katari, Caonabo, Guaicaipuro, Tupac Amaru y otros combatientes.
Porque las luchas de la gesta libertaria latinoamericana y caribeña no fueron fenómenos aislados en el tiempo y el espacio, sino la respuesta constante y generalizada de unos pueblos sojuzgados por imperios que durante siglos los invadieron y ocuparon destruyendo sus culturas, sus dioses y saqueando sus riquezas, llevándolos al borde de la extinción y que, hoy, tras centurias, hoy reconquistan su dignidad, soberanía y definitiva independencia frente al último conquistador, el imperio yanqui.
A los indígenas americanos le acompañaron en su lucha los descendientes de los esclavos negros traídos de África, donde los europeos cometieron otro de los grandes genocidios de la historia, matando a millones de sus hijos y capturando a otros millones de sobrevivientes que llevaron encadenados en las oscuras bodegas de los “barcos negreros” hasta América para venderlos como esclavos.
Uno de ellos fue el zambo José Leonardo Chirinos, hijo de esclavo y una indígena, quien a sólo 14 años del martirio de Tupac Katari lideró en Venezuela una sublevación que hizo temblar de pánico a los españoles y obligó a que a que el “Ayuntamiento de Coro, la jerarquía eclesiástica, y el Justicia Mayor depusieron antagonismos formales para enfrentar a la masa de miserables y hambrientos que avanzaban contra la ciudad.” Vencido, en virtud de la superioridad de las armas enemigas, el rebelde Chirinos, cuyo único armamento y el de sus hombres, era el machete, logró escapar, pero fue delatado por quien le dio refugio, y una vez capturado, llevado a Caracas donde, tras ser condenado a tormento y muerte, corrió la misma suerte de los mártires indígenas el 10 de diciembre de 1796. Su cabeza y sus manos se exhibieron en jaulas de acero para escarmiento de la población, que respondió un año después con la Conspiración de Gual y España.
Desde Macuto y La Guaira, Gual y España, organizaron uno de los más hermosos y nobles movimientos revolucionarios orientados a liberar, no solo a Venezuela, sino a todo el continente americano, pero, otra vez, la delación y la traición en esta ocasión por parte de un capitán de milicias, de un capellán y del párroco de la Catedral de Caracas, que informaron al gobernador de los planes subversivos, abortaron aquel nuevo sueño libertario y sus líderes perecieron, uno envenenado y el otro ahorcado.
Debió llegar el siglo XIX para que, luego de 300 años de conquista y coloniaje, Petion, Miranda, Bolívar, Sucre, San Martin, O’Higgins, y otros próceres iniciaran la epopeya de la independencia latinoamericana y caribeña, hecha realidad por primera vez en Haití, y después en tierra firme, luego de 15 años de lucha, donde finalmente vencieron en Ayacucho donde el sol del imperio español se eclipsó para siempre, no muy lejos de la localidad de Piedras, donde Tupac Katari fue sacrificado.
Habían pasado 43 años del infausto día cuando, en la plaza del pueblo, frente al cura, el Corregidor y el Delegado militar, los verdugos le cortaran la lengua, y luego ataron sus cuatro miembros a igual número de caballos que, espantados en diferentes direcciones, lo descuartizaron, y luego, su cabeza, corazón, manos y piernas llevados y exhibidos en seis sitios diferentes como escarmiento y finalmente los quemaron, y sus cenizas arrojadas al viento, creyendo con ello que borrarían su gesta y su memoria.
Pero, la independencia, igual que todas las luchas anteriores, tras la muerte de Sucre, de Bolívar y de otros próceres honestos que le acompañaron en la gesta, fue igualmente traicionada esta vez por corruptos caudillos militares, los terratenientes y latifundistas y las oligarquías criollas, que en nefasta alianza con el nuevo imperio que nacía en el Norte, hicieron retroceder sus conquistas, reiniciándose otra vez el ciclo de explotación de nuestros pueblos y el saqueo de sus recursos naturales.
No fue sino hasta mediados del siglo XX, con el triunfo de la Revolución cubana liderada por Fidel, y 40 años después, cuando la centuria finalizaba, que Hugo Chávez Frías triunfó en democráticos y transparentes comicios que le llevaron a la presidencia de Venezuela, que el carro de la rebelión de los pueblos oprimidos de América Latina y el Caribe, reanudó la marcha dando inicio a una nueva gesta libertaria en busca de su segunda y definitiva independencia.
La nueva epopeya que comenzó en Venezuela con Chávez como líder, ya alcanzó a Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Guatemala Honduras, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y se extiende como incendio, cambiando el mapa político, económico y social de una región, que fue conocida hasta hace pocos años con el vergonzoso nombre de “Patio trasero de EEUU.”
Esa “marcha de gigantes”, que culminó en Bolivia, fue la más larga, accidentada y llena de sudor, lágrimas y sangre de todas partes, pues en su trayecto hasta alcanzar La Paz el sábado, donde el presidente Evo Morales, promulgó la nueva Constitución del país que refunda la patria de Tupac Katari, su pueblo debió transitar por cinco siglos de agonía, a través de un macabro paisaje de esclavitud, torturas, masacres, humillación y racismo sembrado por los viejos y los nuevos conquistadores.
Porque, si Bolívar y Sucre liberaron y crearon a Bolivia pensando que sus hijos serían totalmente libres, no fue así, porque un nuevo imperio, las oligarquías, los traidores gobernantes de una región del país del Altiplano, conocida como “La Media luna” lo siguieron explotando como lo hicieron el resto de las oligarquías criollas a sus hermanos de las otras cuatro naciones que liberaron, saqueando su riquezas, junto con las transnacionales, mientras el pueblo padecía miseria, hambre, enfermedad e ignorancia.
Hasta que llegó el sábado, cuando el mundo entero presenció el final de esa histórica multitudinaria marcha de miles de indígenas integrantes de las 36 etnias del país, llegaron entre cantos de amor y de esperanza a La Paz para participar junto con su líder, en la proclamación de “la refundación de Bolivia como Estado plurinacional, unitario, social y económicamente sólido, de socialismo comunitario, de cara al pueblo, no como antes, sólo en el Congreso, entre cuatro paredes.”
Allí, ante Rigoberta Menchú, la guatemalteca, indígena como él y Premio Nobel de la Paz, cuyo padre y hermanos fueron asesinados junto con centenares de miles de indígenas por dictadores pitiyanquis, como los que asolaron a Bolivia y a los pueblos de la región, Evo rindió tributo a la memoria de Tupac Katari, inspirador de su lucha libertaria, acompañado tambien por el canciller venezolano Nicolás Maduro en representación de Hugo Chávez quien lo apoya junto con Fidel y otros gobernantes progresistas en su batallar contra el Imperio.
Y levantando su voz para que el pueblo y el mundo entero le escucharan, el primer presidente indígena de Bolivia, hijo de la etnia aymara, como Tupac Katari, recordando el martirio del héroe que cayó como los miles de indígenas del país que siguieron su ejemplo, Evo dio lectura a la sentencia que condenó a muerte al héroe hace 228 años y en una clara y directa alusión a los secesionistas de la Media Luna, exclamó emocionado: “No habrá cuatro prefectos que puedan descuartizar a Bolivia”.
Se cumplía así la profecía de Tupac Katari, quien volvió como prometió, hecho millones para liberar a los hijos de Bolivia de la ignominia del racismo, la explotación, la miseria, la ignorancia y el hambre en que los mantuvo sumidos un imperio, la oligarquía, y los ambiciosos terratenientes y latifundistas de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando que un día le arrebataron su sagrada tierra, la Pacha mama, origen de la vida espiritual y razón de ser un pueblo heroico que le rinde un culto milenario.





LA CONSTITUCIÓN BOLIVIANA Y LA CUESTIÓN DE LA TIERRA EN LA HISTORIA ECONÓMICA MUNDIAL

América en Movimiento de Argentina (www.alainet.org)

El presidente venezolano Hugo Rafael Chávez se ha asumido varias veces como “peronista”, cosa que, al menos que se sepa, no ha hecho el jefe del estado boliviano Juan Evo Morales Ayma, aunque lleve esos nombres de pila como un homenaje de su madre a Juan Domingo Perón y a su segunda esposa, María Eva Duarte. Sin embargo, en la nueva Constitución Política del Estado (CPE) se han tomado aspectos y profundizado otros que traen reminiscencias de la Constitución Nacional argentina de 1949, amén de aquellas cuestiones específicas que hacen a las tradicionales naciones aborígenes.
Una de esas profundizaciones de la Constitución Argentina de 1949 de carácter social, eliminada por un simple decreto del gobierno golpista de Pedro Eugenio Aramburu en 1956, meses después del derrocamiento de Perón en 1955, es la que surge del artículo 398 de la CPE boliviana. El artículo 38 de la norma argentina que tuvo como gran hacedor al constitucionalista Arturo Sampay levantaba la consigna de que la tierra debía tener una función social, como la propiedad en su conjunto, y en ese caso particular reivindicando los derechos de los labriegos, lo que popularizó la consigna “la tierra para quién la trabaja”.
Claro que ya antes, durante el proceso militar iniciado en 1943, que devino en antioligárquico bajo la creciente influencia del propio Perón, ya se había avanzado en el tema de la explotación de la tierra a través del sancionado “Estatuto del Peón Rural”. En tanto el trabajo esclavo o semiesclavo se mantuvo en casi todo el riesgo de la región. Hasta hoy mismo el gran gigante iberohablante, Brasil, sigue constituyendo un paradigma en la materia como lo reconocen sus propios organismos gubernamentales, amén de numerosos sectores sociales.
Bolivia ha dado un salto notable en aras de su transformación con su nueva constitución al establecer hacia el futuro una nueva política de tenencia de tierras. No es una reforma agraria distributiva ya que se mantiene la gran propiedad rural de los antiguos propietarios, uno de cuyos máximos exponentes es Branko Marinkovic, el líder nazi de Santa Cruz de la Sierra. Los viejos latifundios serán respetados, pero no podrán generarse nuevos mayores a las 5.000 hectáreas . En general lo que ha predominado es la distribución de la tierra ociosa y de la propiedad pública. El gobierno brasilero realizó algunas expropiaciones en los últimos años como las aproximadamente 1,6 millones de hectáreas en el estado de Roraima para generar el área de producción aborigen de Raposa Serra do Sul, aún en debate en el Superior Tribunal de Justicia de la Unión ante la oposición de los viejos apropiadores arroceros blancos.
En la Argentina los mayores avances se habían dado entre 1973 y 1974, bajo la gestión de José Ber Gelbard al frente del Ministerio de Economía con las iniciativas a avanzar sobre las tierras libres de mejoras y con el Impuesto a la Renta Potencial de la Tierra , lo cual causó una cerrada oposición por parte de los grandes propietarios rurales de entonces.
Pero la cuestión de la tierra es de muy antigua data y está ligada al crecimiento de los estados y a la justicia distributiva a lo largo de los 6.000 años de historia humana. En las primeras grandes formas estatales, como el Egipto del Imperio Antiguo, la tierra era de propiedad del faraón como representante solar por lo que no existían los dueños individuales. Eso dio lugar a la gran expansión y el poder de las tercera y cuarta dinastía, las que dejaron las herencias de la pirámides de la meseta de Gizah. Cuando la nobleza y la jerarquía eclesiástica se apoderaron de las tierras se generó la nomarquización (feudalización), los nomarcas desintegraron el poder real y el reino que hasta había diseñado el primer sistema de correos se hundió en el caos del que dan cuenta las “Lamentaciones de Ipuwer”.
La nueva constitución boliviana no es de carácter socialista al mantener la concepción de la propiedad privada productiva tanto urbana como rural, aunque haya hecho claros avances a favor de los sectores populares y en particular de los pueblos originarios. Algunas décadas atrás, un historiador francés, Louis Baudin, escribió un interesante libro titulado “El Imperio Socialista de los Incas”, amén de otros como “La vida cotidiana en tiempos de los últimos incas” y hasta estudios sobre el rol de la mujer en el incanato. Pero “El imperio socialista de los incas” fue el que tuvo más difusión y tuvo gran aceptación en su momento tanto en ámbitos académicos como en sectores políticos de izquierda.
Pero más allá de lo notable del sistema político, económico y social del incanato, en muchos aspectos más evolucionado que los europeos de su época, mejor se puede hablar de un cierto estado paternalista, multiétnico, integrador. En una tesina allá por 1980 me referí al carácter planificador que iba desde una estructura de vías de comunicaciones o correos, al estilo de la vieja Roma, pero a algo particularmente notable para cualquier economista serio, sobre todo ante la impactante crisis de nuestros tiempos: la planificación productiva y el intercambio de bienes. Había producciones de las zonas costeras y de baja altura; de las zonas de alta montaña y de las terrazas andinas; y la correspondiente a los faldeos tropicales. Así había disponibles cereales, tubérculos, frutas, proteínas animales y fibras textiles, entre otros bienes. El mayor problema estaba ligado con la falta de animales de transporte adecuados, ya que los camélidos americanos a los que se apelaba no tienen una suficiente capacidad de carga.
A diferencia de los posteriores diseños europeos para América Latina no se sufrían problemas como el señalado por el gran economista argentino Alejandro Bunge, en su obra “Una nueva Argentina”, propio del diseño que dio al país la visión colonialista que el hoy Reino Unido dio al país. Bunge llamó a la Argentina “país abanico” por su centralización en el puerto capitalino y sus consecuencias de “superproducción e infraconsumo” en las diferentes economías regionales, sobre todo en las más alejadas a dicho puerto. Malgrado de los terratenientes de origen europeo, como el citado Marinkovic, la nueva constitución recupera la idea integradora del estado multiétnico integrador de los pueblos originarios.
Y la cuestión de la tierra constituye un eje central. Como lo fue históricamente en todas las etapas de crecimiento de diferentes civilizaciones. Es muy poco probable que la famosa y no tan cierta “democracia ateniense” (en verdad una aristocracia extendida) hubiese podido darse a lo largo del Siglo V antes de nuestra era (ANE) si muy a comienzos del Siglo VI ANE no hubiese existido un señor llamado Solón de Atenas, luego uno de los “Siete Sabios de Grecia”, que realizó una serie de reformas económicas, como la creación del dracma (moneda que duró 26 siglos hasta ser absorbida por el euro) y la reforma tributaria, pero, esencialmente una virtual reforma agraria al dejar sin efecto las deudas de los campesinos pobres y liberar de la servidumbre a todos aquellos que habían caído en ella por no haber pagado aquellas. Atenas resolvió en buena medida sus graves conflictos sociales de entonces e inició una nueva etapa económica que le permitió una centuria después asumir el imperialismo armado, suavizado algo más tarde en imperialismo comercial.
También en Roma la cuestión de la tierra fue clave para su despegue. Habían pasado unos tres siglos y medio desde su mítica fundación el 21 de abril del 753 ANE y la por entonces república tenía 142 años de vida desde el abandono de la monarquía. Los problemas tenían cierta similitud con los de la Atenas previa a las reformas de Solón en algunas cuestiones. Por ejemplo, era enorme la cantidad de hombres libres que se habían convertido en siervos por no pagar sus deudas y la tierra registraba una creciente concentración en manos de quienes se habían ido apropiando de las ganadas por la extensión del estado o por la apropiación de las de aquellos deudores insolventes.
Así fue como un tribuno de la plebe llamado Cayo Licinio Calvo Estolon, conocido simplemente como Licinio, allá por el 367 ANE eliminó la servidumbre por deudas y los que habían caído en ella fueron liberados. Pero además puso fin al latifundio ya que se fijó un tope para la propiedad de 500 yugadas, el equivalente a nada más que 125 hectáreas (40 veces menos que las 5.000 a futuro de la nueva CPE boliviana). Las tenencias superiores Las sanciones para los incumplidores eran muy graves al punto de que al propio Licinio se le aplicó una multa de 10.000 ases cuando se descubrió que sobrepasaba esa cifra. Eso dio lugar a que en Roma se generara un capitalismo agrario basado en la contratación de trabajadores libres asalariados, básicamente de aquellos que habían recibido 30 yugadas ( 7,5 hectáreas ) como resultado de la división de la tierras excedentes a las 125 hectáreas . Ello no se cumplió cabalmente, sobre todo en la Etruria (hoy Emilia Romana) lo que motivó un nuevo proyecto en la materia de Tiberio Sempronio Graco en el 134 ANE. El definitivo abandono de estos principios y la regeneración de los latifundios y la aparición de una masiva esclavitud productiva fue posterior a las Guerras Púnicas a fines del Siglo III ANE. En tanto la vuelta a la servidumbre de los hombres libres apareció en la segunda mitad del Siglo III a partir de la ley “De capitatio iugatio” (suerte de renta potencial de la tierra) del emperador ilirio Cayo Aurelio Valerio Diocles (Diocleciano); campesinos libres a los que Constantino, décadas después, convirtió en “siervos de la gleba”, es decir parte de la propiedad.
Pero el ejemplo más claro de la vinculación del atraso con la servidumbre y la explotación de la tierra fue el informe del ejército ruso al zar Alejandro II explicando su derrota en la Guerra de Crimea. Rusia perdió la guerra en el Caucazo frente a soldados que llegaban desde miles de kilómetros por mar. Para el ejército ruso la explicación era clara: no había trenes, no había caminos y no había hombres libres. Por lo tanto urgía modernizar el país y declarar la liberación de los siervos. Alejandro II hizo caso y en 1861 liberó los siervos y les entregó las tierras, que los nobles explotaban sin ser legítimos dueños, en propiedad colectiva a los nuevos hombres libres. De todas maneras la cuestión de la tierra siguió siendo una cuestión central a la hora del fin del zarismo en 1917 y, en particular, meses después, con la Revolución Bolchevique.
También a mediados del Siglo XIX se dieron dos fenómenos con alguna similitud. La Restauración Meiji en el Japón y la industrialización de la actual Alemania. En ambos casos los estados centrales impusieron a sus terratenientes financiar la modernización de sus países. Daimios japoneses y junkers alemanes dejaron de ser simples productores primarios y, bajo la planificación estatal, se convirtieron en navieros, químicos, siderúrgicos y otras actividades de avanzada. La tierra no fue fraccionada pero la visión feudal de la explotación había llegado a su fin.
La nueva CPE boliviana está lejos de equipararse a la Ley Licinia en materia de reasignación de tierras pero avanza en algunas cuestiones que tienen antecedentes en el país y otros de América Latina como en la Chile de Salvador Allende o en el México de la revolución de Emiliano Zapata y Pancho Villa o la frustrada visión del gran rioplatense José Gervasio de Artigas. Un reciente anuncio sobre expropiación de latifundios que explotaban aborígenes en servidumbre marcha en esa dirección. Seguramente para Evo y el resurgir de los pueblos andinos originarios, a no mucho andar, la cuestión de la tierra irá por más.
- Fernando Del Corro es periodista, historiador graduado en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), docente en la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UBA en “Historia Económica Argentina” y subdirector de la carrera de “Periodismo económico” y colaborador de la cátedra de grado y de la maestría en “Deuda Externa”, de la Facultad de Derecho de la UBA. De la redacción de MERCOSUR Noticias.





El Tahuantinsuyo


EL PRESIDENTE EVO MORALES PRETENDE EL REGRESO A LA BOLIVIA PREHISPÁNICA.

La Gaceta de España (www.gaceta.es)

Con un escaso 60% del respaldo popular, la recién aprobada reforma constitucional del presidente boliviano Evo Morales consagra una auténtica revolución en su país: en esencia, pretende el regreso a la Bolivia prehispánica. Un empeño de verdadero “visionario”, en el sentido del magistral ensayo de Uslar Pietri, que hacía girar la historia de la América hispana en torno a ese arquetipo de personalidad, junto al “godo” o caudillo y el “insurgente” estilo Ché.
Quizá no extrañe demasiado a estas alturas, pues la verdad es que España sufre en las últimas décadas una especie de neo leyenda negra en el continente iberoamericano, pese a haber venido siendo el segundo inversor mundial en la región; y pese a ser uno de los países del mundo más valorados por los propios ciudadanos latinoamericanos (Latinobarómetro dixit).
Naturalmente que España cometió abusos durante la Conquista: la encomienda no era más que una variedad solapada de esclavitud, por sólo citar uno de ellos. Sin embargo, ningún otro país europeo asumió con tanta rapidez y claridad sus propios abusos en la colonización de territorios extraeuropeos: figuras como la del Padre Bartolomé de las Casas no son fáciles de encontrar en la historia de Europa. Por otro lado, ningún otro Estado europeo reaccionó legalmente en favor de los derechos indígenas como lo hizo el español, bastando citar nuestras leyes de Indias. Es además bien sabido que España se vació en América: Legó su lengua, su cultura, su religión… sus hijos se fundieron con los hijos indígenas (ya desde la Malinche y Cortés)… y fruto de todo ello, del pasado imperial azteca, maya, inca… pero también de la herencia española, es la compleja, polifacética y rica realidad de más de veinte países a lo largo de un inmenso continente.En el fondo, esas feroces e injustas críticas resultan en gran medida tan absurdas como lo serían las que desde aquí se pudieran hacer hoy en día contra el mismo Imperio romano, que sometió y expolió igualmente a los celtas e íberos, pero al tiempo les legó toda una civilización, sin la que hoy sencillamente no seríamos lo que somos, para empezar, porque ni siquiera hablaríamos el idioma que hablamos. ¿Tendría sentido tratar de retrotraer al pasado prerromano la historia de España?
Cierto es que hay una gran diferencia entre una y otra situación: al fin y al cabo, tras alrededor de 500 años desde la Conquista, y en contraste con el caso de la España prerromana, los pueblos prehispánicos subsisten en los territorios antaño colonizados. Tanta mayor razón pues para, en lugar de mirar al pasado, con sus circunstancias que nunca volverán, hacerlo hacia el futuro, tratando de sacar el mayor partido de las virtudes colectivas originarias, pero también, por qué no, de aquellas que pudieran dimanar del antiguo señor colonial, bien distinto en este sentido de otros también europeos, como a las claras muestra la trágica historia de los hoy llamados nativos americanos en los EEUU: privados a sangre y fuego, a lo largo de siglos, de sus vidas y de sus tierras, diezmados, malviven hoy confinados en las jaulas de oro de sus casinos, tantos de ellos entregados al alcohol. Después de todo, sorprende comprobar que la refundación que se propugna no puede en cierto sentido ser más española: es el viejo trágala, tan genuinamente hispánico. Una constitución ladrillo que media Bolivia trata de lanzar a la cabeza a la otra media. Qué lejos del texto de amplias mayorías, anchamente consensuado, y por ello aceptable para la casi totalidad de la colectividad. El resultado presumible: mal gobierno. De hecho, en los meses pasados ha estado amenazada abiertamente la unidad del país, el ejército ha debido desplegarse en múltiples ocasiones, y se ha estado al borde de la guerra civil… Hoy, la desunión amenaza un país literalmente partido en dos. Lo paradójico es que un estado muy similar de descomposición interna fue el que, allá por 1532, permitió que apenas un puñado de españoles se hiciera con el Imperio inca del Tahuantinsuyo, ése que con tanto afán se trata hoy de reconstruir.





CONSTITUCIÓN-BOLIVIA: EL PAÍS PARTIDO

IPS Noticias de México (www.ipsnoticias.net)

La nueva Constitución de Bolivia consiguió vestirse de poncho y sombrero, el atuendo habitual de las grandes mayorías indígenas, pero no ha logrado el respaldo de las clases media y alta de las zonas ricas en gas, petróleo, madera y agropecuaria, que no cejan en la resistencia.
Hace un año y tres meses, la Asamblea Constituyente había nacido como el espacio de solución a las grandes diferencias económicas, la exclusión de los aborígenes y la sed de justicia de sectores empobrecidos, pero la corriente indigenista del presidente Evo Morales no logró unir en su propósito a los sectores conservadores que eligieron su propio camino hacia una autonomía lindante con una secesión territorial y política.
Cinco días antes del plazo fijado para finalizar la redacción de la nueva ley fundamental, que debe ser sometida a la ciudadanía en un lapso no mayor de cuatro meses, la dirección de la Asamblea actuó con sigilo y sorprendió al convocar a los delegados a la sesión final, el sábado pasado, sólo 17 horas antes de comenzar la aprobación en detalle y revisión de los 411 artículos.
Instalados en el paraninfo de una universidad estatal de la altiplánica ciudad de Oruro, a 250 kilómetros de La Paz, y bajo la custodia de mineros, campesinos, obreros y seguidores de Morales, 163 de los 255 asambleístas, de los cuales sólo cinco correspondían a los elegidos por la oposición, sesionaron a contrarreloj e insumieron sólo 17 horas para discutir todos los ítems.
Tras la rápida lectura de cada uno de los artículos, la votación sólo fue un acto de formalismo. La presidenta de la Asamblea, Silvia Lazarte, mencionó el número de cada uno de ellos y pidió a la sala pronunciarse por la aceptación, rechazo o abstención con el brazo en alto, en una sucesión sostenida y sin pausa que terminó al mediodía del domingo.
El procedimiento de convocatoria, la forma apresurada de aprobación, la falta de debate y la ausencia de los delegados de la opositora agrupación Poder Democrático y Social (Podemos) causó la reacción de los cinco prefectos (gobernadores) de los departamentos ubicados más al oriente del país y contrarios al gobierno nacional.
El Consejo Nacional de la Democracia (Conalde), formado por los prefectos Rubén Costas, de Santa Cruz, Mario Cossío, de Tarija, Ernesto Suárez, de Beni, Leopoldo Fernández, de Pando, y Manfred Reyes Villa, de Cochabamba, rechazó el nuevo texto constitucional que debe someterse a referendo en un plazo aproximado de 120 días.
A esta corriente se sumó el departamento de Chuquisaca, liderado por las autoridades de su capital, Sucre, que anuncian marchas y paros cívicos para obtener su autonomía.
En tanto, se cumple una huelga de hambre en las ciudades de Santa Cruz, Trinidad, Tarija y Cobija, con cerca de 400 ayunadores voluntarios que exigen dejar en suspenso las decisiones de la Asamblea Constituyente. El 2 de julio del pasado año, un referendo aprobó las autonomías departamentales en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, y hoy se suman a esa demanda Chuquisaca y clases medias del departamento central de Cochabamba, todos comprendidos en el bloque opositor al gobierno.
El jefe de Podemos, el ex presidente derechista Jorge Quiroga (2001-2002), reiteró la negativa a avalar un proceso al que califica de nulo por el uso de la fuerza durante la aprobación de la primera fase en la ciudad de Sucre, la capital de Bolivia, en medio de incidentes que cobraron la vida de tres personas y la agresión a opositores y periodistas.
Quiroga construye una plataforma de oposición a Morales, y a la corriente ideológica del mandatario venezolano Hugo Chávez al que acusa de promover actos de violencia en Bolivia, con el argumento de la defensa de las libertades y la soberanía nacional frente a la creciente cooperación económica y respaldo político internacional de Caracas a La Paz.
"Vamos a combatir en varios lugares y evitaremos que los aprendices de Hugo Chávez vengan a repetir su experiencia en el país", dijo Quiroga en tono de advertencia.
El experto en temas de descentralización Mario Galindo expresó a IPS que la nueva Constitución es "perversa", porque proclama cuatro modos de autonomías con la finalidad de restar fortaleza al modelo en ese sentido defendido por los cinco departamentos.
La nueva ley fundamental reconoce a las autonomías departamentales, municipales, regionales e indígenas, una forma de organización que los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Cochabamba rechazan porque obligará a dividir el presupuesto estatal en unas 419 reparticiones autonómicas, según estimaciones de Galindo.
Una fuerte corriente de dominio estatal sobre los recursos naturales, el territorio y las empresas fiscales se impuso en la nueva Constitución que define a Bolivia como un estado unitario, social de derecho plurinacional comunitario, libre, autonómico y descentralizado, independiente, soberano, democrático e intercultural. Además de obtener el reconocimiento a las autonomías indígenas, estos pueblos originarios consiguieron que su lengua, cosmovisión, mitos, historia oral y tradiciones que forman su identidad sean reconocidos y protegidos por primera vez en 182 años de vida republicana boliviana. Un referendo definirá la cantidad de tierra que podrá acumular una persona natural y los electores deben elegir entre 5.000 y 10.000 hectáreas, en un país donde la acumulación de predios de labranza permitió poseer hasta 100.000 hectáreas en poder de una persona o grupo familiar.
La Constitución aprobada abre la posibilidad de expropiar tierras sin función social para distribuirlas entre indígenas, pueblos y campesinos pobres, previo pago de una justa indemnización.
La nueva política de ordenamiento territorial, dividido en cuatro modos de autonomías, es una forma de fraccionar al país en pequeños feudos, a manera de "reservas indias", observó el historiador Alexis Pérez en un comentario expresado a IPS.
Poco antes de inaugurarse la Asamblea Constituyente, en agosto de 2006, Pérez anticipó a IPS que las posiciones del gobierno y opositores anunciaban el camino a una guerra civil.
Hoy está convencido de que el trámite urgente de la nueva Constitución, impulsado por el presidente Morales, conduce a una confrontación porque las autonomías regionales e indígenas "tratan de pulverizar el poder prefectural y de los municipios".
En interpretación de Pérez, los "sectores reaccionarios capitalizaron los errores del gobierno y convierten en banderas que hasta hace poco eran indefendibles por las clases medias, como la democracia y las libertades", frecuentemente reclamadas por movimientos sociales y sindicales, absolutamente adversos ideológicamente frente a los grupos conservadores.
Aún con la esperanza de una salida negociada, el historiador no observa una tercera opción inmediata para reunir a las partes y encontrar una vía alterna. Atribuye al partido gobernante la responsabilidad de profundizar las diferencias sociales y de pensamiento.
Aunque el texto oficial, corregido y ordenado aún no está disponible, durante la lectura rápida se anunció que la reelección presidencial continuada y al finalizar el primer mandato, está comprendida en el documento. Los analistas interpretan que al aprobarse la nueva Constitución en un referendo, de inmediato se procederá a convocar a elecciones generales para la renovación del Congreso legislativo y habilitará al actual presidente a concurrir a una elección presidencial que sería reconocida como la primera gestión de cinco años, sin considerar los dos años de ejercicio anteriores.
De ese modo, en caso de ser elegido en 2008, Morales podría volver a participar en un segundo comicios en 2013 y prolongar así su mandato hasta 2018.





REVOLUCIÓN O “ROBOLUCIÓN”

Infodecom de Bolivia (www.infodecom.com)

Nuestro País, había comenzado una época de grandes cambios, para acabar con la vieja manera de aprovecharse de los recursos del Estado. Se escuchó decir muchas cosas a este gobierno, desde las más sensatas a las más insensatas, se ha gritado Revolución, y algunos entendieron "Robolución", se grita patria o muerte, pero algunos escuchan matemos la patria. Esto nos hace pensar que tenemos que estar atento a lo que dicen pero mucho más a lo que hacen, atentos a lo que gritan pero mucho más atentos a lo que callan.Queda claro no sólo hay que cambiar las estructuras, es sólo un paso, y que tienen que cambiar la mentalidad y el espíritu de la persona que lleva adelante dichos cambios. Bolivia será mejor y más grande, cundo los bolivianos seamos mejores, responsables y honestos en nuestros trabajos.
Por eso las revoluciones no deben ser inspiradas en la envidia a la oligarquía ni a los oligarcas, sino en la justicia, la paz y el amor. Crear la nueva civilización del amor, como decía Juan Pablo II.
Estoy de acuerdo con el cambio, la revolución, si ayuda a superar nuestro atraso, pero no estoy de acuerdo con la "ROBOLUCION".
Se ha hablado que es posible un mundo nuevo, una religión nueva y una Iglesia nueva. Se a acusado a la Iglesia católica de ser la, “enemiga de los cambios pacíficos”, de Bolivia, pero nadie que vive en Bolivia puede creer semejante mentira. Y aunque el gobierno odie a la Iglesia con todo su amor, nuestra indiferencia será responderle con la Verdad. El enemigo de los cambios pacifico, son los malos administradores del estado, responsables de las decisiones de nuestra patria, somos los mismos bolivianos, cuando nos dejamos seducir con el poder, el dinero, el contrabando, el narcotráfico y demás males que no nos permiten cambiar en favor de los más necesitados. Porque al parecer, es el estado y no el mercado, ni ningún otro trabajo el que enriquece; es el Estado donde nacen los nuevos con plata, con poder, que despilfarran el dinero y las ilusiones de los siempre pobres.
Esto nos hace ver que estamos ante un nuevo anticristianismo, que se hace pasar por políticamente correcto, atacar e insultar a los cristianos y en particular a los católicos, y institucionalizar la corrupción. Por eso los laicos están llamados a proseguir un justo orden social, esforzarse por organizar una sociedad basada en deberes y derechos; y en el sentido de la responsabilidad ciudadana en aras del bien común. Pues el amor de Dios se manifiesta en la responsabilidad por el otro, (spi salvi 28).





LUGARES COMUNES LATINOAMERICANOS: ESA INFINITA SED DE PODER...

No se discute aquí la validez ni los méritos de la reelección. Lo que se pone en cuestión es el escaso respeto por las normas observado a lo largo y ancho del continente.

El Confidencia del Nicaragua (www.confidencial.com.ni)

Cuando Evo Morales señala que ha llegado al palacio presidencial para quedarse toda la vida, cuando Fernando Lugo afirma que si la mayoría lo quiere y las leyes lo permiten aspirará a la reelección, o cuando Hugo Chávez impone la votación de una enmienda constitucional para ser reelegido hasta que se canse, no sólo están expresando puntos de vista individuales, y por tanto discutibles, sino también se están dando pasos irreversibles hacia el autoritarismo. La democracia es la expresión de la voluntad popular, como sostienen acertadamente éstos y otros mandatarios, pero también es la plena vigencia de reglas de juego claras y contundentes, que impidan la entronización de los electos y un uso espurio del poder. No hay nada peor para las democracias latinoamericanas que la llegada al gobierno de hombres (o mujeres) que se creen predestinados y piensan que sin ellos el futuro de su país es el desastre. Sólo ellos están en condiciones de impulsar los cambios fundamentales que se requieren. Este defecto no es patrimonio exclusivo de aquellos presidentes que hoy pueden ser definidos como populistas, muy por el contrario, cruza de forma permanente y profunda las fronteras políticas e ideológicas y afecta tanto a la izquierda como a la derecha, a los más liberales o los más conservadores, convirtiéndose en una mala señal de lo que ha sido la política regional.
A esto hay que agregar la diferencia que se establece entre gobierno y poder. Con el gobierno sólo se puede gobernar, y poco, dados los numerosos condicionantes que establecen los distintos grupos de presión, las élites o, peor aún, las oligarquías. Para hacer cosas, para cambiar la sociedad, es necesario conquistar el poder, o construir poder, en la novísima acepción de Néstor Kirchner. Sin poder cualquier gobierno está a merced de sus enemigos. En 1973, los peronistas de entonces tenían muy clara la distinción existente entre ambos conceptos y así acuñaron la consigna de “Cámpora al gobierno, Perón al poder”.
Es tal el desprecio por las leyes y las normas que lo normal en los últimos 20 años ha sido cambiar las reglas de juego, a mitad del partido, en beneficio de quien impulsa los cambios. Si a ello sumamos la presencia de otra tendencia omnipresente en la región, que lleva a la necesidad perentoria de descalificar a todos los predecesores y pensar que la originalidad que vale es la que uno aporta, y además es intransferible, la evidencia del despropósito es manifiesta. Esto se entronca con lo que podríamos definir como el síndrome de la reinvención permanente de la rueda.
A principios de la década de 1990 el entonces presidente argentino Carlos Menem tuvo la genial idea de modificar la Constitución para permitir la reelección presidencial constitutiva durante dos mandatos. No era algo original, ya que en 1949 Juan Domingo Perón impulsó una iniciativa similar. Aupado en sus éxitos económicos y en el respaldo popular, Menem jugó fuerte y ganó. Su ejemplo no fue patrimonio sólo de los peronistas o populistas. Un político libre de tales sospechas, como Fernando Henrique Cardoso cayó en la misma trampa y modificó la Constitución brasileña de forma de poder ser reelegido. Algo similar ocurrió con Álvaro Uribe en Colombia. República Dominicana, Perú, Venezuela, Bolivia o Ecuador siguieron el mismo camino.
No se discute aquí la validez ni los méritos de la reelección. Lo que se pone en cuestión es el escaso respeto por las normas observado a lo largo y ancho del continente. Ninguno de los presidentes en ejercicio fue capaz de decir algo así como que la reelección es necesaria y vamos a cambiar la Constitución para hacerla posible, pero la medida comenzará a regir a partir de la siguiente elección, de la que yo no me beneficiaré. Al revés, algunos presidentes, como Menem o Fujimori, intentaron forzar la interpretación en aras de ser re-reelectos. La única excepción remarcable, y es un mérito que le honra absolutamente, es la de Lula, que pudiendo, por el gran respaldo popular que tiene, modificar la Constitución brasileña para aspirar a un tercer mandato, se resistió a hacerlo. También en Chile a nadie se le cruzó por la cabeza, quizá por las dificultades que implica, impulsar un cambio semejante. Por el contrario, en Uruguay, Tabaré Vázquez coqueteó más de una vez con la idea, aunque finalmente las aguas volvieron a su cauce.
A su regreso del Foro Social Mundial, celebrado en Brasil a fines de enero de 2009, donde compartió mesa con sus colegas Lula da Silva, Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, el presidente paraguayo y ex obispo Fernando Lugo dijo que si “La mayoría [del pueblo paraguayo] que vive en democracia así lo dice y las leyes de Paraguay [lo] permiten, podría ser” que se presentara a la reelección. De este modo se contradijo a si mismo, ya que siempre sostuvo que no le interesaba en absoluto su reelección. En esta oportunidad también afirmó que “en democracia hay que respetar lo que dice la mayoría y no solamente un grupito de políticos que quiere manipular al poderoso pueblo paraguayo”. De esta forma, Lugo hizo lo mismo que su predecesor, el tan denostado por él y los suyos Nicanor Duarte Frutos.
Cuando llegó a la presidencia en 2003, Duarte Frutos juraba que lo que más quería era “que cuando deje el poder pueda por lo menos regresar a mi casa sin haber defraudado a mi patria y defraudado a mi familia” y que la “reelección no era una obsesión para el Presidente”. Posteriormente cambió de opinión y dijo: “La reelección es una institución que figura en todas las democracias, desde México hasta la Patagonia. ¿Cuál es el problema?, si finalmente el pueblo tiene que decidir si vale o no vale la reelección”. Más allá de que la Constitución mexicana no contempla la reelección, lo que salta a la vista es el escaso valor de las manifestaciones de algunos políticos latinoamericanos. Por supuesto que en otras regiones del mundo ocurre algo similar, pero aquí se acompaña con el desprecio a las normas y las leyes.
Jornadas antes del referéndum constitucional en Bolivia, que debía aprobar el nuevo texto legal, que entre otras tantas innovaciones incluía la posibilidad de una sola reelección, Evo Morales dijo de forma rotunda: “Por más de 500 años hemos esperado y al fin hemos recuperado el Palacio (de Gobierno), no somos inquilinos. Eso es para toda la vida”. Esta idea de ocupar el poder “para toda la vida”, como si la alternancia no existiera, fue acompañada de otras dos ideas. La primera, “no estamos de paso”, hemos llegado para quedarnos, y la segunda, no hemos ocupado nada que nos fuera ajeno sino que “Hemos recuperado lo que nos correspondía”.
Se juntan aquí dos tendencias contradictorias que hablan del papel central y marginal al mismo tiempo que tiene la ley en los sistemas políticos latinoamericanos. Por un lado, respondiendo a la vieja matriz ibérica, que vale tanto para Brasil como para las ex colonias hispanas, la Constitución es el eje central en torno al cual gira la vida pública. Sin embargo, para que la centralidad sea absoluta lo mejor es que cada nuevo gobernante le otorgue su sello personal y para ello hay que elaborar un nuevo texto. Por el otro, la pervivencia del viejo aforismo de “se acata pero no se cumple” nos indica que las leyes son sólo una formalidad que no debe interferir en la relación entre el dominante y los dominados. De ahí el lugar secundario que en la mayor parte de los países tienen las instituciones y de ahí, también, el escaso énfasis que se pone en la construcción institucional.





BOLIVIA: LOS INDÍGENAS RECHAZAN EL PROYECTO ELECTORAL

El Economista de España (www.ecodiario.eleconomista.es)

La Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) acusaron ayer de traidores a las autoridades y técnicos del Gobierno boliviano que elaboraron el proyecto de ley para el nuevo régimen electoral de Bolivia, cuyo documento fue presentado ayer al Congreso por el presidente Evo Morales para su aprobación en un plazo de 60 días.
Ambas organizaciones, que respaldan la gestión gubernamental del Movimiento Al Socialismo (MAS) y el proceso de cambio, rechazaron la propuesta sobre la distribución de escaños parlamentarios y afirmaron que existen enemigos internos dentro del mismo Gobierno.
La propuesta establece la creación de 15 circunscripciones indígenas en las que se elegirán, mediante voto popular, a los representantes para la Asamblea Legislativa Plurinacional. "Esta proposición no ha sido recibida con agrado por los pueblos indígenas", sostuvo el vicepresidente de la CIDOB, Pedro Nuny.





BOLIVIA INICIA CAMPAÑA PARA SACAR LA HOJA DE COCA DEL LISTADO DE DROGAS PROHIBIDAS

Además de incluir a la hoja de coca como patrimonio cultural de Bolivia en la nueva Constitución, el gobierno de Evo Morales instruyó a sus diplomáticos a una campaña para retirar la ancestral planta del listado de sustancias prohibidas de las Naciones Unidas. La comprensión del coqueo andino como enfermedad fue hecha a principios del siglo XX por investigadores racistas, quienes aplicaron perversas metodologías.

El Ciudadano de Chile (www.elciudadano.cl)

Pequeños disensos a la política represiva habrá en la próxima Convención de Naciones Unidas a celebrarse en marzo en Viena. Uno de estos es promovido por el gobierno de Evo Morales, quien durante la semana previa a promulgar la nueva Constitución del país altiplánico, llamó a los embajadores de sus 33 sedes en el exterior a una campaña internacional para conseguir el retiro de la hoja de coca de la lista de sustancias controladas de la Organización de Naciones Unidas.
En 1961, la Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU en Nueva York, Estados Unidos, incluyó la hoja de coca en el Listado I de sustancias estupefacientes, que reúne a los considerados más dañinos. Tal listado fue un ajuste de las sustancias declaradas ilícitas por la ONU , proceso iniciado en 1912, en la Conferencia de la Haya, cuando se estableció un control sobre la preparación y distribución de opio, morfina y cocaína.
Con el tiempo pasaríamos del control a la franca prohibición, lo que terminó por dejar en manos del mercado negro diversas sustancias declaradas ilícitas. La determinación sobre la hoja de coca de 1961 obedeció al alarmismo creado sobre el consumo de la cocaína en Estados Unidos y Europa.
La estrategia para cambiar tal comprensión la prepara el embajador boliviano ante la ONU, Pablo Solón, quien sostiene que “es que es un error haber colocado a la hoja de coca como un veneno. Ese error es absolutamente demostrable científicamente y ése será el camino para lograr que sea retirada la hoja de coca de la lista de sustancias prohibidas”.
“Antes éramos los dirigentes los que explicábamos que la hoja de coca es parte esencial de la cultura de nuestros pueblos. Ahora deben ser los embajadores quienes expliquen que Bolivia no acepta que se continúe transformando la hoja de coca en cocaína, porque no somos la cultura de la droga”- sentenció Solón. Consultado por El Ciudadano, el cónsul adjunto en Chile, Freddy Torrico, comentó que “la campaña apunta a socializar no sólo la diferencia entre la hoja de coca y la cocaína, sino que también queremos recalcar sus poderosas propiedades medicinales y de uso cotidiano”.
PATRIMONIO CULTURAL
La constitución boliviana promulgada el 8 de febrero pasado dedica el Artículo 384 a la hoja de coca, señalando que “el Estado protege la coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable de la diversidad de Bolivia, y como factor de cohesión social”.
Por ello se tenderá a la revalorización, producción, comercialización e industrialización de la hoja de coca. “Es vida, cultura, dignidad y soberanía”- agregó Torrico.
Por ello Morales mandato ya en marzo del 2008 al viceministro de la Coca y Desarrollo Integral, Gerónimo Meneses, a rechazar en Viena el informe de la Junta Internacional para la Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), que instó a Perú y Bolivia a erradicar de sus tradiciones el mate de coca y el picheo
En varios discursos el presidente boliviano ha sostenido que la decisión de la JIFE atenta contra los pueblos indígenas de la región andina y contraviene la Declaración de los Derechos Humanos y la resolución de la ONU de 1988 que reconoció el consumo tradicional de la coca.
Incluso Morales en una sesión de la ONU en septiembre de 2006, mostró un puñado de hojas de coca diciendo que “hablar de cero coca es como hablar de cero quechuas, aymaras, moxeños, chiquitanos en mi país”.
Pese a esos alegatos, no hay luces para que en la Convención a revisar los acuerdos sobre políticas de drogas establecidos en 1998, la JIFE y las Naciones Unidas retiren la penalización sobre la hoja de coca.
La única respuesta fue dada en octubre de 2006, cuando el director ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Antonio María Costa, advirtió en una visita a Cochabamba que el proceso para despenalizar la hoja de coca es “extremadamente complicado” y lleva “muchos años”.
PATOLOGIZACIÓN DEL COQUEO ANDINO
Los sustentos científicos que mantienen a la hoja de coca como sustancia peligrosa en la legislación internacional, fueron producidos por los psiquiatras peruanos Hermilio Valdizán en 1913 y Gutiérrez Noriega a fines de la década del ’40, según cuenta el investigador peruano Baldomero Cáceres.
Valdizán acusaba la “degeneración de la raza indígena”, producto del coqueo, práctica milenaria de los pueblos andinos. Por su parte Gutiérrez señaló que “los efectos psicológicos de la coca disminuyen el valor social y mental del hombre”.
Estos fueron el sustento para que la Comisión de las Naciones Unidas en 1950 tildara como nociva a la coca, y que la Organización Mundial de la Salud considerara en 1953 que el coqueo andino “debe ser considerada como una forma de cocainismo”.
Cáceres acusa que Gutiérrez Noriega recurrió a presidiarios usuarios de coca como objeto de estudio para sustentar sus tesis, práctica posteriormente replicada por otros investigadores que hicieron estudios en grupos marginados y hablantes de lengua indígena, aplicando pruebas patológicas sin plantearse problema alguno respecto a su validez para los sujetos que debía evaluar. Se llegó a aplicar la prueba de Binet-Simon, hecha en Francia para alfabetos, en habitantes de habla quechua), para sostener cierta desconfianza frente a los interrogados “dada la propensión a la mentira de los toxicómanos delincuentes”.





EL CUARTO LIBRO DEL PERIODISTA BOLIVIANO EDWIN PÉREZ SALDRÁ A LA LUZ EN OCTUBRE

El Metro de España (www.diariometro.es)

Edwin Pérez es un periodista boliviano que este año cumple 25 años en la profesión y 20 viajando por diferentes partes del mundo, tras el objetivo de "fotografiar" los problemas migratorios que ahora resume en su cuarto libro.
En estos años, explica Pérez, ha vivido la problemática migratoria de cerca, en carne propia, y a través de las historias que sus compatriotas le han contado durante sus viajes y estancias como un "inmigrante nómada".
"Estos libros surgen como una especie de recolección de artículos periodísticos que he ido escribiendo fuera de Bolivia, les he dado un sentido más coherente en función de lo que es un libro. Son como fotografías de la problemática migratoria en las cosas buenas y malas", describió el periodista en entrevista con Efe.
En su primer libro, editado en 1997, Edwin plasmó sus primeros 15 años en el periodismo y las experiencias que vivió durante un viaje que lo llevó por países como Israel o Corea.
El segundo, recoge sus vivencias por Estados Unidos, Argentina y Europa, continente en el que ha vivido durante los últimos 8 años.
Su tercer libro plasmó la visión de los inmigrantes tras los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001.
Ahora vuelve con un libro que hablará "sobre los 350 mil bolivianos que hay en España, los casi 500 mil que hay en Europa y los 3 millones en todo el mundo".
"Quiero hablar con el primer inmigrante que entrevisté hace 20 años para saber si el fenómeno le favoreció o no y ver hasta qué punto su vida ha mejorado a partir de la migración", contó.
El objetivo de sus libros, aseguró, es que el lector se identifique, se encuentre, sufra, ría, se entristezca, se alegre y, sobre todo, reflexione sobre la política migratoria.
"Si migramos tenemos que ir encontrando respuestas a las grandes preguntas que, como Estado, tenemos y debemos aportar con nuestra modesta experiencia", relató.
Edwin es el director de la revista gratuita "Raíz Bolivia" en la que, edición tras edición, cuenta un poco más de su particular visión del inmigrante en España.
Los libros de este emprendedor periodista no están disponibles en librerías españolas, sino que él mismo los vende, y con el dinero recaudado es precisamente cómo obtiene los fondos para cubrir sus gastos en los diferentes países por los que ha viajado.
Sus 3 libros anteriores y el nuevo, que saldrá a la luz el próximo mes de octubre, se pueden conseguir llamando al 616 04 47 72, o a través del correo electrónico uberedwin@gmail.com





DECIR QUE ESTÁS ENAMORADO DE UN PAÍS ES DE PALURDOS, PERO ME PASA CON BOLIVIA

El nuevo libro de viajes de MiguelSánchez-Ostiz indaga en el ser del país andino.

El Correo Digital de España (www.elcorreodigital.com)

Un navarro de Pamplona que fue abogado y hace mucho que es escritor -ayer en el Hotel Ercilla de Bilbao recordaba que hacía dos décadas que había optado por la escritura en ese mismo lugar-. Un 'neoeuropeo', que vive en la «cultura de los nuevos ricos».
Alguien que nunca podrá entender la realidad boliviana; no valen allí ni las teorías ni las argumentaciones de aquí, por mucho que nos empeñemos. «A lo más que podemos aspirar», dice Miguel Sánchez-Ostiz, «es a querer entenderla, a querer entender a los demás. Somos lo que somos y no podemos ser negros, ni indios. Tu riqueza es lo que eres y eso hay que admitirlo cuanto antes».
En 'Cuaderno boliviano' (Alberdania) el autor navarro cuenta sus dos viajes al país andino, «enquistado, siempre muy al margen, dentro de sus fronteras, sin mar tras la guerra con Chile». Un país difícil de conocer del que llegan sólo «noticias tendenciosas». «Nos dejamos llevar por el expresionismo de la miseria y la sangre pero hay otras cosas», explica quien ha visto entre 2004 y 2008 alguna diferencia (menos zonas quemadas, menos edificios históricos en derribo, menos militancia de luchadores de toda la vida) y muchas semejanzas («un capitalismo a lo bestia, gran conflictividad social y manifestaciones callejeras muy fuertes, tanto a favor como en contra de Morales»).
Racismo
Bolivia tiene «una historia muy rica que desconocemos». Una estructura social divida entre «los blancos muy blancos y los indígenas muy indígenas», que son mayoría. El racismo se nota a cada paso. «La frase indio de mierda. Es terrible», tiembla el escritor, recordando que ya se escucha en estas latitudes. Hay preocupación de los militantes de izquierda por «que el narcotráfico pueda llegar a la política». Hay carreteras imposibles, ambulatorios y universidades que trabajan con la nada, ningún avance en derechos básicos; «hay sobre todo mucho camino por recorrer. No se puede comparar nuestra sociedad del bienestar con Bolivia». Un país, asegura Sánchez-Ostiz, «que me suscita una curiosidad muy viva. Decir que estás enamorado de un país es de palurdos, pero eso me pasa a mí».






ENTREVISTA: MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ Escritor

"ESCRIBIR ES UN OFICIO, PERO NO PUEDE SER UN SACERDOCIO"

El País de España (www.elpais.com)

Miguel Sánchez-Ostiz se enfrentó ayer al auditorio del Forum Deusto para impartir una conferencia en el ciclo Vivir, ¿para qué? Después de 25 años dedicado profesionalmente a la literatura, el título de su disertación no podía ser otro que Vivir para escribir. "Ha merecido la pena escribir, pero, por muy en serio que te lo tomes, por mucha pasión que pongas, en la vida hay mas cosas", advierte. "No quiero que el balance de una dedicación obsesiva a la literatura me haya impedido disfrutar de la existencia. Escribir es un oficio, pero no puede ser un sacerdocio. La literatura se tiene que nutrir de lo que uno ha vivido".
Cumplidos ya los 50 años, el escritor se dio cuenta de que tenía pendiente cumplir la ilusión por viajar. "Despertó en mí un entusiasmo juvenil por descubrir a gente diferente, a vivir con otros valores", reconoce. "He decidido viajar para no convertirme en la sombra de mí mismo". Los viajes imaginarios, a traves de los libros de otros o de las historias que ha inventado, dice "resultan insatisfactorios".
En 2003 partió hacia Chile para conocer la isla de Juan Fernández, el escenario de Robinson Crusoe. Su primera visita a Bolivia le dejo marcado por el miedo sufrido en un secuestro express, en el que le robaron todo lo que tenía. Volvió en 2008 para superar el miedo y el resultado es su segundo libro de viajes, Cuaderno boliviano (Alberdania). La obra hace un recorrido cronológico por la experiencia del descubrimiento de un país, pegado a sus notas de viaje. La Bolivia que Sánchez-Ostiz retrata en su libro es "un país en ebullición", donde conviven más de 36 etnias. "No tenemos ni idea de la realidad boliviana. Las impresiones que llegan están sesgadas por los intereses de la militancia política de las fuentes o por nuestros prejuicios", dice. "Son gentes con una mentalidad muy diferente de la nuestra. Encontrar los canales de comunicación es difícil, incluso hablando un idioma común".
El año pasado estuvo tres meses en Bolivia. "Te ven como un bicho raro. Es raro que un personaje superficial pase tres meses en un país que no es el suyo, tomando notas con las que va a escribir un libro para intentar ganar algo de dinero", reconoce. Sánchez-Ostiz piensa que el libro de viajes del siglo XXI, a fuerza de televisión e Internet, debe ser diferente. "Lo único que puedes aportar es tu visión, que debe ser intensa, contagiosa y que se aleje de la guía turística, escrita muchas veces sin que el autor haya viajado al lugar del que habla", explica. "Ya no sirven los libros basados en la información, para eso lo miras en Internet. Ya no hay tema del que no puedas escribir 100 folios en una tarde". El único libro de viajes con sentido, añade, debe nacer de la voluntad de ir más allá de los catálogos y de relativizar las dificultades.
En marzo volará otra vez a La Paz, para dirigirse a la zona fronteriza con Brasil y Perú, y seguirá tomando notas sobre su experiencia. "Y si sale un libro, bien", concluye. Ahora le queda por visitar otro lugar que guarda entre sus mitos: la isla de Samoa, el lugar donde murió Robert L. Stevenson.





NEOLIBERALISMO COMPASIVO

Cleveland de Colombia (www.cleveland.indymedia.org)

Tal vez por formar parte de este fenómeno en forma muy tardía, el gobierno Lugo tiene los rasgos “progresistas” mucho más desdibujados en comparación con sus predecesores del continente, y tienen mayor peso los elementos de estabilidad y las vías marcadamente institucionalistas" afirma Boltes, desnudando las falacias en torno al obispo Fernando Lugo, que ganó las elecciones en Paraguay el 20 de abril con un fuerte apoyo del embajador norteamericano James Cason, y la prensa vinculada a la Secta Moon dirigida por jerarcas de la SIP.
En realidad, el obispo Lugo había saltado a la arena político convocado por los sectores más retardatarios de la sociedad paraguaya, como los referentes del Partido Liberal identificados con la implantación de una dictadura Nazi-Fascista apoyada por Estados Unidos en Paraguay, a principios de la década de 1940.
Sigue diciendo Boltes que "Otro fenómeno no menos importante es el papel de ciertos sectores llamados de izquierda que forman parte del gobierno luguista. El peculiar frente en el poder, la Alianza Patriótica para el Cambio, está compuesto centralmente por un partido tradicional de origen decimonónico, conservador y oligárquico: el PLRA, junto con otros dos, de reciente fundación, que se proclaman de izquierda, el P–MAS y el Movimiento Popular Tekojoja". Fuerzas que, hasta ahora, sólo han cobrado notoriedad por lo contradictorio entre su accionar y los discursos o la lucha despiadada por cargos y protagonismo entre ellas.
"Sobre este punto, fue sintomático que el mismo día en que el gobierno boliviano expulsaba a un embajador yanqui por brindar apoyo a la derecha fascista de la Media Luna, el flamante ministro, autoproclamado socialista y antiimperialista, Camilo Soares, recibe sin complejos de manos de la nueva embajadora de Washington en Asunción un interesante “donativo” para su ministerio".
Sobre este punto, vale acotar que los grupos mencionados por Boltes, Tekojoja y Pmas, en realidad son ONGs derechistas financiadas por la embajada norteamericana de Asunción, que se disfrazaron de Partidos políticos para engañar al público local e internacional.
El artículo de Boltes puede leerse in extenso en :
correo-semanal.blogspot.com/2008/12/paraguay-la-apc-fernando-lugo-y-la.html También ha sido publicado en: Revista Socialismo o Barbarie Nº 22- Buenos Aires, noviembre 2008. http://www.socialismo-o-barbarie.org/ LAS ONGs DERECHISTAS DEL OBISPO, DISFRAZADAS DE IZQUIERDA
Esta semana vimos nuevamente la forma servil y abyecta en la que el secretario de Emergencias del obispo Fernando Lugo, visitó la redacción de ABC color para superar "impasses" con sus publicistas de la ultraderecha y la secta Moon.
El Pmas es una de las principales fuentes de conflicto en el gobierno del obispo Fernando Lugo, copado por activistas de ONGs derechistas dependientes de la Embajada norteamericana de Asunción. Entre éstos sobresale el grupo de Soares, una ONG conocida como "Casa de la Juventud" disfrazada de Partido político. Según su sitio Web, el Pmas que dirige Camilo Soares se autodefine como "mayoritariamente jóvenes de varias agrupaciones, estudiantes, trabajadores y trabajadoras, profesionales y activistas de diversas organizaciones sociales. ¿Te acordás de las luchas por el boleto estudiantil, la objeción de conciencia y las radios comunitarias? ¿Las luchas contra la implantación de las sub-estáticas en nuestros barrios y contra la impunidad por la masacre del Ycuá Bolaños? En estas luchas fuimos construyendo nuestro movimiento, en todas ellas nos fuimos fortaleciendo, enfrentando cara a cara todos los vicios desagradables de la policía imperante". Sin embargo, se conoce que toda esta utilería es apenas una fachada que encubre a un grupo de agentes del imperio, que recibieron fuertes subsidios del ex embajador en Paraguay James Cason. CASA DE LA JUVENTUD-PARAGUAY- PARTIDO MOVIMIENTO AL SOCIALISMO
En el 2004 la Casa de la Juventud recibió 127.000 dólares, por dos años, que "proporcionará apoyo institucional, educativo y técnico a organizaciones para jóvenes. La donación de la IAF apoyará la participación de los jóvenes en audiencias públicas, fortalecerá sus destrezas para la búsqueda del consenso y financiará el diseño de campañas públicas de información y el otorgamiento de pequeñas donaciones a jóvenes paraguayos de aproximadamente 10 localidades. "La Casa" espera beneficiar a cerca de 4.200 jóvenes de vecindarios de bajos ingresos". Sus referentes principales son Rocío Casco y Karina Rodríguez. (Nota: Camilo Soares, vinculado a la Casa de la Juventud, y Richard Ferreira, del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), asistieron a la Segunda Asamblea del Movimiento Mundial por la Democracia, organizada por la National Endowment for Democracy, realizada en la ciudad de São Paulo, Brasil, del 12 al 15 de noviembre del año 2000. World Movement for Democracy - Second Assembly Report- Fuente)
También vale acotar que Camilo Soares fue integrante de la agrupación Patria Libre, vinculada por los organismos represivos a varios secuestros , sin haber sufrido jamás persecución, hecho que ha generado suspicacias entre los integrantes de PPL refugiados en el exterior o detenidos en cárceles de Paraguay.
Durante mucho tiempo advertimos que la candidatura del obispo Fernando Lugo, gestada en la embajada norteamericana de Asunción, respondía a los intereses del imperialismo y era publicitada con delirantes falacias. Aquí se exponen los hechos consumados para quienes aún tienen dudas al respecto.
IZQUIERDA GESTADA EN LA EMBAJADA NORTEAMERICANA
La totalidad los integrantes del gabinete del obispo Fernando Lugo provienen del sector de las ONGs financiadas por la embajada norteamericana. Se cuentan entre ellos a Gloria Rubín (referente en Paraguay del NED y la CIA), Camilo Soares (beneficiario de fondos de IAF y NED, favorecido del gobierno de George W. Bush) Rafael Filizzola (signatario de acuerdos con Alvaro Uribe a instancias de la ex operadora del plan Colombia Liliana Ayalde), Karina Rodríguez (de la Casa de la Juventud, que recibió 127 mil dólares de la Inter American Foundation), Liz Torres (referente de las logias de ONGs dependientes de la embajada norteamericana), Esperanza Martínez (del movimiento Tekojojá, financiado por USAID, hoy envuelto en escándalo por corrupción), Canciller Hamed Franco (del Pmas, un movimiento financiado por James Cason), el Vice-canciller Jorge Lara Castro (recibe dólares de la embajada a través de la ONG fantasma Alter Vida), Ministro de Defensa General Bareiro Spaini (hombre de la embajada norteamericana, educado en las escuelas de golpistas de Estados Unidos) o el ministro de Hacienda Dionisio Borda, antiguo responsable de las finanzas de los gobiernos corruptos y agente de la embajada norteamericana y del FMI. Asimismo, Fernando Lugo ha anunciado que se mantendrá la política de sometimiento al imperio nortemericano en Paraguay, y se desconoce lo tratado por Lugo en New York con referentes de la mafia ítalo-norteamericana como John Tonelli, o con el heredero del imperio petrolero que en la década de 1930 llevó a la matanza a cien mil bolivianos y paraguayos, David Rockefeller. Lo único cierto es que ofició de guía turístico en la gran manzana Conrado Pappalardo, un personaje conocido por haber operado para el Plan Cóndor y haber proveído pasaportes para el asesinato en Washington de Orlando Letelier. Otros cónclaves nunca aclarados por parte del obispo fueron sus reuniones con James Cason y Roger Noriega, pocos segundos después que Aleida Guevara March, hija del Che Guevara, haya abandonado la misma oficina por la misma puerta por la que entraron estos grandes amigos de Cuba y los hermanos Castro. No se sabe el motivo de las visitas de Christopher McMuller, subsecretario norteamericano de Asuntos del Hemisferio Occidental, al viceministro de Relaciones Exteriores paraguayo, Jorge Lara Castro, un viejo favorecido de la embajada norteamericana de Asunción.
UN GOBIERNO CON EL ENEMIGO ADENTRO
En una conocida emisora de la capital paraguaya, radio Ñandutí, se ha coordinado una campaña contra los gobiernos fraternos, buscando desprestigiar a los presidentes de Bolivia, Nicaragua y Venezuela. La coordinadora de esas campañas, curiosamente, es una ministra de Fernando Lugo, la señora Gloria Godoy. Se trata del espacio FRANJA ROJA, que conduce el conocido locutor Humberto Rubín, enriquecido con la dictadura de Stroessner como animador de los cumpleaños que organizaba el dictador, además de conocido agente de la National Endowment for Democracy. Rubín trabaja en coordinación con el diario ABC color, vocero de la CIA en Paraguay, y su esposa ha sido nombrada ministra a pesar de estos vínculos, en el gabinete del supuesto izquierdista Fernando Lugo.
La ministra en cuestión, Gloria Godoy, es sobrina de un ministro del dictador Stroessner, Adán Godoy Giménez, y en tiempos del dictador Rubín entregó condecoraciones como "el micrófono de oro" al citado personero de la dictadura.
MISILES CONTRA EVO
En la significativa fecha del aniversario 183 del Día de la Independencia , el presidente boliviano Evo Morales no pudo presentar su informe nacional en la capital constitucional del país, que lleva el nombre del Libertador de Bolivia, el Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre. Según Evo, él no estará en Sucre "para no dar motivos a un eventual enfrentamiento entre bolivianos que podría terminar con graves consecuencias", debido a que las autoridades de Chuquisaca-Sucre respaldan las provocaciones de grupos violentos contra su gobierno.
Este hecho es aprovechado por la radio de la ministra Godoy y sus voceros, sus marido y su hijo, que ocupan el espacio FRANJA ROJA, para afirmar que Bolivia es un desastre y lanzar denuestos de tinte racista contra Evo Morales: "indio autoritario", "dictador aborigen", etc.
Como se sabe, toda la prensa latinoamericana vinculada a la SIP trabaja en forma coordinada, haciéndose eco de las directivas de la CIA , y de sus extensiones la NED , USAID, etc.
DISPAREN CONTRA CHÁVEZ
Otra de las víctimas favoritas de los constantes ataques de Rubín y ABC color es Hugo Chávez, a quien trataron de dictador por no renovar la licencia a una red de canales venezolanos. La eficacia del control sobre la mente pública que ejercen estos voceros del imperio se corroboró en la ciudad de Tarija, al sur de Bolivia, donde miles de manifestantes rodearon la pista del aeropuerto anunciando que la invadirían para frustrar la llegada a Bolivia de los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez, y Argentina, Cristina Fernández, y provocar un bochorno a Morales.
Morales desistió de su viaje a Tarija y además pidió a sus colegas Chávez y Fernández –que estaban en Argentina– que tampoco la visiten
CONTRA DANIEL ORTEGA
Daniel Ortega es diariamente insultado, tratado de sicópata y de haber ultrajado a su hija, además de otros epítetos irreproducibles por la radio mencionada.
Sin embargo, el control ejercido por la prensa mediática, a la que siguen en forma ciega la agencia cubana Prensa Latina y los voceros bolivarianos, ávidos de propaganda y con ganas de promocionar "el nuevo triunfo de la izquierda" por más falso que sea, hace que se siga hablando del obispo Fernando Lugo como integrante de la nueva ola de presidentes de "izquierda", junto Chávez, Morales y Ortega.
ABC COLOR Y ÑANDUTÍ, AVES DEL MISMO PLUMAJE
Orlando Letelier fue asesinado en la misma capital de Estados Unidos, en uno de los capítulos más infames de la historia reciente de la región.
Uno de los involucrados en el homicidio, Conrado Pappalardo, es uno de los dueños del diario al cual debe inmensos favores por su apoyo el clérigo Fernando Lugo, el matutino ABC color.
Se supone que sus estrechos vínculos con Lugo, y el permanente apoyo que recibe del diario, garantizan impunidad a Pappalardo, quien fue un cercano colaborador de Stroessner.
Por su parte Humberto Rubín fue un gran beneficiario de la dictadura, dado que por animar los cumpleaños de Stroessner recibía en forma irregular tierras destinadas a la reforma agraria que venía a latifundistas extranjeros.
Da fe de ello el expediente Rubín / Irala 1973, que contiene documentos sobre adjudicación de tierra, obrantes en el Instituto de Bienestar Rural, "el gran luchador" Humberto Rubín fue beneficiado por Alfredo Stroessner con 2.000 hectáreas de tierra enla localidad de Domingo Martínez de Irala, contrariando expresas disposiciones del Estatuto Agrario, Ley No 864/63.
A pesar de las denuncias en su contra, Rubín es un intocable por sus vinculaciones con la embajada norteamericana, y no sólo eso, sino que es premiado con fuertes sumas de publicidad oficial para su radio y con nombramientos como el de su esposa como ministra de la mujer, a pesar de haber promovido en su radio críticas contra todas las mujeres del gobierno.
DENUNCIAS CONTRA USAID EN PARAGUAY
La radio de la ministra de Fernando Lugo es conocida en Paraguay por sus vinculaciones con USAID, a través de la publicidad.
USAID ha sido denunciado por luchadores de derechos humanos por tergiversar invormación referente a los archivos del terror (ver nota adjunta), de los cuales se apropió a través de canjes por dinero de los documentos más comprometedores. LAW.
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Nota: Tal vez un detalle que explica el antichavismo y anti-izquierdismo desde el interior del gobierno de Fernando Lugo esté en que la totalidad los integrantes del gabinete del obispo Fernando Lugo provienen del sector de las ONGs financiadas por la embajada norteamericana. Se cuentan entre ellos a Gloria Rubín (referente en Paraguay del NED y la CIA), Camilo Soares (beneficiario de fondos de IAF y NED, favorecido del gobierno de George W. Bush) Rafael Filizzola (signatario de acuerdos con Alvaro Uribe a instancias de la ex operadora del plan Colombia Liliana Ayalde), Karina Rodríguez (de la Casa de la Juventud, que recibió 127 mil dólares de la Inter American Foundation), Liz Torres (referente de las logias de ONGs dependientes de la embajada norteamericana), Esperanza Martínez (del movimiento Tekojojá, financiado por USAID, hoy envuelto en escándalo por corrupción), Canciller Hamed Franco (del Pmas, un movimiento financiado por James Cason), el Vice-canciller Jorge Lara Castro (recibe dólares de la embajada a través de la ONG fantasma Alter Vida), Ministro de Defensa General Bareiro Spaini (hombre de la embajada norteamericana, educado en las escuelas de golpistas de Estados Unidos) o el ministro de Hacienda Dionisio Borda, antiguo responsable de las finanzas de los gobiernos corruptos y agente de la embajada norteamericana y del FMI. Asimismo, Fernando Lugo ha anunciado que se mantendrá la política de sometimiento al imperio nortemericano en Paraguay, y se desconoce lo tratado por Lugo en New York con referentes de la mafia ítalo-norteamericana como John Tonelli, o con el heredero del imperio petrolero que en la década de 1930 llevó a la matanza a cien mil bolivianos y paraguayos, David Rockefeller. Lo único cierto es que ofició de guía turístico en la gran manzana Conrado Pappalardo, un personaje conocido por haber operado para el Plan Cóndor y haber proveído pasaportes para el asesinato en Washington de Orlando Letelier. Otros cónclaves nunca aclarados por parte del obispo fueron sus reuniones con James Cason y Roger Noriega, pocos segundos después que Aleida Guevara March, hija del Che Guevara, haya abandonado la misma oficina por la misma puerta por la que entraron estos grandes amigos de Cuba y los hermanos Castro. No se sabe el motivo de las visitas de Christopher McMuller, subsecretario norteamericano de Asuntos del Hemisferio Occidental, al viceministro de Relaciones Exteriores paraguayo, Jorge Lara Castro, un viejo favorecido de la embajada norteamericana de Asunción.





ENTREVISTA: JAMES ANAYA Relator especial de la ONU

"LA LUCHA INDÍGENA ES LA ÚLTIMA QUE IMPLICA CAMBIOS SOCIALES PROFUNDOS"

El País de España (www.elpais.com)

Panamá. Bosque Protector de Palo Seco, zona de amortiguamiento del Parque Nacional La Amistad, reserva de la biosfera y patrimonio mundial de la humanidad. No era un viaje turístico, pero a finales de enero, James Anaya visitó el lugar. La comunidad ngobe le invitó para que mediara en el conflicto que se les plantea. El Estado panameño ha otorgado la concesión a la empresa AES Corporation para la construcción de tres hidroeléctricas en el río Changuinola. Sólo la construcción de la primera prevé la inundación de cuatro comunidades indígenas.
Y allí llegó James Anaya (China Lake, California, 1958), relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, para realizar su trabajo.
"Claro que sería ideal que estas cosas no se hicieran. Yo sólo puedo intervenir para orientar, ayudar, levantar acta de algo que está pasando y no es conocido. Al fin y al cabo, lo que hace falta, lo necesario, es la voluntad política de los que están en el poder para cambiar, o al menos mejorar, sus actuaciones, sus relaciones con los pueblos indígenas, y llevar a cabo estos cambios que permitan poner en marcha los derechos recogidos en la declaración de la ONU".
Fue elegido el 27 de marzo de 2008. Abogado, titular de una cátedra de Derecho y Políticas de los Derechos Humanos en la Universidad de Arizona, donde realiza sus investigaciones en amplias ramas del derecho, especialmente del indígena. Es un referente de la doctrina jurídica respecto a los pueblos indígenas, donde se ha volcado en la teoría y en la práctica.
Consiguió el primer pronunciamiento de un tribunal internacional a favor del reconocimiento de los derechos colectivos indígenas sobre sus tierras y recursos. La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el caso de la comunidad awas tingni contra la República de Nicaragua ha supuesto una revolución, y es estudiado y reproducido por diferentes escuelas y facultades de leyes.
La pasada semana recaló en Madrid para participar en una sesión de trabajo de la ONU patrocinada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Pregunta. La Asamblea General de la ONU tardó más de dos décadas de negociaciones para aprobar la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas en 2007. ¿Son suficientes las leyes existentes para la defensa de estas comunidades?
Respuesta. Es bueno que los países incorporen a sus Constituciones los derechos fundamentales de los tratados. Está muy bien. El camino a recorrer es menor. Pero aun así, hay que tomar medidas específicas para hacer reales estas leyes. Veo expresiones en todo el mundo de voluntad política. De buena voluntad política. Eso es casi casi unánime. Pero... no es verdad. Falta ver esa buena voluntad en la práctica. Aunque también reconozco que toma su tiempo a los Estados adoptar una política. Puede ser complejo y lento reajustar las prácticas administrativas, adoptar las leyes necesarias, porque muchas veces, la mayoría, lo que implica este reconocimiento eficaz son cambios en las estructuras.
P. ¿Cómo ve entonces el movimiento indígena hoy?
R. La reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas ha llevado un largo proceso. Pero no es único. Están los procesos de descolonización, de liberación de la mujer, contra la esclavitud... Todas esas luchas implican un cambio fundamental en las estructuras políticas y sociales dominantes. Y la lucha indígena es, tal vez, la última de estas luchas que implican cambios profundos en las estructuras sociales, políticas y económicas dominantes.
P. Este año se cumplen los 25 años del Movimiento de los Sin Tierra (MST). Han tenido un recorrido singular, con altibajos, y recibido críticas desde todos los bandos. Este movimiento, que nació en Brasil, está en auge, y crece en toda América Latina: en Argentina, Paraguay, Guatemala, Bolivia. ¿Hay una relación especial indígena-tierra?
R. Sí, en general. Es una relación en varios aspectos, económicos, también culturales y sociales, en el sentido de círculos familiares, comunales, de la misma organización de todo un pueblo. Está muy relacionado con las actividades en el territorio. Romper esos lazos significa un choque brutal en todos los aspectos de la vida de los indígenas. Pero todos los sectores de la humanidad tienen relación con algún lugar. Todos tienen una expectativa de que sus derechos a la propiedad, al lugar en que viven, van a ser protegidos y respetados.
P. Actualmente, parece que aumenta el intento de empresas privadas o multinacionales de desplazar a algunas comunidades de los lugares donde viven.
R. El problema a veces es el desconocimiento en los planes de los Estados para el desarrollo de los recursos naturales, como el petróleo o la minería. Pero muchas veces se avanza en esos planes sin conocimiento de la ubicación de los pueblos indígenas. En las cercanías de estas operaciones mineras o petroleras hay un desconocimiento sobre los efectos que estas actividades tienen frente a ellos.
P. En el último Foro Social Mundial, al que ha asistido una representación importante del movimiento indígena se ha planteado emprender batallas al lado de países rupturistas con el capitalismo, como Venezuela, Bolivia y Ecuador. ¿Cree que es posible?
R. Es un movimiento que tiene su propio origen, sus propios protagonistas. Claro que van a hacer alianzas. Es un movimiento social de cambio, y hará alianzas con los movimientos sociales de cambio. Pero no hay que identificarlo siempre con tendencias mayores o con políticas antiglobalización.
P. Sin embargo, el proceso de estos movimientos parece que han seguido caminos diferentes. En Estados Unidos, por ejemplo.
R. Entre los mismos indígenas hay diversidad. En Estados Unidos hay indígenas demócratas y republicanos, los hay que quieren tener empresas y grupos que van en otra onda. Pero lo que une al movimiento es ese reclamo a la igualdad y el respeto a la diversidad, el respeto a la libre determinación de los pueblos. Lo importante es que puedan tomar las decisiones en pie de igualdad con los demás. Y que sean respetadas sus propias formas y maneras de vivir. Lo que no significa necesariamente que vayan a implicarse en política, aunque hagan alianzas en cada momento para promover ese cambio.
P. Se repiten los estudios que muestran en los indígenas una mayor incidencia de la pobreza, y menores ingresos, escolaridad y esperanza de vida; la mortalidad infantil es mayor y menor el acceso a la salud e incluso al agua potable. ¿No significa todo esto que defender sus derechos les cuesta más que al resto?
R. Más... de otra forma. Hay que evitar pensar en ellos como comunidades aisladas. No es el planteamiento de los pueblos indígenas. El planteamiento es de igualdad, de respeto a sus formas de vida. Quieren igualdad clara. Que se entienda que tienen su forma de vida, su propia cultura. Pero eso es lo que nos une a los pueblos indígenas: la diversidad cultural.
P. ¿Qué importancia tiene la educación en su desarrollo?
R. Existe una falta de reconocimiento como pueblo en los sistemas de educación para los indígenas. No se tienen en cuenta la lengua, el idioma, los idiomas indígenas, las maneras, las perspectivas, las filosofías. Hay un gran desconocimiento de su cultura dentro del diseño de los programas de educación. Para mí es importante, primero, la educación de la sociedad, porque lo que hacen los gobernantes, los políticos, es un reflejo de la sociedad en general. Hay que lograr que la sociedad se sensibilice a la existencia de los pueblos indígenas.
P. ¿Cómo lograrlo?
R. Se requiere tiempo. Podemos hacer una comparación con la Transición española. Ha sido un cambio a nivel constitucional y todo un cambio estructural en la creación de las autonomías. El pueblo indígena está en un cambio similar, que requiere voluntad política, atención y comprensión social entre todos los sectores de la sociedad.
P. A los pueblos indígenas hasta los éxitos se les eternizan en apelaciones. Y las celebraciones no llegan a pesar de los casos que van ganando en los tribunales. En Brasil, en Guatemala, contra la esclavitud, la expropiación de fincas... ¿No es frustrante?
R. Todo toma su tiempo. Es frustrante, sí, pero así son las cosas. Lo importante es que en algún momento haya una voluntad política entre los que están en el poder para hacer realmente estos cambios.

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